28/12/12

Césped artificial para el Tartiere

Fue la primera urgencia que apreció Arturo Elías en su reciente visita a la ciudad. Conoció futbolistas, empleados, palpó muy de cerca el sentir de la afición azul pero también apreció las deficiencias en las instalaciones, que a día de hoy son un lastre para la puesta a punto del ambicioso proyecto que el Grupo Carso tiene para con el Real Oviedo. Carlos Tartiere y Requexón, los dos campos de batalla en la inversión mexicana en el Club, más allá del par de refuerzos que se esperan para la primera plantilla.

"A este césped no se le puede llamar ni cancha". Fueron las palabras de Arturo Elías tras salir por el túnel de vestuarios del Estadio de la Ería. Un problema que no por antiguo deja de ser de urgente solución. Las deficiencias vienen desde el primer día, el Tartiere era un patatal aun con el equipo en Primera División. La ubicación no permite que penetre la luz suficiente, la humedad es abrumadora; las raíces no arraigan y los tapes de césped se levantan en cada frenada, en cada sprint. Cualquier cosa menos una superficie para la práctica del fútbol de alto nivel.

21/12/12

Peligro, Cervero en el área

La dificultad de abrir una tercera etapa, también la de cubrir las expectativas de todos aquellos que ven en Diego Cervero a algo más que un futbolista. Oviedismo a prueba de bombas, él y solo él puede reunir a más de mil personas en la presentación de un futbolista en Segunda B. Fichado por sentimiento y rendimiento, pichichi del Grupo II la temporada pasada y máximo goleador de la categoría durante los tres años de estancia del Real Oviedo tras el ascenso en Mallorca. Consenso, indiscutible, el retorno el hijo pródigo que vuelve a casa convertido en un hombre.

Reválida para los de Sarriugarte en O Vao, tocaba visitar al Coruxo. Los gallegos son la revelación del curso, con permiso del sorprendente Fuenlabrada. No conocía la victoria el Real Oviedo en sus visitas a O Vao, ni siquiera en aquel playoff de ascenso y que llenó de dudas al conjunto de Antonio Rivas tras el 0-0 de la ida en tierras gallegas. Salamanca y Avilés ya cayeron en tierras viguesas, el Tenerife no pudo pasar del empate. Eso, unido a la irregularidad oviedista lejos del Tartiere hacía del duelo del Domingo un examen de fin de trimestre.

Lección aprendida, las dimensiones y el estado del césped de O Vao no fueron un hándicap para los chicos de Sarriugarte, más bien al contrario. La iniciativa y el dominio fueron azules desde el primer momento, estamos hablando de los mejores cuarenta y cinco minutos del Real Oviedo en lo que llevamos de temporada. Javi Casares por detrás del '9' como ocurriera ante el Real Madrid 'C', Diego Cervero en punta como referencia de todo: juego de espaldas, objetivo de descarga y disputa. Ha costado cuatro meses pero ya podemos hablar de un equipo que empieza a girar sobre su figura.

5/12/12

Manu Busto y Josep Señé, ¿sociedad limitada?

Cada convocatoria de Sarriugarte se espera con espectación, con casi toda la plantilla disponible todos no caben en una lista de dieciséis. En LFP cada entrenador dispone de dieciocho futbolistas, Pacheta se quejaba de no poder utilizar todos porque no veía justo prescindir de un jugador que ha entrenado bien durante la semana y que puede ser de ayuda a lo largo de los 90'. La realidad es que en Segunda B más que en otro sitio, el partido empieza con la citación; elegir dieciséis futbolistas teniendo en cuenta al rival y los condicionantes del mismo. La lista marca el plan para el Domingo.

Plantilla de veintiún futbolistas, si acaso la defensa será la zona de más fácil elección porque el cuarto central juega con el Vetusta. El resto ha de pelear y competir por un sitio, Sarriugarte tiene el que para muchos es un bendito problema. Dibujo fijo de 4-2-3-1, podrá cambiar algún nombre, como en Tenerife, pero la disposición sobre el césped es siempre la misma con Félix en el banquillo. Simplifica todo, dos por puesto y a correr. Genera competencia interna, pero de jugador con jugador, no va más allá. Más que otra cosa, la fijación da lugar a incompatibilidades que no tienen porqué serlo.

Al Real Oviedo le cuesta llevar la iniciativa, mandar y someter, abrir defensas cerradas es la asignatura pendiente de un equipo que se sigue buscando a sí mismo. Mediocentro inamovible, sin lesión o sanción la pareja que forman Aitor Sanz y Cerrajería será indisoluble. Capacidades y aptitudes más que conocidas, a partir de ellos habrá que buscar la manera de encontrar solución a las debilidades del colectivo. En Tenerife se echó en falta un futbolista entre líneas, alguien capaz de aparecer en zona de tres cuartos, dar continuidad al ataque, buscar superioridades y confirmar el control que se tenía sobre los locales. Fue al entrar Manu Busto cuando por fin vimos una conducción en zona decisiva, que 'casualmente', llevó al gol del empate.

2/12/12

Punto es punto, caído del cielo

1. Espadas en todo lo alto, duelo de los dos gallitos del grupo con el Avilés como invitado de excepción, en la tarde de hoy quizá se incorpore alguno más a esa zona de privilegio. Rivalidad creciente por los recientes duelos y los objetivos enfrentados; los cánticos escuchados en el Heliodoro, la demostración. Tensión máxima en la segunda mitad de un partido con más de tres puntos en juego por repercusión y autoconfirmación en el trabajo y las ideas de unos y otros.

2. Sarriugarte prioriza en el inicio protegerse de las embestidas que buscar el daño al Tenerife. Álvaro Cuello como lateral zurdo para amarrar a Suso, y no en la derecha para buscar la debilidad de Raúl Llorente junto a Javi Casares. David Fernández ocupó ese costado, correcto, sin alegrías ni fisuras graves en un puesto que le expone. Baquero volvió como central zurdo, pareja de Mantovani para salir en largo desde atrás e intentar buscar con diagonales el 1vs1 de los futbolistas de banda. Colosal el argentino, rey de la anticipación para no dejar recibir ni una sola vez a Aridane en toda la primera parte, cortando de raíz cualquier posibilidad de conexión con Luismi Loro.

1/12/12

Reválida en el Heliodoro

Nerviosismo en las filas azules, los silbidos del Domingo ante el Guijuelo hacen mella en un Sarriugarte que no se esperaba ser discutido a estas alturas del curso. Las estadísticas no son una carta blanca, la exigencia siempre es máxima y lo es aún más con una plantilla de garantías y en un grupo de lo más flojo en la categoría. Declaraciones fuera de tono en el Requexón, defensa de su trabajo más que de los suyos; reivindicarse a través de los errores de otro es ilícito y de mal compañero, innecesario. Ceñirse a los números, a partir de ahí se le podría debatir o no pero esos no engañan a nadie, ése debía ser el discurso.

La batalla del Heliodoro, segunda visita del Real Oviedo a Tenerife en pocos meses. Hoy, como en Mayo, necesidad azul de dar un golpe sobre la mesa para reivindicar trabajo y trayectoria. Partido en la cumbre, seis puntos de diferencia entre unos y otros, ambos llamados a ser la referencia del Grupo I y a pelear por un liderato que facilita el camino hacia la LFP de manera ostensible. Mayor urgencia para los de Sarriugarte, verse a tres partidos de distancia con tanta Liga por delante sería un golpe en la línea de flotación de una afición con nuevas esperanzas tras la ampliación de capital.

Los tinerfeños son líderes sólidos desde el comienzo, en Mareo llegó la primera derrota de una trayectoria hasta entonces inmaculada. Números prácticamente perfectos, sobre todo en el Heliodoro, aunque el fallo de Naya desde los once metros privase al Avilés de sacar un valioso botín de la isla. Mantiene el bloque de la temporada pasada, Aridane y Luismi Loro como referencias goleadoras, Suso en banda diestra como elemento desequilibrante, Sergio Aragoneses y Tarantino como emblemas de la retaguardia. Plantilla para aspirar a todo, Álvaro Cervera en el banquillo para resarcirse de su descenso a Segunda con el Racing y tras su buen papel en Huelva durante la mayoría del curso.

28/11/12

La solución Pascual

El debate está en la calle, es lo bonito de poder volver a hablar de fútbol sin ningún condicionante más de diez años después. Atasco en la creación, problemas en la circulación de balón y un equipo que sufre cuando el rival repliega, regala iniciativa y elimina los espacios. Las miradas dirigidas al banquillo, Sarriugarte ya recibió el Domingo ante el Guijuelo la reprimenda del Tartiere y es que el nivel de exigencia ha aumentado más si cabe tras la feliz llegada de Carlos Slim.

Discusiones centradas en los medioscentros, Aitor Sanz y Cerrajería en el ojo del huracán, compatibilidad a prueba ya que ambos son los señalados por el público como el origen de todo. Futbolistas de recorrido y sacrificio, muchos metros para la recuperación, dominadores de la disputa y el balón dividido, responsables en gran medida de la solidez defensiva de un equipo que sin los accidentes en Matapiñonera y Salamanca sería el menos goleado del Grupo I con diferencia. Encasillados por su trabajo defensivo, señalados por una tarea que nunca debieron asumir.

26/11/12

Hundido por la campana

1. Partido indicado para cerrar con celebración tres semanas maravillosas, el primero en el Tartiere tras superar con éxito la ampliación de capital, buena entrada a pesar de la coincidencia de horarios con la Fórmula 1. Resultados favorables, derrotas de Tenerife, Avilés y Salamanca para poner en bandeja de plata el asalto del Real Oviedo a la batalla por el primer puesto. El Domingo toca visitar el Heliodoro en una batalla que dictaminará dónde están unos y otros.

2. Alineación prevista, ninguna novedad en el planteamiento y es que ante las bajas en zona ofensiva Sarriugarte es un hombre de ideas fijas. La posición de Álvaro Cuello la única variable, decidir entre Owona y Javi Cantero será una costumbre. El Guijuelo dispuesto a encerrarse y dejar pasar los minutos, el reloj juega a favor del rival en el Tartiere. Ni fluidez ni ocasiones, los azules tuvieron posesión e iniciativa pero nunca mando y dominio, los de Sito no pasaban apuros ante un equipo que volvió a evidenciar sus problemas en la construcción.

3. Si siempre haces lo mismo no esperes distintos resultados. Máxima que viene como anillo al dedo a un equipo que conoce sus limitaciones pero que es incapaz de renunciar a ellas. Mediocentro inamovible, las carencias de Aitor Sanz y Cerrajería son compensadas por un trabajo fenomenal en la presión, robo y disputa en los balones divididos. Trabajo encomiable para afianzar una solidez defensiva que sólo se vió ensombrecida por dos bacatazos a domicilio en los que se encajaron prácticamente la mitad de goles del total de la competición. A partir de ahí, ordenar al resto.

18/11/12

Atleti 'B' 1-1 Real Oviedo

1. Semana triunfal del oviedismo, probablemente la más importante en sus 86 años de historia. La afición salva al Club, alcanzar los dos millones de euros con la aportación del pequeño accionista escapa a toda lógica pero esto es el Real Oviedo. Carlos Slim se convierte en máximo accionista con aportación similar, Arturo Elías queda prendado del oviedismo y su gente. Empieza una nueva era, la humildad debe seguir siendo la bandera del proyecto.

2. Toda la atención centrada en la ampliación de capital, el equipo pudo trabajar alejado de los focos pero como el que no quiere la cosa Sarriugarte se plantó en el Cerro del Espino sin Xavi Moré, Javi Casares ni Manu Busto. Álvaro Cuello e Iván Rubio en banda derecha para facilitar la salida de balón y volcar al colectivo a ese costado, Íker Alegre pegado a la izquierda para la diagonal hacia dentro. Ése era el plan de Félix para ganar al Atlético 'B' pero solamente en un chispazo de asociación de Cuello y Rubio con Señé pudimos acercarnos al gol.

12/11/12

Real Oviedo 1-0 Real Madrid 'C'

1. Victoria azul. Goleada. No refiriéndonos a lo que sucedió sobre el césped sino a lo que lo rodeó. Más de 8.000 oviedistas en marcha desde la Plaza América, abarrotando las calles de la capital y demostrando que el sentimiento está más vivo que nunca y pletórico de fuerza. Alrededor de 20.500 espectadores en el Tartiere para pregonar a los cuatro vientos el poder de una afición que no conoce límites.

2. Sorpresa Sarriugarte en el once inicial, si es que puede llamarse así al ya preocupante ostracismo de Dani Aquino. Su escenario y su partido para volver a la posición que le llevó al estrellato prematuro con 16 años, cuando entró volvió a hacerlo en el extremo zurdo. El técnico vasco optó por Javi Casares por detrás de Cervero e Íker Alegre volvió a la banda izquierda con más voluntad que acierto. El 1-0 fue la demostración perfecta de su partido.

10/11/12

#SaveRealOviedo, partido mundial

Dos partidos a disputar, el pitido inicial sonará antes para una afición azul que partirá en procesión desde Plaza América y que abarrotará el Tartiere como si de un partido de Primera se tratase. Ambiente reivindicativo, festivo por la buena marcha de la ampliación de capital y por el grito de que el oviedismo está más vivo que nunca, no sólo en Asturias sino en todo el mundo. El azul ya es un sentimiento global. Aislar a los futbolistas del ambiente será el primer hándicap para Sarriugarte.

Dificultad en ambientes extraordinarios: desde la primera derrota como locales en Tercera ante Lealtad (0-2) el día en que se apoyaba a Manuel Lafuente, al batacazo ante el Pontevedra en la primera lucha por volver a la LFP, pasando también por las victorias agridulces ante Arteixo y Caravaca. Ambiente inigualable e impensable en toda la Segunda B, ansiedad por demostrar y satisfacer a una grada entregada y que muchas veces juega en contra del futbolista. Sobrexcitación por agradar, tan peligrosa o más que la falta de activación en un duelo cualquiera. Bajar las pulsaciones de los que salgan, el tópico de "jugar con corazón y cabeza" más necesario que nunca.

Será la primera misión de Sarriugarte, no la única. Recomponer el ataque, bajas de Manu Busto y Josep Señé en la mediapunta, también la de Óscar Martínez para dejar el banquillo sin alternativas a la figura del '9'. Panorama abierto para Dani Aquino jugando por detrás de Diego Cervero. Futbolista al servicio del equipo pero también equipo al servicio del futbolista, crear el contexto adecuado para que el jugador dé lo mejor de sí mismo también irá en beneficio del colectivo. Segundo punta, jugando con libertad por detrás de una referencia fue como el murciano se dió a conocer con 16 años, los grandes llamaban a su puerta. Implicación oviedista, ha de ser su tarde para ganar un activo más en la lucha por el ascenso.

Xavi Moré y Javi Casares en las bandas, desequilibrio en los costados para insistir desde el primer momento. Pascual es la duda en centro del campo, único mediocampista capaz de jugar en corto y en largo. Las diagonales juegan a su favor, él mejor que nadie puede propiciar esas situaciones de 1vs1 para ser profundos por fuera. Difícil elección, Cerrajería y Aitor Sanz parecían inamovibles hasta hace poco. Será la declaración de intenciones de Sarriugarte, sin descartar que jueguen todos juntos para guardar alguna bala en la recámara tras el descanso.

Intensidad desde el inicio, que los chicos del Real Madrid 'C' no se suelten porque el Tartiere también será el escenario propicio para que muestren ese fútbol con el que sueñan llegar al Bernabéu. Mentalización pre-partido para que los nuestros sepan lo que se van a encontrar desde el primer minuto, no regalar el primer cuarto de hora porque será entonces cuando pueda llegar el disgusto; Aulestia lo evitó ante Sergio Tejera en la eliminatoria ante el Mallorca 'B'. Diego Cervero, Xavi Moré y Aitor Sanz, columna vertebral acostumbrada al ambiente para sostener al equipo en el comienzo. La experiencia de Mantovani y David Fernández también sumará en esos primeros minutos de locura.

El partido más importante se juega durante toda la semana, fuera y dentro del Tartiere. La supervivencia está en juego y el oviedismo siempre responde, ahora ya llega a todo el mundo. Pero priorizar una victoria no resta importancia a la otra, los tres puntos del Domingo son vitales para mantener cerca el objetivo del playoff, también para enganchar a los rezagados y continuar con la ola de acciones a partir del Lunes. Que esos nuevos oviedistas repartidos por todo el planeta se sientan orgullosos de su primera victoria azul.

Foto: Jonás Sánchez

1/11/12

Pinchazo contrarreloj

1. 45 minutos por delante, marcador en contra que obligaba al Real Oviedo a salir a por el partido desde el primer segundo. Sarriugarte lo apuntaba en la previa en el Requexón, habría cambios en el once. Se esperaba un equipo distinto, una variante en el dibujo para sorprender al Caudal. Los cambios fueron de jugador por jugador, por más que la idea con Pascual sea distinta a la de Cerrajería. Primer error mayúsculo que le daba aire a los mierenses.

2. No es un partido al uso; dos condicionantes, tiempo y marcador, lo hacen especial. El planteamiento ha de ir acorde al escenario, el de hoy era un choque contra el crono más que contra el Caudal. Embotellar a los de Paco en su propia área, demostrar ambición en la salida, para arañarle segundos al reloj ya habría tiempo. Doble '9', estacas en bandas y Señé con libertad entre líneas. Aplicar en el inicio la receta con la que se asedió la meta de Sergio Segura los últimos 10' era lo indicado.

3. Once inicial con novedades: momento Pascual para llevar la manija; volvía Jandro en banda diestra, tras muchas semanas de ausencia, para dar descanso a un Xavi Moré que, de ser decisión suya, hubiese estado en Mieres y Zamora. Owona en lugar de Iván Rubio respecto a la primera parte, escenario de dificultad para el camerunés y que penalizó en la salida de balón azul durante toda la tarde.

4. Calentamiento diferencial de unos y otros. Paco utilizó a la totalidad de los suyos, el futbolista de banquillo era uno más en el pre-partido a sabiendas de que su momento podía llegar a los 5' ó a los 20' de la reanudación. El oviedista fue un calentamiento al uso: los once titulares por su lado y los cuatro suplentes por otro. Para estos últimos, rondos sin tensión alguna e intensidad de partido inexistente. Indicativo de que el banquillo se movería tarde, sin más remedio.

5. La primera fue para los mierenses, Dani Barrio salvador ante Javi Sánchez para que el partido no se terminase en el 47' con 2-0. Fue la demostración de lo visto en el calentamiento, pocas veces existe la casualidad en el fútbol. El inicio fue del Caudal, bien plantado y sin conceder ocasiones ni posesiones trascendentes a los de Sarriugarte. Tardaron los azules en entrar en el partido, cuando se consiguió ya era demasiado tarde aunque quedaba tiempo por delante.

6. Veinte minutos tuvieron que pasar para ver a un Real Oviedo dominador, la lucha contra el crono y las prisas estaban servidas. La tuvo Señé en disparo cruzado, el sintético del Hermanos Antuña no fue su aliado esta tarde. Cervero como referencia, Jandro ganando la espalda de Invernón pero sin fortuna en el último pase. Con poco se encerró a los locales, apareció el miedo a perder lo que ya se cree ganado y comenzó el asedio.

7. Aquino por Javi Cantero a falta de un cuarto de hora para intentar sembrar el caos en el Caudal con un dibujo anárquico, tres centrales y Javi Casares con libertad por dentro. Roles invertidos: Dani se dió a conocer como segundo punta; Javi es extremo al uso. Con el 1-0 y el Caudal atrincherado la tuvo el jerezano ante Sergio Segura, hoy no era su día. Aquino fue incapaz de poner un centro bien desde banda izquierda, demostración de que el extremo no es su sitio.

8. La insistencia tuvo premio, diez minutos de asedio bastaron para que llegase el empate tras penalty inocente de Prosi. Da lástima pensar lo que hubiese sido el partido si el asedio hubiese comenzado en el 46' y no en el 75'. No se supojugar con la presión, que era toda para el Caudal porque eran ellos los que podían perder algo que ya se les daba por ganado. No lo vieron Sarriugarte ni los suyos hasta que era demasiado tarde. Curiosamente el 2-1 llega con el Caudal soltado, liberado y con el botín 'perdido'.

9. Error imperdonable, perder un punto caído del cielo que hubiese armado de moral al vestuario de cara al partido de Zamora. Quedaban 3' más el descuento, el 1-2 había que buscarlo desde el orden y la inercia ganadora que te daba el tanto del empate. Aquino debía haber asumido esa responsabilidad defensiva como lateral para volver a un dibujo lógico en fase defensiva, y Señé u Óscar Martínez cerrar vía interior junto a Pascual ante la baja de Aitor Sanz. Ninguno de ellos supo verlo, y el gol de Nacho Méndez aparece con Baquero, David Fernández y Owona llegando tarde a sus respectivos balones divididos.

y 10. Falta de ambición en el inicio que pasó factura, el asedio debió durar más y en un duelo contrarreloj eso le dio alas y sobre todo oxígeno al Caudal. Después no se supo guardar la ropa, encajar el gol de la derrota en el 89' tras haber conseguido el empate en el 87' es inadmisible y seguro que el míster así lo hará saber en la caseta. Pescar algo era difícil, pero se había conseguido. Recuperar al grupo mentalmente de cara al Domingo es vital, quedarse con la reacción de los últimos veinte minutos y trasladarla a un partido completo, esa será la idea en Zamora.

Foto: Irma Collín

30/10/12

Entrevista a Xavi Moré

El fichaje de la temporada, el retorno ansiado por todo el oviedismo. Su lesión echó por tierra las esperanzas de ascenso el curso pasado, ese minuto fatídico en Toledo fue el principio del fin. Vive su cuarta temporada en Oviedo, ya es uno más en el club y en la ciudad, no se entiende una plantilla sin él. Querido y respetado por compañeros, prensa y afición, se lo ha ganado a pulso en el día a día. Futbolista determinante donde los haya, se 'debut' en Vallecas y sus actuaciones posteriores hacen volar la ilusión del oviedismo, y la suya propia...

- Hola Xavi. Muchas gracias por concederme la entrevista. Es un placer volver a 'tenerte' por el blog tanto tiempo después.
- Hola. El placer es mío después de tanto tiempo sin 'poder realizarlas' por motivos físicos.

- Imagino que el vestuario respirará tranquilo tras romper la mala racha en el Tartiere y haber vencido un partido por un marcador contundente.
- Mucho. Estábamos mentalizados de que, independientemente del resultado, la imagen había que cambiarla, el Tartiere es nuestro campo y la afición debía sentirlo. Así fue, y además se ganó con autoridad y con goles. Es el camino a seguir.

- Ante el Leganés vimos a un equipo más directo, más vertical, en ocasiones algo más agazapado que de costumbre. ¿Fue algo premeditado o surgió por los condicionantes del partido?
- No, teníamos claro que íbamos a apretarles desde arriba, y que una vez robásemos, los balones debían ir a las bandas. Que se viese un equipo con ganas y con ambición desde el primer minuto. Luego el rival juega y a lo mejor no consigues los objetivos tal y como los habías planteado, pero al menos la garra y la ambición por ganar tienen que estar siempre presentes. Conseguimos el objetivo en numerosas ocasiones y se creó mucho peligro, aunque nos faltó acierto en los metros finales, sobre todo en la primera parte.

- En el plano personal completaste por primera vez los 90 minutos desde que volviste de tu lesión. Tuviste espacios para correr y situaciones de 1vs1 en campo abierto ¿Cómo te encontraste?
- Sí, fue la primera vez que disputé 90 minutos desde hacía nueve meses. Me sentí bastante bien en líneas generales, aunque poco fino en el 1vs1. Me fui un poco enrabietado por no haber desbordado con más facilidad aunque tras el partido la gente me comentó que lo había hecho bastante bien. Físicamente me encontré bien, aunque soy consciente de que en la segunda parte, quizá por protegerme un poco, bajé el nivel y el número de carreras.

- Muchos meses de convalecencia desde aquél fatídico partido en Toledo. ¿Qué fue lo que peor llevaste durante la lesión?
- Lo que peor llevé fue la soledad en los entrenamientos. Es durísimo ir al gimnasio y sentirte solo, aunque en muchas ocasiones Barreto era mi sombra y nos hacíamos compañia mutuamente (risas). Pero en otras ocasiones debía hacer el trabajo en solitario y cuesta mucho, poco a poco te va consumiendo. Por suerte siempre hay alguien que está ahí para animarte o hacer que te vengas arriba.

- ¿Cómo era el día a día de Xavi Moré en su recuperación? Codo a codo con Barreto...
- Fue como enseñar a andar en bici a un hijo. Los tres primeros meses fueron de muchas sesiones: mañana y tarde todos los días para movilizar la rodilla, llegar a la extensión total para luego hacerlo en la flexión. Llegó la piscina, e íbamos los dos juntos a nadar en sesiones que transcurrían desde las nueve y pico de la mañana y que se alargaban hasta las tres de la tarde. Cuando llevaba ya tres meses y medio largos de lesión, comencé mis primeras carreras. Recuerdo que lo grabé y se lo envié a mis padres para que lo viesen, era como un niño con zapatos nuevos. Poco a poco cuando empiezas a correr todo se va haciendo más fácil y más llevadero. De vez en cuando llegaba el bajón y Barre siempre lo solventaba con unas buenas cervezas que hacían que me cambiase la cara; se portó muy bien conmigo y nos aguantamos bien mutuamente (risas). Al igual que el Doctor Maestro, que además de ser un médico excepcional y que realizó una intervención perfecta, es una persona que te gana de inmediato, atentísima y que se interesó continuamente por mi recuperación. Le doy las gracias desde aquí a ambos.

- Se cumplen tres semanas desde que reapareciste en Vallecas. ¿Sigues algún plan preventivo para fortalecer la rodilla? ¿Te veremos en Mieres y Zamora o se aconseja descansar y no jugar dos partidos en cuatro días?
- Sí, esto va rápido y ya soy uno más del grupo, sin distinciones. Tengo un plan específico para seguir potenciando los isquiotibiales y cuádriceps durante la semana para no dejar de lado la rodilla una vez recuperado. No sé que opciones barajará el míster para estos dos partidos tan seguidos. A priori no tengo dudas de que puedo jugarlos, luego el míster decidirá cómo quiere gestionarlos.

- Equipo y afición te aguardaban con los brazos abiertos. Desde finales de Agosto tenías el alta médica, pero por la deportiva hubo que esperar casi mes y medio. ¿Se hizo larga esa espera mientras entrenabas día a día con el resto de compañeros pero sin entrar en convocatorias?
- Sí, ya lo comenté yo cuando me dieron el alta, que habría que esperar unas cuantas semanas para poder verme vestido de corto en un partido. Es muy difícil encontrarte bien bien, pero de verdad para competir, y no tenía ninguna duda de que cuando reapareciese lo haría con las garantías del 'Xavi Moré' de antaño; no quería aparecer y que no fuese ni la sombra de lo que era. Así que, hablado con los fisios y con el mister, no nos pusimos ninguna fecha concreta. Barajábamos Salamanca para volver, pero al final fue en Vallecas dos semanas después. El primer mes lo llevé bien, te acostumbras a todo. Las últimas semanas ya me veía con opciones de ir convocado y me dolía no estar en la lista, pero debía seguir ganándomelo en los entrenamientos y así me lo hacía sentir Félix, que también era partidario de que cuando debutase lo hiciese con todas las de la ley.

- El del Jueves es un partido con condicionantes especiales: marcador en contra y 45 minutos por delante para la remontada. ¿Cómo se prepara mentalmente un duelo como el del Caudal? No habrá ni un segundo que perder...
- Lo estamos preparando como una reválida en la que debemos hacer notar quién es el equipo que va a ir a por el partido desde el minuto 46 hasta el 90, tenemos que arrollarles. Tenemos una asignatura pendiente con ese partido y por suerte obtuvimos una segunda oportunidad.

- De no darle la vuelta al marcador se perdería la estela del Tenerife por el primer puesto. ¿Es inevitable mirar a la clasificación por más que estemos entrando en Noviembre?
- No pienso en que no saquemos nada positivo de este partido. Está claro que el Tenerife no pierde el ritmo, pero no me preocupa mucho el primer puesto ahora. Eso sí, no hay que alejarse mucho. Hay que estar en playoof al final de temporada, y si es primeros mucho mejor.

- Y por último, buscando la exclusiva: ¿tienes ya decidida la celebración de tu primer gol tras el retorno?
No. Aún no lo he pensado mucho, aunque tengo una en mente (risas).

- Muchas gracias por tu disponibilidad y por tu tiempo, de verdad. Tan crack dentro como fuera del campo. Un abrazo Xavi.
- Gracias a ti, ha sido un placer. Un saludo.

Fotos: Irma Collín y Álvaro Campo.

29/10/12

Oviedo veloz, con prisa y sin pausa

1. Señé en escena, la gripe de Manu Busto le abrió las puertas de la titularidad al catalán la misma semana en la que Sarriugarte se pronunciaba sobre su ausencia. Imagen de la victoria, el chico ya es uno más para la causa azul, una baza a añadir al repertorio de la plantilla. No debe haber enfrentamiento, técnico y futbolista van en el mismo barco. Cuando esta afición elimine el pequeño gen autodestructivo que siempre aparece, será imparable.

2. Las bandas más reclamadas, Xavi Moré y Javi Casares pegados a la cal. Objetivo claro, estirar la lona por fuera para crear espacios por dentro. Dos estacas clavadas en los extremos para abrir la defensa del Leganés y hacer difíciles las ayudas de los de Pablo Alfaro en fase defensiva. La idea de los primeros minutos, ganar línea de fondo y pase al punto de penalty; si no se abrió antes la cuenta fue por la falta de acierto a la hora de entrar al remate.

3. Apareció la ansiada formación tortuga, equipo replegado en campo propio y esperando al Leganés; falta saber si por elección propia o por mérito de los madrileños. Tras robo, lanzamiento al espacio; Xavi Moré buscando la espalda de Dani Gómez para seguir reencontrando el fútbol que lleva dentro, la definición irá a más con el paso de los partidos. Javi Casares la pedía al pie, más pausa para parar el correcalles en momentos de ida y vuelta.

4. Valiente Leganés, atrevido Pablo Alfaro. Línea adelantada, sabían de las dudas oviedistas y que el Tartiere puede llegar a pesar si aparecen el ansia y la precipitación en los azules. Consigna clara, volcar el juego a banda derecha para buscar la debilidad de Javi Cantero en fase defensiva. Castigaron al lateral zurdo, todas las llegadas visitantes al área de Dani Barrio surgieron de ese costado y es que el chaval no pasa por un buen momento. Problema más anímico que futbolístico, la capacidad está fuera de duda pero hay un antes y un después de Salamanca.

5. Lo apuntábamos en la previa, que el rival vea la debilidad oviedista es un arma de doble filo. Creer en ellos mismos, verse capaces de sacar algo positivo de Oviedo les lleva a descuidar la retaguardia, las dimensiones del Tartiere son un paraíso para contragolpear y atacar los espacios a la espalda. Por primera vez hemos visto un equipo dispuesto a no llevar la batuta, con Aitor Sanz y Cerrajería más oscuros que de costumbre pero sin tanta responsabilidad en la creación.

6. Partido sin dueño. Leganés estirado y ambicioso, pero insuficiente para asustar a Dani Barrio. Extraños los de Sarriugarte sin balón: veían la vía de agua pero la posesión madrileña aumentaba las dudas, la falta de definición en el último pase no hacía sino que acrecentar los nervios de los azules por la posibilidad de un 0-1 devastador. Intenso, alocado, impreciso, así transcurría el duelo en busca de un tanto que hiciese explotar todo por los aires.

7. Ahí apareció Josep Señé. Descarado, atrevido, vertical, lanzador de toda la ofensiva azul. Encontró su sitio a la espalda de Nogueira, batió líneas conduciendo para atraer rivales y soltar con apertura a banda. Notó el calor del Tartiere desde el primer día, por eso peleó cada balón como si fuese el último. Buscó el último pase con Cervero, le brindó el segundo a Diego tras el descanso para tranquilidad de todos y a la espera ya de cerrar con el tercero. Intenso con balón y sin él, aprovechó su oportunidad y ahora le toca competir en el día a día con Manu Busto.

8. Con el 2-0 se acabó el partido, nunca pudieron los de Pablo Alfaro sobreponerse a la expulsión de Carmona. Dos mazazos en cinco minutos tras la salida de vestuarios hunden a cualquiera, todo el plan trazado en la caseta se va por el desagüe. Bajaron los brazos, la trayectoria a domicilio también pesaba y es que el Leganés tan solo ha sumado un punto lejos de Butarque. Quedaba el paso de los minutos, esperar con paciencia la última transición para cerrar el marcador y vivir unos minutos plácidos en el Tartiere.

9. La culminación no llegó antes porque a pesar del 3-0, no fue el día de los azules en la toma de decisiones. Nuevo contexto, verticalidad y transición fiera y veloz, exigencia de rápidez de piernas pero también de cabeza. Cambiar el chip nunca es fácil, no confundir con precipitación será el paso pendiente para ser competitivos cada fin de semana. De todos los colores, por dentro, en derecha y en izquierda, se perdonó para prolongar la agonía de un Leganés que sólo intentaba aguantar los 90' de pie.

y 10. Fueron Pascual y Óscar Martínez, los dos refrescos para poner la guinda a un marcador que ha de servir de estímulo para darle la vuelta al del Hermanos Antuña dentro de cuatro días. Segunda mitad vital la de Mieres, partido contrarreloj. Sarriugarte tendrá más posibilidades que nunca, tres cambios en 45', todas las opciones del mundo para sorprender al Caudal.

Foto: Irma Collín

24/10/12

Real Oviedo, formación tortuga

Real Oviedo en lo bueno y en lo malo, el peso del escudo y de la historia son inmensos para los futbolistas, no todos pueden sacar lo que llevan dentro porque el escenario no tiene parangón con los del resto de la categoría. Pero la camiseta no es una carga solo para los recién llegados, también lo es para los rivales impresionados por la magnitud del equipo al que se enfrentan. El Real Oviedo ha sobrevivido en momentos delicados por la falta de ambición y confianza de sus combatientes.

Equipos plantados en su propio campo, el Carlos Tartiere es la primera baza azul desde el calentamiento. El objetivo del visitante es salir vivo de Oviedo, arañar un punto es la proeza para ser recibidos en sus casas como héroes. Escenario en el que sufrieron Rivaldo y su Balón de Oro, el mejor Valencia de la historia o el Super Depor que un año después rozaría una final de Champions. La grandeza del pasado oviedista les atenaza, les tira para atrás, mengua su ambición. Muchas veces todos nosotros hemos salido del Tartiere diciendo aquello de "si estos vienen a por el partido nos lo levantan".

Repliegan líneas, ceden la iniciativa, pierden tiempo desde el inicio para desespero de la grada aunque en muchas ocasiones terminen probando de su propia medicina por el gol in-extremis de los azules. La insistencia no siempre tiene premio, la categoría es un hándicap y es que en Segunda B siempre será infinitamente más fácil destruir que crear. El rival no presiona al futbolista con balón sino al receptor, se atrinchera en su área para evitar metros a la espalda, sin espacios jugar se hace imposible. La magia aparece en cuentagotas, futbolistas como Manu Busto son capaces de desmontar cualquier tela de araña pero la intermitencia es su hándicap; sin ella no estarían donde están.

Pacheta lo sabía, fue consciente del problema en un equipo hundido y lo aplicó también una vez reflotado. Proponer y arriesgar lo mínimo, llegar al área sin importar lo ventajosa o no de la situación creada; la calidad individual es la que después puede inclinar la balanza. Funcionó mientras hubo fuelle y estiletes, sin Xavi Moré el equipo quedó cojo y Nano se desfondó, la historia la conocemos todos. Fue una manera, la suya, para acabar con los atascos y el juego horizontal que tanto condiciona desde el ascenso de categoría.

Problema identificado en el equipo de Sarriugarte, manija para Aitor Sanz y Cerrajería, ninguno de ellos destaca por ser un constructor al uso. Propuesta atractiva y loable, también incapacidad para llevarla a cabo hasta el momento. La frustración precipita, Cervero termina siendo una isla en ataque para ser receptor de balones aéreos. La idea es plasmar la propuesta del técnico, después el tiempo apremia y cada uno termina la guerra por su cuenta porque un empate nunca será bien visto en el Real Oviedo. Estilo a la deriva e identidad desconocida, los resultados no acompañan.

Para saber a qué jugar necesitas saber lo que tienes: si tu idea es un doble pivote con Aitor Sanz y Cerrajería has de crear un contexto en el que estén cómodos y aproveches sus cualidades. Decía Juanma Lillo aquello de "dime qué mediocentro tienes y te diré qué clase de equipo eres". Ambos disfrutarán en campo abierto, con metros para correr y conducir. Tendrás que sacar al rival de la cueva, entregarle el balón y ceder iniciativa para obligarle a proponer, entonces volverá el fútbol fácil. La llamada formación tortuga, esconderse para luego saltar a la debilidad contraria. Dos medioscentros para abarcar zonas de presión, dos extremos letales en el 1vs1 como pocos en la categoría, Manu Busto diferencial para hacer daño entre líneas y un finalizador como Diego Cervero; ingredientes perfectos para activar el plan.

Sarriugarte debe partir de cero, simplificar la tarea para navegar a partir de ahí en pos de un Real Oviedo mejor y más brillante. Proteger a Dani Barrio, volver a la portería a cero, cerrar su área para buscar el zarpazo en ataque; con metros por delante y calidad individual el peligro está garantizado, pocos podrán hacer más daño que este equipo. Reasignar algunos roles y replantearse el papel de algún futbolista es necesario para que todos sumen donde pueden hacerlo. Dar un paso atrás para dar después dos hacia adelante.

Foto: Jonás Sánchez

20/10/12

Lado diestro, lado fuerte

Dificultades en la creación, Aitor Sanz y Cerrajería al mando de la nave. Futbolistas de recorrido, pulmones incansables, trabajadores que permiten al equipo lanzar la línea arriba y robar en campo contrario. Sufren ante defensas cerradas, son jugadores de conducción ideales para batir líneas en espacios abiertos pero que no están siendo capaces de dar fluidez en la circulación ni mover de un lado a otro. El equipo de Sarriugarte es incapaz de jugar rápido y generar superioridades de Javi Casares o Íker Alegre ante sus marcas; el atasco comienza ahí.

Pascual podría ser la carta oculta, le gusta ofrecerse a los centrales para iniciar todo, tiene una facilidad innata para el desplazamiento en largo y la diagonal. Fue sorpresa agradable en la pretemporada, indiscutible hasta la llegada de Cerrajería, importante en la victoria en Avilés pero penalizado por una expulsión injusta. Para Sarriugarte la pareja de Galder y Aitor es indisoluble, Pascual sólo entraría en un 4-3-3 que ya naufragó ante el Salamanca más por demérito en el planteamiento que por elección del sistema.

Intrascendente Cerrajería sin metros ni campo que abarcar, déficit Manu Busto si el cántabro es recluido a la banda izquierda. Dar entrada a Pascual no es sencillo por la especialidad del mismo, nadie le ve en otra posición que no sea el mediocentro, ya lo comprobamos el curso pasado. Surge la opción de Iván Rubio, futbolista de buen trato de balón, facilidad en la asociación y capacidad para jugar a uno-dos toques. Díficil de encasillar, el propio futbolista se define como mediocentro pero fue en banda derecha donde Unai Emery le hizo debutar con el primer equipo del Valencia.

Infrautilizado hasta el momento, fue la carta de Sarriugarte para cerrar el partido ante el Fuenlabrada en Copa del Rey. Iván Rubio asegura posesión, fluidez en la circulación, libertad para que Cerrajería se descuelgue más en zona de tres cuartos. El valenciano es la baza del tercer mediocentro, un nuevo lanzador que por otra parte no hace ascos a abrir el campo. Javi Casares en la izquierda a pierna cambiada, Iván Rubio en la diestra, un lateral largo sería su mejor aliado para jugar en el centro del campo.

La vuelta de Xavi Moré es un bálsamo, el futbolista diferencial, regalo de Navidad anticipado. Dos extremos pegados a la cal, letales en 1vs1, generar peligro por fuera para liberar por dentro a Manu Busto y Galder Cerrajería, el equipo será más vertical aunque los medioscentros sean los mismos. Sarriugarte abre la puerta de la titularidad para Xavi en Mieres, pero no se olvida de Iván Rubio. Sintético del Hermanos Antuña, más dificultad para el control y hacer tuya la pelota, sumar futbolistas con buen manejo para asegurar el balón y evitar pérdidas en la transición será el primer paso para la victoria.

David Fernández no encuentra su sitio como lateral diestro, a Owona todos le conocemos y llega entre algodones, la opción de Iván Rubio en el costado gana enteros. Ya fue probado por Sarriugarte en línea defensiva, banda fuerte-banda débil débil parece la idea. Iván Rubio ayudando en la salida de balón, serán él, Aitor y Xavi Moré atrayendo en el inicio de la jugada para después finalizar en la izquierda con Cantero, Casares y Busto. Ganar en Mieres y no otra cosa, la falta de autoridad en el Tartiere obliga a sumar de tres en tres a domicilio para no perder la estela del Tenerife.

Foto: Jonás Sánchez.

9/10/12

Caso Señé

Fue el mejor en pretemporada, destacó por encima del resto y el oviedismo se congratulaba de que por fin aparecía una competencia real para Manu Busto. Juventud, descaro, aire fresco, un chaval con ganas de reivindicarse para hacerse un sitio en el Castilla después o dar el salto a otra categoría desde Valdebebas, quizá llegar con el propio Real Oviedo a la Liga Adelante, por qué no.

Llegó sin hacer ruido, su cesión fue una sorpresa por más que se sospechase que el amistoso del Real Madrid en el Tartiere iba a ser aprovechado para pedir algún futbolista en unos días, por entonces, llenos de incertidumbre en cuanto a la confección de la plantilla. Así llegó Josep Señé, sin sitio en el Castilla pero con más aspiraciones que las de mantener la categoría en el segundo filial blanco. Desconocido y con pocos partidos la temporada anterior, haber entrenado repetidas ocasiones con el primer equipo era su mejor aval porque no es fácil para los chavales llegar a las órdenes de José Mourinho.

Mediapunta al uso, en ocasiones acostado a la banda pero nunca como mediocentro, su papel no era ése y los planes de Sarriugarte siempre fueron otros. Tuvo todo el protagonismo del mundo en la pretemporada, los problemas musculares de Manu Busto le abrieron las puertas del once y es que ya sabemos que al cántabro le cuesta arrancar. Titularidad correspondida con buenas actuaciones, fútbol y asistencias para ser el mejor socio de Diego Cervero en los amistosos y llamar la atención de todos antes del comienzo de Liga.

Apuntaba a importante, fue una sorpresa verle fuera de la lista de dieciséis para Avilés aunque al haber Copa entre semana muchos pensamos en las rotaciones como explicación a su ausencia. Tampoco apareció frente al Fuenlabrada, Aquino entró en escena en la segunda jornada liguera y Señé quedó como el único retratado por el técnico. Sarriugarte esquivaba a la prensa, decía que su momento estaba por llegar y que tendría oportunidades; regates ante los micrófonos propios de su época de futbolista.

Los goles de Manu Busto quitaron hierro a su desaparición, con el cántabro en estado de gracia no había sitio para el catalán aunque el no entrar en ninguna convocatoria semana tras semana alimentaba la especulación. Sarriugarte obra mal, el que calla otorga y no salir al paso de los rumores a lo único que conlleva es a acrecentarlos. No se trata de incumplir códigos de vestuario; lo que pasa en la caseta se queda dentro pero es necesario zanjar el tema. Si se trata de un castigo, reconocerlo sin dar más explicaciones; si es una decisión técnica, argumentarla.

El futbolista no se pronuncia, ni una palabra pública más allá de los agradecimientos por los ánimos de la afición, cualquier otra cosa jugaría en su contra. Se habla de salidas nocturnas, de una mala respuesta a la primera suplencia. Simples rumores, la credibilidad dependerá de quien los escuche y lo que quiera creer. Medida disciplinar severa, Sarriugarte deberá ser igual de duro con todos porque de no hacerlo habrá perdido la guerra por gobernar el vestuario, sería el principio del fin. Dar ejemplo con los jóvenes es fácil, hacerlo con todos por igual será más difícil. Ocho semanas son muchas, el caso Señé ha de ser cortado de inmediato, cerrarlo cuanto antes. Aunque lo mejor hubiese sido no alimentarlo.

Foto: Jonás Sánchez.

30/9/12

Atasco azul, sin salida

1. Sale Sarriugarte con lo previsible, Javi Casares en el once para volver al 4-2-3-1 y en detrimento de Pascual, disposición lógica aunque llame la atención que sea Íker Alegre quien ocupe la banda diestra. Iván Rubio y Señé fuera de la lista de convocados, comodín el primero y marginado el segundo, los dos hubiesen ayudado a desencallar un partido del que no se supo variar el rumbo en ningún momento.

2. El Real Oviedo es aún un equipo sin identidad: sabe a lo que quiere jugar pero es incapaz de plasmarlo, tampoco se atreve porque hacerlo es exponerse al fallo. Pocas veces encaja mejor aquello de "lo más arriesgado es no arriesgarse". La propuesta necesita de gran precisión y técnica, no admite un pie encogido y sí el descaro y la osadía. El desparpajo y el desborde sólo se ven reflejados en Javi Casares y ahí empieza el embotellamiento.

3. El planteamiento del Marino, calcado al del resto de visitantes del Tartiere. Nueve futbolistas por detrás del balón, todos en treinta metros cerrando pasillos interiores. Un '9' sobre el que descargar y salir a la contra, el día en que los rivales se atrevan más seremos más frágiles pero se abrirá una vía para hacer daño. La ansiedad marcará el acierto en la retaguardia; la derrota en Salamanca hubiese hecho mella esta mañana, pero con victorias en la mochila el Tartiere sería inexpugnable.

4. Manu Busto recibe normalmente de espaldas, su fútbol pierde sentido si ha de girarse para jugar. Cervero es quien busca esa función, pero la precisión se resiente ante la tela de araña del rival; tres y cuatro futbolistas rodean al hombre con balón. Si no estiras la lona y ensanchas el campo, el embudo se hace solo. Cerrajería es el paradigma, futbolista que bate línea en conducción pero al que le cuesta mover de un lado a otro. Los de Sarriugarte hacen el trabajo a los rivales con su obstinación de entrar por dentro.

5. Incapaz Íker Alegre en el 1vs1, fue Javi Casares el único que llevó peligro hasta que su bíceps femoral dijo basta. Fue con Aquino pegado en la izquierda y Manu Busto tirado completamente a la derecha como lanzador cuando los azules encerraron, que no inquietaron, al equipo canario. Amplitud, que no profundidad. Lucien Owona no es futbolista para ganar línea de fondo, el problema de Javi Cantero es otro: temeroso, coartado, tuvo que ser la grada del Tartiere quien prácticamente le empujase a doblar a Aquino en su única incursión allá por el 90'.

6. El problema ya es obvio, al Real Oviedo le cuesta un mundo abordar una defensa cerrada, no es capaz de hilar fino en pocos metros. Si no eres capaz de entrar, has de obligar al rival a salir del área. Entregar más posesión y metros, hacer ver al contrario la posibilidad de pescar en el Tartiere. El Marino sale de la cueva porque vislumbra la proeza de sumar los tres puntos, con el descaro atacante llega la desorganización defensiva. Con espacios todo es más fácil, la plantilla azul tiene futbolistas para marcar la diferencia si son capaces de encarar con campo por delante, pocos tienen las individualidades que tiene Sarriugarte en su vestuario.

7. La formación tortuga, encogerse primero para salir desbocado después es más un deseo que una opción contemplada por el cuerpo técnico. Mínimo riesgo en los cambios, siempre hombre por hombre por más que la sobrecarga de Javi Casares obligase a jugar con otro '9'. El Marino ya defendía con todos, Mantovani y Baquero recepcionaban despejes sin presión alguna. Últimos 15' para ir a tumba abierta, Óscar Martínez por Owona para fijar dos centrales sin perder a los extremos ni a Manu Busto picando por dentro.

8. Sin Iván Rubio ni Señé en el banquillo, y con el primer cambio condicionando la última media hora, no hubo alternativa para buscar una vía de agua en la zaga canaria. La lista de dieciséis ha de ir enfocada al partido, si preveés un colista que te va a entregar toda iniciativa y posesión has de llevarte una baza más para el banco, aunque entrañe el riesgo de romper el equilibrio de suplente por línea. La prueba es que Sarriugarte no agotó los cambios este mediodía.

9. El Marino ya perdía tiempo a los 10', hasta seis futbolistas quedaron tirados sobre el césped de La Ería durante el partido y sin embargo se llevaron la primera amarilla en el descuento. El árbitro premia a quien quiere cortar el ritmo y castiga a quien desea jugar al no dar ninguna fluidez al juego; sinsentido mayúsculo que se repite en todos los campos del país. El error es de concepto y no de apreciación, lo cual agrava el fallo. Lo de hoy, lo que ya hizo el Fuenlabrada de Cosmin Contra, es inadmisible y no tiene nombre.

y 10. La que pudo ser una jornada propicia quedó en nada, la distancia respecto al líder sigue siendo de cuatro puntos pero lo peor son las sensaciones. Queda mucho por mejorar y la paciencia escasea, son muchos años en las catacumbas como para exigir tiempo por más que los chicos y Sarriugarte no tengan culpa de ello. Reacción, pedir más a nivel individual y trabajar en lo colectivo, el margen de mejora es amplio pero el examen llega cada siete días.

Foto: Jonás Sánchez

26/9/12

Asignatura pendiente

Enésimo fiasco del Real Oviedo a domicilio, en el Helmántico se enfrentaban dos históricos con las espadas en todo lo alto, comienzo parejo para luchar desde el principio por los puestos de privilegio. Primera prueba de fuego para los de Sarriugarte: rival de identidad, escenario impropio de la Segunda B y desplazamiento masivo de una afición con hambre de éxito y reafirmación. Cócteles para una tarde de fútbol, mejor panorama imposible para dar un golpe sobre la mesa.

El resultado ya por todos conocido, causas analizadas por muchos y es que el planteamiento del técnico azul sorprendió a propios y extraños. El Salamanca es un equipo que disfruta con la posesión, con Igor de Souza como referencia en el puesto de '9' para descargar y con Piojo pegado constantemente a la banda diestra para buscar el 1vs1 ante su par. De ahí que resulte inexplicable la apuesta por Manu Busto en banda izquierda, todos conocemos el déficit del cántabro en fase defensiva. Javi Cantero no tuvo ayudas y quedó en evidencia, en ataque los azules también se resintieron porque Manu Busto no es el mismo partiendo desde la banda.

El partido se perdió en el planteamiento, condenar a Cerrajería al costado zurdo para cortar la hemorragia no fue más que una señal de impotencia y un reconocimiento al error. Sarriugarte experimentó, incumplió aquello de "lo que funciona no lo toques" y es que ante la baja de Javi Casares trastocó todo en lugar de hacer el cambio de jugador por jugador y mantener las bases. Aquino esperando para jugar a pierna cambiada, Jandro para hacer ancho el Helmántico y recuperar la titularidad olvidada. Varió la disposición, la misma que ya no resultó en la primera mitad ante el Prat en el duelo copero. Félix sabrá los motivos, él conoce al vestuario pero la conclusión que sacamos desde fuera es que se cambió pero no para hacer daño a la debilidad del Salamanca ni tampoco para protegerse de sus puntos fuertes.

La desilusión no es nueva, el Real Oviedo lleva sin ganar lejos de tierras asturianas desde aquella tremenda victoria en Valdebebas. Lo que parecía el despegue definitivo hacia la LFP no fue más que la cima para comenzar el descenso. Primero Pacheta, ahora Sarriugarte, jugadores que ya se fueron y otros recién llegados, todos estrellados más allá de las fronteras del Principado. La debilidad a domicilio fue la que impidió acceder al playoff en el mes de Mayo; ahora son seis tantos encajados en dos partidos, contraste con la portería a cero conseguida en cuatro partidos oficiales en casa y el debut liguero en el Suárez Puerta.

Ser infranqueables en el Tartiere es el primer paso, no el único; si una lección se extrae de la temporada pasada es que sumar cada quince días no basta. Ser regulares a domicilio, ganar como costumbre y arañar un punto cuando no se pueda sumar los tres. Llegarán derrotas, pero la ambición debe ser máxima si se quiere aguantar el ritmo del Tenerife para lucharle el primer puesto. Exigir sin perder la perspectiva, ambicionar sin llevar a la autodestrucción. La paciencia será útil si se aplican análisis y soluciones a los fallos.

18/9/12

Dani Barrio, la reválida

Oinatz Aulestia marcó una etapa en la portería: héroe del último ascenso y prolongación del oviedismo sobre el césped; portó con orgullo, valor y garra el brazalete que se había quedado sin dueño tras la marcha de Diego Cervero. Oinatz será por siempre uno más de la causa azul. Paco Lledó fue su sustituto tras la salida del vasco el pasado verano. Inicio irregular para afianzarse con victorias y remontada en la tabla, fue el lanzador del juego directo y figura clave en el curso. Salida por la puerta de atrás, reclamó un dinero que era suyo pero se saltó el pacto con los demás compañeros, no había otra salida que separar caminos.

Dani Barrio llegó hace poco más de un año, primero para convertirse en la alternativa a Aulestia y después para ser competencia directa de Lledó. Le avalaba su gran temporada en el Marino, ascenso de los chicos de Quirós y el eterno Guillermo relegado al banquillo por las actuaciones del gijonés. Contactos con filiales de Segunda y Segunda B, el filial del Villarreal sonó con fuerza pero el Real Oviedo es el caramelo más goloso; el escenario para salir de dudas. El Tartiere puede encumbrar o desterrar, muy pocos de los que han salido por la puerta de atrás tras la prueba de fuego con el primer equipo han evolucionado después.

Segundo espada de Lledó, Dani Barrio empezó la Liga como suplente hasta que los seis goles encajados ante Leganés y Toledo le dieron su oportunidad en Copa del Rey. En el Anxo Carro fue el salvavidas, actuación prodigiosa ante el acoso gallego en la primera mitad, manos milagrosas para mantener portería a cero y evitar una goleada segura. Aquella noche la fortuna fue oviedista, tres goles en tres aproximaciones para pasar de ronda y seguir con el sueño copero. El guardamenta volvió a ser héroe en la tanda de penaltys ante el Salamanca en el Tartiere al pararle el último lanzamiento a Diego Reyes. El premio fue su titularidad en San Mamés, no muchos pueden presumir de haber jugado en la Catedral.

Alternó buenas paradas con errores impropios, a veces responsabilidad propia y otras fruto de la mala suerte, como aquel mal bote en el césped del Tartiere que costó la derrota ante el Lugo. Se mantuvo en el once hasta que llegó la decisión más comprometida de Pacheta en lo que a gestión de vestuario se refiere. Expulsado Dani Barrio en el Molinón por sacar una mano fuera del área que salvaba un punto; partido de sanción y oportunidad para Lledó, que salvó la victoria con parada milagrosa en la última acción del partido ante el Conquense. Pacheta dio confianza a esa parada, pero castigó el sacrificio de Dani Barrio en Gijón. Afianzado Lledó, tocó arrimar el hombro desde el banquillo.

Con la salida del jerezano se abría una nueva vía, también llegaba Mario Ruyales. Nuevo entrenador, igualdad de oportunidades por más que el madrileño fuese una petición de Félix Sarriugarte. Ambos con ambición por demostrar en Segunda B, por ser los cerrojos de un equipo referencia de la categoría. Una disputa de la que el mayor beneficiado es el colectivo. Retratado por el robo de Di María en el Tartiere, el 'Fideo' le jugó la misma a Víctor Valdés en Supercopa. Lesión en pretemporada para Dani, desventaja respecto a Ruyales para el inicio de Liga, invertir la situación en plena competición siempre es difícil. El mal fario de uno es la 'suerte' del otro, el menisco de Mario se quebró una semana antes del debut ante el Avilés y las puertas de la titularidad volvían a abrirse para Dani Barrio.

Fue Juan quien le puso a prueba en el Suárez Puerta, dos buenas intervenciones a disparos desde fuera del área para no sufrir con el 0-2, dosis de confianza para un inicio que puede marcar su futuro como portero del Real Oviedo. Sin apuros ante el Fuenlabrada en Copa del Rey, pero salvador de dos puntos in-extremis tres días después ante el mismo rival tras vencer a Pachón en el mano a mano y con el tiempo ya cumplido en el Tartiere. Incapaz en Matapiñonera, poco pudo hacer para evitar el 3-2 adverso en la hasta ahora única derrota azul.

El miércoles volvió la Copa al Tartiere, con ella otra tanda de penaltys como la que le encumbró ante el Salamanca. Tres de ocho lanzamentos atajados desde los once metros, su hazaña quedó incompleta por la falta de efectividad de sus compañeros. Actuación que quedará en el olvido y que recuerda a aquella del legendario Urruti en Sevilla ante el Steaua de Lacatus con la Copa de Europa en juego. Duckadam pasó a la historia esa noche deteniendo todos los penaltys chutados por el Barça y haciendo inútiles las paradas del malogrado meta vasco.

El Domingo sostuvo a los suyos en la primera media hora ante el Alcalá, zozobra colectiva que pudo costar cara de no ser por las manos de Dani Barrio. Portería a cero en cinco de los seis partidos oficiales hasta la fecha, intervenciones de mérito en todos ellos. El debate se va cerrando, pocos desconfían ya de su titularidad aunque algunos sigan mirándole con lupa en cada balón aéreo. Dani Barrio crece a la vez que lo hace el equipo, está ante su reválida como guardamenta azul. Con continuidad y confianza va camino de convertirse en el indiscutible bajo palos, que nadie dude de que ése será el perfecto indicador de que la nave avanza.

Foto: Irma Collín

11/9/12

Centenario, Diego Cervero

Esperando el momento desde el día de su presentación, incluso nos había anunciado que tenía preparada la celebración para el gol más significativo. Acabado el partido, poco que celebrar, hito ensombrecido por la derrota en Matapiñonera, y es que es recurrente que una hazaña individual en el mundo del fútbol se vea marcada por un traspiés. Pocas veces la fiesta es completa. Aún así, no se debe pasar por alto que el Domingo Diego Cervero celebró su centésimo gol vistiendo la camiseta del Real Oviedo.

Los inicios no fueron fáciles, la sequía duró diez jornadas hasta que por fin explotó en El Sotón con un póker de goles inolvidables. El chico que había firmado en blanco para asegurar el futuro del club en Tercera División ya veía puerta, sus celebraciones quedaban grabadas en la retina porque reflejaban la misma pasión que la de los miles de oviedistas que llenaban cada grada en el paso por los infiernos. Puñetazos al suelo, cabezazos, gritos, toda la furia azul de aquellos años expresada en un festejo, éramos un huracán.

Primera salida del Club, las dos le sirvieron para confirmarse y crecer vistiendo otras camisetas, inconcebible que no le dejasen hacerlo aquí. En su segunda etapa se puso las botas, dos temporadas para acercarse a la centena como nunca se había pensado, promedio de gol por partido con Rául González en el banquillo. Suyo fue el tanto que selló el ascenso, esperemos que último gol en la historia del Real Oviedo en Tercera. Llegó de Mallorca por la puerta grande y salió por la pequeña, de nuevo la ineptitud de unos dirigentes nos privaba del símbolo de la afición sobre el césped.

Tres años en Logroño para hacerse aún mayor, para acallar a todos aquellos que decían que no tenía nivel para ser referencia en Segunda B. Máximo goleador de la categoría de los últimos tres años, pichichi de grupo en las dos últimas temporadas; los números no engañan. Sustitutos que no cumplieron las expectativas, tan sólo Jorge Perona tuvo cifras defendibles pero el equipo vivía de Manu Busto, nunca de un delantero centro. Las hipótesis nunca son justas, tampoco es bueno mirar al pasado para lamentarse. La incógnita de qué hubiese pasado en el Real Oviedo si Diego Cervero hubiese sido el '9' siempre quedará ahí.

La tercera venida superó todas las expectativas, recibimiento de crack, lo que es y lo que merece. El chico que en 2003 firmó en blanco para asegurar la salida deportiva del club, y que diez meses más tarde decía aquello de "hasta que el Oviedo no suba a Segunda B, o me muero o yo de aquí no me marchó", ya tiene su sitio en el olimpo de los goleadores azules al lado de Lángara, Herrerita, Galán y Carlos. A él no se le pasará por la cabeza, nosotros le decimos que puede mirarles a los ojos a todos ellos porque Cervero también es historia viva del oviedismo.

Llegó el céntesimo, caerán muchos más, no conocemos el techo. Ya aguardamos la celebración del 101, ojalá pueda ser en el Tartiere. El del Domingo fue el reflejo del orgullo, valor y garra con que defiende su escudo y a los suyos, peleó un balón imposible para convertirlo en gol. Y después, recuerdo para Michu, embajador y orgullo oviedista en las Islas. Grande no, gigante.

Foto: Lne.es

6/9/12

Martín Mantovani, nuevo celador

Pleno de victorias y puntos en el inicio de temporada, nunca durante la travesía por las catacumbas había comenzado el Real Oviedo un curso en Segunda B de manera victoriosa. Seis de seis en Liga, Fuenlabrada en la cuneta en Copa del Rey, los tres duelos finalizados con portería a cero. Fiabilidad defensiva, solidez, la casa construida sobre los cimientos para que la calidad individual en zona de 3/4 en adelante vaya decidiendo partidos. Así hasta que el método Sarriugarte vaya calando.

Tan sólo Lucien Owona y Álvaro Cuello repiten en la retaguardia respecto al curso pasado, ambos parecen destinados a pelear por un puesto en el lateral diestro. Baquero y David Fernández para aportar salida de balón, Javi Cantero para ganar profundidad y poderío en el 1vs1, Efrén para dar paso al Vetusta. Pero sobre todos ellos la sensación en los inicios está siendo Martín Mantovani, el indiscutible, el estandarte de una línea de garantías que crece a pasos agigantados tras menos de un mes trabajando juntos.

Llegó de rebote, segunda opción, ojalá todos saliesen igual. Planificación de chapeau, tras los problemas con Aarón Bueno y César Diop ahí estaban Javi Casares y Galder Cerrajería para mantener o subir el nivel. Con el central pasó lo mismo, Jaime Astrain era la primera opción, el Córdoba anunció su cesión de forma oficial pero faltaba el paso del reconocimiento médico. Generalmente visto como un trámite, requisito y seriedad en la revisión son fundamenteales a la hora de firmar un futbolista. Roto el acuerdo, Mantovani estaba en Oviedo apenas 48 horas después.

Apenas fichado ya trabajó en Navia mientras sus compañeros se preparaban para jugar frente al Racing B, cultura de trabajo, en pretemporada no hay tiempo que perder. Los problemas físicos de David Fernández le allanaron el camino, ahora ya no se entiende la zaga sin su presencia con tan sólo tres partidos oficiales a las espaldas. Seguro de vida en el juego aéreo, ni él ni Baquero han tenido problemas en centros laterales ni tampoco a balón parado. Sarriugarte quiere defensa adelantada, Mantovani lo posibilita: colocación y velocidad en el giro para no perder la espalda, perfecto al corte para anular último pase y al cruce para salvaguardar a Owona y al propio Baquero.

Ahí comienza todo, dejar metros a la espalda permite juntar líneas, jugar en campo contrario para mandar: cuanto más y en menos tiempo robes, más y mejor atacas. Pacheta lo buscó en el inicio del curso pasado, el inicio liguero es conocido por todos. Cada error costaba un gol en contra, la efectividad rival era máxima y ese precedente es el mejor aval para Mantovani y el resto de la zaga. La idea entraña riesgos pero el resultado avala, el argentino es un corrector para proteger a los suyos y afianzar la idea de Sarriugarte.

Se gana al Tartiere en cada disputa, no ha perdido un duelo individual en tres partidos ni a ras de césped ni por arriba. Ante Avilés y Fuenlabrada pudo con todos, velocidad y anticipación para salir victorioso, una colocación soberbia para estar siempre donde debe. Los números lo dicen todo, cero goles en contra y tres disparos a puerta cedidos en 270 minutos: dos desde fuera del área, el otro un mano a mano de Pachón ante Dani Barrio tras despiste en el perfil zurdo. Una posición la de central que requiere dotes de mando, el carácter argentino no es un estereotipo. El grito ya es unánime, Mantovani apunta a nuevo líder azul.

Foto: Álvaro Campo.

3/9/12

La mezquindad no se puede pagar

Debut liguero de Sarriugarte ante la parroquia azul tras el aperitivo del Jueves. Segundo partido en cuatro días ante el mismo rival, todos sabríamos que el Domingo sería más complicado. Adaptación del Fuenlabrada a las dimensiones y al ambiente del Tartiere, eliminado factor sorpresa aunque después el empuje fue el de costumbre para terminar jugando con doce. La Liga no es la Copa del Rey, las fuerzas se igualan, decidió un detalle para conseguir el pleno.

Sorpresa en el once, Galder Cerrajería de inicio para cerrarle el paso a Iván Rubio tras sólo un entrenamiento. Nivel fuera de toda duda, todocampista vasco: kilómetros, recorrido, presión sin balón, conducción para batir líneas, perfecto aguantando y protegiendo el cuero. El saque de banda previo al 1-0 lo fuerza tras soportar las enbestidas de dos rivales; en el descuento dio un recital llegando incluso al córner en una galopada con balón. Otra cosa es la gestión que haya hecho Sarriugarte de su incorporación al grupo y cómo haya sentado su titularidad en la caseta después de un único entreno. Siempre complejo, la primera impresión del vestuario es buena.

Fuenlabrada defendiendo con dos líneas de cuatro en veinticinco metros, buscaron acumular gente por dentro con la ayuda de Rubén Ramos para tapar la salida de Aitor Sanz y Cerrajería y aislar a Manu Busto. No pudo recibir el cántabro en zona de 3/4, pasó inadvertido prácticamente hasta el último cuarto de hora. Responsabilidad para Owona y Javi Cantero, los azules intentaron ensanchar el campo con Aquino y Javi Casares sobre la cal y a pierna buena, ni uno ni otro triunfaron. El primero notó la falta de ritmo, viene de una temporada en blanco con el Valladolid; el segundo fue el más vigilado, doble e incluso triple marcaje para evitar que ganase línea de fondo.

El césped del Tartiere juega en nuestra contra, un año más será un obstáculo y lo será aún más para la propuesta Sarriugarte. Blando, levantado, irregular, imposible dar velocidad a la circulación si en cada control necesitas tres toques para orientar la pelota. Desbordar en 1vs1 es una hazaña, Aquino y Casares estuvieron más pendientes de que el balón no hiciese un extraño al mandarlo al suelo, que del regate en sí. Todo facilitó la tela de araña de Cosmin Contra, los suyos perdían tiempo, interrumpian el juego en una constante para cortocircuitar el ritmo y desquiciar al futbolista azul. Por eso el 1-0 fue el triunfo de la paciencia más que el de la fe.

Abuso del juego directo ante la incapacidad, Diego Cervero estuvo en todas. Entró Óscar Martínez para pegarse en banda izquierda y a los 5' pasar al centro. Buscó Sarriugarte un receptor más en zona de 3/4, un futbolista capaz de jugar de espaldas a portería, una salida más en largo pero también un apoyo por dentro para Manu Busto y la pareja de medioscentros. Javi Cantero pasó a ser un extremo más cuando los madrileños se quedaron en inferioridad, la amplitud en los costados era innegociable. Tuvo su fruto, el último cuarto de hora era un monólogo por organizado, no por insistencia. Gran actuación la de Óscar, de nuevo en dinámica y tras una pretemporada sin minutos, mucho mérito el suyo, nunca es fácil entrar tras pasar las primeras semanas apartado del grupo.

Tres puntos merecidos, cada equipo recibió lo que propuso independientemente de la brillantez empleada. El Fuenlabrada disparó dos veces a puerta en dos partidos, la primera tras 145' de juego. Demérito de su propuesta y mérito de la defensa azul, de nuevo Mantovani a los altares. Tres partidos han bastado para confirmarse, infranqueable por arriba y seguro al cruce, seguro de vida. Permite apretar arriba y adelantar la línea defensiva, vivir con metros a la espalda para achicar cuanto se pueda. Bendito el informe negativo a la incorporación de Astrain, con él no habría llegado el argentino. No se entienda como un menosprecio al central madrileño sino como un alivio por el fichaje de un futbolista colosal.

Pleno de victorias, portería a cero en tres partidos oficiales. Dani Barrio salvó dos puntos en mano a mano ante Pachón sacando un pie mágico cuando ya se cumplían los 90', una intervención para zanjar debates y dudas de una vez por todas. Todos suman, la comunión entre futbolistas, plantilla y grada es total, la casa se construye desde la base. Verse arriba ayuda, crecer con victorias es más fácil pero la autocrítica siempre presente. El camino por recorrer es largo, esto no ha hecho más que empezar.

Foto: Jonás Sánchez.

31/8/12

Fuenlabrada, round one

Volvía la Copa del Rey, recuerdo dulce de la temporada pasada pero normalmente esquiva en el destino oviedista. Equipo y afición con ganas de fútbol tras la victoria en Avilés, semana complicada para Sarriugarte por eso de enfrentarse dos veces al mismo rival en apenas cuatro días y en el mismo escenario. Plantear un partido pensando en ganar el inmediato y el siguiente, priorizar el inicio liguero pero también esquivar la Copa Federación, y por qué no, soñar con otra eliminatoria mágica allá por el mes de Diciembre.

Mismo once que el que debutó el Domingo en el Suárez Puerta con la salvedad de Óscar Martínez y Jairo Cárcaba en los lugares de Manu Busto y Diego Cervero. Doble '9' de Sarriugarte para jugarle al Fuenlabrada, descanso para el cántabro de cara a tenerle en las mejores condiciones para el segundo envite. Practicámente nulas las rotaciones del técnico vasco, si salva el próximo duelo ante los madrileños saldrá airoso, si aparece el tropiezo el aficionado se acordará de los que no jugaron. Extrañan las ausencias de Señé y Aquino, ni siquiera se visten de corto y tras haber sido el catalán uno de los mejores en pretemporada.

Tanto rápido de Óscar Martínez, llegar y besar el santo. Volvió el gallego en la primera parte a una función anterior, juego de espaldas a portería y disputa aérea, Jairo Cárcaba nunca encontró su sitio ni supo cómo buscarlo, el doble '9' se pisó mutuamente. El gol bajó las pulsaciones oviedistas, el balón pasó a ser propiedad de los chicos de Cosmin Contra. 4-4-2 en repliegue defensivo, el Fuenlabrada jugaba cómodo por dentro en mediocampo para después buscar el 1vs1 en banda, Javi Cantero fue el más castigado. Soberbios Baquero y Mantovani al cruce para evitar que los madrileños se acercasen a Dani Barrio, también cuando los visitantes jugaron directo buscando a Diego.

Incómodos los azules, las disputas y balones divididos eran para ellos, la intensidad individual y colectiva bajó un punto con el primer tanto. El equipo concedió metros pero los dispuso a la espalda del Fuenlabrada. Jandrín volvió a tener su momento corriendo al espacio, magistral sin balón pero incapaz de desbordar en 1vs1 o ganar línea de fondo para colgar un buen centro. Confianza y paciencia, Sarriugarte debe mantener e inculcar fe al chaval para que la seguridad en la toma de decisiones aparezca; ahí estará la diferencia. En la izquierda Javi Casares, sin brillo ni chispa para inquietar, dejó los detalles de lo que puede dar e hizo el segundo en jugada de estrategia. Fue raro vivir un partido en el Tartiere sin sufrimiento en los minutos finales.

Tras el descanso llegó la reactivación azul, defensa adelantada y líneas juntas para jugar en campo del Fuenlabrada, Manu Busto al mando. Buenos minutos de Iván Rubio en banda derecha, juego asociativo para hacer la posesión aún más oviedista, desparpajo para intentar dar profundidad en una especialidad que no es la suya. Será titular el Domingo, la sanción de Pascual le coloca en el once, la opción Cerrajería debería descartarse de inicio con un solo entrenamiento a cuestas. Será un Real Oviedo distinto, más capacidad en 3/4 y apoyos en corto, pero sin desplazamientos en largo para buscar 1vs1 en banda.

180 minutos de competición azul, cero tantos encajados. El Fuenlabrada se fue sin poner a prueba a Dani Barrio en el primer envite. Brillante y replegado a partes iguales en ambos partidos, la nota positiva es que ni en Avilés ni anoche en el Tartiere se temió por el resultado. Es sólo un boceto del Real Oviedo de Sarriugarte, queda mucho por camino por recorrer. Crecer con victorias siempre resulta más fácil.

Foto: Jonás Sánchez.

26/8/12

Debut soñado, fuera maldición

Dominio, iniciativa, mando y pegada en la primera parte; solidez defensiva y picardía en la segunda para cerrar el partido. Buen comienzo azul en el Suárez Puerta, primer debut liguero con victoria en el reciente transitar oviedista por la Segunda B. Misión cumplida, tres puntos para empezar en la zona alta y no nadar contracorriente como de costumbre, importante enganchar al oviedista perdido estos años. Momentos de brillantez en los primeros 45' para ilusionar a todos.

Sorpresas en la convocatoria, no se vistieron ni Aquino ni Señé, sí lo hicieron Óscar Martínez y Jairo Cárcaba para tener dos '9' en el banquillo. El Jueves y el Domingo habrá duelos frente al Fuenlabrada; ha de haber minutos para todos, Sarriugarte debe introducir en dinámica a los máximos posibles. Jandro volvió al extremo diestro de inicio, Javi Casares fue el desequilibrante en banda izquierda para amargar a Héctor en el 1vs1. Manu Busto recordó al de los mejores tiempos en la primera mitad, tenerle siempre aporta un plus.

Había que salir a mandar, no dejar crecer al Avilés ante los suyos, entrar en un intercambio de golpes era peligroso porque son un equipo veterano pero con calidad. Cortar la conexión Juan-Abraham era el objetivo, gran trabajo de la segunda línea azul para evitar que los locales trenzasen más allá de mediocampo. El primer tanto ayudó al plan, el equipo retrocedió unos metros para ganarlos en ataque a la espalda de Boris y Tornavaca. Allí lanzó Pascual a Jandro, peligroso yendo al espacio pero inberbe en el 1vs1. En la izquierda Javi Casares la quería al pie, hizo estragos por dentro y por fuera, ganó línea de fondo y miró a portería. Gran partido, su gasolina no duró los 90' pero supo trabajar como el resto para que el partido no se le hiciese largo a Sarriugarte.

Acostumbrados a ver a Manu Busto volcado a la izquierda, ayer dejó todo ese perfil a Javi Casares para hacer daño por la diestra, la diagonal a la espalda de Boris fue un puñal a la aspiración del Avilés. Perfecto Cervero como hombre boya, partido para sus compañeros que no para él, el gol 100 se queda para el Tartiere. Ellos cuatro se bastaron, no hubo profundidad de los laterales como en pretemporada, tampoco Aitor Sanz y Pascual pisaron el borde del área. Había que minimizar riesgos, acumular hombres para facilitar transición defensiva y evitar la contra local con Abraham y Geni.

Sufrirá el Avilés en el inicio, la veteranía penalizará tras la pretemporada, siempre tardarán un poco más que el resto en alcanzar el tono para competir. Tienen calidad individual, recursos y variantes, no deberían ser un equipo que luche por la salvación. Juan es su futbolista, báremo y calidad diferencial, Dani Barrio puede dar fe de su golpeo. Gran actuación del meta gijonés, acabar con las dudas en la portería es un paso vital para el equipo, acallar el run run de la grada para que el chico siga creciendo en confianza.

La segunda mitad fue otra, Chiqui de Paz movió pieza con la entrada de Miguel y Naya. Sabemos de lo complejo de defender al primero, por arriba puedes molestarle pero pocas veces ganar el salto, siempre va a provocar balones sueltos en su zona de influencia. Allí estaban Naya para cazar y Geni para la diagonal hacia dentro, Abraham estirando la lona para buscar a Owona. Tocaba ponerse el mono de trabajo, saber sufrir para no pasar apuros. Buen partido de la retaguardia: Baquero fue el sosiego, Mantovani estuvo en todas para confirmar lo que ya decían en las Baleares.

Faltó pausa para ajusticiar a la contra, Manu Busto se perdió cuando quiso jugar a un toque; cuando no lo hizo abusó de la conducción. No había banquillo para matar a un Avilés volcado, entraron Óscar Martínez para sumar minutos y ayudar en el balón parado, Iván Rubio para ganar un hombre en la zona ancha que luego se perdió con la injusta expulsión de Pascual. Jairo Cárcaba no tuvo tiempo, de salir en el 80' la cosa hubiese sido distinta; más que anecdótico su cambio es una declaración de intenciones de Sarriugarte: el chico va a tener partidos.

Buen primer paso, jugar entre semana es perfecto si vas sumando victorias. Ahora Félix ha de enganchar a todos, plantear dos partidos distintos ante el Fuenlabrada para evitar fatiga física y mental, nunca es fácil enfrentarse al mismo rival en tres días. Los que no estuvieron ayer han de sentirse importantes y tener su oportunidad para ganarse el puesto, la competencia interna tiene un ganador mayúsculo: el equipo.

Foto: Irma Collín

24/8/12

Suárez Puerta, primera estación

Nuevo inicio de temporada, mismas ilusiones. El objetivo es alejar fantasmas, escapar a esa tradición que dice que el Real Oviedo es incapaz de ganar su primer partido de Liga en Segunda B desde que transita por las catacumbas del fútbol español. Sacudirse la presión, verse arriba desde el comienzo para no nadar contracorriente el resto del curso, también para enganchar al oviedista que dejó de pisar el Tartiere y al que se necesita más que nunca.

Incógnitas en la alineación de Sarriugarte, todo es nuevo. Ya avisó el técnico vasco la semana pasada que el once del Suárez Puerta no sería el mismo que el que salió en Lasesarre el pasado Sábado ante el Barakaldo. Dani Barrio y la línea defensiva parecen seguros, también Aitor Sanz y Diego Cervero para completar la columna vertebral. Por tanto, cuatro dudas en el once azul: mediocentro, extremos y mediapunta. Cualquiera puede jugar, todos han tenido su momento durante la pretemporada.

Enfrente el Avilés, equipo veterano y curtido en mil batallas, futbolistas otrora de Primera y muchos ex-oviedistas para garantizar el morbo y la tensión del duelo. Ambiente hóstil en el Suárez Puerta, la ausencia de la afición azul se entiende porque no puede tolerar que se abuse de su fidelidad, mucho menos con el fin de pagar la compra de una plaza que deportivamente no se merece. Los de Sarriugarte son el rival a batir, en un duelo regional esas ganas de triunfo se multiplican; todos quieren ganar al Real Oviedo.

Jeffrey y Boris serán los centrales avilesinos, solvencia aérea y colocación, se sentirán seguros si Chiqui de Paz ordena jugar en cuarenta metros pero sufrirán lo indecible si se ven obligados a adelantar la línea defensiva. Adelantarse en el marcador debe ser prioridad azul, condenarles a salir de la cueva para castigar su lentitud en el giro, diagonal hacia dentro de los extremos para dejar en evidencia su falta de velocidad, los años no perdonan. Manu Busto o Señé deberán castigar al espacio, Cervero atraerles a zona de 3/4 para que la segunda línea azul encuentre el zarpazo. Viendo la lista quizá Jefrrey salte al centro del campo y Salva pase al eje de la zaga para minimizar el debe de velocidad.

Su fútbol pasa por Juan, futbolista de banda reconvertido a mediocentro al pasar la treintena, uno de muchos. Gran visión de juego, facilidad para el toque en corto y el pase en largo, pero dificultad para abarcar la zona ancha y en el repliegue defensivo. Será el lanzador para Abraham, en su lado cargará su fútbol el Avilés. Abraham, futbolista de sala, control y técnica de otro deporte, buscará el 1vs1, posee chispa y arrancada para superar a su par en ese primer metro. La apuesta de Sarriugarte para nuestro extremo izquierdo marcará el partido: Jandro para las ayudas defensivas a Javi Cantero o Casares para obligar en transición defensiva a Abraham y desgastarle para el ataque.

Naya es la referencia, Geni se mueve por detrás. El primero marca diferencias dentro del área, sabe desmarcarse e ir bien al espacio, tiene esa punta de velocidad en espacios cortos para ser peligroso cerca de portería. Geni será el llegador, si Abraham gana línea de fondo tendremos un problema porque además de terminar todas las jugadas, es especialista en hacernos goles; aún duele su doblete en Mendizorroza o su tanto que nos dejó fuera de la Copa del Rey en Vallecas con Rivas en el banquillo.

Salir a mandar, hacerles daño en su transición defensa-ataque para crear inseguridad en su salida, para aislar a Naya y sacar a Abraham del partido. Si los de Sarriugarte se adelantan, ceder iniciativa, conseguir metros a la espalda de Boris y Jeffrey para castigarles yendo al espacio. Especial énfasis en la estrategia defensiva, tienen futbolistas para hacer daño a balón parado. Manejar los tiempos, saber cuándo y dónde. Somos el Real Oviedo. Desde el primer día.

Foto: El Comercio.

21/8/12

El mejor fichaje, Xavi Moré

Casi siete meses desde aquel fatídico 22 de Enero. Salto del Caballo, visita a Toledo con las miras en el segundo puesto, la batalla por el ascenso no había hecho más que empezar con el Real Oviedo bien colocado para el banderazo de salida. Xavi Moré volvía a la convocatoria tras la rotura fibrilar que le apartó de la eliminatoria copera ante el Athletic tras ser el artífice de la victoria azul en Valdebebas. Entró a los 32' en sustitución de Jandrín, fue la carta de Pacheta para no perder ni un minuto en á búsqueda de un empate que no llegó. Tras el descanso llegó la fatalidad, un mal gesto en el apoyo rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha y quebró más de un sueño.

Nunca se sabrá que habría sido de la temporada sin aquél minuto fatal en el que Xavi salió y volvió a entrar al césped para instantes después decir adiós al curso. Diferencial como nunca, en su tercer año por fin pudo tener una pretemporada al uso y el resultado no se hizo a esperar. Goles en el primer tramo para ser la individualidad al rescate del colectivo; asistencias en el segundo para ser el estandarte del estilo oviedista. Era su momento, líder en el campo y referente fuera de él, respetado por compañeros y afición en pos de un ascenso que se truncó.

Ayer fue un día especial, por fin el vallisoletano puede sentirse uno más. Alta médica, que no deportiva, para poder trabajar día a día con sus compañeros y a la intensidad que le marque Félix Sarriugarte. Con el inicio de la Liga empieza su pretemporada particular, puesta a punto personalizada para entrar en dinámica de partidos a un mes vista. Para otros futbolistas un trabajo ingrato, para él será un placer el esfuerzo físico tras siete meses de dolor, rehabilitación, y gimnasio de la mano de Barreto. Tan sólo ellos conocen el calvario por el que ha pasado Xavi, imposible pensar en su recuperación sin la labor del bueno de Manuel.

Un mes para apretar los dientes, un mes de sufrimiento pero con balón de por medio para hacerlo ameno. Un mes para dar un paso adelante día a día, para acercarse al nivel de sus compañeros y para recuperar sensaciones en cada golpeo, en cada regate; un mes para afianzar esa rodilla en cada apoyo antes de la competición. Sin prisa pero sin pausa, la paciencia que se ha tenido hasta ahora para cumplir los plazos de recuperación no se deben tirar por tierra al ver cerca la meta, que se lo digan a Sergio Canales tras recaer de la misma lesión en su segundo partido de corto.

Será importante en los planes de Sarriugarte, las bandas siguen gozando de una importancia capital por más que la idea de Félix sea antagónica en las formas a la que tenía Pacheta. Buscar situaciones de 1vs1 en banda, ganar línea de fondo y hacer ancho el campo, eso no cambiará. Xavi Moré volverá a encontrarse con un contexto acorde a sus características, un contexto en el que explotar sus virtudes al servicio de todos; Xavi volverá a disfrutar haciendo lo que más le gusta, y nosotros con él. Bienvenido amigo, te hemos echado de menos.

Foto: lne.es

17/8/12

Código Sarriugarte

Ciclo nueva vida nueva, la llegada de Félix Sarriugarte supone un cambio en la figura del nuevo comandante azul para el nuevo curso. Perfil parecido al de Pacheta en lo que a trayectoria se refiere: ambos ex-futbolistas de primer nivel y con breve pasado como entrenadores en Primera División; la diferencia respecto al burgalés son los años de Félix como técnico en Segunda B al mando de Bilbao Athletic y Sestao River. Distintos en las formas, en la manera de transmitir el mensaje, también en la percepción; ahí es donde llega el cambio.

Hombre de la casa, conoce al entorno y a la afición, sabe cuál es la presión y la exigencia que se encontrará en el Real Oviedo; la ha vivido desde dentro como futbolista y también desde fuera cuando visitó el Tartiere como entrenador del filial vizcaíno. Nadie mejor que un oviedista que ha conocido la realidad azul desde los dos puntos de vista para anticipar sus movimientos a lo que pueda llegar desde más allá del vestuario. Respetado por su pasado a las órdenes de Irureta, uno de los nuestros para identificar a todos con el equipo desde el primer instante.

Pausado, sereno, calmado, no se muestra incómodo ante los medios pero da la impresión de que si de él dependiese las ruedas de prensa no tendrían cabida. Quiere vivir ajeno a los focos, transmitir al futbolista el aire de tranquilidad que se respira alrededor del nuevo Real Oviedo. No tiene la obligación de ejercer como portavoz, tampoco de atraer ni convencer a nadie con un mensaje insistente porque la realidad de la afición es distinta a la de hace tres meses. No se marca objetivos, no dará titulares, quiere paz para los suyos pero al fin y al cabo ésa siempre dependerá de los resultados.

Nueva propuesta futbolística, cambio de cara respecto al juego directo del pasado curso. En pretemporada se está viendo a un equipo que quiere salir con el balón jugado desde atrás, los porteros tendrán un papel importante en la construcción y Baquero apunta a indiscutible en el primer tercio para dar salida desde el perfil zurdo. Balón al piso que dicen los argentinos, asociaciones en corto, superioridad en izquierda para entrar por derecha y viceversa; la recuperación de Pascual es otra de las notas de la pretemporada, Sarriugarte le tiene en estima como quaterback del mediocampo.

Importancia capital de las bandas: ganar línea de fondo, entrar por los costados, esta plantilla acumula hombres de garantía en los extremos, podría jugar cualquiera en prácticamente cualquier equipo. Mucho trabajo sin balón, líneas juntas y defensa adelantada para comprimir y robar rápido, cuanto mejor sea la defensa mejor y más efectivo será el ataque. De ahí la importancia del fichaje de César Diop para el centro del campo, su relevancia va más allá de su capacidad para construir con balón y mover de un lado a otro.

Sigamos a Sarriugarte, trabajo en silencio, sin estridencias. La experiencia de cursos pasados también ha de servirnos a nosotros, sin prisas pero sin pausa. Paciencia en el inicio, empezar bien sería un plus importante pero Roma no se construyó en un día. Comienza una nueva vida, vamos a ayudarle a dar sus primeros pasos.

Foto: RealOviedo.es