31/10/10

CD Alavés-Real Oviedo: perdonar se paga

Partido grande que recordaba otros tiempos, dos equipos añorando el pasado. Hace nueve años se enfrentaban en el Nuevo Tartiere por última vez en Primera (3-3), los azules asentados y los vitorianos tras clasificarse para la final de la Copa de la UEFA goleando al Kaiserlautern en Alemania por 1-4. Hoy la realidad es diferente, los dos luchan por volver a ser lo que fueron pero esos días parecen lejanos y más tras lo visto en Mendizorroza.

El equipo grande es aquel que aprovecha su momento, el que no deja escapar al rival, el que se lanza a por la presa cuando huele la sangre y no para hasta hacerla claudicar. El Oviedo pudo sentenciar en los primeros veinticinco minutos gracias a la debilidad alavesista pero los de Pichi Lucas no cerraron el partido cuando pudieron y regalaron la remontada a los de Tomé. Salió el Alavés con la línea defensiva muy adelantada pero sin presión al centro del campo azul; si dejas espacios de cuarenta metros a las espaldas de tus centrales y además permites recibir, girar y pensar al rival entre líneas, la derrota es segura. Perona la tuvo dos veces, una con empate y la otra ya con ventaja azul en el marcador gracias al gol de Manu Busto. El valenciano ganó la espalda, se plantó en el área ante Montero pero no supo definir.

Si ves la debilidad hay que ir a por ella, si tienes que cambiar algo en el minuto diez que los tópicos no jueguen en contra. El miércoles en Copa del Rey Joao de Deus hizo dos cambios antes del descanso ante el Barça para cortar el aluvión culé. Si Pichi Lucas no mirase los DNI a la hora de hacer las listas, era el momento de Jandrín para salir desde el banquillo y sentenciar al contragolpe, abrir a Perona en una banda y al chaval en otra para buscar la apertura mecánicamente tras robo y acabar la jugada por dentro. No tenía el berciano en el banquillo a nadie capaz de correr al espacio, Jandro se quedó en Oviedo cerrando una convocatoria sin canteranos por primera vez en muchos años. Lo que vale en el Tartiere no tiene porqué vale a domicilio, cada partido es un mundo y para triunfar hay que adaptarse al medio.

El Alavés salió vivo y se encontró con el empate en la primera aproximación. Buena basculación, lado fuerte lado débil, Juanma no cierra el segundo palo y Geni remata sin oposición a diez metros de Aulestia. De nuevo mal partido del lateral, perdido, incapaz de salir airoso en el 1vs1, rompiendo el fuera de juego en más de una ocasión, sin criterio para subir y desbordado en definitiva. ¿Hasta cuando? No se reaccionó al empate y los vitorianos anotaron el segundo en despite de la zaga. Defensa estática en línea, peina Indiano, Geni va al espacio, lentos los centrales a la hora de salir al paso del punta; Negredo no oposita y López Ramos no se cruza para salvaguardas las espaldas de Aulestia.

Para entonces los azules ya no existían, el partido era un monólogo vasco por no saber aprovechar el momento. El Oviedo completamente desbordado, Castells y Aitor Sanz sobrepasados, incapaces de llegar a ningún lado por la falta de ayudas y repliegue de Xavi Moré y Manu Busto. Los de Tomé subieron dos marchas, la presión se intensificó y los carbayones eran incapaces de dar tres pases seguidos. Se rezaba para el descanso pero antes Igor Cuesta vio la roja directa por entrada sobre Manu Busto. Lamentable arbitraje, tanto del principal como de los auxiliares, de traca el línier del lado izquierdo, que sacó de quicio a vascos en la primera y asturianos en la segunda.

Esta vez Pichi movió rápido el banquillo, dos cambios al descanso: Falcón para dominar el balón y Nano por Moré por ser la única baza en el banquillo. El Alavés replegó, juntó líneas y esperó la ocasión de salir a la contra: transiciones rápidas, Javi Casares no pudo concretar, Aulestia salvó el tercero en un par de ocasiones. Indicios de recuperación en Nano, actitud y ganas, intentó cosas y aportó en banda izquierda. Es lo mínimo exigible para el andaluz pero ya es un paso. Sigue sin estar a la altura y sin hacer méritos, Jandrín y Jhony deberían ir por delantepero ya que Pichi Lucas margina al Vetusta recuperarles a él y Xavi Moré es imprescindible.

Rubiato entró por Juanma con más de veinte minutos por delante, el Oviedo jugó con tres defensas y acumuló gente en el área de Montero pero no fue hasta el final del choque cuando metió el balón en ella. Toque infructuoso, lentitud en la circulación, pelota de lado a lado sin verticalidad alguna. Si el equipo se atasca y tienes poderío aéreo, recurre el juego directo, busca a Miguel y Rubiato para embotellar al rival. Parece un recurso desesperado por acordarnos de él siempre en los últimos cinco de partido; si se hubiese empezado en el 70, el Real Oviedo gana en Vitoria. En los últimos quince el Alavés ni salió, las posiciones de partida no deberían existir, Negredo acompañando a los puntas para pescar por arriba, Aitor Sanz de cierre para convertirse en lanzador.

Oportunidad de engancharse arriba tirada a la basura por deméritos propios. Tropiezos de Eibar, Mirandés y Unión de Irún, era jornada para recortar, dar golpe encima de la mesa, crecer en lo mental y ganar en confianza. Ante un rival con bajas, con Geni saliendo de lesión tras siete semanas y Asier Salcedo renqueante, un equipo que dio muchísimas facilidades en fase defensiva y que acabó con nueve, el Real Oviedo fue incapaz de ganar a domicilio. El Alavés no será candidato al ascenso jugando así y nosotros nunca seremos referencia porque el empaque no se ficha, se construye en el día a día.

24/10/10

Miguel, el mejor fichaje

Ni parecía estar ni se le esperaba, Ovieditis fue defensor del jugador pero hubo un momento en que parecía causa perdida al igual que Rayco. Ni Raúl ni sobre todo Pichi Lucas supieron sacarle partido y jugar sus bazas, el hombre con más cartel del equipo relegado al banquillo o a la grada con el único premio de los minutos de la basura. Sus compañeros no le encontraban, no había fútbol para Miguel en el Real Oviedo.

Ante el Eibar en Copa dejó la primera pincelada forzando el penalty que transformó Manu Busto. Era el Miguel de la temporada pasada, último recurso, balón largo desesperado para embotellar y forzar faltas cercanas al área. Fue el primer paso de la resurrección. En el comienzo de Liga seguía la inercia del curso anterior hasta que llegó el partido ante el Peña Sport. En diez minutos provocó un penalty, inició la contra del tercer gol y forzó a un defensa a subir el cuarto al marcador en propia puerta. Ganó las luchas aéreas, se le vio con una marcha más, voluntarioso en la presión, dinámico con balón, se metió al Carlos Tartiere en el bolsillo.

Fue de lo mejor en Lezama pero estuvo demasiado sólo arriba, la reválida llegaba hoy como titular ante La Muela en territorio azul. Activo, participativo, no fue un mero recurso aéreo sino que tomó parte del juego de ataque azul, caídas a banda, juego de espaldas a portería … todo lo que se le debe pedir a un futbolista como él. Tuvo el gol en dos acciones a balón parado en la primera parte, como también la tuvo Negredo antes de anotar el segundo tanto. La nota positiva para Pichi Lucas es que se aprecia el trabajo en la estrategia ofensiva, falta por solucionar el defensivo para ser competitivos.

Se nota al Culebra con confianza y sin miedo al error, la grada ya no recrimina sino que apoya. Eso es mucho, Miguel se suelta, ya no juega agarrotado y su fútbol lo nota, hoy se le vio hacer cosas que ninguno esperaba. El Tartiere reconocía los méritos pero faltaba la guinda del gol. Su tanto fue una liberación, para él y para todos; por el fondo y por la forma, lo tuvo todo. Si el míster le sigue dando confianza ganamos a un grandísimo jugador, seguro que lo de hoy es sólo el principio.

El equipo fue un caos táctico en la segunda mitad: partido correcalles, los visitantes tuvieron dos contras claras para adelantarse en el marcador pero no concretaron, son un equipo para pelear por la salvación y no más. Aún así, buenas impresiones de La Muela más allá de sus carencias técnicas: transiciones rápidas, atrevimiento y descaro, no se encerraron atrás sino que hacían ancho el terreno mandando a los laterales a campo contrario, siempre buscaron el gol. En el Oviedo, Manu Busto perdido en la banda, Juanma sufriendo de nuevo en la izquierda, Falcón tirado hacia ese costado para las ayudas dejando a Castells sólo en el mediocentro. Dibujo anárquico sin motivo, para eso mejor que Pichi Lucas se ahorre trabajo y coloque un centro del campo en rombo con Busto y Castells por dentro y dos extremos o interiores (no son lo mismo, el propio nombre lo indica) dependiendo de lo que requiera el partido.

No lee los partidos, no toma decisiones comprometidas el técnico berciano. Siempre cambios de jugador por jugador, nunca variación en el esquema para buscar la sorpresa: Aitor Sanz por Falcón y Nano por Xavi Moré, el pan nuestro de cada día. Minutos de locura, ni una pausa, ausencia de fútbol horizontal, equipos partidos en dos, bendición para el espectador que por fín podía ver algo pero tortura táctica para los entrenadores porque todos buscan el control. Miguel en plan estelar, sorprendió desbordando por dentro y por fuera, sobresaliente en el 1vs1, forzó faltas laterales a más no poder pero el 2-1 llegó en un córner. Estaba claro que la única manera era a balón parado; la estrategia tabla de salvación, quién lo iba a decir.



Se calcó la prolongación ante el Peña Sport. Todo un partido remando para morir a la orilla, es duro para el rival, bajan los brazos y llega la desconexión mental y física. Se abren a la desesperada, ya no hay repliegue y el Oviedo mata a la contral. Sensacional la jugada del Culebra en el 3-1, amaga por fuera para irse por dentro dejando clavados a dos defensores y la pone al palo largo con la pierna izquierda; brutal. Rubiato puso la guinda tras regalo de Perona, que le dejó sólo ante el portero. Final clavado al de hace quince días en el mismo escenario.

Nueva victoria engañosa, tres puntos para escalar, cuatro goles para asustar a quien no haya visto el partido pero mismos errores de siempre. No hay bandas, no hay juego por dentro porque nadie construye desde atrás, agujero negro en el costado izquierdo, lentitud en la circulación de balón y en las transiciones defensa-ataque y ataque-defensa. Perona sigue siendo referente, Miguel vive sus mejores días como oviedista. Ellos y el balón parado salvan al Real Oviedo, también pero en menor medida el triángulo defensivo Negredo-López Ramos-Castells.

Pre-Partido: Real Oviedo - La Muela

Ganar para crecer en la tabla y alejar definitivamente la zona de peligro, olvidar el fantasma de los puestos bajos para centrarse en una remontada utópica a día de hoy. Sin fútbol habrá resultados puntuales pero nunca regularidad suficiente como para cazar a quien hay que cazar. El mal inicio consigue que el cuarto puesto parezca un éxito cuando el único objetivo del Real Oviedo era ser campeón de grupo; el Eibar está a años luz ahora mismo.

No confundir fútbol con jogo bonito, nadie pide que el equipo de Pichi Lucas juegue como los ángeles, ni posesiones de 70% que aúnen verticalidad y control, nadie pide ser el Barça. Pero cualquier equipo tiene una seña de identidad, un estilo, una forma de jugar a través de la cual crecer como conjunto, una base sobre la que trabajar. El Real Oviedo debe marcarse como objetivo principal el definir qué clase de equipo quiere ser en esta Segunda B y trabajar desde ya para perfeccionar esos automatismos. El alumno debe saber qué estudiar antes de presentarse a un examen y el Real Oviedo debe hacer lo mismo con su fútbol.

El partido dura más de noventa minutos, se juega durante toda la semana en la preparación y en el análisis que hagan los cuerpos técnicos. Ser entrenador va más allá de decidir quienes son los once futbolistas que salten al campo el Domingo; detrás hay un estudio del rival, de las variables y del propio vestuario. Miguel es resolutivo en el Tartiere pero fuera no le dejan aportar por el excesivo repliegue de las dos líneas de cuatro. En casa el Oviedo es otro y el rival también; los visitantes se encierran, el miedo escénico no les deja ir a por el partido aunque los azules sean vulnerables. Pichi Lucas debe mandar al equipo a por la victoria desde el primer minuto, aprovechar el efecto Miguel desde el comienzo.

Acosar la portería aragonesa, embotellarles en su área y meter a la afición en el partido. En el Tartiere el juego aéreo directo funciona, Perona y Manu Busto siempre están cerca de Miguel tras el pase largo. El cántabro por detrás, el valenciano a la prolongación y dos volantes abiertos en banda para hacer ancho el campo y tener una variante. Marc Castells como único mediocentro, no se requiere un doble pivote jugando en casa porque ni va a ser necesario defensivamente ni aporta nada en la salida de balón, al menos por lo visto en lo que va de temporada. Pelayo sólo tiene sitio como llegador, Falcón y Aitor Sanz no han hecho méritos hasta la fecha.

Que Pichi Lucas sea valiente con los veteranos ya que no lo es con los chavales: Jandrín y Jhony fuera de la lista, Ernesto no va ni con el Vetusta. Se necesitan dos hombres de banda, Jandro es fijo por falta de competencia y la otra plaza se la jugarían entre Xavi Moré y Nano, siendo el catalán titularísimo por demérito del malagueño. Se vio ante el Peña Sport que Nano no puede vestirse de corto en el Tartiere hasta que empiece a ganarse a la afición a domicilio … si es que lo consigue. No puede el técnico berciano insistir en colocar a Manu Busto por la izquierda, no ahora.

Si quieres que un jugador dé el máximo tienes que meterle el contexto adecuado. Al cántabro le falta explosividad, chispa y confianza. Ponle donde más a gusto se siente, déjale disfrutar, libérale de tareas defensivas y el crack aparecerá más temprano que tarde. Después será el momento de pasarle a la izquierda si es necesario porque un jugador en estado de gracia y con la moral a tope puede dar rendimiento en cualquier posición.

Análisis, estudio del rival, del vestuario y de las variables ambientales para construir un once competitivo. No hagas siempre lo mismo si quieres conseguir diferentes resultados. Pichi Lucas irá a muerte sin el Vetusta, que al menos se atreva a cambiar con los veteranos.

22/10/10

Real Oviedo Sí, SAD No



Es la hora de actuar, el secuestro de nuestro Club debe terminar o nos veremos abocados a la desaparición. La afición tiene que volver a dar ese paso adelante, ahora o nunca. Para más información, pincha sobre el balón que encabeza Ovieditis.

¡¡UNIDOS NO NOS VAN A DETENER!!

17/10/10

Athletic y Lezama, ejemplo para el Real Oviedo

Sensaciones contrapuestas, vaso medio vacío o medio lleno según el cristal con el que se mire. Cuarta jornada consecutiva sin perder, portería a cero por segunda vez tras el empate en Gijón y menos apuros defensivos que en partidos anteriores. Pero el equipo sigue sin ver portería, sólo un tiro entre los palos en cinco partidos a domicilio. La transición defensa-ataque brilla por su ausencia y es ahí donde se ganan los puntos. Partiendo en desventaja la media inglesa no vale.

Pichi Lucas repitió dibujo, dio entrada a Marc Castells por el sancionado Aitor Sanz y premió los buenos minutos de Miguel ante el Peña Sport relegando al banquillo a Rubiato. El valenciano demostró que a día de hoy debe ser titular; incansable en el esfuerzo y en las ayudas, brillante al corte y seguro en el juego aéreo, hizo muchos kilómetros y dio solidez al centro del campo. Miguel fue referencia aérea, se cansó de peinar balones pero tanto él como Perona estuvieron muy sólos arriba pagando el excesivo repliegue de sus compañeros.



A domicilio hay que buscar el gol partita, nadar y guardar la ropa como se intentó en Eibar y como se podría haber hecho ayer de haber señalado el árbitro el penalty sobre Manu Busto. Sin transiciones rápidas es imposible, en una Liga de tres puntos por victoria es indispensable la victoria a domicilio si necesitas remontar, la media inglesa no basta. Replegar al equipo en campo propio exige de un lanzador tras recuperación de posesión y de gente rápida en las bandas y veloces en la reacción para que el contrario no se reordene. Jandro es voluntad sin desborde, Manu Busto es totalmente lo contrario a lo que se necesita para jugar en la izquierda si el planteamiento es el de ayer.

Si sacas a Miguel en el once sácale provecho, gente con velocidad para ir al espacio alrededor suyo, y sobre todo, muy cerca del punta para que la prolongación tenga sentido. De nada sirve que el Culebra gane la batalla aérea si la segunda jugada es una lucha de Perona contra tres defensas con Manu Busto y Jandro a veinte metros del balón. El problema de Pichi Lucas es que no sabe dotar al equipo de una identidad y un patrón de juego, el planteamiento debe ir acorde con la alineación y él debe decidir si apostar por un estilo o por los hombres en mejor forma. Si ambas cosas se contradicen el equipo se queda sin fútbol.

A los puntos la victoria se hubiese quedado en Lezama, la tuvieron dos veces a balón parado - siempre las faltas laterales – y estrellaron un balón en el poste izquierdo de Aulestia cuando el partido agonizaba. Los equipos vascos, tanto el Athletic como la Real, son ejemplos en lo que a trabajo de cantera se refiere: filiales jóvenes con cachorros menores de 22 años, fieles equipos satélite que siguen el patrón de juego para foguear según las necesidades, sea el salto a la primera plantilla de algún chaval o cesión para algún juvenil sin sitio en el filial. Y sobre todo, un Club que apuesta por ellos a medio y largo plazo y que les da la oportunidad de demostrar que la formación sirve para recoger frutos.

Esta mañana el Vetusta venció 5-2 al Lealtad y dio un paso hacia los puestos de privilegio de Tercera División. En el peor de los casos, terminará la jornada a tres puntos de los puestos que dan derecho a jugar el playoff por el ascenso. Ernesto sigue acumulando méritos para ser titular con Pichi Lucas mientras Juanma sigue confuso en el lateral, sufriendo en cada partido con el par de turno y sin despejar dudas sobre su capacidad. Jandrín volvió a destaparse como puñal en el extremo, arrancada, velocidad y rapidez en la transición. Carnero, Moi y Pablo Espina fieles a su cita con el gol, mal endémico de la primera plantilla.

Todos no pueden subir de golpe pero el descaro y la valentía pueden ser un remedio para acabar con el juego plano y la horizontalidad del equipo. El Tartiere le recordó hoy al técnico berciano que el Vetusta está ahí y que debe contar con él. Si no tienes resultados no pruebes siempre las mismas cosas. El salto entre Tercera y Segunda B es grande pero no insalvable, el Caudal lo está demostrando con bastantes titulares de la temporada pasada como habituales en el once en el comienzo de Liga.

El Requexón debe ser el futuro de la entidad pero también puede ser el presente. Sin cantera el Real Oviedo no tiene viabilidad a corto-medio plazo y no me cansaré de insistir en ello.

Foto: La Voz de Asturias

13/10/10

La flor se agiganta

Si el tema de Sabina es ‘La canción más hermosa del mundo’, el 4-1 que el Real Oviedo infligió al Peña Sport el pasado Domingo puede definirse como el resultado más engañoso del mundo. Sin ningún lugar a dudas. Los de Pichi Lucas demostraron el por qué ocupaban plazas de descenso y el por qué la sensación de que los objetivos son inalcanzables son cada vez más frecuentes. No exagero si digo que el partido ante el Peña Sport fue peor que cualquiera de los jugados la temporada pasada.

Un equipo romo, sin ideas en ataque, sin automatismos, sin desmarque, sin juego por bandas, sin combinaciones a uno-dos-tres toques, sin timón en un centro del campo que naufragó los noventa minutos. Pichi Lucas sentó a Marc Castells, el mejor jugador azul en el conjunto de los dos últimos partidos (Sporting B y Eibar) en una de estas decisiones incomprensibles para el aficionado y el analista, para dar la manija a la dupla Aitor Sanz-Falcón. El primero vio recomenpensada su infantil acción en el Molinón con la titularidad a las primeras de cambio tras la sanción; buen mensaje el que manda Pichi Lucas al vestuario. El segundo debe ser titular porque no hay más, pero nunca en detrimento de Castells a día de hoy.

Dijo el técnico berciano en rueda de prensa que la ansiedad puede con sus futbolistas y que por eso hombres como ellos, procedentes de superior categoría, son incapaces de trenzar tres pases seguidos. Primero, hay que decir que quien no esté capacitado para soportar la exigencia de este escudo, coja la puerta y se vaya. Y segundo, aprovecho para decirle a Pichi Lucas que el ansia puede llegar a explicar una jugada puntual pero nunca la ausencia de fútbol de su equipo, la ausencia de rigor táctico de todo tipo. Un conjunto no es un desastre en el posicionamiento defensivo o en la presión tras pérdida de posesión por culpa de la ansiedad de sus futbolistas.

Durante la semana hubo una ola de optimismo, los medios pusieron su granito y algunos como Chisco afirmaron que la plantilla es “la más comprometida de los últimos años”. Entrenan como nunca pero el fin de semana las cosas no salen, ése es el mensaje. La afición está cansada de palabras, el Domingo arrimó el hombro pero la paciencia se colma pronto. Nunca pondré en duda la profesionalidad o la entrega de los futbolistas salvo problemas económicos de por medio que puedan explicar actitudes no acorde a la institución, nadie va a un sitio para perder partidos. En Oviedo no hay caso monetario, al menos hasta que lleguen los meses de Mayo y Junio. La Copa del Rey era salvadora, veremos ahora de dónde sale el dinero para pagar las últimas mensualidades.

Tuvo que ser el defenestrado Miguel quien sacase el partido adelante como ya hizo ante el Eibar en la primera ronda del torneo del KO. Alguno incluso se atreve a reconocerle el mérito a Pichi Lucas cuando el cambio fue casi obligado, era la única carta que tenía en el banquillo y no haber metido un delantero con 1-1 a falta de quince minutos le hubiese echado a la gente aún más encima. El propio jugador reconoció en el post partido que el entrenador no confía en él, por tanto es absurdo hablar de acierto del berciano en la sustitución, cuando con un mínimo de análisis cualquiera se da cuenta de que erró en el once, en la lista de dieciséis y en los cambios.

Juanma inamovible en el lateral a pesar de las últimas malas actuaciones; Castells fuera del mediocentro a pesar de hacer méritos para ser fijo; Manu Busto, de nuevo pegado a la banda. El primer recambio fue un Nano que no está para jugar, y menos aún en un Tartiere que le puede; no hubo más que verle correr hacia el vestuario cuando el árbitro pitó el final del encuentro, como si le fuese la vida en ello. A día de hoy el andaluz es uno menos. Jandro también hizo un mal partido, pero si quieres abrir el campo y no tienes ni a Moré, ni a Jhony ni a Jandrín y debes recurrir a Nano, al menos quita a un mediocentro. No fue así, y mandó a Manu Busto a la derecha para que el cántabro hiciese caso omiso y acabase jugando de ‘10’ y la banda diestra entregada totalmente a su suerte.

Con empate a quince minutos del final ante un recién ascendido y estando en puestos de descenso, Pichi Lucas fue incapaz de quitar a un mediocentro para dar entrada a Miguel. Siempre cambio de jugador por jugador, ausencia de variable, de modificación, fácil para el rival. Ni con la soga al cuello fue valiente el técnico berciano. Por suerte para nosotros, Miguel tuvo sus mejores momentos con la camiseta oviedista y dio un giro de 180 grados al partido; en un partido de basket se hubiese llevado el MVP por primera vez.

Podemos dar gracias al Carlos Tartiere. El miedo escénico que citaba para Valdano hace mella en los rivales, no por lo que somos ni por el empuje de la afición sino por el escenario y la historia. Creemos que no, pero el escudo pesa también en el contrario. No nos conocen y temen lo que significa el Real Oviedo, no se atreven a ir a por el partido cuando somos presas fáciles. Quién esté al día y sea bravo en el Tartiere puede tener un día para la posterioridad. Los vecinos vendrán sin complejos, el Caudal llegará a por todas a principios de Diciembre como en su día hizo el Uni de Pulgar (2-4). Esperemos que la cosa cambie para entonces.

Fotos: Álvaro Campo

8/10/10

El Vetusta llama a la puerta

No hay resultados, fichajes de relumbrón no entran ni en las lista de convocados y hombres clave la temporada pasada no han vuelto de las vacaciones. Cuatro en el punto de mira: Nano y Juanma se llevan la palma, Xavi Moré y Manu Busto también señalados. El cántabro no genera dudas, es la excepción que confirma la regla porque todos sabemos de lo que es capaz, démosle tiempo como necesitó hace un año. No debe jugar por decreto pero sí sabemos que aparecerá en cualquier momento. El resto es otra cosa.

El primero es la mayor decepción hasta el momento por ser uno de los hombres en los que se depositaron más esperanzas al comienzo de la pretemporada. Llegó de Cádiz, prometía en los amistosos, decían que Nano era desborde y centro medido pero con la camiseta del Real Oviedo no demuestra, no llega. Sin chispa, ni velocidad, cero explosividad, incluso cierto síntoma de apatía de puertas afuera. No hay banda izquierda, la alternativa para Pichi Lucas es Manu Busto y a día de hoy tampoco está, los azules renuncian a abrir el campo porque solamente Jandro mantiene el tipo y da un cierto rendimiento.

Tampoco Juanma, un centrocampista que llegó para cubrir el lateral. Errores de concepto y de concentración, aúna de los dos. Debilidad que cuesta puntos, si no le ganan la espalda se le anticipan en el segundo palo tras centro desde el lado contrario. No aporta en ataque como hace Víctor Díaz para minimizar la carencia defensiva, también sufre de la nula profundidad de su costado y de la falta de ayudas de su volante, como ocurrió en Ipurúa. Señalado como el que más, el técnico espera a Richi pero en casa tiene otra alternativa que ya ha demostrado que merece al menos la oportunidad de la continuidad para confirmarse o renunciar.

Xavi Moré cierra el círculo. Dos meses nunca pueden justificar un año. En Diciembre y Enero mostró su mejor cara, tiró del carro azul e inició la remontada con aquel gol salvador en Valdebevas. El catalán era desborde en el 1vs1, profundidad, velocidad y gol. Se apagó con el paso de las semanas, todos lo achacamos a la falta de pretemporada pero ha comenzado desaparecido igual que terminó la anterior. La paciencia se agotó tras el descalabro ante el Pontevedra y nadie puede vivir de rentas, el pasado se olvida pronto. O aparece pronto o se condena.

El ascenso del Vetusta fue la única alegría del curso pasado, oasis tras el fiasco del primer equipo y el injustificable descenso del División de Honor. En verano se hicieron las cosas bien, no se llenó la plantilla con Limones, Fascianas o Keitas sino que se apostó por gente joven, chavales con pasado oviedista como Jhony, Pascual o Prosi o futbolistas con proyección en Tercera como Joaquín Peña. Se dio continuidad a los que ya estaban, Jandrín, Ernesto, Nico, Artabe, todos siguen siendo claves. Por fin el Vetusta se convirtió en un filial satélite de verdad, un equipo y una categoría en la que los chavales podían ganarse el derecho a soñar.

Tres de ellos llaman a la puerta de Pichi Lucas con fuerza, los tres merecen la oportunidad el Domingo en el Tartiere, tanto por méritos suyos como por deméritos de los demás. Ernesto, Jandrín y Jhony para apuntalar las bandas y cubrir las tres posiciones débiles. Uno en el lateral izquierdo donde ya ha demostrado que puede actuar sin problemas: cierra, aguanta en el 1vs1 y sube con criterio. Los otros dos son a día de hoy lo que no son ni Xavi Moré ni Nano: descaro, atrevimiento, chispa, punta de velocidad. Jhony demostró en el Molinón que se puede contar con él y Jandrín está siendo el jugador franquicia de un Vetusta que empieza a cogerle el tono a la Tercera y que está a tiro de los puestos de privilegio de la categoría.

Si son capaces de competir en los entrenamientos podrán hacerlo el Domingo en el Tartiere ante el Peña Sport. El DNI no importa, las actuaciones y los momentos sí, es imposible que los tres chavales lo hagan peor que los que ya están. Tienen cualidades, les falta la oportunidad. Si queríamos al Vetusta en Tercera era para contar con él y que fuese de provecho para la entidad, y no para pasear al filial por los campos donde no hace mucho paseaba el primer equipo. Pichi Lucas tiene la palabra. Sea cual sea su destino, que al menos llegue con las botas puestas y la valentía por delante.

2/10/10

Ipurúa, más que tres puntos

Competir en Ipurúa, ése debe ser el objetivo del Real Oviedo el Domingo. Los azules ahora mismo no tienen fútbol, ni confianza ni mando suficientes como para pensar en cotas más altas que no sean pelear cada partido, no regalar puntos y no ser presa fácil para los rivales como se fue para el Mirandés en el Tartiere. Las cifras no son prioritarias, recortar al Eibar o al Alavés no debe ser a día de hoy el propósito inmediato de los carbayones pues los puestos de arriba están demasiado lejos.

Convocatoria sin sorpresas, Pichi Lucas se lleva a todos los disponibles con excepción de Ernesto y Artabe, que se irán con el Vetusta, y Nano, que desaperece de la lista por segunda jornada consecutiva. Mal comienzo de temporada el del malagueño, sin desborde, sin chispa y con dudas sobre su actitud, al menos de puertas afuera. No es si no uno más, el Real Oviedo debería replantearse la política de fichajes y ofertar contratos con un sueldo fijo, un plus por partidos jugados y otro por los resultados colectivos. Implicación y rendimiento, se elimina el riesgo de que un jugador con sueldo estratosfético vea los partidos desde la grada. Y el que no quiera venir, que no venga.

Todos conocemos al Eibar y también Ipurúa. Dimensiones reducidas, campo estrecho, fútbol directo por antonomasia. Ahora mismo los azules no tienen capacidad para llevar el partido a su terreno y ganar con sus armas; si quiere competir deberá hacerlo jugando a lo mismo que al Eibar, y buscando anular al rival más que otra cosa. Seguramente Pichi apueste de nuevo por el mal llamado trivote con Jorge o Gonzalo, uno de los dos, como pivote defensivo ayudando a Falcón y Castells en la batalla aérea. Con Perona fijo en el ataque, Rubiato, Manu Busto y Jandro se disputarán las otras dos plazas. El cántabro era intocable hasta el Molinón, a Pichi Lucas no le tembló el pulso para sentarlo a la media hora.

Los cambios de sistema no salen bien. Desconozco si por incapacidad para transmitir el mensaje o si por ausencia de trabajo de repetición durante la semana, el caso es que el Oviedo no funciona ni funcionó el año pasado con tres medioscentros sobre el césped, ni en el Tartiere ni a domicilio. Las bajas lastran la línea defensiva y el mediocampo, sin Richi, Pelayo ni Aitor no es fácil plantearse el jugar con tres centrales. Si Mandiola saca dos puntas altos el balón estará más en el aire que en el verde, el 5-3-2 será obligado porque un hombre de la zaga siempre ha de estar libre y atento a las prolongaciones, ayudas y segundas jugadas. En una defensa de cuatro el ‘tercer central’ es el pivote pero en Ipurúa dejar sólos a Castells y Falcón para la disputa aérea no parece lo ideal.

Víctor Díaz y Juanma como carrileros, obligación de abrir el campo y dar profundidad en ataque, Ipurúa no exige de grandes ni largos esfuerzos para aportar en las dos fases. Negredo y López Ramos como centrales por ser los mejores en la disputa áerea, Jorge Rodríguez como hombre libre un par de metros por detrás. El gallego es colocación, sin marca destaca más. Sería el responsable de iniciar la jugada desde atrás, buscar la referencia de Rubiato si los armeros apretan o enlazar con Falcón si el Oviedo se crece en el partido.

Gonzalo en el pivote, ayuda aérea para los dos centrales y liberación para que Falcón y Castells sean los que vayan a la segunda jugada. Tan importante es ganar el salto como la posterior disputa a ras de suelo, habrá que acumular hombres por dentro si el Eibar se olvida de jugar por abajo. Tienen a Lanzarote, extraña ver a un pelotero como él en el conjunto vasco como en su día se hacía raro comprender qué hacía Silva jugando como local en Ipurúa. En su etapa aquí el equipo jugó en su contra, nunca pudo dar lo que tenía dentro pero en el Sant Andreu demostró ser uno de los mejores jugadores de Segunda B. Arma de doble filo, puede ser un perfecto lanzador del juego directo o condicionar a su equipo para cambiar el estilo de los armeros.

Perona y Rubiato para buscar el gol, doble ‘9’ en el Oviedo. El madrileño es referencia aérea, tiene cuerpo para la batalla y deberá marcar diferencias. Perona a la prolongación, ruptura en vertical si se busca a Rubiato por arriba o caídas a bandas y juego entre líneas si los azules salen tocando por abajo. Manu Busto sigue sin aparecer e Ipurúa no es el mejor escenario para su fútbol. El perjudicado con el 5-3-2 sería Jandro, se merece los minutos pues es el único jugador de banda que ha cumplido mínimamente y que ha aportado algo al comienzo de Liga del Real Oviedo.

Mañana veremos el falso 4-3-3, no cabe duda. Con bandas o sin ellas, Rubiato cuenta con más opciones de salir de inicio y condenar a Manu o a Jandro al banquillo. Competir, hacer sudar al Eibar, el Caudal le tuvo contra las cuerdas. Recuperar la confianza es el primer paso, ver que se lucha de tú a tú sería un impulso importante. En Ipurúa nos jugamos más de tres puntos, nos jugamos los siguientes seis puesto que de la imagen que se dé ante los de Mandiola dependerá la manera de afrontar los próximos partidos.