30/11/11

En el ojo del huracán, Paul Abasolo

Ni está ni se le espera, Paul Abasolo es la decepción de la temporada como lo fue Miguel en la 2009/10 y Juanma en la pasada, siempre hay un futbolista que no cumple las expectativas, un centro de la frustración azul. Al primero se le colgó el cartel de sustituto del ídolo Cervero cuando era complemento, deportivamente no aguantó comparación ninguna. El segundo dejó que desear sobre el césped y cometió el error de encararse con la grada, después de muchos meses empieza a encontrarse a gusto en el equipo, invertir la dinámica tuvo un mérito terrible.

Demasiadas voces rodearon la llegada de Abasolo, un fichaje que nunca tuvo que cerrarse porque en el aspecto deportivo hipoteca a la plantilla, se sabía que en Enero podía verse obligado a dejar la disciplina azul si la sentencia judicial que está esperando le es contraria; encontrar un recambio de garantías en el mercado de invierno no es nada fácil pero el Club siguió apostando por él. En el extradeportivo nada que decir, demasiada polvareda rodea su caso, en nada le venía bien al Real Oviedo el fichaje de un futbolista que fuese más noticia por su vida personal que por lo que hiciese en el campo independientemente de entrar o no en juicios de valor. No somos nadie para juzgar, lamentablemente no todo el mundo piensa de la misma manera.

Paul Abasolo, jugador con una técnica y calidad de superior categoría, se hizo referencia del Real Unión y fue uno de los héroes de la eliminatoria copera ante el Real Madrid con gol en el Bernabéu, el Athletic tenía hecho su fichaje justo antes de que estallase el escándalo. El Lemona le recuperó para el fútbol, el Real Oviedo le dio la oportunidad de volver por la puerta grande pero no la está aprovechando. Incapaz de contagiarse del espíritu de lucha y ansia, no encaja en el estilo Pacheta. Futbolista frío, de conducción, poco sacrificio defensivo, nula intensidad pero capaz de maravillar sintiéndose referencia de sus compañeros y centro de atención, recuerda, llevado al extremo, al Manu Busto que se encontró el técnico burgales allá por el mes de Febrero y que ahora parece otro.

Para jugar con Pacheta debe reinventarse, ni el entrenador ni la grada soportan la pasividad, siempre han gustado en el Tartiere los jugadores de sangre caliente, por eso Tuto Sañudo sigue siendo un ejemplo. El Real Oviedo es la última oportunidad de su vida, después no habrá más para volver a sentirse futbolista, el tren sólo pasa una vez. No muerde, no hay lucha, no tiene hambre de fútbol. La afición azul no está aquí para recuperar a nadie más que a su equipo, no puede detenerse en un futbolista concreto aunque a poco que le ofrezcan ella siempre responde llevando en volandas. Ha sido el propio Paul quien ha provocado este divorcio con la grada.

Pero hay que mirar todo con perspectiva, el fanatismo no tiene hueco. Paul Abasolo antes que futbolista es persona, está pasando por un infierno, sabe que en dos meses puede volver a prisión y no es plato de buen gusto para nadie. Difícil centrarse en el fútbol cuando ese miedo rodea tu vida, la gente debe entenderlo y no recurrir al tópico de entrega, ganas y pasión por agradecemiento al Club y para aprovechar la oportunidad que te han dado porque siempre es más fácil hablar que actuar. Cada persona es un mundo, nadie salvo él sabe por lo que está pasando y hay una línea que el resto no debe cruzar nunca, que es la del insulto y la vejación. Un deportista en tan frágil como cualquier persona, puede que incluso más; no es fácil ser el centro de atención, John Carlin reflexiona sobre ello a la perfección en este artículo.

Ni un ‘pero’ a la crítica al Paul Abasolo futbolista, a la falta de actitud y hambre de su fútbol, ni una réplica a quien opine que su fichaje ha sido un error y que de seguir por el mismo camino debería ser baja en el mercado invernal, a día de hoy es un futbolista que aporta cero aunque algunos sigan confíando en que se le puede recuperar para la causa, que su auténtico fútbol vea por fin la luz. Por otro lado, repulsa hacia todos aquellos que se apuntan al ensañamiento personal hacia el jugador: pagar un carnet no da derecho a todo, la libertad de expresión no es una carta blanca y existen límites que nunca debemos superar. Por el bien de todos, y el del Real Oviedo primero.

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Foto: rocf1926.blogspot.com

27/11/11

Pelayo ya es Don, victoria épica

No hay rival que se entregue sin luchar, no hay victoria sin sufrimiento, no hay triunfo sin una pizca de épica. Llegó el Montañeros como colista a la capital del Principado pero tuvo que aparecer Pelayo en el descuento para devolvernos a los tiempos de Pichi Lucas en los que ganar en la prolongación era un hábito. El Tartiere estalló como en las mejores ocasiones, un gol que vale su peso en oro por los puntos pero también en lo anímico. Se recorta distancia con Tenerife y Lugo, se sobrepasa al Albacete y se vuelve a puestos de playoff antes de visitar al Castilla. Ganar así sabe mejor, una victoria que une aún más a vestuario y afición, al final todos somos adictos al sufrimiento.

Alineación esperada, Manu Busto no tuvo descanso y Owona se quedó en el banquillo, en parte por prevenir riesgos en vistas de una quinta amarilla de cara al Tourmalet con Castilla y Tenerife, y en parte como toque de atención de Pacheta. Falcón fue el elegido para sustituir a Aitor Sanz pero la suerte no quiere verle disfrutando de azul, rotura muscular a los cuatro minutos de partidos y el toledano abandonando el césped del Tartiere entre lágrimas, inconsolable. Al traste el plan de Pacheta para recuperarle, Pascual se encuentra con la oportunidad porque Pelayo será baja en Valdebevas por acumulación de amarillas, ahora el mediocentro es una incógnita para el resto del curso. La duda es si Falcón podrá recuperarse anímicamente del mazazo, cada vez se hace más difícil levantarse cuando caes tantas veces y ahora sus compañeros deben arroparle más que nunca.

Partido trabado, el Oviedo nunca estuvo cómodo porque el Montañeros se sabía la lección y porque los de Pacheta volvieron a estar erráticos donde no suelen estarlo. No ganaron la segunda jugada, no fueron capaces de ser verticales porque acumularon pérdidas y errores no forzados en el pase, aquellos que no se pueden trabajar, los que en un día normal van a donde quieres pero que te condenan si tienes el día tonto. Pelayo ya iba a lo suyo, llegando desde segunda línea, fue el único capaz de llevar peligro a la portería gallega en una primera mitad insulsa y para el olvido que el aficionado no recordará. El Montañeros no dio señales de vida pero los azules se atascaban en zona de 3/4, Xavi no tuvo metros por delante y Manu estaba siempre rodeado.

Tras la reanudación se abrió la lata, los de Pacheta hicieron lo más difícil y tocaba nadar a favor de corriente, llevar el partido a terreno azul. Vital no darle alas al Montañeros ni darle la manija pronto, llegó el efecto contrario. Los gallegos empataron a los cinco minutos, desde ahí fueron lanzados igual que lo fuimos nosotros hace una semana en Getafe tras el gol de Aitor Sanz y hasta que llegó el carrusel de expulsiones. Se soltaron los chicos de José Manuel, brillantes en el juego asociativo, se atrevieron a mandar la pelota abajo y llegar tocando; no acreditaron su condición de colista sino que fueron más valiente que ninguno. Siempre estuvo Lledó preparado, Rafa también salvó a los suyos en un par de ocasiones.

El partido estaba loco, de ida y vuelta, Nano ya hacía las veces de carrilero para ser profundos pero eso conlleva riesgos en defensa. El Montañeros las tuvo, Quique se deshizo de Lledó pero perdió ángulo para el golpeo y el balón se paseó por el área pequeña azul, cualquiera podía llevarse el gato al agua aunque el ansia jugaba en contra de los de Pacheta y el reloj corría a favor de los gallegos. El Tartiere puso lo que faltaba, empujó a los jugadores como si no hubiese mañana y estos respondieron. Llegó la estrategia en el descuento, el Real Oviedo es poderoso en el juego aéreo, lo demuestra y lo sabe. Saque de esquina de Manu Busto, todas las miradas puestas en Negredo y Juanma pero fue Pelayo el héroe, hizo el segundo con el corazón tras una melé en el área de Rafa para llevar el delirio al Tartiere.

24 puntos de los últimos 33 en juego, quinta victoria consecutiva en la Ería, de nuevo en puestos de playoff y con Tenerife y Lugo cada vez más cerca. El Domingo volvemos a Valdebevas, allí comenzó el primer sueño de volver a la LFP con Pichi Lucas en el banquillo. El RM Castilla esta vez es la referencia, jugadores que en unos meses serán importantes en Primera División, quizá a las órdenes de José Mourinho, nunca se sabe. Será duro, muy duro, pero también bonito. Esto ya no lo para nadie, tiene que ser el año.

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22/11/11

El central inesperado

El año pasado llegó sobre la bocina, descarte del Rayo Vallecano, que paga la gran parte de su ficha con tal de no tenerle en el vestuario. Lateral izquierdo, Pichi Lucas descartó a un Manuel Micó que se salió con el Orihuela para en el mercado de invierno fichar por el Recreativo, donde se ha hecho hueco a base de buenas actuaciones. Juanma llegó para ocupar el vacío que dejó Javi Barral, indiscutible con el Guadalajara en Segunda, su sombra era alargada y el listón muy alto. Muchas veces el fútbol es eso, estar en el sitio justo en el momento adecuado. Lo que entonces pudo ser un varapalo para Micó y Barral se ha convertido con el tiempo en lo mejor que les ha podido pasar; un descarte que les ha abierto las puertas de la categoría de plata. El ojo clínico azul siempre al pie del cañón, el mismo que dicen descartó a Ronaldinho para fichar a Fabio Pinto tras un Mundial Sub-17 en Egypto, imperdurable en el tiempo, endémico.

Juanma se hizo con la titularidad en el equipo de Pichi Lucas nada más llegar, pero no entró con buen pie, ni él ni el resto. Acusaba la falta de rodaje y el sistema, tener como compañero en banda izquierda a Manu Busto lo único que le ocasionaba eran dolores de cabeza, 2vs1 continuo del rival para dejarle en evidencia a él y a todos, el Oviedo se instalaba en la zona baja de la tabla. Acumuló errores de principiante, lapsus de concentración impropios de un futbolista con trayectoria en Segunda División, fallos en el marcaje, su espalda se convirtió en coladero. La grada le señaló directamente a él porque no entendía que con su nivel estuviese condenando al ostracismo a un chaval como Ernesto.

Llegó a encararse con la grada, el divorcio jugador-afición era un hecho. Con José Manuel perdió el sitio, López Ramos volvió para ocupar el lateral zurdo y ahí se quedó hasta final de temporada. Con Pacheta comenzó de titular pero una lesión le apartó del once; con el burgalés lo que funciona no se toca y el canario no entró hasta que llegaron las bajas en el eje de la zaga, ahí surgió la probatura de central. La inercia era positiva, la afición soñaba con llegar a la fase de ascenso y así es mucho más fácil entrar, dejó buenas sensaciones al míster y se planificó el nuevo curso con Juanma como central y no como lateral izquierdo.

Jorge Rodríguez y Negredo partían con todas las papeletas para ser indiscutibles, la alternativa era un inexperto Lucien Owona y el reciclado Juanma, de volante zurdo a central en dos temporadas. La defensa es corta de efectivos, seis jugadores para cuatro puestos, podemos dar gracias de la irrupción de Álvaro Cuello porque sin él la soga estaría al cuello. Negredo empezó bajo mínimos, Juanma apuntaba a titular en Butarque pero una lesión volvió a sacarle del once, la oportunidad fue para Owona. El camerunés crecía, el madrileño iba recuperando su nivel, las cosas volvían a ponerse difíciles para el canario pero llegó la desafortunada lesión de Jorge para abrirle las puertas de la titularidad.

Un error suyo en la marca costó un punto en Alcalá, el equipo tocó fondo y las miradas volvían a dirigirse a él. Desprendía lo mismo que el curso anterior, lapsus de concentración para dejar a un rival sólo en el punto de penalty, imperdonable. Ante el Vecindario abrió la lata y estuvo sólido por arriba, anímicamente le vino de perlas porque Juanma es un jugador frágil que necesita aplauso, cariño y confianza para dar la talla. Ante los pitos se encoge, con viento a favor se está convirtiendo en indiscutible como valladar de la defensa azul. Cuatro tantos encajados en nueve partidos desde que el canario es central, los números son los únicos no sujetos a interpretaciones.

Cómodo cuando el equipo entrega la manija, por arriba él y Negredo son inexpugnables, lo demostraron en el Carlos Belmonte. Concentrado cuando sus compañeros van y presionan al rival, no le importa tener metros a su espalda. Está metido en el partido y en la mentalidad ganadora de Pacheta: rápido para el retorno, concentrado para evitar los errores de novato que antes eran una costumbre. Incluso se ha hecho pieza clave en la estrategia ofensiva, marcó el primero ante el Coruxo tras saque de esquina de Manu Busto, su gol bien pudo llegar antes porque suele tener una en cada partido; en Gijón ya la mandó al palo.

El invento de Pacheta funciona, la señal es que el oviedismo estuvo pendiente de su participación en Getafe porque ya le reconoce como importante en este equipo. Juanma ha salido del bucle, invertir la opinión del Tartiere es difícil pero lo está consiguiendo, ya no hay murmullo cuando sale con el balón jugado. Está en el buen camino, debe seguir apretando porque llegar siempre es más fácil que mantenerse, el fútbol no tiene memoria ni para lo bueno ni para lo malo. Es el espejo en el que se mira Falcón, Juanma es el primero que ha vuelto para sumar en la causa azul.

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17/11/11

Recuperando a Falcón

Fue uno de los fichajes estrella, era el chico para todo en Cartagena, se quedaron a las puertas de la gloria del ascenso a Primera siendo él uno de los jugadores clave en aquel equipo. Empezó fuerte con Pichi Lucas, dio dos auténticos recitales en Copa del Rey ante Eibar y Murcia a las primeras de cambio pero acusó la acumulación de minutos de las primeras semanas, fue la víctima de un calendario atroz para los equipos de Segunda B. Ya no volvió, ninguno de sus tres entrenadores del curso pasado pudo recuperarle para la causa.

Contó para Pacheta, fue titular en las últimas jornadas con la lesión de Aitor Sanz, el míster burgalés dio los primeros pasos para que Falcón volviese a ser importante en el nuevo curso. Empezaron la temporada los que fueron indiscutibles en la anterior, Aitor y Pascual fueron la pareja de medioscentros en el ‘efecto Pacheta’ y ambos se ganaron la continuidad, pronto llegaron los cambios por la intermitencia del asturiano. Pelayo y Falcón en Lugo para la Copa, nuevo derroche de ambos, repitieron en Liga ante el Celta B, también lo hizo el toledano ante el Salamanca en la segunda ronda del torneo del KO. Por fin jugó de inicio con Aitor Sanz, pudimos ver juntos a los que estaban destinados a dominar el centro del campo azul un año antes.

El mejor partido del Oviedo en aquél entonces, Falcón movió al equipo a su antojo, los de Pacheta jugaron por abajo y tocaron para tener a merced al recién descendido Salamanca. Trabajo y fútbol, ambos se bastaron para que el Oviedo fuese superior mientras duró el fuelle. Parecía el inicio de algo grande, la pareja llegaba tarde a la cita pero lista para llevar la manija del nuevo proyecto. El míster no toca lo que funciona, cometió el error de dar continuidad a los once coperos cuatro días después ante el Lugo, cinco partidos en dos semanas para el equipo, ése sería el cuarto para Falcón en diez días pero duró 13 minutos. De nuevo una piedra en el camino.

Sin continuidad no hay nada que hacer, las lesiones le lastran, anímicamente es un palo tremendo que el golpe llegue justo cuando recuperas sensaciones. La afición deja de creer, la expectativa era altísima, la exigencia es máxima y el rendimiento casi nulo, apenas cuatro pinceladas de su verdadero nivel, nada más. El físico condiciona pero el fútbol no se pierde por más que haya que reciclarlo a medida que pasen los años. Pacheta sabe que Falcón puede ser importante en un nuevo papel, ya nunca como centrocampista incombustible porque esos tiempos pasaron.

Ha pasado por delante de Pascual en la rotación, acumuló minutos ante Albacete y Coruxo, siempre con el equipo entregando la iniciativa para proteger lo conseguido. Al técnico le gusta cambiar mediocentro por mediapunta con marcador a favor, las variables de un partido aún no le han dejado poner en marcha el plan pero será el siguiente papel para Falcón en cuanto sea posible. La experiencia es un grado, Falcón maneja los tiempos y juega con el reloj, los suyos serán 15-20 minutos de exigencia en cada partido, esfuerzo corto pero intenso, hacer metros para proteger del desgaste a Pelayo e intentar aportar la pausa cuando el equipo tenga balón, no olvidemos que en Cartagena era maestro en la conducción.

Es líder en el vestuario, apoyo para sus compañeros, tenerle en la dinámica del equipo siempre será positivo. Aitor Sanz y Martins celebraron con él sus goles de las dos últimas semanas, indicativo de que el papel de Falcón es importante a pesar de la ausencia de minutos. Recuperarle para la causa es el siguiente objetivo de Pacheta; si lo consigue tendrá un fichaje impresionante.

#GanarAlGetafeB

13/11/11

Victoria ante Coruxo, ambición para crecer

Era el día para asentarlo todo, para confirmarse y dar un puño sobre la mesa no de cara al resto de equipos sino de puertas adentro, el partido para convencer a vestuario y afición de que el Real Oviedo ya carbura y sube de verdad, que va en serio. Llegaba a la capital el Coruxo, mejor equipo de las últimas cinco jornadas de Liga, sin encajar un gol en tantos partidos y que venía de vencer 0-2 al intratable Lugo en el Anxo Carro. La gente respondió, buena entrada en el Tartiere y todo listo para el empujón.

Se sabía, partido duro duro duro como dijo Pacheta en la previa, había que trabajar muchísimo. El Coruxo es equipo de portería a cero, cómodo sin llevar la iniciativa, conjunto de repliegue y líneas juntas, que sufriría si los azules eran capaces de meter velocidad de vértigo al partido pero que se vió cómodo en el Tartiere viendo como el Oviedo tenía posesión pero no era vertical. La seña de identidad de los de Pacheta es clara, ausencia de pausa, presión intensa tras pérdida, balón al espacio, si el rival defiende con muchos hombres en pocos metros no encuentra espacios y su fútbol pierde sentido. Los gallegos supieron llevar el partido a su terreno pero no tuvieron ambición para buscar a Lledó.

Casi sin ocasiones la primera parte, los azules eran un querer y no poder, Martins se perdía ante la fortaleza en los balones frontales de los centrales gallegos, la superioridad numérica del Coruxo en las inmediaciones del área anulaba cualquier resquicio de segunda jugada. En el pre-partido avisé del error de caer en la impaciencia, ni un silbido en el Tartiere lo que indica que todos sabían de la durezadel rival y de lo que había en juego. El 1-0 llegó en el momento justo, al filo del descanso para echar por tierra el trabajo de 45 minutos del Coruxo. La estrategia decide partidos y da puntos, no extraña que en un choque tan cerrado el tanto llegase a balón parado. El Oviedo es poderoso en la fase ofensiva, gran lanzador Manu Busto y poder aéreo con Negredo, Jorge, Juanma, Owona o Rubiato.

El afortunado fue Juanma, gol merecido para un futbolista que sigue creciendo como central, que evoluciona a la par que el equipo y que no ve reconocidos sus méritos porque aún lleva encima la imagen del curso pasado cuando se convirtió, no sin razón, en centro de las críticas del Tartiere. Acabó bien la temporada en el centro de la zaga, reconvertirle fue la apuesta de Pacheta y el técnico recoge los frutos. Subsanados los errores de concentración y de marca, el canario tiene velocidad, juego aéreo y salida de balón para ser un buen central. Pasa un examen continuo, necesitaba del aplauso de la grada para seguir creciendo en confianza y para sentirse valorado, todo será más fácil así.

Abierta la veda, lo difícil estaba hecho. El partido podía entrar en otra dinámica tras el descanso pero no hubo tiempo de apreciar nada antes de la maravilla de Martins, muchos dicen que el mejor gol que ha vivido el Nuevo Tartiere desde su inauguración en el año 2000. Justo premio, hace una semana hablábamos de su trabajo y evolución, también de su falta de gol. Encontró su recompensa, al fin y al cabo un delantero debe vivir del gol. Pañuelos blancos para el senegalés y la ovación del oviedismo al despedirse dejando sitio a Rubiato, el siguiente que debe subirse al tren porque también será importante. Pacheta lo sabe, le da minutos, ambos aprietan y sólo falta verles juntos aprovechando la inercia ganadora como ya les vimos en Copa del Rey ante el Lugo.

El partido estaba cerrado pero no hay victoria tranquila, Owona cayó en el error de principios de curso y vio dos amarillas en cinco minutos para dejar a su equipo con uno menos durante media hora. Pacheta le dará el toque, no será extraño verle como suplente tras cumplir sanción a modo de castigo si Juanpa mantiene mínimamente el nivel. Para ser un gran defensa hay que medir y entender el juego, sacar el codo a pasear con todo hecho pero mucho tiempo por delante es un error de novato que el míster no permitirá. Cortar de raíz para que no vuelva a aparecer a la hora de la verdad. Palo y zanahoria, consentir actitudes o dar por habitual deslices como este sería lo peor que le podría pasar a Owona, hay que educarle para el fútbol igual que se educa a un niño pequeño.

El equipo aguantó las embestidas, el Coruxo pisó área pero no llevó peligro a Lledó, el oficio salió a relucir y el Tartiere vivió un final de partido plácido dentro de lo posible. La afición ayudó y empujó, tras el pitido el Estadio fue una fiesta porque año y medio después los azules vuelven a puestos de playoffs. Da fuerzas verse ahí pero es anecdótico, hay que quedarse con la sensación de solidez como recordó Pacheta en rueda de prensa. Las victorias duran poco, el margen de error sigue siendo nulo porque antes tocamos fondo. Se trata de seguir apretando, crecer a base de ambición. A partir de ya toca #GanarAlGetafeB.

#ComoCohetes

Foto: Lne.es

11/11/11

Real Oviedo-Coruxo, partido clave, partido trampa

Inicio catastrófico, la remontada esta vez ha llegado a tiempo y el equipo sigue con las opciones intactas de alcanzar los objetivos. La victoria en el Carlos Belmonte reactiva al oviedismo, campaña de la afición y entrada de acompañante por parte del Club para que el Tartiere presente una gran entrada el Domingo, #Objetivo10000. Quintos a un punto del Albacete, a seis de Castilla y Tenerife teniendo que visitar Valdebevas y recibir a los chicharreros, el equipo prácticamente empieza de cero.

La victoria del Coruxo entre semana ante el Lugo ha sido lo mejor que podía pasar en la previa, no sólo porque el líder se mantenga a nueve puntos sino porque mantiene a todos alerta y activados, equipo y afición, tras la victoria en Albacete. Fácil caer en la relajación, recibir a un modesto tras ganar a domicilio a un potente no es fácil, ahora ninguno saldrá confiado porque si el Coruxo ha ganado en el Anxo Carro puede hacerlo también en el Tartiere si el Real Oviedo no iguala en intensidad a los gallegos.

En días así el corazón puede más que el físico, el Coruxo no notará el cansancio por el partido entre semana si los de Pacheta no aprietan desde el primer minuto y le meten velocidad de vértigo al juego: ida y vuelta, toma y daca, poca pausa y transiciones rápidas, repetir el inicio de partido de la semana pasada para que los gallegos acaben con la lengua fuera y se les hagan largos los noventa minutos. Se está encontrando el Oviedo cómodo cuando no hay control, cuando el fútbol se convierte en correcalles y hay frescura, es el estilo Pacheta. Llevar al Coruxo a nuestro terreno será sinónimo de victoria.

La alineación se hace sola, el míster no toca lo que funciona y repetirán los once del Carlos Belmonte, seguramente la lista de 16 sea también la misma. Los gallegos son equipo de relpliegue y líneas juntas, más que nunca el equipo deberá ser rápido y ambicioso, vertical sobre todo. Son equipo de portería a cero, cómodos sin llevar la iniciativa, quien lleve el partido a su ritmo será quien se lleve el gato al agua. No hay tiempo para la impaciencia, ni jugadores ni afición deben bajar los brazos en caso de que el gol no llegue, el objetivo es sumar los tres puntos de la forma que sea ante un equipo que viene lanzado después de sumar trece de los últimos quince puntos posibles y tras infligir su primera derrota hasta el entonces intratable Lugo.

Es un momento importante para el oviedismo, verse en puestos de playoff antes del Everest que supondrá enfrentarse en siete días a Tenerife, Athletic y Castilla será un plus de moral necesario para la afición. Jugadores y cuerpo técnico saben que no se asciende en Diciembre, el oviedismo necesita que el equipo desprenda algo para convertir el Tartiere en una bombonera como hizo en la segunda vuelta de la 2009/2010 con Pichi Lucas en el banquillo. Que se vuelva a hablar de fútbol, que se respire ambiente por la ciudad será la mejor señal.

Foto: Magazine Oviedista

6/11/11

Golpe azul en Albacete

Partido que me devolvía a la infancia, a esos años 90 en los que un Albacete-Real Oviedo era habitual; tiempos en los que Zalazar marcaba diferencias para los manchegos y los mantenía año a año en la élite del fútbol español. Choque grande, hasta pudimos disfrutar de televisión los oviedistas a través del Foro Carlos Belmonte y gracias a la retransmisión de Castilla-La Mancha TV, algo simple que para nosotros se convierte en un lujo esta temporada. Todos los focos enfocando a Albacete, no hubo otro partido esta jornada con mejor cartel en toda la Segunda B.

Era el día para el golpe encima de la mesa, para engancharse en la zona alta de una vez por todas y mostrar candidatura en el Estadio de uno de los favoritos del grupo.. Pacheta con la primera patata caliente en la portería, fuera cual fuera el elegido la elección sería discutida y rebatida, la decisión no era nada fácil aunque bendito problema para un entrenador. Lledó hizo buena la apuesta con sus intervenciones en la segunda parte aunque el mensaje que el míster le manda al vestuario y a Dani Barrio en concreto no es el adecuado. Se hace necesario ahora el trabajo del técnico con el chaval para no perderles ni a él ni a la competitividad interna.

El resto, lo conocido por todos; mismos hombres, misma idea. Vuelta de Álvaro Cuello al lateral zurdo ante la recaída de Candela, nueva gran actuación del chaval para tirar una vez más la puerta del primer equipo y afianzarse como pilar elemental de la defensa azul para lo que queda de curso y muchos más. Intensidad máxima en el inicio, verticalidad que se convirtió en precipitación aunque fueron los azules quienes mejor leyeron el fútbol. Presionó muy arriba el Oviedo, ahogaron los de Pacheta a los centrales manchegos con el gran desgaste de Martins y Manu Busto, claves para impedir que el Albacete tuviera juego a ras de suelo y se encontrase cómodo.

El partido en nuestro terreno, se jugaba lejos de la portería de Lledó y en el toma y daca estamos cómodos. Comenzamos tirando todo el fútbol a la derecha buscando a Xavi Moré pero acabamos volcados sobre la izquierda, Nano y Álvaro Cuello fueron puñales para la zaga local, apuraron continuamente línea de fondo y desboradaron a Alba cuando quisieron. El 0-2 es espectacular, el golpeo de Aitor Sanz es soberbio pero no puede hacer sombra a la jugada en banda de Álvaro, un central diestro reconvertido a lateral zurdo, no lo olvidemos. Hoy la diferencia estuvo en la izquierda, todos importantes, todos sumando para la victoria.

Martins no encuentra puerta pero la recompensa a la insistencia la tuvo provocando el penalty del 0-1. Aporta trabajo, presión e intensidad, vive con el hándicap de la definición y la toma de decisiones. Pacheta le da confianza y él responde con lo que sabe, va a más con el paso de los partidos aunque aún le falta para ser indiscutible. Manu Busto creciendo, sensación de peligro con el balón en los pies y ahora también trabajando sin él; el siguiente paso será aguantar los 90’ a la misma intensidad, si no lo consigue es cambio obligado en las segundas partes, no por defecto sino por cansancio.

Primera parte completa, Albacete maniatado, trabajo colectivo, partido jugado en campo manchego y zona media, Aitor Sanz omnipresente, Owona potente recurriendo al físico esplendoroso cuando los locales se acercaban, y máxima efectividad arriba aunque Martins la tuvo antes de que llegase el segundo. Tras el descanso, otro partido: repliegue, balón para el Albacete y aguantar las embestidas. Mérito manchego y demérito azul, no puedes defenderte cual gato panza arriba 45 minutos porque el sufrimiento es inevitable. Pacheta lo sabe y lo corregirá, el ideario hay que mantenerlo 65 minutos y después actuar en función de dónde esté el partido.

Carrusel de cambios para intentar cambiar la dinámica: Juanpa por Owona para que la impetuosidad no jugase una mala pasada, quedaban muchos minutos por delante pero el camerunés no había dado síntomas de riesgo como para pensar en el cambio. Con Óscar Martínez se intentó ganar juego de espaldas y salida a la contra, Matar ya había hecho su trabajo, Rubiato tuvo que verlo todo desde el banquillo aunque no hubiese estado de más para defender el juego aéreo en la estrategia. El tercero era Falcón por Manu Busto, cerrar el círculo y acabar con tres medioscentros, lástima que el tobillo de Pelayo dijese basta. El partido ya estaba totalmente volcado hacia la meta de Lledó, los minutos no pasaban pero se trataba de aguantar y dejar pasar el reloj.

El Albacete hacía todo, su gol era un premio justo pero llegó donde no puede llegar nunca, en la estrategia. Sufrir cada segundo, pelear cada balón y ganar cada disputa por tres puntos que valen oro. Valladares Negredo y Juanma en el juego aéreo, todos se dejaron el último aliento para evitar el empate manchego. El Real Oviedo, el mejor equipo en las últimas ocho jornadas, a un solo punto del cuarto puesto y a dos victorias de Castilla y Tenerife. Candidatura presentada, el camino es largo y queda mucho por mejorar. Pero el equipo de Pacheta comienza a asomar la cabeza

Foto: Lne.es