19/12/10

Real Oviedo 0-0 Real 'B': empate a nada

Dos partidos se jugaron en el Carlos Tartiere, uno sobre el césped y otro en la Puerta 0 del Estadio, donde la afición ganó por goleada y dejó claro una vez más que no descansará hasta que Alberto González y sus secuaces dejen de tener algo que ver con el Real Oviedo. Casi 3000 personas en los aledaños del Tartiere, medios de comunicación de todo el país para demostrar que el oviedismo mueve montañas y que esta afición hace del Real Oviedo más que un club.

Sobre el verde José Manuel introdujo novedades respecto a los últimos partidos, cambio de sistema y de jugadores para enfrentarse a la Real ‘B’. Nueva línea defensiva, con la deseada pareja Negredo-Gonzalo como centrales y con López Ramos ganándole la partida a Richi en el centro de la defensa; Jorge Rodríguez como pivote por delante de la línea de cuatro y cubriendo las espaldas de Aitor Sanz y Pelayo, con más libertad para aparecer desde segunda línea que con el anterior sistema. Xavi Moré y Jandro en las bandas con Perona como ‘9’, Manu Busto relegado al banquillo.

Salió el filial donostiarra a llevar la manija y controlar el balón sabiendo de los apuros azules. Los de Kodro dieron sentido al juego a través de la posesión, con Javi Ros y Eizmendi omnipresentes. Fueron un equipo compacto los txuri urdin, defensa en pocos metros para facilitar las ayudas mientras que al Oviedo se le hacía muy largo el campo, líneas separadas y dificultad en la conexión. Tan sólo cuando los azules robaban en zona de 3/4 eran capaces de crear cierto peligro aprovechando espacios y la velocidad de Xavi Moré. La Real ‘B’ tocaba con pausa y buscaba la espalda de los azules en cualquier zona del campo para moverse entre líneas y dominar aunque sin inquietar a Aulestia.

Nada que reprochar a la actitud de los oviedistas, muchas ganas de agradar y nivel de activación demasiado alto que se tradujo en faltas a destiempo, alguna amarilla injustificada y pérdidas en las segundas jugadas por no ser capaces de mantener corazón caliente y cabeza fría. La afición ha de estar con todos los jugadores porque son ellos los únicos que pueden sacar adelante la situación, se necesitará de todos y cada uno de los miembros de la plantilla, nunca pueden sentirse sólos. Es el momento del refuerzo positivo, ánimo en lugar de reproche aunque las cosas salgan mal porque en la situación en la que está el equipo el más mínimo silbido es una montaña.

En la primera parte se abusó de la conducción y en la segunda la pelota quemaba en los pies de los azules; el partido se convirtió en un monólogo donostiarra en lo que a posesión se refiere. Pelayo pidió el cambio, gran gesto de un enorme futbolista hacia la grada para que no se silbase su sustitución: serenidad de veterano, impresionante el chaval. Entró Nano y se partió el equipo, no por demérito del andaluz sino porque sin superioridad numérica en el centro la Real Sociedad tocó a su antojo. Castells era el cambio natural, después Manu Busto por Perona para jugar sin punta, ayudar en la creación y crear espacios a la espalda. José Manuel no lo vio así aunque casi le sale bien la jugada en la primera acción del cántabro con asistencia a Miguel.

Superlativa la pareja de centrales, Negredo y Gonzalo ganaron todas las acciones a Orbegozo, que se dio una auténtica paliza física durante todo el partido. Impecables por arriba y en el corte, supieron compenetrarse a la perfección para no sufrir en los balones al espacio. Correcto Jorge, sin alardes, cumplidor en defensa en función escoba pero nulo en la creación; demasiado sólo Aitor Sanz, que va a más con el paso de los partidos pero al que el colectivo no acompaña para terminar de destacar y reconocer su trabajo. Jandro fue el más desacertado, no dio una a derechas con balón ni sin balón, no está en su momento como tampoco lo está Perona, incapaz de ver portería en las últimas diez jornadas.

Estamos a un mundo de ser un equipo competitivo, no creamos peligro, el Oviedo da la sensación de ser indefenso ante cualquier rival mínimamente capaz. Se desaprovechó la ocasión de sumar ante rivales como la Cultural, el Zamora o el Caudal y ahora llegan las urgencias ante Unión de Irún y Logroñés a domicilio, el más difícil todavía. El presente deportivo pinta mal pero esta semana por fin asomó una pequeña luz al final del túnel. Toca esperar acontecimientos, la segunda mitad de temporada será muy larga.

Foto: lne.es

14/12/10

Si no se van, échalos

No apetece hablar de lo deportivo, el día a día nos destruye, el equipo va a la deriva y la lucha de la afición parece un imposible. El Domingo todos debemos estar en la puerta cero del Tartiere, Oviedo ha de ser un clamor contra aquellos que llevan a nuestro Club a la destrucción, consiguen desde dentro lo que no consiguieron desde fuera. Hay que sacar fuerzas de donde no las hay para una batalla más, una tan importante o más que la del 2003.

Cada jornada más hundidos en la clasificación, José Manuel ha conseguido el más difícil todavía que es empeorar los números de Pichi Lucas: cuatro puntos de quince posibles, siete jornadas sin ganar que dejan al Real Oviedo al borde del descenso. El paralelismo con la 06/07 es evidente: inicio irregular, parches en el banquillo que empeoran aún más la dinámica y descalabro final. Esta plantilla es muchísimo mejor que aquella (con sus muchas limitaciones), pero el problema de este equipo hace tiempo que dejó de ser futbolístico.

Un jugador no puede dar rendimiento si no cree en lo que está haciendo, si no confía en su entrenador o si ve que el técnico va sin rumbo y sin ideas. Si quien manda no es capaz de inculcar, cada jugador busca su propio remedio, cada uno por su lado. Nunca el Real Oviedo ha sido un bloque, nunca ha dado el vestuario la impresión de ir a muerte con su entrenador, ni primero con Pichi Lucas ni por supuesto ahora con José Manuel, que en una semana ya tenía a gran parte de los futbolistas en pie de guerra. Si el partido es una guerra individual se convierte en pachanga, al menos por nuestro lado: sesiones de entrenamiento que sólo sirven para cargar piernas y mantener tono físico (sic) porque después en el césped cada uno juega con uno mismo, aunque lo haga pensando en el bien común.

Ya no se trata de éste o ése sistema, de darle la titularidad a uno u otro. En algunas posiciones juegan los mejores, en otras no; nadie rinde. Jorge Perona demostró la temporada pasada su valía, tiene la indiscutibilidad en el once pero no ve puerta de ninguna manera; Manu Busto es una sombra de lo que fue hace ocho meses; Aulestia ya no es salvador sino que es señalado por la afición. Los nuevos siguen la tendencia, Falcón pasa de clave en un Cartagena a las puertas de la gloria al ostracismo absoluto, lo mismo que Marc Castells; de otros vale más no comentar nada porque ellos mismos se dejan en evidencia con sus actuaciones y con sus gestos.

En las arcas no hay un céntimo, traer a un entrenador capaz de invertir la dinámica, recuperar el vestuario y devolver la confianza a los jugadores en ellos mismos y en lo que se hace es un imposible. Es la hora de la autogestión, que la plantilla se conjure para ir todos a una y ser fuertes a partir de la unión del vestuario. Que José Manuel pinte poco, que salga quien salga se confíe en el compañero y en el equipo. No es algo nuevo, quien siga actualidad deportiva verá que hace escasas semanas en la NBA los Miami Heat hicieron una reunión de puertas a dentro sin entrenador para analizar el mal arranque de competición; desde entonces, pleno de victorias de los Beach Boys aún siendo los mismos hombres. Nada de camas al técnico ni forzar salida sino buscar el bien común y la manera de hacerlo.

Aulestia, Manu Busto, Jorge Perona, Jandro, Negredo, Aitor Sanz, Falcón, López Ramos … todos ellos tienen muchas batallas a sus espaldas. Ellos deben guiar al vestuario fuera del césped, dar un paso adelante y coger la responsabilidad. Los jóvenes (Pelayo, Jandrín, Castells, quizá alguno más del Vetusta) deben dedicarse a jugar y disfrutar, ser receptivos respecto a los veteranos y olvidarse de lo externo cuando ruede el balón. En el fútbol no todo es calidad y técnica, la psicología es básica y si este equipo está cómo está es porque no cree en sí mismo.

La afición no debe olvidar que los enemigos están en el palco (y en la sombra) pero que los jugadores son los que deben salvarnos el cuello por el descenso. Están sólos, ahora más que nunca, y no podemos permitirlo. Es difícil y puede que injusto pedir el esfuerzo de apoyar cuando se ve lo que estamos viendo cada fin de semana pero debemos tomar nota de otras aficiones, como la del Athletic: cuanto peor es la situación más se vuelca con sus jugadores. Y el Domingo, antes del partido contra la Real ‘B’, a dejar bien claro que QUEREMOS A ALBERTO FUERA.

#sinosevanechalos

21/11/10

Real Oviedo 2-2 Cultural: nos vamos al pozo

Inicio de despropósitos, la tuvo Quique en mano a mano con Aulestia a los 25 segundos de partido y un minuto después Calzado evitó el gol de Miguel tras remate de cabeza. Fragilidad defensiva en los dos equipos, ambos demostraron el por qué de sus posiciones en la tabla y anticiparon que su lucha de aquí a final de Liga no será otra que la salvación agónica de categoría.

Sólo en un factor del juego el Real Oviedo ha mejorado respecto a la temporada pasada y ese es el balón parado ofensivo. Negredo y López Ramos ya habían mojado en la estrategia, hoy fue el turno de Pelayo en jugada característica, apareciendo en el primer palo llegando desde atrás para anticiparse al defensor estático de esa zona. Minuto seis, los azules por delante y todas las condiciones perfectas para nadar a favor de corriente y vislumbrar un partido tranquilo ante un rival débil.

José Manuel cambió el dibujo, 4-2-3-1 con Manu Busto por detrás de Miguel y dos extremos haciendo ancho el campo, Nano en izquierda y Jandrín en derecha. Buen debut del chaval, el único con el atrevimiento para encarar en el 1vs1, tuvo unas cuantas acciones dignas de mención a pesar de no estar el campo en condiciones para llevar el balón pegado al pie y encarar. Además, participó en la jugada del segundo gol con su pase a Aitor Sanz y se ganó la continuidad en el primer equipo. Las maneras del chaval son la única nota positiva del empate ante la Cultural, que se solapan con el mal partido de Manu Busto en su posición preferida.

El Oviedo renunció al balón, precipitación en el pase, la posesión era de los leoneses. Líneas muy separadas, Busto presionando a los centrales y Miguel por detrás en tierra de nadie, Pelayo salía y Aitor Sanz se quedaba, el equipo roto. Vergara recibía entre líneas como quería, la Cultural llegaba fácil al área de un inspirado Aulestia que salvó el marcador unas cuantas veces antes del descanso. En ataque atasco, Gonzalo y Richi incapaces de dar salida ni profundidad en los carriles, Nano sin desborde, el único que metió una marcha más fue Jandrín con Miguel siendo amenaza en el juego aéreo.

Misma tónica en la reanudación y empate de Mena en el rechace tras parada de Aulestia en el penalty. Inexplicable que el árbitro señalase pena máxima cuando Miguel no hace siquiera un gesto raro con las manos y el colegiado está a menos de dos metros de la jugada; como inexplicable que en un partido limpio haya tres expulsados, dos por parte oviedista. Nada justifica el resultado porque de hecho la Cultural mereció más premio, pero el nivel de los árbitros en esta categoría además de ser lamentable empieza a ser muy preocupante. Demos gracias de la autoexpulsión de Marín tras el 1-1 porque los de José Manuel estaban 'grogy' siendo once contra once.

Esta vez no hubo ni tiempo de desaprovechar la superioridad numérica porque Pelayo se fue a la caseta diez minutos más tarde. Falcón entró por Miguel, antes lo había hecho Perona por Nano. Despertaron los azules tras quedarse con diez, sólo con actitud lograron meter una marcha más y Perona hizo el segundo tras gran jugada de Jandrín y de Aitor Sanz. Salvable el partido del madrileño, en la tónica de sus últimas actuaciones pero insuficiente para un jugador que venía de ser indiscutible en el Unión de Irún. Fichó para marcar diferencias y cumplir no vale, lástima que si el equipo no acompaña él no pueda demostrar más.

Quedaba dejar correr el reloj, que pasase el tiempo y esperar la sentencia en una contra con Perona y Jandrín. El chaval tuvo que dejar su puesto cuando por fin iba a disponer de espacios; Manu siguió a pesar de no haber demostrado nada, los galones pesaron. Pudo llegar el tercero pero el cántabro se enredó antes de dar el último pase. Ahora mismo vive de rentas, tiene que aparecer ya y demostrar lo que demostró la temporada pasada, sobre todo porque no tiene recambio ni relevo en la plantilla ni tampoco en el filial.

Repetimos final de partido ante Peña Sport y La Muela, hoy tocó de nuevo el déja vù del Lemona. Centro lateral desde la derecha del ataque y Santi Santos que remata en el punto de penalty ganando el salto a Aitor. José Manuel metió centímetros con cuatro centrales desde que cogió las riendas pero el error es el mismo, endémico igual que la estrategia defensiva. Casi ni lo esperaba la Cultural, no tenían fe en el empate a pesar de haberse quedado con nueve el Oviedo por roja a Gonzalo. De nuevo regalo de un conjunto frágil, muy frágil. El Tartiere ya no es un fortín y los rivales conocen la debilidad, vienen a hacer sangre.

Empiezan los paralelismos con la 06/07, me negaba a creerlo. No se ve luz al final del túnel y lo peor de todo es que queda la sensación de que en Mayo perdimos una oportunidad única de volver a la LFP cuando lo teníamos todo de cara. Maldita aquella derrota en Tenerife cuando el Alcorcón estaba a tiro y maldita la eliminatoria ante el Pontevedra. No sólo el futuro pinta muy negro, también el presente.

Foto: RealOviedo.es

11/11/10

José Manuel, patata caliente

José Manuel entrenador, al banquillo el único que no apoyaba el cese de Pichi Lucas; el destino es curioso. Línea continuista, si apostaba por el berciano y creía en él no cambiará muchas cosas, sus declaraciones lo dejan claro. Pasará de director deportivo a entrenador, de enlace entre Club y plantilla a jefe, de amigo a dirigente y ése salto nunca es fácil. Los futbolistas son profesionales pero en las primeras semanas es imprescindible que la exigencia y la intensidad sean máximas, que no se pase ni una.

Ahora más que nunca serán la primera plantilla quien deba tirar del carro, nunca José Manuel apostará por el Vetusta para dejar en el banquillo y en la grada a sus fichajes de verano. Declaración de intenciones, dijo ayer en La Nueva España que “en verano intentamos meter futbolistas jóvenes y se vio que les faltaba algo”. Mentira para salir del paso, ¿qué demostraron los veteranos? Una pretemporada con mil ensayos, alineaciones sin continuidad, mucha carga física con prioridad sobre lo táctico, ¿qué conclusión se podía sacar sobre los chavales? Es en la competición cuando están demostrando que pueden ayudar. Pone como ejemplo a Pelayo, todos merecen la oportunidad que él tuvo.

Serán los que están, la puerta del ascensor está cerrada. José Manuel incide esta semana en el aspecto defensivo, ha trabajado los centros laterales y las ayudas. Prioridad portería a cero como dice él, algo que no se consigue desde la destitución de Raúl hace más de un año. Richi dejó buenas sensaciones ante el Lemona, merece continuidad ante el Guijuelo con los de siempre aunque no estaría de más la oportunidad para Gonzalo o Jorge en el perfil zurdo para ayudar en la salida.

Pelayo volvió por sus fueros el Sábado, dio un paso adelante tras su mal inicio de temporada y las lesiones y saltó a la titularidad. Aitor Sanz mejoró su versión en la primera hora de partido, se le vio más suelto en la distribución, fueron los mejores minutos del año pero lo que se recuerda y lo que al final refleja la clasificación son los resultados. Destino cruel para Pichi Lucas, ser destituido tras los mejores 45 minutos del curso. Castells es la otra opción, suma en lo defensivo y solidifica el centro del campo, suma centímetros en la disputa. Los tres parecen por delante de un Falcón que sigue sin aparecer y al que se echa de menos.

Nano va apareciendo, dejó detalles en Vitoria y estuvo más activo ante el Lemona. Jandro y Xavi Moré siguen desaparecidos pero se les necesita a ambos en la derecha para poder liberar a Manu Busto del corséde la banda. Debe dar un paso al frente el cántabro y volver a ser referencia, quien tire del carro cuando el bloque no funciona: Manu+10 como antaño. Sumar como sea, sobrevivir; sacar puntos para alejarse de los puestos de abajo y olvidarse del fantasma de la 06/07 que terminó en bochornoso descenso.

Perona gafado cara a gol, todo lo que entró al principio se le resiste ahora, ver puerta siempre es cuestión de rachas. Miguel ya cuenta, dolerá dejar a uno de los dos en el banquillo viendo cómo están los hombres de banda pero la prioridad es clara. Estudiar al rival, conocer el campo, elegir cómo jugar y decidir; será la primera patata caliente de José Manuel. Si el míster quiere a Manu Busto por el centro pero no ve para jugar ni a Moré ni a Jandro la solución es fácil, tiene al Vetusta a pocos metros. La debilidad de unos es la fortaleza de otros.

Foto: LVA

7/11/10

Se rompió la cuerda

Debacle que colmó la paciencia del Tartiere, una afición hastiada que ve cómo se pierden tres puntos en tres minutos. Pichi Lucas no quiso cambiar de primeras y cuando intentó el golpe de timón ya era tarde; no supo leer la situación a tiempo igual que en los partidos. Nadie recordará los buenos minutos ante el Lemona sino el varapalo final, un equipo roto a la deriva.

Nunca propuso soluciones, las ruedas de prensa iban de disculpa en disculpa, no había mensaje alguno. Seguir trabajando, tópico para escapar a la realidad y eludir el análisis, nunca hizo autocrítica pero no se cortó a la hora de señalar la responsabilidad de los jugadores como ya hiciera la temporada pasada. Un entrenador debe señalar en el vestuario y defender en la sala de prensa pero el berciano hace exactamente lo contrario.

La afición se las sabe todas, nadie está libre del fallo pero lo que se valora es la reacción posterior. No valen los paños calientes, las excusas o las respuestas esquivas, puedes equivocarte pero tienes que coger el toro por los cuernos. Pichi Lucas nunca supo calar en la '12' y sus declaraciones victimistas sólo sirvieron para tensar aún más la cuerda.

De lo que pasaba a ras de césped ya está todo dicho, todos conocemos las virtudes y los defectos del técnico berciano. Un conjunto sin identidad, mal trabajado tácticamente, sin disciplina de pizarra, débil en la estrategia y sin hechuras de equipo grande cuando tocaba nadar y guardar la ropa. Decisiones incomprensibles en la gestión de la plantilla le pusieron en la picota y el Consejo sabe que mantenerle contra la opinión pública es contraproducente para ellos. Ahora la pelota está en manos de Alberto: si pone un parche todo estallará. Si es capaz de renunciar a Mata y decide que es el momento de salir vivo, David Vidal será el hombre. Sarriugarte, Duque, Pablo Alfaro, la lista es larga pero nadie de los que valen la pena vendrá para ser marioneta.

Actualización: José Manuel nuevo entrenador del Real Oviedo. No tenemos ni un euro para traer a nadie, no les queda más remedio que exponerle a los focos y al grito del aficionado, es el momento de abrir fuego porque si no estos mangantes (que no magnates) nos hacen desaparecer.

3/11/10

Vetusta, ¿por qué no?

Quinta victoria en seis partidos, 16 puntos conseguidos de los últimos 18 en juego, el Vetusta es con 29 goles el equipo más goleador de la Tercera Asturiana y el segundo de toda la categoría a nivel nacional, sólo superado por el Racing de Ferrol (31) y empatado con el Ourense, dos históricos del grupo gallego. El filial oviedista entró el fin de semana por primera vez en puestos de playoff de ascenso a Segunda B, lugar en el que no se encontraba desde Mayo de 2003, cuando jugó la liguilla de ascenso a la categoría de bronce antes del descalabro institucional que dieron con la desaparición del Vetusta.

En dos semanas le llegará el Tourmalet a los guajes entrenados por Toño Velázquez y será ahí cuando se verán las posibilidades inmediatas del equipo a nivel competitivo. Candás, Langreo, Universidad, Avilés y Condal casi de manera consecutiva para cerrar la primera vuelta y poner al Vetusta en su sitio. Sea cual sea el resultado de esta ‘subida’ el objetivo principal de asentar al filial en Tercera y servir de fogueo para los chavales está más que cumplido; jugadores como Ernesto, Artabe, Pablo Espina, Carnero y sobre todo Jandrín ya han demostrado que la categoría empieza a quedárseles pequeña y llaman a la puerta de Pichi Lucas. En la segunda vuelta será el momento de darles minutos a los juveniles de último año para que compitan de verdad tras su año en el infierno en Liga Nacional.

El Vetusta es un equipo descarado, atrevido, sin complejos, sólo así se explica su bagaje goleador y la endeblez defensiva que muestra en ciertos partidos (quince tantos encajados son demasiados). El filial reúne muchas de las cualidades que le faltan al primer equipo y que el técnico berciano se niega a admitir dándoles la alternativa a los chavales. Que Carnero o Artabe aún no tengan sitio ante la presencia de Perona, Miguel, Negredo o López Ramos es más o menos entendible, pero que Ernesto, Jandrín, Pablo Espina o Jhony no tengan oportunidades en la primera plantilla es un despropósito que clama al cielo. Velocidad en la transición, profundidad, 1vs1, buen trato de balón y gol: eso son las bandas del Vetusta.

Mantiene el filial una base de temporadas anteriores y también se le da salida al Juvenil con la presencia de Artabe, Álvaro, Nico, Ernesto, Yosu, Jandrín, Moi, Davo o Aníbal (aún inédito), reforzados con la experiencia de ‘veteranos’ como Pascual, Pablo Carnero o Prosi, retornos como el de Jhony y la incorporación de algunos de fuera como Pablo Espina o Joaquín Peña. Tiene Velázquez a sus órdenes una plantilla jóven y capacitada para competir en Tercera, preparada para servir de sustento y refuerzo al primer equipo si se atreve a contar con ellos desde el cuerpo técnico.

Berto es el dueño de la portería tras hacer la pretemporada a la sombra de Aulestia. Nico se ha asentado como lateral derecho tras ser Raúl González el primero que apostase por él en el costado y Artabe es el auténtico Káiser como central cumpliendo con lo que se le exige tras su buen final de temporada pasada con los de Pichi Lucas. Pascual y Prosi ocupan el mediocentro con Yosu como alternativa, posición perfectamente cubierta con gente de garantías; el primero aporta trabajo y solidez, el segundo pone la gota de calidad e intenta que renazca en él el magnífico jugador que apuntaba cuando se fue al Madrid junto al hoy valencianista Juan Mata.

Precisamente de la cantera madridista llegó Pablo Carnero, ex compañero de Prosi en el tercer equipo merengue. ‘9’ puro, fuerte físicamente, rematador impacable, sale a gol por partido con el Vetusta y acecha al Pichichi de la Tercera Asturiana. Perfecto complemento para el juego que aportan en las bandas Jandrín, Jhony y Espina, no participa mucho en el juego colectivo pero se está destapando como un excelente finalizador. Moi en la recámara para la delantera, apuntó maneras en la pretemporada del primer equipo y lleva un par de tantos con el Vetusta. Hay profundidad de plantilla.

Los chavales lo bordan, la afición debe demostrarles su apoyo acudiendo al Tartiere o al Requexón cuando toque porque además da gusto verles jugar sin temor, sin miedo al fallo, sólo con las ganas de destaparse y agradar. Este equipo promete, y si en el Real Oviedo las cosas funcionasen normalmente, unos cuantos de estos chavales ya serían indiscutibles en Segunda B. Pichi, ¡atrévete con el Vetusta! Quizá te lleves una sorpresa … y salves tu cuello.

31/10/10

CD Alavés-Real Oviedo: perdonar se paga

Partido grande que recordaba otros tiempos, dos equipos añorando el pasado. Hace nueve años se enfrentaban en el Nuevo Tartiere por última vez en Primera (3-3), los azules asentados y los vitorianos tras clasificarse para la final de la Copa de la UEFA goleando al Kaiserlautern en Alemania por 1-4. Hoy la realidad es diferente, los dos luchan por volver a ser lo que fueron pero esos días parecen lejanos y más tras lo visto en Mendizorroza.

El equipo grande es aquel que aprovecha su momento, el que no deja escapar al rival, el que se lanza a por la presa cuando huele la sangre y no para hasta hacerla claudicar. El Oviedo pudo sentenciar en los primeros veinticinco minutos gracias a la debilidad alavesista pero los de Pichi Lucas no cerraron el partido cuando pudieron y regalaron la remontada a los de Tomé. Salió el Alavés con la línea defensiva muy adelantada pero sin presión al centro del campo azul; si dejas espacios de cuarenta metros a las espaldas de tus centrales y además permites recibir, girar y pensar al rival entre líneas, la derrota es segura. Perona la tuvo dos veces, una con empate y la otra ya con ventaja azul en el marcador gracias al gol de Manu Busto. El valenciano ganó la espalda, se plantó en el área ante Montero pero no supo definir.

Si ves la debilidad hay que ir a por ella, si tienes que cambiar algo en el minuto diez que los tópicos no jueguen en contra. El miércoles en Copa del Rey Joao de Deus hizo dos cambios antes del descanso ante el Barça para cortar el aluvión culé. Si Pichi Lucas no mirase los DNI a la hora de hacer las listas, era el momento de Jandrín para salir desde el banquillo y sentenciar al contragolpe, abrir a Perona en una banda y al chaval en otra para buscar la apertura mecánicamente tras robo y acabar la jugada por dentro. No tenía el berciano en el banquillo a nadie capaz de correr al espacio, Jandro se quedó en Oviedo cerrando una convocatoria sin canteranos por primera vez en muchos años. Lo que vale en el Tartiere no tiene porqué vale a domicilio, cada partido es un mundo y para triunfar hay que adaptarse al medio.

El Alavés salió vivo y se encontró con el empate en la primera aproximación. Buena basculación, lado fuerte lado débil, Juanma no cierra el segundo palo y Geni remata sin oposición a diez metros de Aulestia. De nuevo mal partido del lateral, perdido, incapaz de salir airoso en el 1vs1, rompiendo el fuera de juego en más de una ocasión, sin criterio para subir y desbordado en definitiva. ¿Hasta cuando? No se reaccionó al empate y los vitorianos anotaron el segundo en despite de la zaga. Defensa estática en línea, peina Indiano, Geni va al espacio, lentos los centrales a la hora de salir al paso del punta; Negredo no oposita y López Ramos no se cruza para salvaguardas las espaldas de Aulestia.

Para entonces los azules ya no existían, el partido era un monólogo vasco por no saber aprovechar el momento. El Oviedo completamente desbordado, Castells y Aitor Sanz sobrepasados, incapaces de llegar a ningún lado por la falta de ayudas y repliegue de Xavi Moré y Manu Busto. Los de Tomé subieron dos marchas, la presión se intensificó y los carbayones eran incapaces de dar tres pases seguidos. Se rezaba para el descanso pero antes Igor Cuesta vio la roja directa por entrada sobre Manu Busto. Lamentable arbitraje, tanto del principal como de los auxiliares, de traca el línier del lado izquierdo, que sacó de quicio a vascos en la primera y asturianos en la segunda.

Esta vez Pichi movió rápido el banquillo, dos cambios al descanso: Falcón para dominar el balón y Nano por Moré por ser la única baza en el banquillo. El Alavés replegó, juntó líneas y esperó la ocasión de salir a la contra: transiciones rápidas, Javi Casares no pudo concretar, Aulestia salvó el tercero en un par de ocasiones. Indicios de recuperación en Nano, actitud y ganas, intentó cosas y aportó en banda izquierda. Es lo mínimo exigible para el andaluz pero ya es un paso. Sigue sin estar a la altura y sin hacer méritos, Jandrín y Jhony deberían ir por delantepero ya que Pichi Lucas margina al Vetusta recuperarles a él y Xavi Moré es imprescindible.

Rubiato entró por Juanma con más de veinte minutos por delante, el Oviedo jugó con tres defensas y acumuló gente en el área de Montero pero no fue hasta el final del choque cuando metió el balón en ella. Toque infructuoso, lentitud en la circulación, pelota de lado a lado sin verticalidad alguna. Si el equipo se atasca y tienes poderío aéreo, recurre el juego directo, busca a Miguel y Rubiato para embotellar al rival. Parece un recurso desesperado por acordarnos de él siempre en los últimos cinco de partido; si se hubiese empezado en el 70, el Real Oviedo gana en Vitoria. En los últimos quince el Alavés ni salió, las posiciones de partida no deberían existir, Negredo acompañando a los puntas para pescar por arriba, Aitor Sanz de cierre para convertirse en lanzador.

Oportunidad de engancharse arriba tirada a la basura por deméritos propios. Tropiezos de Eibar, Mirandés y Unión de Irún, era jornada para recortar, dar golpe encima de la mesa, crecer en lo mental y ganar en confianza. Ante un rival con bajas, con Geni saliendo de lesión tras siete semanas y Asier Salcedo renqueante, un equipo que dio muchísimas facilidades en fase defensiva y que acabó con nueve, el Real Oviedo fue incapaz de ganar a domicilio. El Alavés no será candidato al ascenso jugando así y nosotros nunca seremos referencia porque el empaque no se ficha, se construye en el día a día.

24/10/10

Miguel, el mejor fichaje

Ni parecía estar ni se le esperaba, Ovieditis fue defensor del jugador pero hubo un momento en que parecía causa perdida al igual que Rayco. Ni Raúl ni sobre todo Pichi Lucas supieron sacarle partido y jugar sus bazas, el hombre con más cartel del equipo relegado al banquillo o a la grada con el único premio de los minutos de la basura. Sus compañeros no le encontraban, no había fútbol para Miguel en el Real Oviedo.

Ante el Eibar en Copa dejó la primera pincelada forzando el penalty que transformó Manu Busto. Era el Miguel de la temporada pasada, último recurso, balón largo desesperado para embotellar y forzar faltas cercanas al área. Fue el primer paso de la resurrección. En el comienzo de Liga seguía la inercia del curso anterior hasta que llegó el partido ante el Peña Sport. En diez minutos provocó un penalty, inició la contra del tercer gol y forzó a un defensa a subir el cuarto al marcador en propia puerta. Ganó las luchas aéreas, se le vio con una marcha más, voluntarioso en la presión, dinámico con balón, se metió al Carlos Tartiere en el bolsillo.

Fue de lo mejor en Lezama pero estuvo demasiado sólo arriba, la reválida llegaba hoy como titular ante La Muela en territorio azul. Activo, participativo, no fue un mero recurso aéreo sino que tomó parte del juego de ataque azul, caídas a banda, juego de espaldas a portería … todo lo que se le debe pedir a un futbolista como él. Tuvo el gol en dos acciones a balón parado en la primera parte, como también la tuvo Negredo antes de anotar el segundo tanto. La nota positiva para Pichi Lucas es que se aprecia el trabajo en la estrategia ofensiva, falta por solucionar el defensivo para ser competitivos.

Se nota al Culebra con confianza y sin miedo al error, la grada ya no recrimina sino que apoya. Eso es mucho, Miguel se suelta, ya no juega agarrotado y su fútbol lo nota, hoy se le vio hacer cosas que ninguno esperaba. El Tartiere reconocía los méritos pero faltaba la guinda del gol. Su tanto fue una liberación, para él y para todos; por el fondo y por la forma, lo tuvo todo. Si el míster le sigue dando confianza ganamos a un grandísimo jugador, seguro que lo de hoy es sólo el principio.

El equipo fue un caos táctico en la segunda mitad: partido correcalles, los visitantes tuvieron dos contras claras para adelantarse en el marcador pero no concretaron, son un equipo para pelear por la salvación y no más. Aún así, buenas impresiones de La Muela más allá de sus carencias técnicas: transiciones rápidas, atrevimiento y descaro, no se encerraron atrás sino que hacían ancho el terreno mandando a los laterales a campo contrario, siempre buscaron el gol. En el Oviedo, Manu Busto perdido en la banda, Juanma sufriendo de nuevo en la izquierda, Falcón tirado hacia ese costado para las ayudas dejando a Castells sólo en el mediocentro. Dibujo anárquico sin motivo, para eso mejor que Pichi Lucas se ahorre trabajo y coloque un centro del campo en rombo con Busto y Castells por dentro y dos extremos o interiores (no son lo mismo, el propio nombre lo indica) dependiendo de lo que requiera el partido.

No lee los partidos, no toma decisiones comprometidas el técnico berciano. Siempre cambios de jugador por jugador, nunca variación en el esquema para buscar la sorpresa: Aitor Sanz por Falcón y Nano por Xavi Moré, el pan nuestro de cada día. Minutos de locura, ni una pausa, ausencia de fútbol horizontal, equipos partidos en dos, bendición para el espectador que por fín podía ver algo pero tortura táctica para los entrenadores porque todos buscan el control. Miguel en plan estelar, sorprendió desbordando por dentro y por fuera, sobresaliente en el 1vs1, forzó faltas laterales a más no poder pero el 2-1 llegó en un córner. Estaba claro que la única manera era a balón parado; la estrategia tabla de salvación, quién lo iba a decir.



Se calcó la prolongación ante el Peña Sport. Todo un partido remando para morir a la orilla, es duro para el rival, bajan los brazos y llega la desconexión mental y física. Se abren a la desesperada, ya no hay repliegue y el Oviedo mata a la contral. Sensacional la jugada del Culebra en el 3-1, amaga por fuera para irse por dentro dejando clavados a dos defensores y la pone al palo largo con la pierna izquierda; brutal. Rubiato puso la guinda tras regalo de Perona, que le dejó sólo ante el portero. Final clavado al de hace quince días en el mismo escenario.

Nueva victoria engañosa, tres puntos para escalar, cuatro goles para asustar a quien no haya visto el partido pero mismos errores de siempre. No hay bandas, no hay juego por dentro porque nadie construye desde atrás, agujero negro en el costado izquierdo, lentitud en la circulación de balón y en las transiciones defensa-ataque y ataque-defensa. Perona sigue siendo referente, Miguel vive sus mejores días como oviedista. Ellos y el balón parado salvan al Real Oviedo, también pero en menor medida el triángulo defensivo Negredo-López Ramos-Castells.

Pre-Partido: Real Oviedo - La Muela

Ganar para crecer en la tabla y alejar definitivamente la zona de peligro, olvidar el fantasma de los puestos bajos para centrarse en una remontada utópica a día de hoy. Sin fútbol habrá resultados puntuales pero nunca regularidad suficiente como para cazar a quien hay que cazar. El mal inicio consigue que el cuarto puesto parezca un éxito cuando el único objetivo del Real Oviedo era ser campeón de grupo; el Eibar está a años luz ahora mismo.

No confundir fútbol con jogo bonito, nadie pide que el equipo de Pichi Lucas juegue como los ángeles, ni posesiones de 70% que aúnen verticalidad y control, nadie pide ser el Barça. Pero cualquier equipo tiene una seña de identidad, un estilo, una forma de jugar a través de la cual crecer como conjunto, una base sobre la que trabajar. El Real Oviedo debe marcarse como objetivo principal el definir qué clase de equipo quiere ser en esta Segunda B y trabajar desde ya para perfeccionar esos automatismos. El alumno debe saber qué estudiar antes de presentarse a un examen y el Real Oviedo debe hacer lo mismo con su fútbol.

El partido dura más de noventa minutos, se juega durante toda la semana en la preparación y en el análisis que hagan los cuerpos técnicos. Ser entrenador va más allá de decidir quienes son los once futbolistas que salten al campo el Domingo; detrás hay un estudio del rival, de las variables y del propio vestuario. Miguel es resolutivo en el Tartiere pero fuera no le dejan aportar por el excesivo repliegue de las dos líneas de cuatro. En casa el Oviedo es otro y el rival también; los visitantes se encierran, el miedo escénico no les deja ir a por el partido aunque los azules sean vulnerables. Pichi Lucas debe mandar al equipo a por la victoria desde el primer minuto, aprovechar el efecto Miguel desde el comienzo.

Acosar la portería aragonesa, embotellarles en su área y meter a la afición en el partido. En el Tartiere el juego aéreo directo funciona, Perona y Manu Busto siempre están cerca de Miguel tras el pase largo. El cántabro por detrás, el valenciano a la prolongación y dos volantes abiertos en banda para hacer ancho el campo y tener una variante. Marc Castells como único mediocentro, no se requiere un doble pivote jugando en casa porque ni va a ser necesario defensivamente ni aporta nada en la salida de balón, al menos por lo visto en lo que va de temporada. Pelayo sólo tiene sitio como llegador, Falcón y Aitor Sanz no han hecho méritos hasta la fecha.

Que Pichi Lucas sea valiente con los veteranos ya que no lo es con los chavales: Jandrín y Jhony fuera de la lista, Ernesto no va ni con el Vetusta. Se necesitan dos hombres de banda, Jandro es fijo por falta de competencia y la otra plaza se la jugarían entre Xavi Moré y Nano, siendo el catalán titularísimo por demérito del malagueño. Se vio ante el Peña Sport que Nano no puede vestirse de corto en el Tartiere hasta que empiece a ganarse a la afición a domicilio … si es que lo consigue. No puede el técnico berciano insistir en colocar a Manu Busto por la izquierda, no ahora.

Si quieres que un jugador dé el máximo tienes que meterle el contexto adecuado. Al cántabro le falta explosividad, chispa y confianza. Ponle donde más a gusto se siente, déjale disfrutar, libérale de tareas defensivas y el crack aparecerá más temprano que tarde. Después será el momento de pasarle a la izquierda si es necesario porque un jugador en estado de gracia y con la moral a tope puede dar rendimiento en cualquier posición.

Análisis, estudio del rival, del vestuario y de las variables ambientales para construir un once competitivo. No hagas siempre lo mismo si quieres conseguir diferentes resultados. Pichi Lucas irá a muerte sin el Vetusta, que al menos se atreva a cambiar con los veteranos.

22/10/10

Real Oviedo Sí, SAD No



Es la hora de actuar, el secuestro de nuestro Club debe terminar o nos veremos abocados a la desaparición. La afición tiene que volver a dar ese paso adelante, ahora o nunca. Para más información, pincha sobre el balón que encabeza Ovieditis.

¡¡UNIDOS NO NOS VAN A DETENER!!

17/10/10

Athletic y Lezama, ejemplo para el Real Oviedo

Sensaciones contrapuestas, vaso medio vacío o medio lleno según el cristal con el que se mire. Cuarta jornada consecutiva sin perder, portería a cero por segunda vez tras el empate en Gijón y menos apuros defensivos que en partidos anteriores. Pero el equipo sigue sin ver portería, sólo un tiro entre los palos en cinco partidos a domicilio. La transición defensa-ataque brilla por su ausencia y es ahí donde se ganan los puntos. Partiendo en desventaja la media inglesa no vale.

Pichi Lucas repitió dibujo, dio entrada a Marc Castells por el sancionado Aitor Sanz y premió los buenos minutos de Miguel ante el Peña Sport relegando al banquillo a Rubiato. El valenciano demostró que a día de hoy debe ser titular; incansable en el esfuerzo y en las ayudas, brillante al corte y seguro en el juego aéreo, hizo muchos kilómetros y dio solidez al centro del campo. Miguel fue referencia aérea, se cansó de peinar balones pero tanto él como Perona estuvieron muy sólos arriba pagando el excesivo repliegue de sus compañeros.



A domicilio hay que buscar el gol partita, nadar y guardar la ropa como se intentó en Eibar y como se podría haber hecho ayer de haber señalado el árbitro el penalty sobre Manu Busto. Sin transiciones rápidas es imposible, en una Liga de tres puntos por victoria es indispensable la victoria a domicilio si necesitas remontar, la media inglesa no basta. Replegar al equipo en campo propio exige de un lanzador tras recuperación de posesión y de gente rápida en las bandas y veloces en la reacción para que el contrario no se reordene. Jandro es voluntad sin desborde, Manu Busto es totalmente lo contrario a lo que se necesita para jugar en la izquierda si el planteamiento es el de ayer.

Si sacas a Miguel en el once sácale provecho, gente con velocidad para ir al espacio alrededor suyo, y sobre todo, muy cerca del punta para que la prolongación tenga sentido. De nada sirve que el Culebra gane la batalla aérea si la segunda jugada es una lucha de Perona contra tres defensas con Manu Busto y Jandro a veinte metros del balón. El problema de Pichi Lucas es que no sabe dotar al equipo de una identidad y un patrón de juego, el planteamiento debe ir acorde con la alineación y él debe decidir si apostar por un estilo o por los hombres en mejor forma. Si ambas cosas se contradicen el equipo se queda sin fútbol.

A los puntos la victoria se hubiese quedado en Lezama, la tuvieron dos veces a balón parado - siempre las faltas laterales – y estrellaron un balón en el poste izquierdo de Aulestia cuando el partido agonizaba. Los equipos vascos, tanto el Athletic como la Real, son ejemplos en lo que a trabajo de cantera se refiere: filiales jóvenes con cachorros menores de 22 años, fieles equipos satélite que siguen el patrón de juego para foguear según las necesidades, sea el salto a la primera plantilla de algún chaval o cesión para algún juvenil sin sitio en el filial. Y sobre todo, un Club que apuesta por ellos a medio y largo plazo y que les da la oportunidad de demostrar que la formación sirve para recoger frutos.

Esta mañana el Vetusta venció 5-2 al Lealtad y dio un paso hacia los puestos de privilegio de Tercera División. En el peor de los casos, terminará la jornada a tres puntos de los puestos que dan derecho a jugar el playoff por el ascenso. Ernesto sigue acumulando méritos para ser titular con Pichi Lucas mientras Juanma sigue confuso en el lateral, sufriendo en cada partido con el par de turno y sin despejar dudas sobre su capacidad. Jandrín volvió a destaparse como puñal en el extremo, arrancada, velocidad y rapidez en la transición. Carnero, Moi y Pablo Espina fieles a su cita con el gol, mal endémico de la primera plantilla.

Todos no pueden subir de golpe pero el descaro y la valentía pueden ser un remedio para acabar con el juego plano y la horizontalidad del equipo. El Tartiere le recordó hoy al técnico berciano que el Vetusta está ahí y que debe contar con él. Si no tienes resultados no pruebes siempre las mismas cosas. El salto entre Tercera y Segunda B es grande pero no insalvable, el Caudal lo está demostrando con bastantes titulares de la temporada pasada como habituales en el once en el comienzo de Liga.

El Requexón debe ser el futuro de la entidad pero también puede ser el presente. Sin cantera el Real Oviedo no tiene viabilidad a corto-medio plazo y no me cansaré de insistir en ello.

Foto: La Voz de Asturias

13/10/10

La flor se agiganta

Si el tema de Sabina es ‘La canción más hermosa del mundo’, el 4-1 que el Real Oviedo infligió al Peña Sport el pasado Domingo puede definirse como el resultado más engañoso del mundo. Sin ningún lugar a dudas. Los de Pichi Lucas demostraron el por qué ocupaban plazas de descenso y el por qué la sensación de que los objetivos son inalcanzables son cada vez más frecuentes. No exagero si digo que el partido ante el Peña Sport fue peor que cualquiera de los jugados la temporada pasada.

Un equipo romo, sin ideas en ataque, sin automatismos, sin desmarque, sin juego por bandas, sin combinaciones a uno-dos-tres toques, sin timón en un centro del campo que naufragó los noventa minutos. Pichi Lucas sentó a Marc Castells, el mejor jugador azul en el conjunto de los dos últimos partidos (Sporting B y Eibar) en una de estas decisiones incomprensibles para el aficionado y el analista, para dar la manija a la dupla Aitor Sanz-Falcón. El primero vio recomenpensada su infantil acción en el Molinón con la titularidad a las primeras de cambio tras la sanción; buen mensaje el que manda Pichi Lucas al vestuario. El segundo debe ser titular porque no hay más, pero nunca en detrimento de Castells a día de hoy.

Dijo el técnico berciano en rueda de prensa que la ansiedad puede con sus futbolistas y que por eso hombres como ellos, procedentes de superior categoría, son incapaces de trenzar tres pases seguidos. Primero, hay que decir que quien no esté capacitado para soportar la exigencia de este escudo, coja la puerta y se vaya. Y segundo, aprovecho para decirle a Pichi Lucas que el ansia puede llegar a explicar una jugada puntual pero nunca la ausencia de fútbol de su equipo, la ausencia de rigor táctico de todo tipo. Un conjunto no es un desastre en el posicionamiento defensivo o en la presión tras pérdida de posesión por culpa de la ansiedad de sus futbolistas.

Durante la semana hubo una ola de optimismo, los medios pusieron su granito y algunos como Chisco afirmaron que la plantilla es “la más comprometida de los últimos años”. Entrenan como nunca pero el fin de semana las cosas no salen, ése es el mensaje. La afición está cansada de palabras, el Domingo arrimó el hombro pero la paciencia se colma pronto. Nunca pondré en duda la profesionalidad o la entrega de los futbolistas salvo problemas económicos de por medio que puedan explicar actitudes no acorde a la institución, nadie va a un sitio para perder partidos. En Oviedo no hay caso monetario, al menos hasta que lleguen los meses de Mayo y Junio. La Copa del Rey era salvadora, veremos ahora de dónde sale el dinero para pagar las últimas mensualidades.

Tuvo que ser el defenestrado Miguel quien sacase el partido adelante como ya hizo ante el Eibar en la primera ronda del torneo del KO. Alguno incluso se atreve a reconocerle el mérito a Pichi Lucas cuando el cambio fue casi obligado, era la única carta que tenía en el banquillo y no haber metido un delantero con 1-1 a falta de quince minutos le hubiese echado a la gente aún más encima. El propio jugador reconoció en el post partido que el entrenador no confía en él, por tanto es absurdo hablar de acierto del berciano en la sustitución, cuando con un mínimo de análisis cualquiera se da cuenta de que erró en el once, en la lista de dieciséis y en los cambios.

Juanma inamovible en el lateral a pesar de las últimas malas actuaciones; Castells fuera del mediocentro a pesar de hacer méritos para ser fijo; Manu Busto, de nuevo pegado a la banda. El primer recambio fue un Nano que no está para jugar, y menos aún en un Tartiere que le puede; no hubo más que verle correr hacia el vestuario cuando el árbitro pitó el final del encuentro, como si le fuese la vida en ello. A día de hoy el andaluz es uno menos. Jandro también hizo un mal partido, pero si quieres abrir el campo y no tienes ni a Moré, ni a Jhony ni a Jandrín y debes recurrir a Nano, al menos quita a un mediocentro. No fue así, y mandó a Manu Busto a la derecha para que el cántabro hiciese caso omiso y acabase jugando de ‘10’ y la banda diestra entregada totalmente a su suerte.

Con empate a quince minutos del final ante un recién ascendido y estando en puestos de descenso, Pichi Lucas fue incapaz de quitar a un mediocentro para dar entrada a Miguel. Siempre cambio de jugador por jugador, ausencia de variable, de modificación, fácil para el rival. Ni con la soga al cuello fue valiente el técnico berciano. Por suerte para nosotros, Miguel tuvo sus mejores momentos con la camiseta oviedista y dio un giro de 180 grados al partido; en un partido de basket se hubiese llevado el MVP por primera vez.

Podemos dar gracias al Carlos Tartiere. El miedo escénico que citaba para Valdano hace mella en los rivales, no por lo que somos ni por el empuje de la afición sino por el escenario y la historia. Creemos que no, pero el escudo pesa también en el contrario. No nos conocen y temen lo que significa el Real Oviedo, no se atreven a ir a por el partido cuando somos presas fáciles. Quién esté al día y sea bravo en el Tartiere puede tener un día para la posterioridad. Los vecinos vendrán sin complejos, el Caudal llegará a por todas a principios de Diciembre como en su día hizo el Uni de Pulgar (2-4). Esperemos que la cosa cambie para entonces.

Fotos: Álvaro Campo

8/10/10

El Vetusta llama a la puerta

No hay resultados, fichajes de relumbrón no entran ni en las lista de convocados y hombres clave la temporada pasada no han vuelto de las vacaciones. Cuatro en el punto de mira: Nano y Juanma se llevan la palma, Xavi Moré y Manu Busto también señalados. El cántabro no genera dudas, es la excepción que confirma la regla porque todos sabemos de lo que es capaz, démosle tiempo como necesitó hace un año. No debe jugar por decreto pero sí sabemos que aparecerá en cualquier momento. El resto es otra cosa.

El primero es la mayor decepción hasta el momento por ser uno de los hombres en los que se depositaron más esperanzas al comienzo de la pretemporada. Llegó de Cádiz, prometía en los amistosos, decían que Nano era desborde y centro medido pero con la camiseta del Real Oviedo no demuestra, no llega. Sin chispa, ni velocidad, cero explosividad, incluso cierto síntoma de apatía de puertas afuera. No hay banda izquierda, la alternativa para Pichi Lucas es Manu Busto y a día de hoy tampoco está, los azules renuncian a abrir el campo porque solamente Jandro mantiene el tipo y da un cierto rendimiento.

Tampoco Juanma, un centrocampista que llegó para cubrir el lateral. Errores de concepto y de concentración, aúna de los dos. Debilidad que cuesta puntos, si no le ganan la espalda se le anticipan en el segundo palo tras centro desde el lado contrario. No aporta en ataque como hace Víctor Díaz para minimizar la carencia defensiva, también sufre de la nula profundidad de su costado y de la falta de ayudas de su volante, como ocurrió en Ipurúa. Señalado como el que más, el técnico espera a Richi pero en casa tiene otra alternativa que ya ha demostrado que merece al menos la oportunidad de la continuidad para confirmarse o renunciar.

Xavi Moré cierra el círculo. Dos meses nunca pueden justificar un año. En Diciembre y Enero mostró su mejor cara, tiró del carro azul e inició la remontada con aquel gol salvador en Valdebevas. El catalán era desborde en el 1vs1, profundidad, velocidad y gol. Se apagó con el paso de las semanas, todos lo achacamos a la falta de pretemporada pero ha comenzado desaparecido igual que terminó la anterior. La paciencia se agotó tras el descalabro ante el Pontevedra y nadie puede vivir de rentas, el pasado se olvida pronto. O aparece pronto o se condena.

El ascenso del Vetusta fue la única alegría del curso pasado, oasis tras el fiasco del primer equipo y el injustificable descenso del División de Honor. En verano se hicieron las cosas bien, no se llenó la plantilla con Limones, Fascianas o Keitas sino que se apostó por gente joven, chavales con pasado oviedista como Jhony, Pascual o Prosi o futbolistas con proyección en Tercera como Joaquín Peña. Se dio continuidad a los que ya estaban, Jandrín, Ernesto, Nico, Artabe, todos siguen siendo claves. Por fin el Vetusta se convirtió en un filial satélite de verdad, un equipo y una categoría en la que los chavales podían ganarse el derecho a soñar.

Tres de ellos llaman a la puerta de Pichi Lucas con fuerza, los tres merecen la oportunidad el Domingo en el Tartiere, tanto por méritos suyos como por deméritos de los demás. Ernesto, Jandrín y Jhony para apuntalar las bandas y cubrir las tres posiciones débiles. Uno en el lateral izquierdo donde ya ha demostrado que puede actuar sin problemas: cierra, aguanta en el 1vs1 y sube con criterio. Los otros dos son a día de hoy lo que no son ni Xavi Moré ni Nano: descaro, atrevimiento, chispa, punta de velocidad. Jhony demostró en el Molinón que se puede contar con él y Jandrín está siendo el jugador franquicia de un Vetusta que empieza a cogerle el tono a la Tercera y que está a tiro de los puestos de privilegio de la categoría.

Si son capaces de competir en los entrenamientos podrán hacerlo el Domingo en el Tartiere ante el Peña Sport. El DNI no importa, las actuaciones y los momentos sí, es imposible que los tres chavales lo hagan peor que los que ya están. Tienen cualidades, les falta la oportunidad. Si queríamos al Vetusta en Tercera era para contar con él y que fuese de provecho para la entidad, y no para pasear al filial por los campos donde no hace mucho paseaba el primer equipo. Pichi Lucas tiene la palabra. Sea cual sea su destino, que al menos llegue con las botas puestas y la valentía por delante.

2/10/10

Ipurúa, más que tres puntos

Competir en Ipurúa, ése debe ser el objetivo del Real Oviedo el Domingo. Los azules ahora mismo no tienen fútbol, ni confianza ni mando suficientes como para pensar en cotas más altas que no sean pelear cada partido, no regalar puntos y no ser presa fácil para los rivales como se fue para el Mirandés en el Tartiere. Las cifras no son prioritarias, recortar al Eibar o al Alavés no debe ser a día de hoy el propósito inmediato de los carbayones pues los puestos de arriba están demasiado lejos.

Convocatoria sin sorpresas, Pichi Lucas se lleva a todos los disponibles con excepción de Ernesto y Artabe, que se irán con el Vetusta, y Nano, que desaperece de la lista por segunda jornada consecutiva. Mal comienzo de temporada el del malagueño, sin desborde, sin chispa y con dudas sobre su actitud, al menos de puertas afuera. No es si no uno más, el Real Oviedo debería replantearse la política de fichajes y ofertar contratos con un sueldo fijo, un plus por partidos jugados y otro por los resultados colectivos. Implicación y rendimiento, se elimina el riesgo de que un jugador con sueldo estratosfético vea los partidos desde la grada. Y el que no quiera venir, que no venga.

Todos conocemos al Eibar y también Ipurúa. Dimensiones reducidas, campo estrecho, fútbol directo por antonomasia. Ahora mismo los azules no tienen capacidad para llevar el partido a su terreno y ganar con sus armas; si quiere competir deberá hacerlo jugando a lo mismo que al Eibar, y buscando anular al rival más que otra cosa. Seguramente Pichi apueste de nuevo por el mal llamado trivote con Jorge o Gonzalo, uno de los dos, como pivote defensivo ayudando a Falcón y Castells en la batalla aérea. Con Perona fijo en el ataque, Rubiato, Manu Busto y Jandro se disputarán las otras dos plazas. El cántabro era intocable hasta el Molinón, a Pichi Lucas no le tembló el pulso para sentarlo a la media hora.

Los cambios de sistema no salen bien. Desconozco si por incapacidad para transmitir el mensaje o si por ausencia de trabajo de repetición durante la semana, el caso es que el Oviedo no funciona ni funcionó el año pasado con tres medioscentros sobre el césped, ni en el Tartiere ni a domicilio. Las bajas lastran la línea defensiva y el mediocampo, sin Richi, Pelayo ni Aitor no es fácil plantearse el jugar con tres centrales. Si Mandiola saca dos puntas altos el balón estará más en el aire que en el verde, el 5-3-2 será obligado porque un hombre de la zaga siempre ha de estar libre y atento a las prolongaciones, ayudas y segundas jugadas. En una defensa de cuatro el ‘tercer central’ es el pivote pero en Ipurúa dejar sólos a Castells y Falcón para la disputa aérea no parece lo ideal.

Víctor Díaz y Juanma como carrileros, obligación de abrir el campo y dar profundidad en ataque, Ipurúa no exige de grandes ni largos esfuerzos para aportar en las dos fases. Negredo y López Ramos como centrales por ser los mejores en la disputa áerea, Jorge Rodríguez como hombre libre un par de metros por detrás. El gallego es colocación, sin marca destaca más. Sería el responsable de iniciar la jugada desde atrás, buscar la referencia de Rubiato si los armeros apretan o enlazar con Falcón si el Oviedo se crece en el partido.

Gonzalo en el pivote, ayuda aérea para los dos centrales y liberación para que Falcón y Castells sean los que vayan a la segunda jugada. Tan importante es ganar el salto como la posterior disputa a ras de suelo, habrá que acumular hombres por dentro si el Eibar se olvida de jugar por abajo. Tienen a Lanzarote, extraña ver a un pelotero como él en el conjunto vasco como en su día se hacía raro comprender qué hacía Silva jugando como local en Ipurúa. En su etapa aquí el equipo jugó en su contra, nunca pudo dar lo que tenía dentro pero en el Sant Andreu demostró ser uno de los mejores jugadores de Segunda B. Arma de doble filo, puede ser un perfecto lanzador del juego directo o condicionar a su equipo para cambiar el estilo de los armeros.

Perona y Rubiato para buscar el gol, doble ‘9’ en el Oviedo. El madrileño es referencia aérea, tiene cuerpo para la batalla y deberá marcar diferencias. Perona a la prolongación, ruptura en vertical si se busca a Rubiato por arriba o caídas a bandas y juego entre líneas si los azules salen tocando por abajo. Manu Busto sigue sin aparecer e Ipurúa no es el mejor escenario para su fútbol. El perjudicado con el 5-3-2 sería Jandro, se merece los minutos pues es el único jugador de banda que ha cumplido mínimamente y que ha aportado algo al comienzo de Liga del Real Oviedo.

Mañana veremos el falso 4-3-3, no cabe duda. Con bandas o sin ellas, Rubiato cuenta con más opciones de salir de inicio y condenar a Manu o a Jandro al banquillo. Competir, hacer sudar al Eibar, el Caudal le tuvo contra las cuerdas. Recuperar la confianza es el primer paso, ver que se lucha de tú a tú sería un impulso importante. En Ipurúa nos jugamos más de tres puntos, nos jugamos los siguientes seis puesto que de la imagen que se dé ante los de Mandiola dependerá la manera de afrontar los próximos partidos.

21/9/10

Al volante, Jorge Perona

Inicio difícil, muchos partidos, no hay fútbol ni ideario, el Real Oviedo no carbura. La pretemporada pesa en las piernas, Manu Busto no será él mismo hasta que pasen unas semanas, Xavi Moré sigue dando la de cal por las lesiones de siempre en el peor momento y que le impiden coger el ritmo; Nano aún no ha aparecido. Es Jorge Perona quien tira del carro, máximo goleador en Liga y ejemplo de implicación, tira del carro, se ofrece siempre, sabe que es el momento de dar la cara como hizo ante el Pontevedra en fase de ascenso, cuando fue el único que estuvo a la altura.



Ante el Murcia dio una exhibición física, 120 minutos moviéndose por todo el frente del ataque, en una banda y en otra, bajando a recibir, ‘lanzando’ la jugada en zona de 3/4, buscando la espalda de los centrales. Dio relevos en defensa, hizo coberturas, persiguió al lateral y prácticamente fue un mediocentro más en la prórroga, acabó exhausto. Otro se hubiese atechado entre centrales esperando el balón para decidir al contragolpe, él no. Espejo para sus compañeros, sabe dónde está y qué se le exige al Real Oviedo, también es un ejemplo en la sala de prensa marcando la exigencia de este Club. Alguno debería tomar nota.

No se limita al área sino que se mueve entre líneas de manera constante, no es un ‘9’ al uso. Lo tiene todo para formar una dupla fructífera con Rubiato si el madrileño cumple las expectativas; juntarlos a ambos con Manu Busto será sinónimo de equipo ofensivo y valiente, ¿se atreverá Pichi Lucas? En el Tartiere hay que salir a ganar desde el primer minuto, los rivales tienen demasiado respeto por el escudo y hay que aprovecharlo, nadie va a salir a castigarnos de inicio. El entrenador debe ser el primero que dé a entender “aquí estamos, vamos en serio”.

Con el cántabro forma la pareja más letal de la Segunda B en las últimas dos temporadas, primero con el Lorca y más tarde con nosotros. 27 goles entre los dos como oviedistas, cifra impresionante si tenemos en cuenta que el valenciano llegó con el mercado invernal a punto de expirar. Manu no está, le cuesta empezar, no es un jugador que destaque en lo físico y la carga de entrenamiento estival le pasa factura, carece de chispa y punta de velocidad, no está cómodo. Con Raúl empezó igual, sembró dudas aunque siempre supimos que aparecería. A un crack como él siempre se le espera.

Mientras tanto Perona sabe que es el referente. Un Oviedo romo, plano en ataque, no hay ideas ni desborde, sólo empuje e individualidad. Esta sólo, ha de marcar la diferencia porque de no hacerlo el tren de cabeza se pierde. Los demás tienen que aparecer, un equipo no se mantiene arriba con un solo hombre. Está en estado de gracia, es consciente de que ahora tiene que apechugar y darlo todo, ya llegará el momento de vivir más en la sombra, de delegar responsabilidades, de estar liberado. El gol es lo de menos, ver puerta al fin y al cabo se trata de estar en el sitio justo en el momento oportuno como ante el Barakaldo. Lo de más es la incidencia en el juego.

Se ofrece constantemente a los medioscentros, inicia la jugada de ataque a 30 metros de área pero también es el primer rematador, se asocia entre líneas, cae a ambas bandas para mover a los centrales o generar situaciones de 2vs1. Los cuatro de arriba han de ser dinámicos, la estaticidad condena a los de Pichi Lucas y si sufrimos en este arranque de Liga es precisamente porque Perona parece ser el único que se da cuenta. Movimiento continuo, desmarque, toco y me voy, aparezco al espacio, arrastro al marcador. Y en defensa, es el primero que va a la presión, que se faja impidiendo la salida limpia de los centrales, que tapa al mediocentro o que persigue al lateral para ayudar a que otros recuperen energías.

Contra el Mirandés no vale sólo ganar sino que hay que convencer, salir a mandar, dejar claro desde el pitido que el Real Oviedo quiere los tres puntos. Los burgaleses serán una piedra dura, buen inicio dejando en buen lugar las declaraciones de Mandiola en las que aseguraba que el Mirandés era uno de los favoritos. Pichi Lucas debe tomar nota de lo escrito anteriormente, Manu Busto-Perona-Rubiato para ir a por el partido igual que tendría que haber hecho al descanso en la Balastera. Sabe el berciano que le quedan pocos cartuchos y que mañana el aficionado azul no puede irse enfadado a su casa porque puede ser su sentencia.

El valenciano es un ejemplo en lo futbolístico y en la entrega, la afición lo aprecia y empieza a ser reconocido más allá de sus goles. Será pieza clave, este año tenemos referente goleador desde el inicio y eso el equipo ha de notarlo. Es su temporada, empieza desde el primer día y sabe que está ante una oportunidad de entrar en la historia, de ser recordado. Es Jorge Perona.

Desde hoy iré colgando los artículos que publique también en OVD Magazine uno o dos días después de que salga la revista, además de las entrevistas. Las que realicé la temporada pasada ya están en Ovieditis, alguna no la había subido al blog (Aulestia, Iván Ania, Jandro, Jon Carrera, Rubén García II, Yeray II).

18/9/10

Ernesto, tiempo de confirmación

Convocatoria de 17 la dada por Pichi para Palencia, uno lo verá desde la grada. Rubiato adelanta a Miguel en la rotación, Castells nada contracorriente y Juanma paga los platos rotos de Torrelavega con una semana de tardanza. No estuvo bien ante la Gimnástica pero Ernesto estaba aún sancionado para el partido ante el Barakaldo, ahora llega su turno tras los minutos coperos.

Parece que ahora va en serio. Si es titular mañana estará ante la oportunidad de la confirmación y de ganarse definitivamente la confianza de un Pichi Lucas que apostó por él en sus inicios pero que le mandó al Vetusta sin previo aviso tras un 2-2 ante el Cerro Reyes. Es su momento, debe aprovechar la titularidad (si es que se confirma) porque sabe que está ante la ocasión de establecerse por fin como jugador del Real Oviedo tras dos temporadas llamando a la puerta con poco protagonismo.

Si va a Palencia, ha de ser para jugar. Llevarle como suplente es frenar la progresión del jugador porque mejor tener minutos con el Vetusta en Tercera que no tenerlos en Segunda B. Para ocupar plaza de banquillo te llevas a Juanma, los cambios no pueden tenerse planificados sino que se improvisan, no puedes decidir de antemano “hoy voy a darle treinta minutos a Ernesto en la segunda parte”. Pichi se condenaría a mis ojos si Ernesto no juega de inicio en La Balastera.

Apuntaba maneras con el División de Honor en la 08/09 pero Raúl prefirió dar rodaje en las últimas semanas de trámite-Liga a los hombres con los que iba a jugarse el ascenso en una eliminatoria que a los que venían empujando desde abajo. Minutos ante el Condal en la última jornada como apunte pero nada significativo. El verano pasado completó una buena pretemporada pero no contó para el técnico, no hasta que Fermín como interino le hiciese titular. Se mantuvo las primeras semanas con Pichi pero de pronto volvió al Vetusta indefinidamente.

Ahora, en su segundo año senior, es cuando debe demostrar que las expectativas no son infundadas y que se merece la oportunidad de demostrar que puede llegar a ser el dueño del carril izquierdo del Tartiere. Paciencia, con los chavales que vienen de abajo hay que tener paciencia y sobre todo confianza. Ni el entrenador ni la grada deben perderla nunca, siempre refuerzo positivo ante el error. Cualidades tiene, hay que saber llevarle entre todos. La afición no puede elevarle el grado de exigencia como si un fichaje de fuera se tratase o esperando que marque diferencias en los inicios; como Michu sale uno de vez en cuando, no es la norma. Y lo mismo que escribo sobre Ernesto es aplicable a Pelayo.

Bien dotado técnicamente, sabe jugar a uno-dos toques y da salida por banda. En los dos partidos coperos ante Eibar y Murcia abusó demasiado del pelotazo, seguramente por el miedo al fallo y a las consecuencias del mismo, por eso digo lo que digo. Tiene que ser él mismo. Rápido, no se arruga a la hora de meter el pie o ir al tackle, tampoco para subir la banda pues le gusta llegar a zona de 3/4 y participar en el juego ofensivo. No domina del todo el juego posicional, sufre con los balones a la espalda aunque suple el déficit con velocidad. El sentido táctico sólo lo irá puliendo con partidos y con experiencia, por eso no puede condenársele al banquillo o al filial al mínimo error.

Tiene buen golpeo por lo que con el paso de partidos podemos tener en la izquierda lo mismo que tenemos en la derecha: un lateral que llega a inmediaciones del área y centra el balón con sentido, no que lo cuelga por colgar. Eso el tiempo lo dirá. Ernesto se desenvuelve bien con la pelota, recuerdo un gol al Ribadesella la pretemporada pasada que lo confirma, parecía un pelotero más.

El resto del equipo no variará, si acaso Jandro entrará en el once aunque Pichi Lucas parece seguir confiando en Xavi Moré y Nano como titulares. El miércoles hay partido importante dentro del grupo ante el Mirandés, quizá aparezca alguna rotación más de la mano de Pelayo. Gonzalo o Jorge Rodríguez serán el descarte salvo sorpresa, tener dos cromos repetidos en el banquillo no lleva nada porque la pareja Negredo-López Ramos parece ahora mismo inamovible.

El déficit de la temporada pasada fue sumar a domicilio, no se sacó nada ni en Alcorcón, ni en Las Palmas, ni en Guadalajara, ni en Puertollano. Sin puntos regulares fuera del Tartiere no habrá pelea por el liderato, sumar de tres en tres durante cuatro o cinco partidos consecutivos ya te establece en la pelea. Ganar en Palencia es importante a nivel de casillero y más aún a nivel de confianza y seguridad. No hacerlo significaría enfrentarse al Mirandés con el primer match-ball de la temporada en la quinta jornada, demasiado pronto.

Foto: Álvaro Campo.

15/9/10

Jairo, refresquemos memoria

La idea era un artículo sobre Jorge Perona. El valenciano está tirando del carro oviedista en el inicio de temporada ante el flojo comienzo de Manu Busto y se ha convertido en referencia goleadora y ejemplo de trabajo defensivo para sus compañeros. Pero al leer esta mañana la prensa me he encontrado con unas declaraciones lamentables que han despertado mi ira hacia todos aquellos que renegaron e hirieron al Real Oviedo en 2003. El Domingo llega el reecuentro con Jairo, ‘el Zidane de Piedras Blancas’, que aunque suene raro juega en el Palencia en lugar de vestirse de corto para la Champions con el Inter.

Dice el mediapunta que “la afición del Real Oviedo debería entender mi postura”. Ya había demostrado no tener vergüenza a lo largo de estos años, pero estas declaraciones son esperpénticas. ¿Entender qué postura ‘amigo’ Jairo? ¿La de abandonar al Club que te hizo debutar en Segunda División con 16 años de la forma más miserable y rastrera posible? No sólo dejaste abandonada a la afición sino a compañeros durante tantos años de infancia como Cervero, Paul, Fran Cuétara, Kily, Jandro, Manolo, Michu, y sobre todo a Armando. Les despreciaste a todos ellos negándote a jugar a su lado, escupiste en aquello que ellos creían, que era el amor por el Real Oviedo. También le diste la espalda a Rivas y Pedro Luis, que siempre miraron por ti.

Faltaste al respeto a muchísima gente, a gente enferma de verdad, cuando te negaste a entrar en una convocatoria contra el Siero por padecer, según tú, de depresión. No chaval, no tienes ni remota idea de lo que es eso, y por supuesto lo que menos había dentro de ti eran problemas de salud, sino egoísmo y ansia de dinero fácil. Fuiste lamentable hasta para coger la puerta de salida porque no es casualidad que otros que decidieron no seguir a nuestro lado no sean ni la mitad de odiados de lo que lo eres tú, a pesar de irse también al eterno rival (enemigo desde aquel entonces). Porque no fichaste por un club cualquiera, fichaste por el Sporting; te fuiste con aquellos que intentaron limpiar el Requexón y con un presidente que públicamente fue cazado deseando la desaparición del Real Oviedo para provecho propio. Saludabas al fondo donde están aquellos que insultaban a Armando cuando nos dejó y se mofaron de nuestra desgracia y la de su familia. Maldito seas por siempre Jairo.

Defendiste sus colores, te entegraste a su parroquía, y el Club gracias al cual tuviste la oportunidad de ser alguien en el mundo del fútbol (sí, tuviste, que no tienes) no vio ni un mísero euro gracias a ti y a las triquiñuelas de tu representante. Dices que estás seguro de que el fútbol te devolverá todo lo que te ha quitado estos años con las lesiones y el año en blanco con el Deportivo, pero estás equivocado. El fútbol te está devolviendo toda la maldad con la que nos pagaste a nosotros y aún le queda mucho para equilibrar la balanza, así que vete preparando. Palencia no es el fondo de tu carrera ni mucho menos, tampoco lo es la Segunda B.

Coincidimos un día, en Noreña para el primer amistoso del Real Oviedo tras el descenso administrativo. Allí te pregunté por la lesión y me dijiste que tenías unas ganas locas de jugar. Cómo iba a pensar yo que no te referías a hacerlo de azul. Bastardo.

13/9/10

RO 2-1 Barakaldo: victoria sin fútbol

Donde no llega el fútbol tiene que llegar la casta, al igual que la temporada pasada el descuento volvió a jugar a nuestro favor en el Tartiere. No es casualidad cuando ocurre tantas veces; igual que se reconoce que ahora mismo el equipo no tiene identidad ni patrón de juego hay que reconocer que al menos en el sentido de la implicación y las ganas Pichi Lucas hace un buen trabajo.

La afición llevando a los jugadores y no al contrario como debe ser norma; en el Real Oviedo siempre a contracorriente. Fue el Barakaldo con sus perdidas de tiempo, sus piscinazos y sus triquiñuelas el que metió al socio azul en el partido, que hasta ese momento se desperaban viendo como su equipo era incapaz de trenzar una jugada decente y daba síntomas de incapacidad ante un modesto del grupo como es el conjunto entrenado por Aguirregomezkorta. Fue el choque un reflejo de lo que espera esta temporada en el Carlos Tartiere. Enfrente siempre un rival aguerrido, conformista y sobre todo trabado. Por eso el balón parado es tan importante.

Mundo al revés, los azules tumbando a un equipo vasco en el descuento gracias a la estrategia. Ayer vimos un par de acciones ensayadas, con mejor o peor resultado pero al menos se aprecia que sí hubo un trabajo de pizarra en el Requexón. Córner al primer palo, imprescindible la figura de Pelayo para la prolongación y Negredo sólo en el segundo, sorprendente que un jugador como él estuviese libre de marca. Seguro que en el vestuario del Barakaldo hubo bronca tras el pitido final, regalaron dos puntos cuando los tenían en la mano.

Y estuvieron ahí porque el Real Oviedo fue incapaz de jugar al fútbol con sentido durante 70 minutos. Más de una hora de caos táctico, de imprecisiones, de fútbol pachanga donde cada uno va a la guerra por su cuenta. Falta conjunción en el mediocentro y trabajo durante la semana, no existen las coberturas al lateral ni el posicionamiento escalonado: con un pase vertical eliminas a los dos. Ausencia de Nano y Xavi Moré, el rendimiento de ambos empieza a ser alarmante y Jandro está pidiendo a gritos ser titular en este equipo; de hecho lleva pidiéndolo mucho tiempo. Fue con él y con Pelayo sobre el césped cuando los de Pichi atrincheraron al Barakaldo, el ‘7’ volvió a meter una marcha más encarando y ganando línea de fondo.

Lo mejor del partido fueron las subidas de Víctor Díaz por el carril diestro. Llega siempre, recorre la banda con sentido y pone buenos centros. No puede estar en todos sitios y es lógico que haya más huecos en ese costado, por eso el trabajo y las ayudas de Aitor y Falcón son tan necesarias. No tan bien Juanma, que a pesar de mejorar su actuación de Torrelavega sigue sin demostrar más de lo que ha demostrado Ernesto. Ambos merecen las mismas oportunidades y el chaval cumplió en Copa del Rey, Pichi no debe condenarle por la expulsión ante el Murcia como hizo la temporada pasada tras visitar al Cerro Reyes. Él es el fácil, marginarle ahora dejaría clara la pasta de Pichi Lucas.

Se sigue esperando a Manu Busto, él es la llave ofensiva de un equipo que vive de la individualidad en ataque. El cántabro no acaba de encontrar el feeling aunque siempre deja un par de detalles en cada partido. Demasiado escaso para lo que sabemos que puede hacer. Marca la diferencia y el equipo le necesita, debe aparecer para que el Real Oviedo vuelva a ser referencia en el grupo. Con un presupuesto como el que se maneja no se puede depender de un jugador pero la realidad es ésta, no hay otra. Mientras, Perona sigue tirando del carro en lo goleador pero es insuficiente para ser competitivos de forma regular.

CAOS RUBIATO

Pichi Lucas en evidencia con Rubiato. Tras entrenar toda la semana y excluirle de la convocatoria el Sábado alegando que el médico desaconseja su participación, el Domingo por la mañana entra en la lista por indisposición de Miguel y por la tarde es revulsivo para buscar el segundo gol. Media verdad es una mentira, si el jugador el Sábado no está apto para jugar tampoco lo estará al día siguiente, Pichi Lucas mintió cuando no hay motivos para ello. Ocultismo, hasta la rueda de prensa post-partido no nos enteramos de manera oficial de que el jugador fichó arrastrando una lesión que le impidió empezar con los demás. Una muestra más de falta de profesionalidad y respeto al aficionado desde el Club y el cuerpo técnico. Las cosas se dicen y punto, nadie se tiró al cuello de nadie cuando Aitor Sanz llegó en plena recuperación.

El jugador aportó en los quince minutos que estuvo sobre el césped. Peleón, ‘9’ puro, con cualidades para el juego aéreo, puede ser un buen complemento para Perona aunque pocas veces se les verá juntos salvo necesidad de gol como ayer o en ausencia de Manu Busto como coincidieron Jorge y Miguel en Torrelavega.

Foto: La Nueva España