29/5/13

Pedro Baquero, el reforzado

Si un futbolista azul salió reforzado del primer duelo de playoff, golazo de Héctor Simón aparte, ése fue Pedro Baquero. Discutido durante buena parte del curso a pesar de su regularidad, eclipsado por la espectacularidad y fortaleza de un Martín Mantovani que desde el primer día levantó al público del Tartiere de sus asientos para convertirse en el celador de la zaga azul. Baquero asumió su rol, con cualidades menos llamativas para el tackle y el corte, pero llegando a ser más imprescindible que cualquiera en los esquemas de Sarriugarte o Granero.

El onubense es el comienzo del ataque azul, aportando claridad y pausa en la salida de balón desde el perfil zurdo. Correcta primera parte ante el Albacete, en la línea de sus compañeros, un poco de cada uno sirvió para someter a los manchegos y llegar a vestuarios con ventaja. Tras el descanso comenzaron a flaquear las fuerzas en los chicos de Granero, y los de Sampedro cumplieron el primer paso de disputar la posesión para meter el duelo en su terreno. Fue entonces cuando la figura de Baquero creció por encima de todas las demás sobre el recuperado césped del Tartiere.

Difícil encontrar un futbolista en Segunda B al que, siendo central, no le queme el balón en los pies. Los manchegos lo tienen en Noguerol, por eso Cervero y Manu Busto priorizaron la recepción de Nuñez para castigar la salida manchega. Baquero representa la calma y la lucidez a la hora de tratar la pelota. El Real Oviedo no entregaba el control pero le costaba mirar al arco de Campos, dar un paso atrás podía suponer un acoso y derribo por parte manchega que hubiese sido taquicárdico para los azules. Baquero cogió el balón, buscó a Héctor Simón y Aitor Sanz en la medular, y tranquilizó a los suyos. Posesión defensiva para impedir al Albacete crecer.

27/5/13

Ilusión por bandera

1. Primera batalla, seguramente la más complicada de afrontar por eso del cambio de chip respecto a la Liga  Regular. Planteamientos diferentes, duelos a 180 minutos, vida o muerte. Todo es diferente para el futbolista, y los primeros instantes de partido suelen ser un conjunto de nervios e imprecisiones por parte de ambos equipos. Si a todo esto añades el espectacular ambiente del Carlos Tartiere, deducirás que el inicio será calcado al de otras grandes citas recientes.

2. Sin embargo, la cordura que imperó en Club y afición durante toda la semana tuvo su influencia en el terreno de juego. Sin presiones, ilusión y respeto al rival por bandera, playoff para disfrutar aun sabiendo que el objetivo soñado está a tan solo seis partidos de distancia. Salieron los de Granero dispuestos a sentirse fuertes, a llevarle la contraria a Luis César Sampedro cuando dice eso de que el Tartiere no juega. Presión asfixiante en primer tercio de campo manchego, y Xavi Moré acabando en chut para asustar primero.