25/4/10

RO 9-1 Vecindario, festival azul

Ambiente festivo en el Tartiere, la vuelta del hijo pródigo. Yeray volvía a casa, el canario fue homenajeado por la afición azul antes de que comenzase el partido. Durante toda la semana se habló de su retorno más que de la necesidad de sumar los tres puntos, la victoria era de vital importancia para convertirse matemáticamente en equipo de playoff si los resultados del resto de la jornada acompañaban.

Cambió Pichi Lucas el sistema, renunció al 4-3-3 en el Tartiere para volver al 4-4-2, centro del campo para Pelayo y Curro, ya sabemos que Rubén García es la tercera opción del técnico y el principal damnificado cuando se apueste por el mal llamado doble pivote. Rubén González volvió al lateral para darle amplitud a la banda derecha, Manu Busto alejado de la izquierda de inicio y moviéndose cerca de Jorge Perona. Alineación lógica, cada hombre en su puesto natural, nada reseñable.

Llegaban fácil los azules, el Vecindario vino al Carlos Tartiere sin nada en juego y se notó en el juego sin balón: poca presión, jugar y dejar jugar para intentar disfrutar del partido. No atinaba el conjunto carbayón con la portería de Santi; la tuvieron Manu Busto, Perona y Xavi Moré; Curro estrelló un balón en el poste y Yeray sacó un balón que se colaba sobre la línea. Los canarios buscaban transiciones rápidas tras robo de balón aprovechando la velocidad del propio Yeray y de Yoni. De una internada del primero por banda izquierdo surgió el pase a la frontal para que el segundo fusilase a Aulestia y pusiese el 0-1.

Se complicaban las cosas pero la reacción oviedista fue fulminante con tres goles en los últimos cuatro minutos de la primera mitad. Volvió el mejor Xavi Moré, el que encara y gana la línea de fondo para poner el balón en el corazón del área, así empató Manu Busto. Perona rompió su sequía desde la frontal con un disparo ajustado a la cepa del poste y el cántabro prácticamente sentenció con un lanzamiento de falta de pillo al lado del portero. 3-1 y sensación de avalancha por el tremendo final; sería sólo el principio.

No puede haber análisis de la segunda mitad, el Vecindario se quedó en los vestuarios del Tartiere porque lo que ocurrió en estos cuarenta y cinco minutos es impropio de una categoría competitiva como es la Segunda B. No existieron los canarios en ataque, dejaron jugar a los de Pichi Lucas a sus anchas, adelantaron líneas … el achique sin presión es un suicidio y un chollo para buscar la espalda de los defensas. Destacar el cambio táctico en las filas oviedistas que se reclamaba la semana pasada desde Ovieditis: Miguel y Perona compartiendo ataque, Manu Busto en la izquierda en lugar de por dentro pero misma esencia, doble ‘9’.



Los goles fueron cayendo por su propio peso: Manu y Perona redondearon sus hat-tricks aunque el balón fuese para el árbitro, que pidió retirarse en el Carlos Tartiere; Pelayo hizo su golito a la salida de un córner y Miguel se reconcilió con la parroquia azul con un doblete y una asistencia que seguro le llenarán de confianza para el playoff de ascenso. Más que el 9-1 en sí, lo mejor que saco del partido ante el Vecindario es la comunión entre equipo y afición, todos a una, juntos podemos. Jugadores como Mario Prieto o el propio Miguel fueron recibidos con aplausos a su entrada al terreno de juego, era algo necesario. El ascenso es cosa de todos.

Fiesta en el Tartiere, nos merecíamos los oviedistas un partido así, momentos para disfrutar plácidamente antes de que llegue la tensión del playoff. Ya es matemático, el Real Oviedo estará en la Fase de Ascenso a Segunda División, la LFP más cerca que nunca. El empate del Guadalajara en Butarque impide confirmar la segunda plaza, toca rematar en Lanzarote para asegurar el factor campo en la primera eliminatoria. Abrochaos los cinturones, lo bueno empieza ahora.

23/4/10

Bienvenido a casa, Yeray Ortega

El Domingo vuelve a casa un oviedista, un ejemplo de amor por una camiseta, de implicación, de pasión, de sentimiento, de orgullo, valor y garra. Vendrá a defender otro escudo aunque por dentro lleve grabado a fuego el del Real Oviedo.

En la ida no pudo disfrutar, sufrió incluso más que nosotros al transformar el gol del empate. Que ahora no sea así, que goce de cada minuto en Oviedo porque estará con los suyos, es uno más. El Tartiere deberá ponerse en pie para recibirle igual que él lo hará para saludarnos a todos nosotros.

Os dejo con un grande, con un símbolo y un ejemplo para grandes y pequeños, para futbolistas y afición. Con todos ustedes, Yeray Ortega.

- Imagino que ésta será la semana más lenta de toda la temporada para ti. Falta poco para volver a casa.
- Joder y tan larga. Desde que el Domingo terminó mi partido estoy contando las horas para volver. Tengo más nervios que el día del Coruxo, con eso lo digo todo (risas).

- ¿Nervioso por pisar de nuevo el Tartiere, por salir por ese túnel, por saludar a tantos amigos? La única diferencia será que te cambiarás en el otro vestuario.
- Muchos, por todo lo que me rodea ahora mismo. Va a ser muy grande este partido para mi, volver al Tartiere, jugar delante de tantos amigos, de una afición a la que pertenezco porque soy uno más … me sé todas y cada una de las canciones de Symmachiarii. Espero no equivocarme de vestuario (risas). Es que va a ser la …

- ¿Has hablado algo con Jandro sobre el partido, o evitarás el contacto con él esta semana? Sois amigos pero el Domingo también seréis rivales.
- (Risas) No he hablado aún con él, pero no le considero un rival ni mucho menos. Jugaremos uno contra el otro pero nada de rivalidad. Aún recuerdo cuando Borrero (mi entrenador) vino a jugar al Tartiere con el Benidorm (Copa Federación) y estuvimos todo el partido hablando y puteándonos en plan risa. Es bonito jugar contra un amigo.

- ¿Algún tipo de apuesta canalla con algún amigo sobre el partido? Estos días tendrás el móvil echando humo.
- El móvil no echa humo porque no tengo (no imaginas lo feliz que soy), pero el Facebook está ardiendo (risas). La verdad es que todo el mundo me está metiendo caña con el partido: los del Vecindario diciéndome que no celebre los goles del Oviedo si cae alguno porque me matan (les doy la chapa a diario con el RO), y los de Oviedo diciendome “relájate ho” (risas). Todo el mundo me está apoyando, saben que soy muy oviedista pero todos entienden que siendo como soy tengo que morir por mis compañeros.

- Dijiste en nuestra anterior entrevista que cuando llegase el partido de vuelta no iba a suceder lo que en la ida, que en el Tartiere lejos de agobiarte ibas a disfrutar del regreso a casa y de tu gente. ¿Serás capaz de evadirte de todo el ambiente durante los noventa minutos?
- No podría evadirme de nada ni queriendo, y además no quiero (risas). Voy a disfrutar del ambiente a tope, cuando Symachiarii cante seré el único del Vecindario que se motive más, cuando la gente grite y sufra yo también sufriré, porque aunque vaya a pelear por la victoria del Vecindario soy del Real Oviedo; sé que suena raro pero es así. Voy a morir para que gane el Vecindario pero mi corazón es azul y como aficionado del Oviedo que soy siempre quiero que gane mi equipo. Quien me conoce sabe que no miento, me partiré la cara por mi equipo, el Vecindario (risas), pero seré el primero en mirar Futbolme en el vestuario para ver cuántos puntos le saca mi Oviedín al quinto.

- El Real Oviedo está obligado si no quiere comprometer no ya la segunda plaza sino el puesto de playoff. Vosotros apenas tenéis opciones matemáticas de clasificaros para la Copa del Rey. ¿De verdad quieres estropearnos la fiesta?
- Como ya te dije antes, ni se me pasa por la cabeza quedar fuera del playoff, bastante nos ha costado estar tan cerca de Segunda. Esta semana, además, el Universidad lo tiene complicado en el campo de la Gimnástica (no todos los equipos pueden llevar 3000 personas al Malecón); además tienen que venir al Tartiere. El Atlético ‘B’ juega con el Puertollano, así que pase lo que pase la cosa no cambiará mucho. El Oviedo la semana que viene jugará contra el Lanzarote, que si pierde el próximo partido ante el Villanovense estará descendido. Como ves, estoy bien informado (risas).

- Para la mayoría de tus compañeros jugar en un Estadio como el Carlos Tartiere será una experiencia única, y ganar al único invicto en casa sería un broche de oro a la buena temporada que habéis hecho. ¿Cómo afrontáis el partido?
- Sobre todo los más jóvenes disfrutarán mucho con el Tartiere, espero que no se asusten (risas). Ya les he contado muchas batallas de las que viví ahí y están flipando con los videos que tengo en el ipod. La temporada ha sido buena sobre todo teniendo en cuenta todos los problemas que tuvimos al empezar; ha sido duro pero somos como una familia, estamos todo el día de buen rollo y todos vamos al frente porque el que tenemos al lado, eso es muy importante en un vestuario. Sobre el partido, nos lo tomamos como un día para disfrutar, los deberes están hechos y eso es un arma de doble filo. No tendremos presión ni para lo bueno ni para lo malo, así que igual al no tener esa tensión de necesitar los puntos nos pasan por encima, o por el contrario, si empezamos a tocar como nos gusta podemos bailar a cualquiera. Que nadie se confíe, si no es por los cuatro atracos consecutivos que nos han pegado ahora estaríamos luchando por meternos en playoff, así que cuidado.

- Seguro que sabéis cómo hacer daño a los azules, al menos sobre la práctica. Además para Raúl Borrero serás un ojeador brutal porque siempre que puedes ves los partidos del Oviedo. ¿Qué destacarías de los de Pichi Lucas?
- (Risas) Eso no lo dudes, he visto todos los partidos que los horarios me han dejado, y todas las semanas habló con mucha gente que ha esado en el Tartiere viendo el partido que tocase y discutimos sobre el mismo. De todos modos Borrero no me pregunta porque sabe que le mentiría (risas). Él tiene sus informadores y además respeta mis sentimientos.
En estos momentos el Oviedo ya es un equipo hecho, con todo lo que eso implica: saben a lo que juegan, se conocen más, tienen un potencial ofensivo enorme. Manu, Curro, Jandro, Rayco, Perona (que la rompía en la Sangonera) … todos ellos son muy ofensivos y por eso parece que flojeen atrás, pero si quieres ir a por los rivales tiene que asumir riesgos. A veces parece que fallan los de atrás pero no es así, hay muy buenos defensas y además se ha notado la baja de Gonzalo, que es el jefe de la zaga. Un equipo es un conjunto. Individualmente destacaría a dos jugadores. Primero Manu Busto, muchos de los que al principio le criticaban ahora me dan la razón; jugué contra él el año pasado y era una cosa de locos, es un jugador impresionante: desborda, tiene buen tiro, gol, le pega impresionante a balón parado (que se lo pregunten a los de la Aldea) … es muy completo. El otro es Aulestia, un portero muy rápido y bueno en los mano a mano, muy ágil, con grandes reflejos, es muy complicado hacerle gol. Que me lo digan a mí, que me las tapó de todos los colores en la primera vuelta. Además, no se olvida lo que hizo en el Ayuntamiento, qué grande (risas).

- Ante el Cacereño os inventásteis un gol a los diez segundos como aquel de la pareja Joseba Llorente-Víctor en el Valladolid. ¿Cómo se os ocurrió? Y sobre todo, ¿el pase con la derecha?
- Se nos ocurrió sobre la marcha. Ya lo habíamos hecho en algún entrenamiento, pero ese día me di cuenta de que la defensa estaba adelantada, y como en el césped artificial el balón se frena cuando está seco, había más posibilidades de que saliese. Le dije a Yoni que me la diese y se fuese rápido a por el central derecho, que recordaba que era más lento y que se lo podía comer en velocidad. Eso lo hicimos. La sorpresa fue que después de amagar con darla atrás, cuando quise girarme para la izquierda me cayó uno rápido encima (que no suele pasar en el saque de inicio), así que la pisé para mi derecha y le pegué por encima; el central se la comió y el portero estaba agarrando el larguero así que salió tarde, y Yoni, que está que la rompe, se la metió por abajo. 10 segundos, fue corto pero graciocísimo, y la celebración ni te digo (risas).

- Conocemos del Vecindario la gran temporada que habéis consumado, obviamente sabemos también de tú calidad. Pero el resto del equipo es algo desconocido para nosotros. ¿Qué nos puedes contar de la Unión Deportiva?
- Sobre todo somos una familia, eso es muy, muy importante para luchar por un objetivo durante un año. Al equipo, por los jugadores que tenemos (aunque hay alguno lesionado), lo que mejor le viene es jugar por abajo y tocarla. Creamos muchísimas ocasiones en cada partido (recordar el partido de ida), y cuando no tenemos el día contamos con la suerte de que la gente de arriba somos rápido y buscamos muy bien la espalda de la defensa contrario, solemos tener algún mano a mano con el portero cada partido. Individualmente, aunque no me gusta no nombrar a todos porque son muy buenos (ya que son los míos (risas)), podría destacar la temporada de mi hermano ‘el negro’, lleva quince goles y la está rompiendo, rápido, con calidad, con dos cojones y con gol, lo quiero siempre a mi lado. Luego os sorprenderéis de un medio que tenemos, cómo corre, trabaja y juega más que el resto de futbolistas que hay sobre el campo aún teniendo 37 tacos; es impresionante lo competitivo que es. Luego Poncho que tiene mucha calidad, los tiros y centros de Ciani, la contundencia de Dorta atrás, los jóvenes que vienen pegando fuerte. Somos un equipo muy apañadito.

- El partido es el Domingo a las 12 de la mañana. Imagino que querrás enseñarles a tus compañeros el ambiente que hay en la capital un Sábado por la noche, ¿no? Y mira, si después no llegáis en condiciones para jugar … mala suerte.
- Ya me gustaría a mí (risas), pero estaré tan poco rato y encima teniendo que ir a buscar diez cajas a casa de Waldo, que no tendré tiempo para nada (risas). Saluda a la gente del Locar de mi parte (risas).

- Te servirá también la visita para ir calentando motores para el playoff de ascenso. Los que no vivimos en Asturias nos vamos a dejar el sueldo en vuelos para cada uno de los tres partidos que jugaremos en el Tartiere jeje.
- Joder ya te digo, voy a tener más puntos en la Iberia Plus que en la clasificación (risas). No pienso perdérmelo. Ya tengo hasta casa, la de Vili, y la mejor cocinera de Oviedo, Cova, su mujer. Así que aunque ellos aún no lo saben sólo me gastaré pasta en vuelos (risas).

- Por último Yera, sólo quiero decirte que BIENVENIDO A CASA, y desearte a ti y a tu equipo muy mala suerte para el partido del Domingo y lo mejor a partir de las 14.00h de ese día. Un abrazo azul.
- Muchas gracias, y nos vemos en el playoff. Todo el que quiera invitarme a algo que sepán que estás invitados a invitarme (risas). Un abrazo familia, nos vemos en un par de días. Más azul que los pitufos, Yeray.

22/4/10

Descenso del DH, golpe desde dentro

Se intuía el desastre y el pasado Domingo se confirmó: el Juvenil ‘A’ del Real Oviedo abandona la categoría de División de Honor y desciende a Liga Nacional, arrastrando con él al ‘B’ hasta Primera Juvenil. Hecho sin precedentes, ni en 2003 cuando el Requexón era un solar y hubo desbandada en las categorías inferiores sucedió tal cosa. Qué diferencia respecto a aquel equipo que goleó 5-1 al Sporting en plena lucha por la supervivencia del Club.

El Requexón ya no es sinónimo de oviedismo sino de amiguismo y enchufismo. Mata y José Manuel manejan a su entojo los distintos equipos, lo sucedido esta temporada con el DH es la gota que colma el vaso. El curso pasado, con una plantilla repleta de jugadores de primer y segundo año, el Real Oviedo se clasificó en cuarto lugar en la división más alta de categoría juvenil y se quedó a un paso de disputar la Copa del Rey con los mejores equipos de España. Este año, con la inmensa mayoría de esos futbolistas, desciende a las catacumbas. ¿Por qué?

Cañedo era el entrenador, un buen técnico y además oviedista; por tanto no interesaba. No se le renueva el contrato por “no dar el perfil” a pesar de los grandísimos resultados obtenidos y se ficha a Miguel León vía José Manuel. Deficiente preparación desde el primer día, ausencia de trabajo físico y táctico, si no te entrenas durante la semana es imposible llegar en condiciones al partido aunque seas superior en aptitud. Si la desidia se convierte en rutina se obtiene como resultado un descenso injustificable.

El Juvenil ‘A’ tiene en sus filas varios jugadores campeones de España con la Selección Asturiana el pasado verano: José, Nico y Viti. El primero es portero, grandes reflejos, personalidad y carácter bajo palos, alma de capitán; en ningún momento se sintió cómodo con Miguel León en el banquillo, llegó a perder la titularidad incomprensiblemente. Nico, central que debutó con el primer equipo la temporada pasada y que realizó la pretemporada a las órdenes de Raúl González; las lesiones han lastrado su año, continuas roturas de fibras y ni un plan de prevención de riesgos para el chaval, no se preocuparon por él lo más mínimo desde ningún seno del Club. Viti, lateral diestro; el primero que pidió mayor carga de entrenamiento y que a cambio recibió el desprecio de su entrenador.

Con Cañedo el entrenamiento técnico-táctico era de noventa minutos, a los que había que añadir otra media hora-cuarenta y cinco minutos (dependiendo de la semana o el ciclo de carga) con Andrés Garrido, el preparador físico. Esta temporada cada sesión duraba una hora, nada de trabajo físico; el nuevo preparador repartía a cada jugador un papel con las instrucciones, no era raro ver a los chavales quedarse a entrenar por su cuenta después de las sesiones colectivas. Inaudito. Se entrena como se juega y se juega como se entrena, si durante la semana te preparas como un equipo de aficionados recogerás eso el día de partido.

En la temporada 08/09 hubo 32 sesiones de entrenamiento con ausencia de futbolistas por lesión; en la 09/10 la cifra asciende al doble. Sin una buena preparación eres propenso a las lesiones, sin continuidad es imposible coger ritmo competitivo y rendir como sabes. Si las piernas no van de poco importa que el cerebro ordene. Todo es una cadena, el mal anterior repercute en lo siguiente y cuanto más tiempo pasa peor se ponen las cosas.



Miguel León jamás formó un equipo: treinta jornadas y treinta alineaciones distintas. Sistema 4-2-3-1, a un grupo creado para tocar y jugar a fútbol por abajo, para aprender a través de la pelota y hacer valer su superioridad técnica les obligó a buscar el juego directo, balones desde la defensa al único punta, Moisés (1’60 de estatura apróximadamente). Cambios continuos de posición, Miguel Ángel (hombre gol del equipo) recluido en banda izquierda, Jaime con minutos como central cuando estamos ante uno de los medioscentros más prometedores de la región. Yosu, posiblemente el chaval con más posibilidades, técnica, visión de juego, golpeo, poderío aéreo … un jugador para marcar diferencias en DH que termina descendiendo de categoría. Había mimbres para cotas muy altas y sin embargo todo desemboca en uno de los descensos más lamentables de la cantera oviedista en toda su historia.

Un buen entrenador se gana a su plantilla, es el primer líder del vestuario. Ser una piña es clave, todos a una para llegar al objetivo. Esta vez no fue así, ni siquiera se pudo organizar una cena navideña por la tensión existente entre el técnico y muchos de los jugadores. Bances y Ataulfo lo sabían, pidieron la destitución de Miguel León en una reunión del Consejo pero éste no accedió, el trio calavera tiene demasiado poder en el Real Oviedo.

Costará evitar las fugas, jugar en Liga Nacional para los chavales de tercer y segundo año equivale a tirar a la basura un año de formación. La única esperanza es el ascenso a Tercera del Vetusta, que muchos de los juveniles formen parte de la plantilla a todos los efectos y que unos pocos de segundo año se queden para ascender al primer juvenil. El problema llegará cuando Mata incorpore al filial a los Fabinho, André, Franco Fasciana, Limones o Mamadou de turno; el Vetusta es un chollo para que el asesor externo enchufe a los suyos (y más en Tercera) cortando el paso a los canteranos y oviedistas de verdad.

Están matando al Requexón, la Fundación Real Oviedo 1926 se antoja imprescindible para cortar la hemorragia y devolver a la cantera al lugar preferencial que merece. Son el futuro, este Club no tiene viabilidad sin ella y estos señores quieren exterminarla para dejarlo todo como un solar. No lo podemos permitir, han llegado demasiado lejos.

Gracias a los foristas de_na y soyazul (Corazón Azul) por la ayuda prestada para realizar el artículo.

18/4/10

RO-Villanovense, dos puntos que vuelan

Quien avisa no es traidor, Ovieditis lo hizo ayer. Partido difícil por todo lo que rodeaba al choque, también por un rival con la vida en juego que no estaba dispuesto a morir sin pelear. El Villanovense no vino derrotado como otros, llegó al Tartiere dispuesto a sacar el máximo botín posible en su lucha por la permanencia y completó un partido con alto grado de intensidad, de sacrificio y de disputa.

Estaba avisado el equipo pero dejó pasar los minutos esperando a que corriese el reloj y apareciese la jugada individual, craso error. Para el Villanovense aguantar la primera media hora con el 0-0 fue el espaldazo definitivo para creer en la machada, a partir de ahí tocaba nadar contracorriente, contrarreloj y ante un rival al que el paso de los minutos le proporcionaba fuerzas en lugar de restárselas.

Pichi Lucas repitió sistema, sorprendió la titularidad de Artabe en el lateral derecho y la ausencia de Gonzalo en el centro de la zaga. El primero parece haberse ganado el puesto, partido sin sobresaltos, cumplidor en defensa aunque algo romo en ataque, hoy sí era el día de Rubén González para abrir el campo. El Káiser se cayó del once, quizá la lluvia caída en Oviedo hizo temer por la pesadez del césped y correr el riesgo con el burgalés tras salir de una pubagia era innecesario.

Dudas desde el inicio, no llegaban los azules a zona de 3/4. Si bajas el nivel de pulsaciones cualquier equipo se te sube a las barbas; el Villanovense se lo demostró al Real Oviedo en toda la primera mitad. Defensa por acumulación de los extremeños, diez hombres en apenas veinticinco metros para anular las llegadas desde segunda línea y formar atasco. Se olvidaron los carbayones de las bandas y ahí comenzaron a volar los puntos del Tartiere. Manu Busto no está cómodo en la izquierda, siempre busca el centro, el problema aparece cuando lo hace sin balón porque el atolladero aumenta al querer recibir entre líneas.

Mal en la circulación, ni Pelayo ni Rubén García supieron darle velocidad al balón, tampoco Curro, que completó uno de los partidos más flojos de la temporada: errores en el pase, en la toma de decisiones, en los saques a balón parado … día para olvidar del ‘10’. El único peligro llegó por banda derecha cuando Xavi Moré fue capaz de encarar en el 1vs1, ahí hizo daño el Real Oviedo. Lástima la falta de chispa del catalán, que está peligrosamente lejos de su mejor momento de forma a un mes del inicio del playoff.

Cambió el dibujo Pichi Lucas con Invernón, 4-4-2 y Manu Busto por dentro para buscar la individualidad cerca de portería. También entró Mario Prieto por Pelayo, se fue tocado el chaval. Sustituciones acertadas hasta que el entrenador decidió no ser valiente, esperó hasta el 75 para meter a Miguel y lo hizo por Perona, cambio de jugador por jugador. Quien no arriesga no gana, el sacrificado debía ser Curro: Mario Prieto sosteniendo el mediocampo una vez viene demostrando que su momento de forma es óptimo; Manu Busto como enlace para subir el balón, Miguel como referencia áerea y Perona para la segunda jugada junto al cántabro. Quince o veinte minutos de acoso y derribo, alguna tenía que entrar.

Los números del entrenador no son malos, el Real Oviedo es de los mejores equipos de Segunda B desde que el berciano ocupa el banquillo. Pero no todo es color de rosa, en ocasiones peca de conformismo y éste es un equipo hecho con ambición, la misma que tiene su afición y la misma que se debe demostrar sobre el césped, más en el Carlos Tartiere y ante el colista. El trabajo general es bueno pero el secreto para mejorar es ser autocrítico cuando el elogio es fácil.

La distancia respecto al Guadalajara es la misma, tres puntos; cuatro de ventaja con Atlético ‘B’ y Universidad LP, la quinta plaza sigue estando cerca. El Domingo nuevo partido en casa, viene el Vecindario, después viaje a Lanzarote. Dos partidos para asegurar el playoff y la fase de ascenso, si fallamos no seremos merecedores de la post-temporada, no hay más. Jugar cada balón como si fuese el último, intensidad desde el primer minuto, ése es el camino.

El Juvenil ‘A’ consumó su esperpéntico descenso tras caer en el Requexón ante el Bansander por 1-2. Ni en los peores años de la historia del Club abandonamos la División de Honor, cosa que sí hacemos ahora, arrastrando al ‘B’ a Primera Juvenil. Están masacrando a la cantera, esto no puede continuar así. A lo largo de la semana habrá artículo sobre el desastre.

Foto: Álvaro Campo

17/4/10

RO-Villanovense, la previa

Partido trampa el de mañana en el Tartiere. Imbatibilidad azul en casa desde 2007, dos victorias consecutivas, buenas sensaciones en el juego, asalto a la segunda plaza, enfrente un rival en puestos de descenso; todo invita a bajar el nivel de intensidad y más cuando el playoff es inminente en el calendario.

Ganar lo de casa casi asegura el segundo puesto aunque matemáticas en mano debamos arañar algo en Lanzarote en caso de que el Guadalajara haga pleno de puntos en las cuatro jornadas de Liga Regular. Obligada la victoria también para seguir subiendo la autoestima de los oviedistas y de la plantilla, “el fútbol es un estado de ánimo” y llegar con la confianza por las nubes (que no exceso de la misma) a las eliminatorias será el primer paso para el ascenso.

No es el partido para las rotaciones. El Villanovense viene jugándose el descenso, saldrá con intensidad 200% porque sumar tres puntos y más en el Carlos Tartiere puede suponer el salto definitivo hacia su salvación. Además llegan en buen momento, dos victorias consecutivas en una semana para ver la luz al final del túnel. La Gimnástica no se jugaba nada, acumulaba bajas en todas sus líneas, era el día propicio para introducir cambios. Sí a las rotaciones, pero en el contexto adecuado; hay que saber gestionarlas.

Habrá que salir con todo, el rival herido siempre es el más peligroso. Once de gala, buscar goles para dar sensación de fortaleza y preparar el partido ante el Vecindario con calma sabiendo que los canarios vendrán sin nada en juego una vez el acceso a la Copa del Rey es casi imposible para ellos. Ése sí será partido para manejar descansos y minutos, no el de mañana. Toca asegurar puestos, mecanizar automatismos, que hombres como Rubén García, Pelayo o Manu Busto se asienten en sus nuevas posiciones. Importante que la pareja Gonzalo-Jorge Rodríguez siga sumando minutos y se asiente en el once, que recuperen sensaciones de comienzo de temporada como se intuyó ante el Real Madrid Castilla.

Los respiros para la segunda mitad, a ser posible con el marcador encarrilado y sin poner en peligro la victoria. Si no se gana de poco servirá que tal o cual jugador descansen la última media hora porque el precio pagado será demasiado alto. Todas las miradas señalan a Curro, al extremeño le falta aire cuando llega el minuto 70 de partido, con el 4-3-3 no está expuesto pero todo lo que conlleve una mejora en su estado físico será bienvenida.

Importante reubicar a algunos futbolistas en el nuevo dibujo, caso de Iván Ania o Rayco. Al canario ya le ha quedado claro que su sitio con el actual sistema es una de las dos bandas: velocidad, arrancada, profundidad, uno contra uno, diagonal hacia portería. Caso contrario es el del Príncipe, que deberá abandonar la línea de cal para buscar el centro, ser el suplente del ‘10’, el hombre más adelantado de la línea de tres en el mediocampo, el enganche. En otras palabras, la alternativa a Curro.

Sobrado en técnica y calidad, también en último pase y en disparo, todavía aúna potencia y colocación como antaño. En la nueva posición no tendrá el desgaste de perseguir al lateral ni de subir y bajar la banda una y otra vez; su misión será la de presionar tras pérdida y apoyar a Perona en el trabajo defensivo tapando línea de pase. Él y Manu Busto son los ideales para la posición con la diferencia de que el cántabro también puede dar lo mejor de sí mismo como falso ‘11’. Sería interesante ver a Iván Ania durante un rato como mediapunta para comprobar si se puede contar con él para el tramo decisivo.

Nada es seguro hasta el final, hay que jugar cada partido como si fuera el último porque todo son finales hasta que la calculadora diga que podemos tomarnos un respiro si es que lo llega a decir. Ganar y convencer, seguir creciendo. El asalto a la LFP está a punto.

15/4/10

Gimnástica-RO, paso de gigante

Jornada marcada en rojo en el calendario, salidas difíciles para Guadalajara y Universidad, oportunidad azul para asaltar el segundo puesto ante un rival con bajas y sin nada en juego. Desplazamiento masivo a pesar de ser partido entresemana, los azules jugaron en el Malecón como si lo hiciesen en casa, nueva demostración de la afición oviedista, una más.

Tres partidos en siete días, exigencia máxima, mucha carga en las piernas a estas alturas de temporada, economizar esfuerzos pasa de recomendable a necesario ante el inminente playoff. Pichi Lucas apostó en Torrelavega por las rotaciones, era el día propicio ante un rival herido y que también introdujo cambios en su alineación, aunque en su caso obligado por las circunstancias. Artabe, Dani Hedrera, Mario Prieto, Rayco y Miguel, todos ellos de la partido y ninguno ante el Real Madrid Castilla.

Por tercera vez consecutiva salió el Real Oviedo con tres medioscentros, esta vez más 4-3-3 que nunca por la presencia de tres puntas natos en la alineación. Alfonso Artabe como lateral diestro en su confirmación como alternativa a Rubén González; buen partido del mallorquín como ocurriera en Cáceres, sin fisuras en defensa y buen trato de balón en ataque. Dani Hedrera en el eje de la zaga junto a Jorge Rodríguez, ambos sin fisuras; el descanso para Gonzalo era forzoso tras salir de la pubalgia. Invernón como lateral zurdo para darle un respiro a un Javi Barral que hizo un esfuerzo brutal ante el filial merengue.

En el centro del campo Mario Prieto ocupó el puesto de pivote por delante de la defensa, con Pelayo y Curro a los lados como interiores, con libertad para entrar desde segunda línea. Gran partido del capitán, expeditivo en el corte y en el juego aéreo, sin errores en la distribución y disciplinado en lo táctico; aplauso para él, contar con todos al máximo en la post-temporada nos acerca al objetivo. Parece que Pichi Lucas ha dado con la tecla al apostar por llenar la zona ancha con tres hombres, en la superioridad numérica empieza todo. Tener un guardaespaldas libera a dos compañeros para aportar dinamismo en ataque, no estar en la posición sino aparecer.

Manu Busto de nuevo en la banda izquierda, algo más apagado que de costumbre. Rayco en la diestra ensanchando el campo y aportando profundidad, llegada y diagonal. Buen partido el del canario, lástima de la intervención de Crespo en la primera parte que le impidió ver puerta. Trabajo solidario el de Miguel, referencia para los compañeros, sacrificado, debe sentirse importante el Culebra. Buenos minutos para ambos; no serán de la partida pero Pichi Lucas debe saber que puede contar con ellos llegado el caso, el ascenso se consigue con 22.

Muy buena primera parte de los azules, presión muy arriba, monopolización del balón y continuas llegadas. Solamente la falta de acierto impidió mover el marcador, Rayco, Pelayo y Busto la tuvieron pero el balón no quiso entrar cuando más lo merecía el equipo. Paradojas del destino, el gol llegó cuando peor estaba el Real Oviedo, cuando pagaba el esfuerzo de los primeros cuarenta y cinco minutos y no encontraba la manera de llegar a la puerta cántabra. Xavi Moré como revulsivo, entró fresco y siempre pudo con su par; en una de esas llegó el penalty (discutido) para dar tres puntos de oro.

No falló Curro pero ensució la acción con un gesto: Pichi Lucas desde la banda mandando que fuese Manu Busto el lanzador, el extremeño no hizo caso y tomó la responsabilidad. No son juveniles, si alguien se ve con la seguridad necesaria debe dar un paso al frente, pero, acertada o no, la orden del entrenador era otra. Curro faltó al respeto a sus compañeros y al míster, anteponerse al bien del grupo no lleva a ninguna parte.

Por una vez el Real Oviedo no sufrió con ventaja en el marcador, supo cerrar el partido e impedir que la Gimnástica viese el más mínimo resquicio por donde sacar algo. No se trata de aguantar el resultado sino de no darle esperanzas al rival de remontada, ésa es la clave de todo equipo con oficio. Buena prueba de fuego los últimos diez minutos de cara al playoff, no como los vividos ante el Castilla donde únicamente Aulestia impidió un empate a todas luces injusto.

Derrotas de Guadalajara y Universidad ante Puertollano y Leganés. Tres puntos sobre los manchegos, seis sobre los canarios y el filial atlético tras la victoria de los de Antonio Rivas. Restan cuatro jornadas, tres en el Tartiere; ganando lo de casa el Real Oviedo se asegura prácticamente la segunda plaza y con ello la ventaja de campo en la primera ronda de playoff. Vayámonos preparando amigos, Mayo y Junio serán intensos.

11/4/10

Pelayo y RM Castilla, impulso oviedista

Victoria obligada, los resultados de la jornada no eran favorables y no sumar los tres puntos acercaba a un rival directo y ponía en peligro la tercera y la cuarta plaza. Invertir la tendencia, no basta con ganar sino que hay que hacerlo bien, alejar fantasmas y recuperar confianza para el tramo final de la temporada, futbolistas y afición todos a una.

El Tartiere con las mejores galas, fiesta pre-partido para celebrar el 84º aniversario, gran entrada en el coliseo oviedista: 11.300 espectadores, toca calentar motores para lo que se avecina. Enfrente un rival propicio, con calidad y con nombre. Da igual que se trate de un filial, enfrente hay un escudo y para los jugadores siempre es una motivación, también lo era para los blancos visitar un estadio como el nuestro. Llegó el RM Castilla al Tartiere apurando sus opciones de entrar entre los cuatro primeros, con el refuerzo de Marcos Alonso tras debutar con el primer equipo y con Mosquera al mando.

Un rival que juega y deja jugar, el Real Oviedo cuajó unos magníficos 45 primeros minutos, se podría decir que los mejores de la temporada. Pichi Lucas repitió el dibujo táctico de la semana pasada (4-3-3) aunque con matices respecto al partido de Butarque. Rubén García como pivote por delante de la pareja de centrales, Pelayo en la izquierda para la prolongación y Curro cerca de Perona para la llegada desde atrás. Tres líneas distintas, ninguno jugaba en línea con un compañero y eso creó más opciones de pase, la posesión era azul, el rondo eterno.

Volvió Gonzalo al centro de la defensa como si no hubiese pasado el tiempo, como si la pubalgia que le ha traído de cabeza dos meses y medio no hubiese existido. De nuevo Káiser, seguro en el corte, veloz al cruce, rápido a las ayudas e infranqueable por arriba, volvió a hacer mejor a los suyos. Jorge Rodríguez no sufrió sin balón, sino con él: un par de errores en la salida y una cesión peligrosa a Aulestia fueron sus lunares, nada imperdonable.

La responsabilidad de la salida desde atrás para Rubén García, que con Curro alejado volvió a sentirse eje, a estar cómodo como referencia en el centro del campo. Pocos toques, encontró fácil al extremeño y a un gigante Pelayo, la fluidez y la rápida circulación hacían al Castilla correr tras la pelota como los mayores habían hecho en la noche del Sábado. Tocaba el Real Oviedo con paciencia, de un lado a otro, aparecían los cambios de orientación, situaciones de 1vs1 en banda.

Laterales largos, Javi Barral y Rubén González desdoblaban constantemente a Manu Busto y Xavi Moré, con más éxito para los primeros que para los segundos. Brutal el partido del madrileño, hizo suya la banda izquierda y atacó como un extremo más, dio libertad a Busto para buscar el centro con diagonales y asociarse con Pelayo y Perona. Xavi Moré estuvo voluntarioso en el otro costado, intentó el regate pero se encontró con un gran lateral como es Marcos Alonso, futurible de Primera División de aquí a no mucho. No tuvo suerte el catalán pero la tendrá, que aparezca y encare como hizo es el primer paso.

Sufría el filial merengue, el balón no les duraba en los pies debido a la gran presión azul en primera línea. Superioridad en el centro del campo, Jorge Perona en trabajo impagable, hombres de banda sacrificados en la recuperación. El balón tenía un único dueño y el fútbol era de órdago para lo que estamos acostumbrados; ahora debe llegar la continuidad.



El acoso a la puerta de Adán fue constante, el chaval salvó a los blancos de irse goleados al descanso y se redimió del mal despeje ante Pelayo en la acción del 1-0; Curro soñará con él esta noche, le sacó dos tantos con sendas manos prodigiosas. Majestuoso Pelayo, hemos perdido un ‘6’ para ganar un brutal ‘8’, capaz de recibir de espalda, jugar a uno y dos toques y de entrar a gol desde segunda línea. Lo que se intuía ante el Cerro Reyes lo confirmó ante el Castilla: es un llegador nato y una baza importante en ataque. Fue además referencia aérea para Aulestia en los saques de puerta y para los centrales en el desplazamiento en largo, más no se le puede pedir al partido del chaval.

Reanudación con el temor de repetir males pasados, no fue así. Los de Pichi Lucas siguieron intentando tocar y manejar posesiones largas, buscar el pase vertical para Perona a la espalda de la defensa adelantada. Pecó el valenciano de ansiedad en el desmarque, la falta de gol en las últimas jornadas le condenó. Esas ganas por ver puerta le hizo romper medio segundo antes en cada movimiento para caer en fuera de juego. Cierto que el linier le privó de un mano a mano ante Adán injustamente pero vivir en el alambre es lo que tiene.

Con el paso de los minutos el Castilla se estiró, buscó el gol y la posesión se repartió. La diferencia respecto a otros partidos fue que el Real Oviedo no le perdió la cara al choque, poder a poder para mantener el 2-0. El tanto blanco llegó en acción desafortunada, falta inexistente al borde del área y Aulestia que se condena al dar un paso hacia dentro para dejar libre su palo. Después salvó a los azules en la prolongación tras desviar al poste un disparo de Rubén Ramos que había tocado en un compañero.

Sufrimiento inmerecido esta vez, es el sino oviedista. Toca mantener el nivel a domicilio, se hace indispensable sumar de tres en tres para volver a la segunda plaza y tener ventaja de campo en una primera ronda de playoff. Pero sobre todo, es vital la victoria en Torrelavega para seguir creciendo como equipo, para que la confianza de plantilla y afición vaya a más de cara al tramo decisivo. En la primera parte se puso la primera piedra, mantener el nivel es lo difícil; no todos los equipos dejarán jugar ni todos los campos son el Carlos Tartiere.

Fotos: Álvaro Campo

9/4/10

Resetear, empezar de cero

Racha infame, cinco puntos de los últimos quince en juego para olvidarnos del liderato y ver peligrar la segunda plaza. El Guadalajara y probablemente el Universidad ganan el goal-average así que no fallar más en el Tartiere se hace obligatorio. Lejos de casa las sensaciones son aún peores y lo que toca es sobrevivir sea como sea, eso nos hará fuertes.

Toca borrón y empezar de cero. No se encuentra el rumbo, el cambio táctico tampoco ayudó en Butarque, los males siguen siendo los mismos. La dependencia de Manu Busto es absoluta, el cántabro es la única vía al gol y sus compañeros lo saben, le buscan constantemente, parece requisitio imprescindible darle el balón esté donde esté. Necesitamos que el resto aparezcan, Xavi Moré debe alcanzar el punto de forma y chispa que tenía hace dos meses. Con ellos dos a tope nada es imposible.

Perona se ha contagiado de la inercia negativa, participa menos en el juego y no busca portería. Ha ido de más a menos y la tendencia es preocupante. La baza de Jandro sigue estando ahí una vez que el canterano no encuentra su sitio en banda izquierda. Son las dos opciones para el ‘9’, Rayco apenas cuenta y Miguel únicamente tendrá minutos en partidos que haya que remontar.

El centro del campo y la defensa provocan dolores de cabeza. Ni juntando a Pelayo, Rubén García y Curro, ni con dos de ellos, el equipo no encuentra la circulación ni la fluidez. Son tres, no hay más opciones. Pichi Lucas debe dar ya con la tecla porque si no el ascenso será utópico. El Castilla es una buena prueba para añadirle a ese centro del campo a Manu Busto como vértice ofensivo, cuatro jugadores por dentro y dos extremos para la diagonal.

El retorno de Gonzalo se hace de rogar, se le espera como agua de Mayo. Los errores individuales condenan a una línea en la que solamente Javi Barral mantiene el tipo en los últimos partidos. El rival sabe de la debilidad del lado diestro y bascula todo a esa banda. Seguir apostando por Rubén González o hacerlo por Artabe para que confirme el buen partido que hizo en Cáceres, no hay más alternativas para cerrar la autopista. Gonzalo será necesario en el centro salvo que Pichi Lucas apostase por Javi Barral como central con Invernón en el lateral, Ernesto no cuenta para el técnico.

Volver a la seguridad defensiva, el burgalés es imprescindible. Con portería a cero tenemos dos jugadores para marcar la diferencia arriba y cerrar el partido, uno está a tope y el otro debe encontrar su momento. Queda mes y medio de Liga, cómo se acabe marcará el playoff para bien o para mal.