21/9/10

Al volante, Jorge Perona

Inicio difícil, muchos partidos, no hay fútbol ni ideario, el Real Oviedo no carbura. La pretemporada pesa en las piernas, Manu Busto no será él mismo hasta que pasen unas semanas, Xavi Moré sigue dando la de cal por las lesiones de siempre en el peor momento y que le impiden coger el ritmo; Nano aún no ha aparecido. Es Jorge Perona quien tira del carro, máximo goleador en Liga y ejemplo de implicación, tira del carro, se ofrece siempre, sabe que es el momento de dar la cara como hizo ante el Pontevedra en fase de ascenso, cuando fue el único que estuvo a la altura.



Ante el Murcia dio una exhibición física, 120 minutos moviéndose por todo el frente del ataque, en una banda y en otra, bajando a recibir, ‘lanzando’ la jugada en zona de 3/4, buscando la espalda de los centrales. Dio relevos en defensa, hizo coberturas, persiguió al lateral y prácticamente fue un mediocentro más en la prórroga, acabó exhausto. Otro se hubiese atechado entre centrales esperando el balón para decidir al contragolpe, él no. Espejo para sus compañeros, sabe dónde está y qué se le exige al Real Oviedo, también es un ejemplo en la sala de prensa marcando la exigencia de este Club. Alguno debería tomar nota.

No se limita al área sino que se mueve entre líneas de manera constante, no es un ‘9’ al uso. Lo tiene todo para formar una dupla fructífera con Rubiato si el madrileño cumple las expectativas; juntarlos a ambos con Manu Busto será sinónimo de equipo ofensivo y valiente, ¿se atreverá Pichi Lucas? En el Tartiere hay que salir a ganar desde el primer minuto, los rivales tienen demasiado respeto por el escudo y hay que aprovecharlo, nadie va a salir a castigarnos de inicio. El entrenador debe ser el primero que dé a entender “aquí estamos, vamos en serio”.

Con el cántabro forma la pareja más letal de la Segunda B en las últimas dos temporadas, primero con el Lorca y más tarde con nosotros. 27 goles entre los dos como oviedistas, cifra impresionante si tenemos en cuenta que el valenciano llegó con el mercado invernal a punto de expirar. Manu no está, le cuesta empezar, no es un jugador que destaque en lo físico y la carga de entrenamiento estival le pasa factura, carece de chispa y punta de velocidad, no está cómodo. Con Raúl empezó igual, sembró dudas aunque siempre supimos que aparecería. A un crack como él siempre se le espera.

Mientras tanto Perona sabe que es el referente. Un Oviedo romo, plano en ataque, no hay ideas ni desborde, sólo empuje e individualidad. Esta sólo, ha de marcar la diferencia porque de no hacerlo el tren de cabeza se pierde. Los demás tienen que aparecer, un equipo no se mantiene arriba con un solo hombre. Está en estado de gracia, es consciente de que ahora tiene que apechugar y darlo todo, ya llegará el momento de vivir más en la sombra, de delegar responsabilidades, de estar liberado. El gol es lo de menos, ver puerta al fin y al cabo se trata de estar en el sitio justo en el momento oportuno como ante el Barakaldo. Lo de más es la incidencia en el juego.

Se ofrece constantemente a los medioscentros, inicia la jugada de ataque a 30 metros de área pero también es el primer rematador, se asocia entre líneas, cae a ambas bandas para mover a los centrales o generar situaciones de 2vs1. Los cuatro de arriba han de ser dinámicos, la estaticidad condena a los de Pichi Lucas y si sufrimos en este arranque de Liga es precisamente porque Perona parece ser el único que se da cuenta. Movimiento continuo, desmarque, toco y me voy, aparezco al espacio, arrastro al marcador. Y en defensa, es el primero que va a la presión, que se faja impidiendo la salida limpia de los centrales, que tapa al mediocentro o que persigue al lateral para ayudar a que otros recuperen energías.

Contra el Mirandés no vale sólo ganar sino que hay que convencer, salir a mandar, dejar claro desde el pitido que el Real Oviedo quiere los tres puntos. Los burgaleses serán una piedra dura, buen inicio dejando en buen lugar las declaraciones de Mandiola en las que aseguraba que el Mirandés era uno de los favoritos. Pichi Lucas debe tomar nota de lo escrito anteriormente, Manu Busto-Perona-Rubiato para ir a por el partido igual que tendría que haber hecho al descanso en la Balastera. Sabe el berciano que le quedan pocos cartuchos y que mañana el aficionado azul no puede irse enfadado a su casa porque puede ser su sentencia.

El valenciano es un ejemplo en lo futbolístico y en la entrega, la afición lo aprecia y empieza a ser reconocido más allá de sus goles. Será pieza clave, este año tenemos referente goleador desde el inicio y eso el equipo ha de notarlo. Es su temporada, empieza desde el primer día y sabe que está ante una oportunidad de entrar en la historia, de ser recordado. Es Jorge Perona.

Desde hoy iré colgando los artículos que publique también en OVD Magazine uno o dos días después de que salga la revista, además de las entrevistas. Las que realicé la temporada pasada ya están en Ovieditis, alguna no la había subido al blog (Aulestia, Iván Ania, Jandro, Jon Carrera, Rubén García II, Yeray II).

18/9/10

Ernesto, tiempo de confirmación

Convocatoria de 17 la dada por Pichi para Palencia, uno lo verá desde la grada. Rubiato adelanta a Miguel en la rotación, Castells nada contracorriente y Juanma paga los platos rotos de Torrelavega con una semana de tardanza. No estuvo bien ante la Gimnástica pero Ernesto estaba aún sancionado para el partido ante el Barakaldo, ahora llega su turno tras los minutos coperos.

Parece que ahora va en serio. Si es titular mañana estará ante la oportunidad de la confirmación y de ganarse definitivamente la confianza de un Pichi Lucas que apostó por él en sus inicios pero que le mandó al Vetusta sin previo aviso tras un 2-2 ante el Cerro Reyes. Es su momento, debe aprovechar la titularidad (si es que se confirma) porque sabe que está ante la ocasión de establecerse por fin como jugador del Real Oviedo tras dos temporadas llamando a la puerta con poco protagonismo.

Si va a Palencia, ha de ser para jugar. Llevarle como suplente es frenar la progresión del jugador porque mejor tener minutos con el Vetusta en Tercera que no tenerlos en Segunda B. Para ocupar plaza de banquillo te llevas a Juanma, los cambios no pueden tenerse planificados sino que se improvisan, no puedes decidir de antemano “hoy voy a darle treinta minutos a Ernesto en la segunda parte”. Pichi se condenaría a mis ojos si Ernesto no juega de inicio en La Balastera.

Apuntaba maneras con el División de Honor en la 08/09 pero Raúl prefirió dar rodaje en las últimas semanas de trámite-Liga a los hombres con los que iba a jugarse el ascenso en una eliminatoria que a los que venían empujando desde abajo. Minutos ante el Condal en la última jornada como apunte pero nada significativo. El verano pasado completó una buena pretemporada pero no contó para el técnico, no hasta que Fermín como interino le hiciese titular. Se mantuvo las primeras semanas con Pichi pero de pronto volvió al Vetusta indefinidamente.

Ahora, en su segundo año senior, es cuando debe demostrar que las expectativas no son infundadas y que se merece la oportunidad de demostrar que puede llegar a ser el dueño del carril izquierdo del Tartiere. Paciencia, con los chavales que vienen de abajo hay que tener paciencia y sobre todo confianza. Ni el entrenador ni la grada deben perderla nunca, siempre refuerzo positivo ante el error. Cualidades tiene, hay que saber llevarle entre todos. La afición no puede elevarle el grado de exigencia como si un fichaje de fuera se tratase o esperando que marque diferencias en los inicios; como Michu sale uno de vez en cuando, no es la norma. Y lo mismo que escribo sobre Ernesto es aplicable a Pelayo.

Bien dotado técnicamente, sabe jugar a uno-dos toques y da salida por banda. En los dos partidos coperos ante Eibar y Murcia abusó demasiado del pelotazo, seguramente por el miedo al fallo y a las consecuencias del mismo, por eso digo lo que digo. Tiene que ser él mismo. Rápido, no se arruga a la hora de meter el pie o ir al tackle, tampoco para subir la banda pues le gusta llegar a zona de 3/4 y participar en el juego ofensivo. No domina del todo el juego posicional, sufre con los balones a la espalda aunque suple el déficit con velocidad. El sentido táctico sólo lo irá puliendo con partidos y con experiencia, por eso no puede condenársele al banquillo o al filial al mínimo error.

Tiene buen golpeo por lo que con el paso de partidos podemos tener en la izquierda lo mismo que tenemos en la derecha: un lateral que llega a inmediaciones del área y centra el balón con sentido, no que lo cuelga por colgar. Eso el tiempo lo dirá. Ernesto se desenvuelve bien con la pelota, recuerdo un gol al Ribadesella la pretemporada pasada que lo confirma, parecía un pelotero más.

El resto del equipo no variará, si acaso Jandro entrará en el once aunque Pichi Lucas parece seguir confiando en Xavi Moré y Nano como titulares. El miércoles hay partido importante dentro del grupo ante el Mirandés, quizá aparezca alguna rotación más de la mano de Pelayo. Gonzalo o Jorge Rodríguez serán el descarte salvo sorpresa, tener dos cromos repetidos en el banquillo no lleva nada porque la pareja Negredo-López Ramos parece ahora mismo inamovible.

El déficit de la temporada pasada fue sumar a domicilio, no se sacó nada ni en Alcorcón, ni en Las Palmas, ni en Guadalajara, ni en Puertollano. Sin puntos regulares fuera del Tartiere no habrá pelea por el liderato, sumar de tres en tres durante cuatro o cinco partidos consecutivos ya te establece en la pelea. Ganar en Palencia es importante a nivel de casillero y más aún a nivel de confianza y seguridad. No hacerlo significaría enfrentarse al Mirandés con el primer match-ball de la temporada en la quinta jornada, demasiado pronto.

Foto: Álvaro Campo.

15/9/10

Jairo, refresquemos memoria

La idea era un artículo sobre Jorge Perona. El valenciano está tirando del carro oviedista en el inicio de temporada ante el flojo comienzo de Manu Busto y se ha convertido en referencia goleadora y ejemplo de trabajo defensivo para sus compañeros. Pero al leer esta mañana la prensa me he encontrado con unas declaraciones lamentables que han despertado mi ira hacia todos aquellos que renegaron e hirieron al Real Oviedo en 2003. El Domingo llega el reecuentro con Jairo, ‘el Zidane de Piedras Blancas’, que aunque suene raro juega en el Palencia en lugar de vestirse de corto para la Champions con el Inter.

Dice el mediapunta que “la afición del Real Oviedo debería entender mi postura”. Ya había demostrado no tener vergüenza a lo largo de estos años, pero estas declaraciones son esperpénticas. ¿Entender qué postura ‘amigo’ Jairo? ¿La de abandonar al Club que te hizo debutar en Segunda División con 16 años de la forma más miserable y rastrera posible? No sólo dejaste abandonada a la afición sino a compañeros durante tantos años de infancia como Cervero, Paul, Fran Cuétara, Kily, Jandro, Manolo, Michu, y sobre todo a Armando. Les despreciaste a todos ellos negándote a jugar a su lado, escupiste en aquello que ellos creían, que era el amor por el Real Oviedo. También le diste la espalda a Rivas y Pedro Luis, que siempre miraron por ti.

Faltaste al respeto a muchísima gente, a gente enferma de verdad, cuando te negaste a entrar en una convocatoria contra el Siero por padecer, según tú, de depresión. No chaval, no tienes ni remota idea de lo que es eso, y por supuesto lo que menos había dentro de ti eran problemas de salud, sino egoísmo y ansia de dinero fácil. Fuiste lamentable hasta para coger la puerta de salida porque no es casualidad que otros que decidieron no seguir a nuestro lado no sean ni la mitad de odiados de lo que lo eres tú, a pesar de irse también al eterno rival (enemigo desde aquel entonces). Porque no fichaste por un club cualquiera, fichaste por el Sporting; te fuiste con aquellos que intentaron limpiar el Requexón y con un presidente que públicamente fue cazado deseando la desaparición del Real Oviedo para provecho propio. Saludabas al fondo donde están aquellos que insultaban a Armando cuando nos dejó y se mofaron de nuestra desgracia y la de su familia. Maldito seas por siempre Jairo.

Defendiste sus colores, te entegraste a su parroquía, y el Club gracias al cual tuviste la oportunidad de ser alguien en el mundo del fútbol (sí, tuviste, que no tienes) no vio ni un mísero euro gracias a ti y a las triquiñuelas de tu representante. Dices que estás seguro de que el fútbol te devolverá todo lo que te ha quitado estos años con las lesiones y el año en blanco con el Deportivo, pero estás equivocado. El fútbol te está devolviendo toda la maldad con la que nos pagaste a nosotros y aún le queda mucho para equilibrar la balanza, así que vete preparando. Palencia no es el fondo de tu carrera ni mucho menos, tampoco lo es la Segunda B.

Coincidimos un día, en Noreña para el primer amistoso del Real Oviedo tras el descenso administrativo. Allí te pregunté por la lesión y me dijiste que tenías unas ganas locas de jugar. Cómo iba a pensar yo que no te referías a hacerlo de azul. Bastardo.

13/9/10

RO 2-1 Barakaldo: victoria sin fútbol

Donde no llega el fútbol tiene que llegar la casta, al igual que la temporada pasada el descuento volvió a jugar a nuestro favor en el Tartiere. No es casualidad cuando ocurre tantas veces; igual que se reconoce que ahora mismo el equipo no tiene identidad ni patrón de juego hay que reconocer que al menos en el sentido de la implicación y las ganas Pichi Lucas hace un buen trabajo.

La afición llevando a los jugadores y no al contrario como debe ser norma; en el Real Oviedo siempre a contracorriente. Fue el Barakaldo con sus perdidas de tiempo, sus piscinazos y sus triquiñuelas el que metió al socio azul en el partido, que hasta ese momento se desperaban viendo como su equipo era incapaz de trenzar una jugada decente y daba síntomas de incapacidad ante un modesto del grupo como es el conjunto entrenado por Aguirregomezkorta. Fue el choque un reflejo de lo que espera esta temporada en el Carlos Tartiere. Enfrente siempre un rival aguerrido, conformista y sobre todo trabado. Por eso el balón parado es tan importante.

Mundo al revés, los azules tumbando a un equipo vasco en el descuento gracias a la estrategia. Ayer vimos un par de acciones ensayadas, con mejor o peor resultado pero al menos se aprecia que sí hubo un trabajo de pizarra en el Requexón. Córner al primer palo, imprescindible la figura de Pelayo para la prolongación y Negredo sólo en el segundo, sorprendente que un jugador como él estuviese libre de marca. Seguro que en el vestuario del Barakaldo hubo bronca tras el pitido final, regalaron dos puntos cuando los tenían en la mano.

Y estuvieron ahí porque el Real Oviedo fue incapaz de jugar al fútbol con sentido durante 70 minutos. Más de una hora de caos táctico, de imprecisiones, de fútbol pachanga donde cada uno va a la guerra por su cuenta. Falta conjunción en el mediocentro y trabajo durante la semana, no existen las coberturas al lateral ni el posicionamiento escalonado: con un pase vertical eliminas a los dos. Ausencia de Nano y Xavi Moré, el rendimiento de ambos empieza a ser alarmante y Jandro está pidiendo a gritos ser titular en este equipo; de hecho lleva pidiéndolo mucho tiempo. Fue con él y con Pelayo sobre el césped cuando los de Pichi atrincheraron al Barakaldo, el ‘7’ volvió a meter una marcha más encarando y ganando línea de fondo.

Lo mejor del partido fueron las subidas de Víctor Díaz por el carril diestro. Llega siempre, recorre la banda con sentido y pone buenos centros. No puede estar en todos sitios y es lógico que haya más huecos en ese costado, por eso el trabajo y las ayudas de Aitor y Falcón son tan necesarias. No tan bien Juanma, que a pesar de mejorar su actuación de Torrelavega sigue sin demostrar más de lo que ha demostrado Ernesto. Ambos merecen las mismas oportunidades y el chaval cumplió en Copa del Rey, Pichi no debe condenarle por la expulsión ante el Murcia como hizo la temporada pasada tras visitar al Cerro Reyes. Él es el fácil, marginarle ahora dejaría clara la pasta de Pichi Lucas.

Se sigue esperando a Manu Busto, él es la llave ofensiva de un equipo que vive de la individualidad en ataque. El cántabro no acaba de encontrar el feeling aunque siempre deja un par de detalles en cada partido. Demasiado escaso para lo que sabemos que puede hacer. Marca la diferencia y el equipo le necesita, debe aparecer para que el Real Oviedo vuelva a ser referencia en el grupo. Con un presupuesto como el que se maneja no se puede depender de un jugador pero la realidad es ésta, no hay otra. Mientras, Perona sigue tirando del carro en lo goleador pero es insuficiente para ser competitivos de forma regular.

CAOS RUBIATO

Pichi Lucas en evidencia con Rubiato. Tras entrenar toda la semana y excluirle de la convocatoria el Sábado alegando que el médico desaconseja su participación, el Domingo por la mañana entra en la lista por indisposición de Miguel y por la tarde es revulsivo para buscar el segundo gol. Media verdad es una mentira, si el jugador el Sábado no está apto para jugar tampoco lo estará al día siguiente, Pichi Lucas mintió cuando no hay motivos para ello. Ocultismo, hasta la rueda de prensa post-partido no nos enteramos de manera oficial de que el jugador fichó arrastrando una lesión que le impidió empezar con los demás. Una muestra más de falta de profesionalidad y respeto al aficionado desde el Club y el cuerpo técnico. Las cosas se dicen y punto, nadie se tiró al cuello de nadie cuando Aitor Sanz llegó en plena recuperación.

El jugador aportó en los quince minutos que estuvo sobre el césped. Peleón, ‘9’ puro, con cualidades para el juego aéreo, puede ser un buen complemento para Perona aunque pocas veces se les verá juntos salvo necesidad de gol como ayer o en ausencia de Manu Busto como coincidieron Jorge y Miguel en Torrelavega.

Foto: La Nueva España

5/9/10

Pichi Lucas, fuera de juego

6 de Septiembre del 2009: el Real Oviedo cae en Guadalajara y se queda, tras dos jornadas de Liga, a cinco puntos del líder habiendo sido eliminado en segunda ronda de la Copa del Rey.

5 de Septiembre del 2010: el Real Oviedo cae 2-0 ante la Gimnástica y se queda, tras dos jornadas de Liga, a cinco puntos del líder habiendo sido eliminado en segunda ronda de la Copa del Rey.

Un dèja vú en toda regla, eso es lo que pasa por la cabeza del oviedismo ahora mismo. Idénticas ilusiones en pretemporada e idéntica vuelta a la realidad tras sólo diez días de competición oficial. La imagen ante Eibar, Logroñés y Murcia no fue mala a pesar de los tres empates: en todos se vio más entereza y empaque respecto al equipo que cayó ante el Pontevedra, aunque seguía faltando pegada. Se trataba de ver el vaso medio vacío o medio lleno, aunque por las alturas de la temporada y los rivales enfrentados tocaba ser optimista, quedarnos con las cosas buenas y luchar por mejorar las malas.

Hoy ha saltado por los aires. Horrible partido de los azules, sin intensidad, con gravísimos errores individuales y de concentración, ni un tiro a puerta en 90 minutos ante una Gimnástica que estará satisfecha si no sufre para mantener la categoría a final de temporada. Un equipo que piensa en el primer puesto de grupo y en el ascenso no puede permitirse ofrecer esta imagen ni ceder cinco puntos en dos jornadas de Liga si quiere realmente aspirar a algo. Porque lo peor no es la distancia que nos separa de la cabeza sino la imagen de impotencia y carencia que ha dado el Real Oviedo en el Municipal de Santa Ana. Y sobre todo, la sensación de incapacidad que se transmite desde el banquillo.

Decía en la previa ante el Logroñés que Pichi Lucas tenía ante sí una reválida en estos primeros cuatro partidos oficiales; una reválida como estratega y como gestor de un vestuario. La ha suspendido estrepitosamente y ha confirmado que no es entrenador para éste Real Oviedo a pesar de la reacción que firmó el equipo el curso pasado cuando llegó al banquillo azul. Mismos errores de hace un año, no trabaja la estrategia a balón parado ni ofensiva ni defensivamente, el equipo no tiene identidad ni sabe a lo qué juega, fía todo el poderío en ataque del equipo a la inspiración individual de hombres como Manu Busto o Perona, en otra época fue Xavi Moré. Y ahora también deja claro que no sabe gestionar una plantilla larga.

Víctor Díaz, Negredo, López Ramos, Falcón, los cuatro con 330 minutos de juego en una semana, una barbaridad para estas alturas de temporada. Aitor Sanz, Manu Busto o Perona tampoco les iban a la zaga. No rotó ante el Logroñés tras la paliza ante el Eibar y el equipo fue un trapo en la última media hora ante los riojanos, que terminaron empatando el partido haciendo volar dos puntos del Tartiere. Priorizó la Copa y apostó por los titulares ante un Murcia con seis suplentes de inicio (ejemplo en la gestión de la plantilla); se olvidó de que la visita a Torrelavega era prioridad en lo deportivo y las consecuencias fueron un desgaste flagrante en vano de la columna vertebral del equipo pues los azules quedaron apeados en la tanda de penaltys tras 120 minutos de exigencia, 40 de ellos en inferioridad numérica para más inri.

La Copa era un premio, la Liga una obligación. Tras el empate de la primera jornada ganar hoy era imprescindible, pero el mal reparto de los minutos le obliga a prescindir de Víctor Díaz, Negredo, Falcón y Manu Busto, además de un Jandro que a pesar de ser el único extremo con desborde, punta de velocidad y chispa en este comienzo de competición siempre es el cambio políticamente correcto y cabeza de turco. Insiste Pichi Lucas en alinear a Jorge Rodríguez de lateral para conseguir únicamente poner de manifieso la lentitud del gallego, el poco dominio del espacio y las carencias técnicas propias de un central; al menos Gonzalo es más rápido y suple con velocidad los errores de colocación propios de alguien que juega fuera de puesto, además de ser más válido para defender al extremo de turno.

Una regla básica de cualquier entrenador que se precie es tocar lo mínimo posible la columna vertebral del once inicial. Ahora mismo en el Real Oviedo el esqueleto lo forman Aulestia, Negredo, López Ramos, Falcón, Manu Busto y Perona. Los cinco hombres de campo deberían haber rotado durante los cuatro partidos disputados pero nunca simultáneamente como ha sucedido hoy, con tres fuera del equipo titular. La poca confianza de Pichi Lucas en los suplentes le obliga a tirar siempre de los mismos hasta que no tiene otro remedio. Lo demostró la temporada pasada y lo sigue haciendo en ésta. No es el berciano el entrenador apropiado para llevar una plantilla larga como la del Real Oviedo ni tampoco es el estratega que se necesita para ascender a Segunda.

Los azules no saben a qué juegan. Era doloroso ver hoy a un equipo limitado sobre el césped (la Gimnástica) pero con las ideas claras: transiciones rápidas, movimientos de la gente de arriba y balones al espacio y a la espalda. Con poco conseguían mucho ante la nulidad oviedista, que ni sabía a qué jugar ni cómo jugar. Dos extremos abiertos para no conseguir encarar ni una vez en el 1vs1, dos puntas natos a los que no les llegó ningún balón por abajo (Perona) ni por arriba (Miguel). Si vas a jugar directo, necesitas hombres que vayan a la segunda jugada desde atrás y desde las bandas, cada balón una lucha. Pero no hubo nada. Hizo cambios tras el descanso, Nano pasó a la derecha para demostrar que lo que apuntó en los amistosos está lejos de aparecer.

En el Tartiere puso la excusa del césped cuando el verde del Tartiere ya estuvo mucho peor otros años. En Santa Ana probablemente hará lo mismo, un campo donde el terreno estaba irregular y era difícil controlar un balón. Nada vale, disculpas de perdedor y de alguien que pone paños calientes en lugar de asumir culpas, igual que ocurrió con la eliminación ante el Pontevedra. Dije en un artículo tras la derrota en Guadalajara de hace un año que nada estaba perdido, que el equipo podía ascender … y de hecho se clasificó segundo en Liga. Hoy diré lo mismo. Pero para que el Real Oviedo sea competitivo necesita un cambio urgente en el banquillo, y cuanto antes. Este grupo no es el de la temporada pasada, aquí una remontada de veinte puntos es utópica; y jugar a eso, peligroso.

1/9/10

Real Oviedo-Murcia: noche copera

Vuelve la Copa, el calendario no permite un respiro en el inicio. La Federación debería mirarse el ombligo, cambiar fechas y formato, el desgaste para un 2ªB es máximo justo después de la pretemporada y sin embargo los equipos de Primera tienen parón de dos semanas. Algo no pega.

Recibe el Oviedo al Murcia con las dudas que provocó el empate del Domingo ante el Logroñés. Primera prueba no superada por Pichi Lucas, él y sólo él dejó volar dos puntos del Tartiere. Ovieditis lo avisó, sufriríamos la última media hora si en la alineación no entraban hombres de refresco, y así fue. Erró también en los cambios, primero sustituyendo a Jandro y después metiendo a un hombre sin ritmo (Castells) cuando el dominio visitante no tenía vuelta atrás y renunciando a buscar la contra sacando del campo a Perona. Si quieres dar un giro al partido debes hacerlo antes de que el cambio de inercia sea irremediable. Un entrenador ha de ser valiente y leer el duelo antes que su semejante.

El césped no está bien, se levanta, el bote es irregular pero no es excusa. El verde del Tartiere ya estuvo peor en años anteriores cuando el Real Oviedo fue abandonado por el Ayuntamiento y desde anteriores cuerpos técnicos nunca se puso como disculpa el mal estado de la hierba. El Domingo el Logroñés raseó el cuero por momentos, cosa que los azules ni intentaron. Paños calientes los justos.

Nano y Manu Busto sin pilas en el minuto 60, uno de los dos debe empezar desde el banquillo hoy y apostaría por el cántabro porque tiene todo para ser resolutivo cuando el rival va a menos en lo físico. Sería el momento Rubiato para dar descanso a Perona pero parece que el madrileño aún no está para jugar. Una pena porque Miguel ni está ni se le espera, no conecta con los compañeros y, lo peor de todo, divide a la grada. Cuarenta y cinco minutos de Rubiato para mantener la máxima intensidad serían un lujo para el partido de hoy.

Alineación por eliminación. Sin Manu, Miguel ni Rubiato nos queda el trivote o la línea de tres por detrás del punta con Xavi Moré, Jandro y Nano. La segunda opción casi nos deja sin revulsivos en el banquillo, quizá hoy sea el día de probar juntos a Aitor Sanz y Pelayo más otro hombre que aporte trabajo en la zona ancha. Falcón es desgaste, si aguantase hoy 90 minutos confirmaría que es caso aparte. Sin Busto el equipo aprovecha ambas bandas, el planteamiento sería distinto al del partido contra el Eibar aun con idéntico dibujo. Amplitud con Jandro y Xavi Moré, llegada desde segunda línea con Pelayo y organización con Aitor Sanz.

La Copa es prioritaria en lo económico y la Liga en lo deportivo, ganar el próximo Domingo en Torrelavega es obligado si no se quiere perder el tren del liderato en la segunda jornada. La máxima de que el partido más importante es el siguiente no se cumple, en cada alineación debes jugar con el once del siguiente choque siempre que haya competición entre semana y tener vista más allá de noventa minutos es garantía de éxito. Ya lo dije, es la reválida de Pichi Lucas. Tiene plantilla larga y hombres de garantías, si apuesta siempre por los mismos condena a los de siempre y también a los suplentes, que perderán la confianza en su entrenador. Él dijo que un campeonato se gana con 16 ó 17 futbolistas, debe predicar con el ejemplo.

Alineación Ovieditis: Aulestia; Víctor Díaz, Gonzalo, López Ramos, Juanma; Falcón, Aitor Sanz, Pelayo; Jandro, Perona y Nano.

Foto: Álvaro Campo