1/9/13

Como nunca, como siempre

1. Para un nuevo asalto, un nuevo Real Oviedo. Mismas aspiraciones, camino distinto, por más que el sinsabor del primer tropiezo no sea desconocido. El gol de Grego fue un jarro de agua fría para un Tartiere ilusionado tras el debut en Burgos, y que esperaba que los suyos metieran la velocidad de crucero desde el primer día. Dos puntos que vuelan del Tartiere, pero cura de humildad necesaria para aquellos que ya pensaban en un liderato sin bajar del autobús.

2. La apuesta de Granero es clara. Prioridad para el balón, obligación de jugar por abajo del primero al último. Orlando saca en corto buscando a uno de los centrales, ahí empieza todo. Héctor Simón como centro gravitacional del fútbol oviedista, se sabe y se siente importante, por fin está en su hábitat. A fin de cuentas, los que hacen bueno o malo a un estilo son los futbolistas, que no el entrenador. Granero probó la receta la temporada pasada ante el Zamora, y los azules se fueron 0-2 al descanso. Ahora, los medios a su alcance son otros.

29/6/13

Por la puerta falsa

El capitán abandona el barco. Aitor Sanz se acoge a una cláusula en su contrato por la cual podía rescindir de manera unilateral antes del 30 de Junio si recibía una oferta de superior categoría. El Tenerife parece ser su destino, nuevo proyecto en Segunda tras el ascenso y buscando refuerzos competitivos con lo mejor de Segunda B (Óscar Rico fue el anterior en firmar). De poco sirvieron los intentos de Granero y Del Pozo, la decisión estaba tomada y no había vuelta atrás.

Futbolista que no necesita carta de presentación. Indiscutible con todos los entrenadores durante estas tres temporadas, pocas veces recordado un consenso mayor entre cuerpo técnico y afición cuando tocaba valorar a un futbolista. Pulmón del centro del campo, sacrificio en la disputa y en el balón dividido, fue uno de los que hizo posible que el Real Oviedo se volviese vertical. Aitor Sanz robaba y soltaba al espacio, ahí se vio su mejor versión. Ejemplo de profesional dentro y fuera del campo, fue capitán ejemplar hasta el último día.

25/6/13

Última despedida, Manu Busto

"Cuando aparece el pequeño es otra historia; Manu nos lleva a otras dimensiones." Frase de Pacheta tras cumplir el '10' el centenario de partidos con la camiseta azul, es el resumir del paso de Manu Busto durante sus cuatro años en el Real Oviedo. Estandarte en su primera temporada, máximo goleador y referencia absoluta del colectivo; fue la luz que nos mostraba el camino con una segunda vuelta espectacular. Si Xavi Moré y Jandro fueron quienes lideraron la remontada en la tabla, el cántabro fue quien nos hizo soñar con que el retorno a la LFP era posible.

Equipo completamente apoyado y sustentado en la magia del '10', las actuaciones de Manu Busto eran dignas de un futbolista de Primera que se paseaba por la Segunda B. Jerarquía absoluta, voz y mando para hacer lo que quería y cuando quería. Futbolista con una supremacía fuera de lo normal, las mayores exhibiciones individuales que ha visto el Nuevo Tartiere desde su estreno corrían de su cuenta. Quince goles en una segunda vuelta para enmarcar, también asistente de lujo cuando asomaba en el balcón del área, Jorge Perona era su mejor socio. Jugadas para el recuerdo, como la que supuso el primer gol ante el filial esportinguista, estarán por siempre en la memoria oviedista; ese Manu Busto nos hacía recordar tiempos mejores y soñar con otros nuevos.

23/6/13

Uno de los nuestros, Xavi Moré

Llegó en el año del retorno a Segunda B por expresa petición de Raúl González, era la guinda del pastel para una plantilla que aspirase por el ascenso. Se perdió la pretemporada, no estuvo en las primeras semanas de Liga, aquellas en las que el equipo veía alejarse al grupo de cabeza. Fue el primero en tirar del carro cuando tuvo continuidad, extremo diferencial como hacía muchos años que no se veía en el Carlos Tartiere. Sostuvo al bloque en los meses de Noviembre, Diciembre y Enero, luego cedió el testigo a un Manu Busto de otro planeta. La ausencia de pretemporada le pasó factura a las piernas, llegó sin el aire suficiente al playoff ante el Pontevedra.

Extremo de los de antes, de los que aman jugársela en el 1vs1, de los que retan a su lateral en cada control de balón. Imparable cuando está en estado de gracia, futbolista que ejemplificó como nadie el 'efecto Pacheta'. La segunda era una temporada sombría, difícil, sin continuidad, y con el equipo al borde del abismo. Xavi no vivía sus mejores días: incómodo y en ocasiones carne de banquillo, exigencia alta por su anterior temporada pero sin posibilidad de ser correspondida. Hizo el primer tanto de la nueva etapa, el que abrió la lata del famoso "ganar al Eibar". Máximo beneficiado de un nuevo estilo, disfrutaba corriendo al espacio y estaba de dulce de cara a puerta. Acabó el curso en su mejor versión, todo estaba listo para un nuevo asalto en el tercer año. Y Xavi Moré, en su punto justo.

21/6/13

Último repaso

Precipitación de los acontecimientos, Granero y Del Pozo no pierden ni un segundo y ya han anunciado la baja de todos los futbolistas que acaban contrato con el Real Oviedo el 30 de junio, a excepción de David Fernández y Josep Señé, que tendrán ofertas para continuar una temporada más con el reto del ascenso a LFP. Se precipita el repaso al curso, luego llegará el tiempo de las despedidas.

Mediocentro:

Dolor de cabeza durante los primeros meses de temporada, con un Gálder Cerrajería que cumplía con las expectativas en cuanto a recorrido, desgaste y llegada desde segunda línea, pero con un equipo que era incapaz de encontrar la fluidez y la pausa en su juego para sentirse fuerte. Sorprende su baja por presencia e implicación, todo suma. Pascual fue solución puntual al problema en mediocampo, y en Enero fue la víctima de un paripé rocambolesco que acabó por devolverle al filial previa renovación por un año más con la primera plantilla. Llegó Héctor Simón desde Sabadell para acabar con el mal endémico del mediocentro.

19/6/13

Dando repaso: portería y defensa

Continuidad decidida de Granero y Del Pozo. Serán ellos los que planifiquen y añadan nombres propios al nuevo intento por ascender a LFP, una vez ha quedado olvidada de nuevo la figura tan necesaria del director deportivo. Serán días de rumores, pero antes que nada, Granero ya ha anunciado que lo primero de todo será hablar uno por uno con los que fueron sus futbolistas hasta el Lunes, y explicarles los planes del Club para con ellos. Antes de entrar, dejar salir; también comprobar lo que ya tenemos en casa antes de buscarlo fuera.

Por tanto, primero tocará analizar cuál ha sido el papel individual y colectivo de la plantilla que recién acaba de terminar su etapa en el Real Oviedo. Analizar roles, actuaciones, también las causas de estos rendimientos y lo que podrán dar determinados futbolistas de cara al curso que viene. No se trata de garantizar continuidad porque sí, quien no garantice un mínimo no se ha de quedar por decreto. Pero el ahorrar movimientos innecesarios será tiempo ganado de acoplamiento, adaptación a la exigencia del Club e implicación con la causa oviedista.

Todo apunta a que Granero querrá plantilla corta y aportación de futbolistas del Vetusta. Veremos si es la tendencia, o una simple declaración de intenciones que se queda en nada, como ocurrió en años anteriores. Alguno llama a la puerta, desde luego. Sigue eso la línea de buscar primero lo que ya está en casa.

18/6/13

Director deportivo, el olvidado

Apenas 48 horas después de la eliminación en Eibar, el oviedismo ya está ansioso por conocer cuáles serán las armas para el intento del año que viene. Unos pendientes del Grupo Carso y su grado de implicación, otros atentos a las palabras de Toni Fidalgo en lo que a la confección de la futura plantilla se refiere. Listas de altas y bajas, empieza el baile de nombres y no son pocos los futbolistas en las agendas de los aficionados de cara a reforzar al equipo. Aquí evitaremos el juego, lo primero será evaluar el rendimiento de la plantilla y analizar puntos mejorables y roles a asignar.

Pero siempre nos han enseñado que las casas nunca hay que empezar a construirlas por el tejado. En fútbol se va de la 'A' a la 'B', y de ahí a la 'C'; saltarse pasos no hace ir más rápido. En ese sentido se pronunció el presidente cuando dice que la figura del director deportivo "es prescindible en Segunda B". Unos hablan de sueldo innecesario,  se apoyan en el ahorro del Club para encomendar esa misión a otro trabajador que ya está dentro; en este caso sería Carmelo del Pozo siempre que Granero continuase como entrenador azul. Ya desempeñó esa función en el Hércules, posee informes de futbolistas como para ser reconocido como un hombre que controle el mercado.

Pero por primera vez en mucho tiempo el Real Oviedo tiene una solvencia detrás. Ha sido esta la temporada de la salvación económica, la que asegura la viabilidad del Club en el medio plazo. Situación idílica para sentar las bases del futuro de la entidad, sobre todo cuando se ha fijado una meta a lo lejos, que no es otra que el retorno a Primera División en un futuro próximo. Nadie dudará de la capacidad de Del Pozo para rastrear el mercado, pero: ¿qué pasará si Granero es cesado de su puesto? ¿Habrá que volver a empezar de cero cuando llegue un nuevo entrenador con nuevos gustos? Con el cargo de preparador físico como puesto oficioso, ¿es la persona ideal para crear lazos entre primer equipo, Vetusta y Requexón, sabiendo que su presencia va ligada a la de Granero?