28/2/10

Real Oviedo 2-1 Sporting 'B': otro infarto azul

Final de infarto, otra vez la suerte de cara, se acostumbra el oviedismo a la épica pero la fortuna no siempre acompañará a los azules. En la derrota es fácil buscar culpables, los análisis de verdad se hacen en la victoria, es ahora cuando toca hacer autocrítica para poner los pies en la tierra y para estudiar por qué el Real Oviedo llega a estos límites de sufrimiento.

Cierto es que la suerte se busca y que éste Real Oviedo tiene una fe inusitada en sus posibilidades. Así ganó el Madrid de Capello una Liga remontándole al Barça de Rijkaard, no lo olvidemos. Si el fútbol es un estado de ánimo nosotros estamos en lo más alto aun con nuestros defectos. Un poco de fortuna y un poco de fe, todo suma.

Marco inigualabe, 17.274 espectadores en el Carlos Tartiere para seguir demostrando al mundo entero que la afición azul es simplemente colosal. Ambiente de Primera División, tensión propia de la máxima categoría. Dije en la previa que el ansia de ganar, convencer y vengar el resultado de la ida iba a pesar a los hombres de Pichi Lucas, y así fue. Demasiado miedo al error, demasiado respeto a encajar, vimos a un Oviedo poco atrevido y timorato que no conseguía construir el juego con fluidez. Situación idéntica a un partido de playoff, sentimiento de que no merece la pena arriesgar buscando el 1-0 porque en cualquier descuido puede llegar el 0-1. Que sirva de lección por si nos toca jugar una eliminatoria de ascenso sin el factor campo a favor.

Buen planteamiento defensivo del Sporting, superioridad numérica en el centro del campo, con Cases en la mediapunta para tapar línea de pase y Portilla y Landeira obligando a los dos medioscentros azules a recibir siempre de espalda sin posibilidad de girarse. No estuvieron cómodos ni Rubén García ni Pelayo-gran partido del chaval-, nunca pudieron conectar con la segunda línea. Los rojiblancos obligaban a que la salida azul fuese directa o por bandas. Tenía Vidales bien estudiado al conjunto carbayón, las ayudas de Carlinos y de un hombre del centro del campo cuando Xavi Moré recibía eran constantes, situaciones de 2vs1 o incluso de 3vs1 con el catalán para cortar el puñal oviedista por banda derecha.

Los de Pichi Lucas se empeñaron en buscarle cuando lo ideal hubiese sido que Xavi ‘desapareciese’ del partido; cargar todo el juego en la izquierda con el dribbling de Jandro y la proyección ofensiva de Barral, descolgar a ese costado a Manu Busto para después cambiar la orientación y forzar situaciones de 1vs1 de Moré sin posibilidad de que las ayudas rojiblancas llegasen a tiempo. Sólo una vez el extremo azul buscó la espalda de su par y la jugada casi acaba en gol. El único peligro azul llevaba el nombre de Manu Busto, suyas fueron las ocasiones de la primera parte, sobre todo tras robo en la salida sportinguista para atacar con espacios. Ya en estos primeros 45 minutos dejó ver el cántabro que éste era su partido, que algo especial tenía reservado tras ceder el protagonismo a otros en choques anteriores.

En la reanudación salió más decidido el Oviedo, sabían los jugadores que la oportunidad de acercarse al líder Alcorcón era única y no la podían dejar pasar. Fue Manu Busto, quién si no, el que abrió la lata. Galopada de Jandro desde campo propio, el ‘7’ se fue de todos aquellos que salieron a su paso; incursión por el centro, el cántabro se cae a la banda izquierda para dejar vía libre; recibe, su jugada favorita, encarar por dentro buscando el remate a portería con pierna buena. El gol es antológico, de haberse producido en otra categoría daría la vuelta al país por todas las televisiones.

Y fue entonces, con 1-0, con una afición entregada y con un rival descolocado por el cambio de sistema, cuando los azules entregaron la manija. Mismos males del último mes y medio: los de Pichi Lucas ceden la iniciativa, se olvidan de defender con balón, entregan el cuero, retrasan líneas y juegan a verlas venir, a ver qué hace el contrario. Otros equipos saben jugar a eso, su fiabilidad defensiva se lo permite, pero nosotros no. La tuvo Carlinos, también el chaval juvenil que entró al descanso. El empate se veía venir y llegó como casi siempre, a balón parado: de nuevo en un córner al primer palo encaja el Real Oviedo. Jony López se adelantó a Jorge Rodríguez y Aulestia no estuvo bien en la salida, de nuevo a nadar contracorriente con sólo diez minutos por delante.

Pichi Lucas había errado en los cambios, no cambió la inercia del partido sino que desconcertó a los suyos. Meter a Manu Busto en la izquierda es condenarle al olvido en ataque, tampoco tiene el fuelle físico que tiene Rayco para las ayudas defensivas si lo que quieres es mantener el resultado. Sustituir a Pelayo tampoco tuvo lógica, y menos por un Mario Prieto que ya no está para jugar a nivel de Segunda B, o al menos no en un equipo de zona alta. Ya con el empate entró Miguel, aquí sí acertó el mister porque el ‘9’ es un recurso en el juego aéreo, una referencia en el fútbol directo. Si está enchufado, el ‘culebra’ será de ayuda como lo fue hoy: peinó tres balones, dejó bien otros dos de cara y forzó la falta decisiva en el 95’.

Distancia ideal: a tres metros del borde del área la barrera es superable, a la pelota le da tiempo a bajar buscando portería después de pasar por encima de los rivales. Perfil zurdo, ideal para un diestro. En ausencia de Curro la falta tenía un nombre propio, todos lo sabemos. Golpeo perfecto, de crack, envolviendo a la bola, rosca justa … en cuanto salió el balón de su pie se sabía que acababa dentro salvo aparición milagrosa de Dani Laviana. No fue así, 2-1; el Real Oviedo suma otros tres puntos en el descuento que le permiten acercase un poco más al liderato, el Alcorcón ya siente la presión.



Que los cantos de sirena y las alabanzas no nos impidan ver los errores, el mal del Oviedo es crónico y necesita solución porque llegará el día en que calidad individual y fortuna no vayan de la mano. Debe trabajar mucho Pichi sobre el césped del Requexón pero también en la caseta, no es un fallo puramente futbolístico sino también mental, que mucho ojo, no se debe confundir con falta de actitud. El objetivo está más cerca, la inercia es positiva, el líder siente nuestro aliento en el cogote, pero cuidado, quien juega con fuego termina quemándose.

Foto: Álvaro Campo y RealOviedo.es

25/2/10

La última afrenta

Vuelta a la normalidad, semana de entrenamientos en El Requexón tras las excursiones por la meseta de hace siete días y las sesiones en la Ciudad del Fútbol de las Rozas y los partidos de Toledo y Cáceres. Toca de nuevo Carlos Tartiere, nos hemos hecho fuertes en casa; hacer de nuestro Estadio un fortín es el primer paso para poder luchar en la batalla. Llevamos cinco victorias consecutivas en la Ería, no cedemos puntos desde mediados de Noviembre. Buena señal.

El Domingo nos visitará el Sporting B, la humillación convertida en partido. Inadmisible que se hable de derby: el único derby del Real Oviedo es ante el primer equipo rojiblanco y no ante su filial. Denominar de esta manera el próximo partido es un paso más en la tercerización, una ofensa a casi 84 años de historia. Los medios de comunicación intentarán vender una "semana especial", un "partido de rivalidad" ... hay que evadirse de los comentarios interesados, son insultos a la Institución. Poco que ganar y mucho que perder, ninguna victoria por abultada que sea nos permite sacar pecho, un traspié como el de la ida será motivo de burla durante mucho tiempo.

Los futbolistas azules lo saben, el ansia de vengar la derrota de la primera vuelta juegan en nuestra contra, también el temor a que sean ellos quienes acaben con nuestra racha. Debemos olvidarnos de todos los factores externos, se trata de un partido más, ante un rival de la zona baja y con jugadores motivados por el escenario. Características como las de cualquier otro filial, será clave despojarles del balón y no sufrir pérdidas en la salida, no permitir que los rojiblancos se acerquen a Aulestia para no darle alas a unos chavales con desparpajo y ganas de ganarse el corazón de su afición.

Recuperará Pichi Lucas a Rubén González para el Domingo, tan solo falta Gonzalo para completar la línea de defensa previsiblemente titular. El burgalés ya trota por El Requexón, su cuenta atrás ha comenzado. En el centro del campo la baja de Curro obliga a meter una variante, Pelayo tiene muchos números para formar junto a Rubén García: oportunidad importante, la afición le reclama para dar solidez al equipo y está en el escenario ideal, es su reválida. Debe demostrar que está preparado para el reto, que el año y medio que lleva con la primera plantilla le ha servido para ganar los galones necesarios para guiar al Real Oviedo en la fase de ascenso.

La línea de tres por delante será la habitual una vez que Invernón ha superado la sobrecarga que le impidió participar ante el Cacereño; también Perona repetirá como titular. El valenciano y Manu Busto deben jugar con las amarillas, tienen los partidos ante Sporting y Tenerife para forzar la quinta cartulina; el objetivo no es otro que estar en la batalla de Puertollano y limpiarse de cara al tramo final de temporada. Un equipo grande es aquel que maneja los detalles, el cuerpo técnico debe conocer la situación y hacérselo saber a los jugadores. Visitar al octavo clasificado sin nuestros dos hombres de arriba es un riesgo completamente innecesario.

La afición está preparada, esperemos que sea la última vez que la parroquia azul vea al filial del Sporting enfrentarse a su equipo. Hay que pasar el mal trago de la mejor manera, demostrándole una vez más a toda Asturias y a España cómo es la afición del Real Oviedo. El partido del Domingo debe ser un ejemplo de entrega, animación, pasión, fidelidad, y también de civismo. No les demos a los medios del régimen ni el más mínimo resquicio por donde intentar atacarnos.

Es el momento de seguir, luchar y ganar. El Alcorcón tiene dos partidos seguidos a domicilio, Vecindario y Atlético de Madrid; Yeray y Rivas intentarán echarnos una mano con todas sus fuerzas, quieren el liderato azul como cualquiera de nosotros. Ganar es la manera de recompensarles su esfuerzo, que no sea en vano. El objetivo es vencer cada partido, no importa el cómo ni el contra quién. Aún no.

22/2/10

Entrevista a Oinatz Aulestia

Indiscutible con Lobo Carrasco, con Raúl González y también con Pichi Lucas. Dueño de la portería azul las últimas tres temporadas y las que están por venir. Es el ojito derecho de la afición, a implicación, pasión y sentimiento pocos pueden igualarle, ése es el secreto. Oinatz Aulestia no necesita carta de presentación.

- Hola Oinatz, gracias por concederle tu tiempo a OVD Magazine.

- El equipo ha cogido inercia positiva. Ésta ha sido semana de nueve puntos y los resultados de la jornada nos afianzaron en el segundo puesto. Se abre una mini brecha respecto a Guadalajara, Universidad y Conquense, el Alcorcón está a siete puntos. ¿A dónde tiene que mirar el Real Oviedo?
- “En mi opinión el equipo debe ir partido a partido. Lo primero en lo que tenemos que pensar es en hacer bien las cosas nosotros mismos, y al final de Liga estaremos donde merezcamos estar. Está claro que es inevitable mirar los resultados de otros equipos, tanto los del Alcorcon como los del resto de clubes que están metidos en los puestos de arriba.”

- El equipo sufre en exceso después de adelantarse en el marcador, parece que siempre le damos vida al contrario cuando más de cara tenemos los resultados. ¿Por qué cuesta tanto cerrar los partidos?
- “Creo que a todos los equipos les cuesta cerrar los resultados. Estamos en 2ªB y en esta categoria todos los rivales tienen calidad, ponen las cosas difíciles y los resultados generalmente son apretados. Lo importante es que el equipo está sacando esos partidos adelante.”

- El equipo ahora tiene mucha pólvora, crea peligro siempre que llega a zona de 3/4 pero encaja más goles y sufre más en la retaguardia. ¿Es posible que se aúnen ambas cosas? Parece la manta que si tapa la cabeza no llega a los pies y viceversa…
- “Lo importante son los resultados del equipo; a todos nos gustaria ganar 3-0 cada partido, pero eso es muy difícil. Antes se decía que se trabajaba muy bien defensivamente y que por eso se encajaban pocos goles, pero a la vez no se ganaba porque no veíamos puerta; y ahora se comenta que sí que tenemos gol pero que encajamos más. Creo que ahora estamos mucho mejor en general que a principio de temporada puesto que el equipo está ganando, sin más. No hay que darle tantas vueltas a las cosas.”

- La inercia del resto de rivales es negativa, o eso se deduce de los últimos resultados, tan solo el líder aguanta el tirón. La nuestra es totalmente contraria, parece que se haya instalado la velocidad de crucero desde aquella victoria en Valdebebas. ¿Qué ha cambiado en el equipo en estos meses?
- “La confianza del equipo ahora es muy alta, y se consigue a través de los buenos resultados, y éstos llegan por el trabajo diario. Se ve que el equipo físicamente está mucho mejor que a comienzo de temporada, con más chispa, y eso es gracias a Fredy, que es un gran preparador físico y un gran tipo. Creo que con Pichi tiene más libertad a la ahora de llevar una planificación y eso se nota.”

- ¿Cuánto le debéis a Pichi Lucas de esta escalada en la tabla? Dicen que una de sus mayores cualidades es que se trata de una gran motivador. ¿Es cierto? ¿Qué os dijo cuando entró por primera vez en la caseta? ¿Es muy diferente de Raúl?
- “Pienso que Pichi tiene mucho que ver en nuestra mejoría, desde su llegada al equipo el trabajo diario que se está haciendo se nota. Hay mucha competitividad en los entrenamientos, son más intensos y eso hace que la exigencia sea mucho mayor. Nos dio mucha confiaza a todos, nos hizo ver que podíamos hacer las cosas mejor de lo que las estábamos haciendo y así lo fuimos consiguiendo poco a poco.”

- El Domingo llega el partido ante el Sporting ‘B’. Para la afición es difícil enfrentarse al filial del eterno rival, vosotros tendréis ganas de revancha después de la derrota de la primera vuelta ¿Será una semana especial? ¿O la viviréis como una más con tres puntos en juego importantísimos?
- “Es una semana importante porque nos jugamos tres puntos vitales. Pero lo que está claro es que a todos los que estábamos en el Molinón en el partido de ida nos jodió muchísimo aquella derrota, y cuando salgamos al campo nos acordaremos de aquel día; eso hará que apretemos aún más si cabe.”

- Mucha gente no sabe de lo complicado que es para un portero intervenir en una acción aislada tras muchos minutos sin entrar en contacto con la pelota como es tu caso, y más cuando jugamos en el Tartiere. ¿Cómo mantienes la concentración 100% en el partido?, ¿cómo evitas que esa jugada te coja en ‘frío’?
- “‘Mucha gente no lo sabe’ no, sólo los que han sido porteros lo saben. Pero es para lo que estamos. Lo importante es mantener la concentración y seguir el partido muy metido: a mí personalmente me ayuda el estar hablando constantemente.”

- Los porteros siempre estáis en el ojo del huracán: si salváis al equipo ‘sólo’ hacéis vuestro trabajo y las alabanzas son para los que hacen el gol, pero si falláis os señalan con el dedo aunque otro compañero de campo tampoco tuviese su día. ¿Cómo logras convivir con eso? ¿Tiene algo de cierto eso de que los porteros tenéis que estar un poco locos?
- “Bueno, creo que cuando lo hacemos bien también se dice que hemos hecho bien nuestro trabajo, así que es normal que cuando fallamos también se diga que lo hemos hecho mal. A veces las criticas son buenas y nos ayudan a mejorar pero en otras ocasiones no tienen ni pies ni cabeza.”



- Se dice de vosotros que sois muy maniáticos, que muchos tenéis una serie de rituales que seguir antes de que comience el partido. ¿Eres uno de ellos? ¿Tienes alguna especie de rutina antes de saltar al césped?
- “Buff, mi ritual empieza el día antes del partido, así que en eso sí que soy muy maniático. Y en el vestuario antes de saltar al césped siempre me preparo de la misma manera, y el calentamiento también es siempre el mismo. Y por supuesto no pueden faltar los mensajes de móvil de Rubén García, que ya se han convertido en rutina.”

- En lo personal vives un momento dulce en Oviedo: eres indiscutible en la portería, se te considera uno de los mejores guardametas de la categoría y eres una referencia para la afición azul. ¿Cómo sienta ser uno de los símbolos del oviedismo?
- “No me puedo considerar ningún símbolo. Creo que los símbolos del oviedismo son otras personas como Cervero, Viti, Carlos ... a ellos no les hago ni sombra.”

- Tras las celebraciones del ascenso en el balcón del Ayuntamiento ciertos sectores de la prensa y de los vecinos pidieron tu cabeza, pero la afición nunca cesó de apoyarte y estuvo contigo en esos días difíciles. ¿Cómo los viviste sabiendo la repercusión que tuvieron aquellas palabras? ¿Volverías a hacerlo?
- “Siempre estaré agradecido a la afición por su apoyo. No tengo nada más que decir, lo dejé claro en su momento.”

- Tu primera temporada aquí fue amarga, el año no fue fácil y en el playoff pasó lo que pasó. Sin embargo fuiste uno de los ‘responsables’ de que todo el entorno oviedista creyese en la remontada ante el Caravaca. ¿Cómo se vivió esa semana en El Requexón con la destitución de Carrasco, la necesidad de remontar un 4-1 en contra y la certeza de que la afición no fallaría en el Tartiere? Porque esa presión puede resultar beneficiosa a veces … otras al contrario.
- “La semana fue muy difícil, como casi todo el año. No hicimos las cosas bien y personalmente yo no estuve al nivel que debía estar. Lo de la aficion no tiene nombre, siempre ha estado a nuestro lado.”

- En Mayo pasado pudiste sacarte la espina ante el Mallorca ‘B’. Todo el mundo te recordará por el penalty parado a Kevin pero yo siempre lo haré por el mano a mano ante Tejera en el partido de ida. ¿Qué sentiste con esas dos intervenciones?
- “El mano a mano fue una jugada muy rápida y tuve la fortuna de acertar en esa acción. Lo del penalty ya fue increíble, sentí una alegria inmensa.”

- El vestuario es una piña, es algo en lo que coincidís todos y es algo que se ve en cada celebración, en cada partido. ¿Con qué compañero tienes mejor relación fuera del terreno de juego?
- “Es cierto que en los malos momentos el grupo se hizo más fuerte y ahora eso se nota. Todos son muy buena gente y muy buenos compañeros.”

- Por último, te invito a que mandes un mensaje a la afición. Recuerda que ésta es tu casa.
- “Que sigan apoyando al equipo porque los jugadores lo daremos todo para que ellos se sientan orgullosos de nosotros.”

- Muchas gracias Oinatz por tu tiempo. Es un placer tenerte en OVD Magazine.
- “Un abrazo. ¡Hala Oviedo!”

21/2/10

Pre-Partido Cacereño - Real Oviedo

Victoria agónica en Toledo, la presión que envolvía al equipo para este partido era brutal y no por la necesidad de sumar los tres puntos sino por la obligación de no perder algo que se consideraba ganado: el 0-1 hizo que la afición carbayona contase con la victoria y nada más lejos de la realidad. Se sufrió hasta el final, ni Miguel ni el árbitro ayudaron a templar los ánimos. Es nuestro sino, siempre lo ha sido y siempre lo será.

El de hoy en Cáceres es partido trampa. Llega el Oviedo en racha, cuatro victorias consecutivas, tres de ellas con sufrimiento total. Demasiadas emociones acumuladas, pasar del sexto puesto al segundo es un éxito, rendimos visita a un equipo de la zona baja que en la ida salió trasquilado del Tartiere, todo invita a una desconexión mental de los futbolistas. No se puede vivir a máximo de revoluciones día a día, no hay persona que lo aguante.

Ganar la batalla moral será vencer el partido, Pichi Lucas tiene trabajo aunque se sabe que su mejor cualidad como técnico es la de motivador. Si los jugadores son capaces de prepararse para competir y no dar tregua, los tres puntos vendrán rumbo a Oviedo. Si por el contrario llega la relajación y la sensación de trabajo hecho, nos llevaremos un disgusto. El Cacereño no es el equipo de la primera vuelta: sus números desde finales de Noviembre son de zona alta, solamente tres derrotas consecutivas en Enero cortaron su reacción, el mal momento ya pasó. Es un equipo tan en racha como podían ser el Atleti ‘B’ o el Conquense pero juega con la baza de su clasificación para vestirse de cordero.

El campo no ayudará, el césped está en malas condiciones y se preveen lluvias en Cáceres durante la hora del partido. Invernón está descartado para jugar; aunque oficialmente no sea así, su sobrecarga y las condiciones del Príncipe Felipe le inhabilitan para vestirse de corto. Llega la hora de Jandro en la banda izquierda, hoy no es partido para Iván Ania. Lleva tres meses bestiales el ‘7’, ya sea en un costado o como delantero centro. Cumplió con creces como titular y se convirtió en un revulsivo saliendo desde el banquillo con la llegada de Perona, hoy tiene la oportunidad de establecerse definitivamente entre los once elegidos.

En defensa también habrá cambios, las ausencias de Rubén González y Gonzalo lo obligan. Jorge pasará de nuevo al lateral derecho, sufrirá ante un extremo rápido aunque las condiciones le ayudará, rasear el balón será complicado, conseguir fluidez en la circulación también. Pareja de centrales inédita, Dani Hedrera y Artabe. El primero en línea ascendente, los errores de comienzo de temporada quedan atrás, ahora es cumplidor aunque no un cerrojo. El segundo debe dejar atrás los nervios del debut, es el momento de la confirmación; ratificar las buenas maneras en la marca y en el juego aéreo y sobre todo no complicarse con el balón en los pies, nada invita a ello.

La otra duda está en el doble pivote. Salga de inicio o no, Curro no jugará los 90’, el desgaste será terrible y no está en condiciones de aguantar un partido completo. Pelayo va creciendo, se ha confirmado como la alternativa y corresponde a la confianza de Pichi Lucas. Si sigue así, terminará la temporada como titular y más en un equipo que necesita recuperar la seguridad defensiva.

El objetivo está a siete puntos. Más que nunca debemos mirar partido a partido, lo que haga el Alcorcón importará cuando el Real Oviedo sume los tres puntos, los de abajo también juegan. Es el momento.

16/2/10

El dueño del carril zurdo: entrevista a Javi Barral

Dueño de la banda izquierda, el buen momento azul coincide con su continuidad en el once tras haber pasado por altibajos a lo largo de la temporada. Vino desde Alcorcón para dar el salto con el Real Oviedo, fue designado como uno de los mejores laterales zurdos de toda la categoría el curso pasado.

Gran carrilero, también nos soluciona la papeleta como central zurdo si es necesario. Le gusta subir la banda, aquí se prodiga menos pero su vocación ofensiva es conocida. Trata bien al balón, es una opción más en la salida limpia desde atrás, el ataque lo comienzan ellos. No descuida la retaguardia, superarle en el 1vs1 es complicado para cualquier extremo de 2ªB.

- Hola Javi. Muchas gracias por atender a Ovieditis y concedernos tu tiempo.
- “No hay de qué, para eso estamos.”

- De nuevo victoria sufrida hasta el final. ¿Por qué se llega a esos límites cuando en el minuto 7 ya se gana 2-0? ¿Queréis que lleguemos vivos al playoff de ascenso o no?
- “(Risas). La verdad es que es cierto que estamos sufriendo demasiado, incluso cuando cogemos una ventaja que parece clara; pero bueno, lo importante era sacar los partidos adelante como fuera, y a partir de ahora comenzar a mejorar algunas cosas para no pasar esos apuros y no tener problemas para estar en estos puestos de playoff a final de temporada.”

- El equipo va a más, vive un momento dulce y lo que antes parecía un objetivo lejano ahora está al alcance de la mano. ¿Qué ha pasado para que se produjese este cambio con respecto a hace tres meses?
- “Lejano no creo que pareciera, al menos nosotros tuvimos claro, incluso cuando peor hemos estado, que debíamos estar entre los cuatro primeros. Pero es cierto que el equipo no terminaba de sacar los resultados esperados, y eso podía generar un poco de desconfianza. Ahora tiene que ser todo lo contrario y no tenemos que perder la dinámica positiva que hemos cogido.”

- Tenemos 45 minutos difíciles en Toledo. Ellos saldrán a muerte, al 200%; el ambiente será hostil. En los últimos partidos el equipo sale enchufadísimo y tiene facilidad para hacer gol en los primeros minutos, algo que vendría muy bien el Jueves ¿Cómo hay que plantear esta segunda parte?
- “Va a ser complicado, porque es una situación diferente a un partido normal y tenemos que estar preparados para cualquier cosa. Da la sensación de que tenemos los tres puntos ganados y aún queda mucho por pelear, que en 45 minutos puede pasar de todo (me acuerdo de los 7 minutos del Real Madrid-Real Sociedad). Ellos saldrán muy fuertes porque van por detrás en el marcador, y la mejor manera para frenarles es que vean que en cualquier jugada podríamos rematar el partido.”

- Ellos podrán hacer tres cambios y nosotros sólo uno; tendrán muchas más variantes para tan poco tiempo. ¿Alguna vez has vivido alguna situación parecida?
- “No creo que les beneficie demasiado porque un futbolista que juegue 20 minutos no tiene que estar mejor que uno que juega 45. ¿Haber vivido algo parecido? Una vez en juveniles nos suspendieron un partido cuando quedaban 10 minutos, y el resultado se quedó igual, así que firmo que esta vez pase lo mismo, aunque significaría volver a sufrir (risas).”

- La rutina pre-partido deberá ser distinta: calentamiento más largo y más exigente de lo habitual. La activación deberá ser máxima desde que bajéis del autobús. ¿Ya os ha comentado algo el cuerpo técnico?
- “No nos han comentado nada aún, ya habrá tiempo. Supongo que hablarán entre ellos qué es lo más adecuado, y nosotros haremos lo que nos manden. De todas formas, no creo que el calentamiento varíe mucho porque en un partido normal también calientas para salir ya al 100% desde el primer minuto.”


- Puede ser una semana de nueve puntos si se remata en Toledo y se consigue la victoria a domicilio en Cáceres. ¿Sería el momento de mirar al primer puesto?
- “Primero tenemos que sacar el partido de Toledo, y luego ya pensaremos en el Cacereño. El primer puesto es algo que ahora parece complicado, pero nosotros tenemos que intentar sumar el mayor número de puntos posibles, para que, si hubiese alguna posibilidad intentar pelear la primera plaza con el Alcorcón, que la verdad que está muy fuerte y nos será difícil quitarle esa plaza tan importante.”

- No paramos de repetir que hay que ir partido a partido, y es cierto. Pero después de lo que hemos pasado nos es imposible no hacer cálculos y cábalas. ¿Cómo se vive eso en el vestuario? ¿Sois capaces de dejar de lado la calculadora?
- “Nosotros está claro que vemos cómo vive la gente cada partido, y la ilusión que se genera en cuanta las cosas van saliendo bien. Pero sí creo que somos conscientes de lo que tenemos que hacer cada semana, sin pensar demasiado en lo que venga más adelante. Aunque ya te he dicho antes que si preguntas a cada miembro de la plantilla, todos estamos convencidos que vamos a entrar en el playoff.”

- Los inicios fueron difíciles para el equipo y para ti. Entrabas y salías del once, alternabas el banquillo con el puesto de central y el del lateral. Así es difícil dar el máximo. ¿En algún momento pensaste que te podías llegar a arrepentir de abandonar Alcorcón? Aquí no tenías la continuidad esperada y ellos eliminaban al Madrid en Copa mientras se colocaban en la parte alta de la tabla cuando nosotros deambulábamos por la zona media-baja.
- “Nunca me arrepiento de las decisiones que tomo, sean más o menos acertadas. Y en este caso menos aún, porque el Real Oviedo no se asemeja a ningún otro club de esta categoría, y vine aquí para vivir como mínimo un playoff (ojalá sea el ascenso). He pasado momentos difíciles, sobre todo cuando con la marcha de Raúl dejé de entrar en el once. Yo fiché gracias a él porque le había tenido de entrenador durante dos años y me conocía muy bien. Pero confiaba en que trabajando duro me volvería a llegar una oportunidad. Así fue, y ahora a seguir apretando porque en el fútbol si no estás a tope cada partido, cuando te quieres dar cuenta estás de nuevo fuera.”

- Ahora la cosa ha cambiado en todos los aspectos. Entraste en el once para no salir, el entrenador apuesta por ti y le da la oportunidad a Artabe en el centro con tal de no moverte de la banda. Cada vez se te ve con más seguridad, sobre todo a la hora de incorporarte al ataque.
- “Bueno, la verdad que me considero un lateral bastante ofensivo, pero esta temporada no estoy interviniendo tanto en ese aspecto como en otros equipos (en Alcorcón parecía extremo (risas)). También se debe a las características de las plantillas, y en este caso nosotros tenemos gente muy desequilibrante arriba, y a veces es mejor que los de atrás guardemos algo más la posición para mantener el equilibrio.”

- El fútbol es un estado de ánimo. El equipo tiene confianza y ahora cada vez que llega a zona de 3/4 crea muchísimo peligro cuando ése fue el déficit durante el resto de la temporada. ¿Es algo que habéis trabajado mucho durante los entrenamientos?
- “Ya te digo; ahora cada vez que atacamos se ve esa sensación de que va a pasar algo, quizás porque haya más confianza, sí. Está claro que todo se trabaja, pero luego somos los jugadores los que tenemos que reflejarlo en el campo.”

- A cambio, la defensa está más expuesta y recibe muchos más goles que a principio de temporada, aunque soy de los que piensa que las ocasiones recibidas son más o menos las mismas que entonces. ¿Es algo que os preocupa en el vestuario, o créeis que es una simple racha?
- “No. Intentamos mejorarlo, pero la verdad es que los goles recibidos son más por fallos puntuales que por un mal trabajo defensivo. Además, muchas veces para tener mayor potencial arriba tienes que descuidar un poco la parte de atrás. Así que no creo que tengamos que estar especialmente preocupados aunque claro que tenemos que mejorarlo.”

- ¿Qué nos puedes decir de tu compañero Ernesto? Tienes en él a un ‘rival’ por el puesto en el futuro aunque ambos podrías ser compatibles si uno adelanta su posición.
- “Ernesto creo que tiene muy buen futuro, tiene unas cualidades muy buenas, y mejorando algunas cosas, que está a tiempo, puede llegar a ser un lateral de muy buen nivel. Compatibles … eso ya es más complicado; al menos en mi caso no me veo jugando en una posición más adelantada, quizás él sí, no lo sé, pero bueno, eso ya es pensar demasiado lejos. Si seguimos compitiendo por el puesto será buena señal porque significará que ambos seguimos en este club.”


- El vestuario es una piña, se os ve en cada celebración, en cada acción, todo son apoyos. ¿Tan importante es la unión de la caseta, o es una frase hecha más?
- “Es cierto. Está claro que las cosas pueden ir bien aunque no haya buen ambiente en el equipo, pero si lo hay es mucho más fácil ya que se nota en cada entrenamiento y en cada partido. Y eso junto a la unión con la afición es importantísimo, y se ha notado sobre todo en algunos partidos como el del Atlético de Madrid.”

- Siempre suelo preguntar en las entrevistas cuál es el compañero que más destaca técnicamente, o como líder espiritual del grupo, así que contigo voy a cambiar. ¿Cuál es el más bromista de la plantilla?
- “(Risas). ¡Hay unos cuantos! Yo me río mucho con Dani y con Manu, pero hay alguno más que tampoco se queda corto.”

- Por último Javi, mándale un mensaje a esa afición que siempre está con vosotros.
- “Quién soy yo para decirles nada (risas). Sólo que disfruten del buen momento que tenemos ahora, y que no tengo duda de que nos apoyarán igual que siempre en algunos momentos que vengan más complicados, que seguro que alguno tenemos. Que estén seguros que por nuestra parte vamos a dar todo lo que esté en nuestra mano para conseguir el objetivo que todos queremos.”

- Muchas gracias por tu tiempo y tu atención, de verdad. Ha sido un auténtico placer.
- “Gracias a ti Nacho.”

Fotos: Álvaro Campo y Magazine Oviedista

14/2/10

Real Oviedo 3-2 Conquense: victoria clave

Partido difícil, rival en racha, en puesto de playoff. Llegó el Conquense sin hacer excesivo ruido porque accedió al cuarto puesto durante semana, la euforia era oviedista por haber llegado el Domingo pero quienes ocupaban puestos de privilegio eran los manchegos. Por suerte, cuerpo técnico, jugadores y afición están alerta, todos sabíamos de la importancia de este partido y el Tartiere no defraudó. Más de 9000 espectadores desafíando los 2ºC del comienzo, alguno menos al final.

Inicio de tanteo, el Conquense mostraba intenciones de quitarle el balón a los azules y dominar el juego. Pero si por algo destaca éste Real Oviedo es por la pegada; como ya destaqué la semana pasada nuestro talón de Aquiles es ahora nuestra mayor virtud. Defensa adelantada, diagonal al espacio de Xavi Moré y pase de ‘quaterback’ de Curro; control de genio, la pincha como los ángeles, en otra categoría la jugada saldría en todas las televisiones. Define perfecto, toque rápido para evitar al central y la salida del portero, 1-0 y todo de cara a los cuatro minutos.

El tanto fue un mazazo para el Conquense, todavía estaba asimilándolo cuando Xavi Moré encaró en el 1vs1, es diferencial; la puso en el corazón del área pequeña para que Perona finalizase. No nos olvidemos del mérito de Manu Busto en el tanto, desmarque de arrastre para llevarse consigo a dos rivales y permitir que Jorge recibiese solo. 2-0 a los siete de partido, sensación de trabajo hecho y de camino de rosas cuando quedaba mucha tela por cortar.

Liberación para los blanquillos, ausencia de presión, todo por ganar y nada que perder. Empezaron los de Eloy a hacerse con la posesión, Elías y Cubillo manejaron el centro del campo con la ayuda de la línea de tres mediaspuntas pidiéndola a las espaldas de Curro y Rubén García. Silva, Gato y Juanjo con libertad para bajar a recibir, ninguno se abría sino que trenzaban por dentro; los azules corrían detrás de la pelota. Dejaron los manchegos a Martins para la finalización, buscando el desmarque a la espalda de Jorge partiendo desde la posición de Artabe.

Buen partido el del central, debutar hoy era un examen difícil y lo pasó sin complicaciones. Expeditivo en el juego aéreo, no pasó apuros por abajo y no se complicó con la pelota en los pies, no arriesgó lo más mínimo porque las responsabilidades en la salida hoy debían de ser para Jorge Rodríguez. Demostró Artabe que se puede contar con él, que es una posibilidad más y no sería descabellado verle de nuevo en Cáceres por la sanción de Rubén González. Entrará de nuevo si Gonzalo no llega.



Sabemos que sufre este Real Oviedo sin el balón. Sin posesión, Rubén García, Curro o Manu Busto pierden el sentido del juego, hacerles correr detrás de la pelota es condenarles al sufrimiento. Nos quemaba la bola en los pies, el Conquense adelantó líneas, presionó arriba con muchos hombres y el recurso del pelotazo en largo fue la tónica habitual. Jorge debería haber aportado más tranquilidad en la salida, Xavi, Invernón y sobre todo Manu debieron ofrecerse más. Le dimos alas al rival, no creaban peligro pero sí ‘run run’ en cada llegada, en cualquier jugada aislada podía llegar el susto. Y llegó. Falta lateral, nos ganan la partida por arriba y dos rivales se plantan sólos ante Aulestia; ninguno llega al balón pero en la salida el guardameta choca con el punta, el árbitro señala un lamentable penalty y deja todo abierto para la segunda mitad.

Misma tónica en la reanudación, tan sólo una oportunidad de Busto tras robo en la salida de balón manchega nos hizo ver posible el 3-1; las sensaciones eran las mismas que en la primera parte, mover el banquillo era necesario porque la dinámica era peligrosa. Entró Jandro para meter una marcha más, para aportar desborde por banda. Una vez más hay que destacar la temporada del ‘7’: en menos de diez minutos provocó la pena máxima y después anotó el 3-1 tras el rechace del lanzamiento desde los once metros de Curro. Necesario otro chutador desde esa distancia, el extremeño sólo tiene dos opciones y siempre va a piñón fijo en lugar de jugar con el portero.

Entró Pelayo, cambio habitual en las últimas semanas, el Jueves será titular y no sería extraño que Pichi Lucas comienze a apostar por él en el once inicial más habitualmente. Centímetros, juego aéreo y coberturas, ayuda para no exponer a los centrales y juntar al equipo, el objetivo era proteger a Aulestia y evitar el correcalles. Llegó la tranquilidad, comenzaron los azules a tocar y vinieron los mejores minutos, el Conquense se fue del partido y el cuarto tanto pudo llegar en un par de ocasiones.

Pero sufrir es nuestro sino, es lo que somos. Artabe renqueante, no aguanta la explosividad de una salida y Martins se la lleva al espacio, encara a Aulestia sabiendo que el vasco no arriesgaría por tener una amarilla y define con tranquilidad a pesar de que Rubén González estuvo a punto de salvar sobre la línea. A muchos se nos vino a la cabeza el gol de Roberto Baggio a Zubizarreta en USA’94 con Abelardo intentando cortar bajo palos. 3-2, cuatro minutos de descuento y nervios a flor de piel. Tuvieron una, Rubén despejó providencialmente en el segundo palo cuando ya estaban listos dos rivales para remachar. Final feliz.

El Real Oviedo vuelve al cuarto puesto, nueva jornada redonda tras los tropiezos de Universidad de Las Palmas y Guadalajara. Rematar el 0-1 en Toledo nos coloca segundos y con jornadas por delante para iniciar la caza del primer puesto. Vital los 45’ del Salto del Caballo, hay que hacer bueno el tanto de Manu Busto en la nieve. Vamos a más, confianza por las nubes, afición volcada … impossible is nothing. Hay que seguir, luchar, entramos en la recta final , cada partido es importante; el calendario ahora da un respiro, sumar de tres en tres es el camino.

Fotos: Álvaro Campo

10/2/10

Primera batalla, recomponer la zaga

Plantilla corta, ausencia de recambios en dos puestos de la retaguardia, José Manuel se jugó la carta de la polivalencia y el riesgo tiene consecuencias. Ante el Conquense Pichi Lucas deberá apostar por una defensa inédita; las ausencias de Gonzalo y Dani Hedrera dejan a Jorge Rodríguez como único central puro a parte de Artabe, recién incorporado desde el filial y que aún no ha debutado con el primer equipo.

Es decisión del entrenador si apostar el cambio hombre por hombre en el centro de la zaga para no tocar el resto, o si por el contrario, decide modificar roles y mover de sitio varias piezas clave del once que se ha afianzado como el titular y que ha metido al Real Oviedo a los puestos de playoff de ascenso a Segunda División. No tiene muchas opciones Pichi Lucas, cuatro posibles variables para la zaga, no hay más.

PLAN A

Opción conocida, fue tónica habitual a principio de temporada y es la que menos riesgo conlleva pues supone apostar por jugadores veteranos para los que la presión no es nueva. Partido clave, máxima tensión, más de 10.000 espectadores en el Tartiere … la experiencia será un grado.

Rubén González y Jorge Rodríguez son fijos en sus puestos naturales, lado diestro de la zaga para ellos. Javi Barral abandona el lateral para pasar al centro, perfil zurdo: aportará velocidad, salida de balón, podremos adelantar unos metros la línea de presión; por el contrario, perderemos juego áereo, marca y colocación. No es central zurdo pero cumplió sin estridencias en las primeras jornadas, puede ser un buen parche para salir del paso aunque perdemos a un magnífico lateral.

Armando Invernón en el carril izquierdo, misma posición que ocupó durante prácticamente media Liga y que le llevó al ojo del huracán. No fue bueno su rendimiento, aunque parezca mentira su perfil defensivo fue un hándicap, incapacidad para ayudar en la salida de balón y dar profundidad a la banda. Como volante no queda retratado, no tiene tantas obligaciones en la creación y su espíritu de sacrificio suman a la hora de presionar y ayudar a su lateral.

El cambio de posición de Invernón obliga a modificar también el centro del campo. Dos hombres para un puesto, Jandro e Iván Ania. El primero jugaría en la derecha para que Xavi Moré jugase a pierna cambiada; el segundo en su posición natural, calidad y técnica al servicio del equipo.



PLAN B

Recambio hombre por hombre, no tocas al resto del once, mantienes roles y la confianza que supone afianzarse en un puesto y ver que las victorias llegan. Significaría la oportunidad para Artabe, central del Vetusta y desde la semana pasada con ficha del primer equipo para llenar el cupo de Sub-23. Apostar por él sería una queja pública de Pichi Lucas a la confección de la plantilla, es jugador de la primera plantilla por las circunstancias, no entraba en las quinielas a principio de temporada.

Juego áereo, contundencia; es su posición natural, lleva entrenando con el ‘A’ casi todo el año así que no es necesaria adaptación. Juegan en su contra la inexperencia, debutar ante 10.000 personas en un partido clave puede ser un honor pero también una presión excesiva, estaría mirado con lupa. Craso error, las responsabilidades deberían ser para otros y no para el chaval … pero así es el fútbol. Pichi Lucas le tiene en cuenta, lo ha dicho durante la semana. Tendrá sus opciones.

PLAN C

Javi Barral como central zurdo, la apuesta para el lateral no sería Invernón sino Ernesto. Ya sabe lo que es ser titular en partido de Liga, fue dueño del ‘3’ ante Cacereño, Sporting ‘B’, Tenerife ‘B’ y Cerro Reyes; después desapareció de las convocatorias sin explicación alguna para ser uno más del Vetusta, para ayudar en la lucha del filial por ascender a Tercera. Armando seguiría como volante en el mediocampo.

Destaca por su alegría ofensiva, facilidad para jugar a pocos toques y dar salida desde atrás, no tiene reparos en pasar de centro del campo y apoyar al volante. Los problemas llegan cuando el rival busca su espalda, no domina el juego de posición pero lo suple con velocidad, estaría por ver su rendimiento ante un equipo de calidad y que le busque las cosquillas.

Ernesto sería mi apuesta sin ninguna duda. Das continuidad al centro del campo, colocas a un chaval con futuro en su posición natural y cubres el parche del centro de la zaga con alguien con experiencia en la posición.


PLAN D

Mantener la colunma vertebral, cubrir la baja de Dani Hedrera sin tocar al resto. Si Pichi Lucas apuesta por ello pero no se decide a darle la alternativa a Artabe, la solución sería colocar junto a Jorge a Pelayo o Mario Prieto.

El primero ya formó pareja de centrales en el partido de ida tras la expulsión de Gonzalo y quedándose el Real Oviedo en inferioridad; aguantó el tipo, 0-0 y expediente cubierto. Garantiza salida de balón e ímpetu, sufriría en exceso con balones a la espalda y en las ayudas al lateral. El segundo fue un recurso la temporada pasada, quedó retratado en el partido de Copa del Rey ante la Ponferradina en el Tartiere: pierde el sitio con frecuencia, rompe el fuera de juego y es demasiado agresivo en sus acciones, también penaliza en la salida; tan solo ayudaría en el juego áereo y en el corte. Opción totalmente descartada si yo fuese el entrenador.

Apuesta Ovieditis: Aulestia; Rubén González, Jorge Rodríguez, Javi Barral, Ernesto.

7/2/10

Racing 'B' 0-1 Real Oviedo: volvemos a playoff

Objetivo mínimo alcanzado por el momento, el cuarto puesto ya es nuestro teniendo aún pendiente de cerrar el duelo de Toledo, 45 minutos para hacer bueno el 0-1. Demasiado tiempo ha pasado sin vernos donde estamos, 99 jornadas en Segunda B para lograr lo básico. Está bien que se dispare la ilusión pero no la euforia; aún no hemos hecho nada.

Inicio trepidante, intensidad máxima y Xavi Moré a punto de inaugurar el marcador a los dos minutos. Dimos el primer susto pero no supimos hacernos con el partido, bajar revoluciones, controlar la posesión y hacer al Racing ‘B’ correr tras nosotros. Es lo que sabemos hacer, tenemos jugadores para ello; si normalmente es una prioridad, ante un filial debe ser obligación. Rival joven pero descarado, con mucha calidad técnica y ganas de hacerlo bien en un ambiente nunca visto para ellos; si se les da alas te pueden crear un problema.

San Miguel puso a Espólita y Eneko sobre Curro y Rubén, marca al hombre para cortar la fluidez azul. Campo largo y estrecho, los cántabros adelantaron líneas y presionaron arriba, salir desde atrás jugando parecía misión imposible. El objetivo era claro: robar en zona de 3/4, transición rápida y aprovecharse de la lentitud de nuestros centrales. Casi lo consiguen un par de veces pero Aulestia estuvo ahí como siempre. El atrevimiento conlleva riesgos, Perona cayó en fuera de juego pero a punto estuvo de plantarse dos veces en situación de 1vs1 ante el guardameta Marc Martínez.

No conseguíamos salir, sus ayudas llegaban rápido y el balón no duraba en nuestros pies. Sólo nos sentíamos cómodos en zona de 3/4, damos la sensación de peligro que no dábamos antes. Xavi Moré estuvo incisivo, siempre busco el desborde ante su par, aportó la profundidad que no aportó Invernón en el otro costado. Banda fuerte y banda débil, Pichi Lucas imita a Schuster aunque con los laterales cambiados. Manu Busto comenzó a dejarse ver entre líneas, el cántabro se iba sintiendo cómodo y se entiende a la perfección con su compañero Perona. Buen partido del valenciano, participativo y genial en el desmarque sin balón, sólo le faltó que le llegase ese último pase.

El peligro llegaba a balón parado, dos faltas de Curro en las que los más de 1500 oviedistas desplazados a La Maruca cantaron el gol. Casi perfecta la primera, balón al corazón del área, trayectoria para ponerla entre el área pequeña y el punto de penalty, de las que el portero duda si salir o no; diez centímetros más baja y cualquier toque la hubiese metido dentro. La segunda en lanzamiento directo: perfil para un zurdo, ante la ausencia de Iván Ania Curro asume responsabilidad. Balón por fuera de la barrera, rozando el poste izquierdo de la portería cántabra.

Fiel reflejo de lo que estaba siendo el choque es la acción del 0-1. Balón en los pies de Dani Hedrera, el jerezano se queja ante la falta de movimientos de sus compañeros, nadie baja a buscar y nadie la pide, el atasco es un hecho. Balón largo desde atrás, mal despeje y Manu Busto al espacio. Definición de crack, control y golpeo sin dejarla botar, balón cruzado al palo largo, imparable. Chispazo, uno más del cántabro, para decidir el partido. Tuvo más en la segunda parte, partido de ‘10’ de un Manu que crece a pasos agigantados. Atrás quedan las dudas de algunos, aquellos que le calificaban jugador “de mentira”.

Segunda parte con dudas, ir a por el segundo o guardar la ropa. La tuvieron Perona y Busto tras una gran acción combinativa pero el cántabro se topó con el suplente Pablo López. A partir de ahí, iniciativa local. Los de Pichi Lucas renunciaron a la pelota y el filial se estiró, achuchó pero apenas inquietó salvo en dos acciones a balón parado: una falta botada por Luisma que atajó muy bien Aulestia y una acción ensayada, la ‘de Juande Ramos’ en la que el mismo Luisma no acertó a rematar desde el punto de penalty con todo a favor. Se necesitaba un revulsivo desde el banquillo, el cansancio hacía mella y la dinámica no era buena aunque la inquietud llegase más por lo corto del marcador que por el acoso racinguista.



Entraron Pelayo y Jandro por unos cansados Curro y Xavi Moré, se juntaron las dos líneas de cuatro y se ganó en solidez. Arriba los de siempre para buscar la contra, la sentencia casi llega en carrera de Manu Busto pero el chut salió rozando el palo derecho. Fue la última intervención del cántabro, en ese momento le sustituyó Miguel. Los tres sustitutos estuvieron bien pero volveré a destacar a Jandro: volvió al banquillo a pesar de ser de los mejores en el último mes debido al ‘efecto Perona’. Se sacrificó en las ayudas a Rubén González, provocó la expulsión de Osmar y casi cierra el choque con una cabalgada para enmarcar por banda derecha con un centro al que no llegó Perona por poco. Debe contar más el ‘7’, quizá ante el Conquense vuelva al once titular ante la baja por sanción de Dani Hedrera: Barral central zurdo e Invernón lateral, Ernesto en la recámara.

Duelo vital el próximo, el Conquense lleva 21 puntos de los últimos 30 y parece el quinto aspirante a día de hoy ante el bajón de Leganés y Atlético ‘B’. Llevar 10.000 al Tartiere debe ser un hecho, enganchar a los rezagados y crear ambiente de ascenso de aquí al final. Si el Estadio empuja todo es posible, lo comprobamos ante el equipo de Rivas. Una semana para sumar 9 puntos: Conquense, Toledo y Cacereño. Si se sale airoso ni el primer puesto sera utópico, de momento el segundo también está a tiro. Es el momento.¡Ahora, ahora, ahora Oviedo ahora!

2/2/10

Días de gloria: Real Oviedo 1-0 Genoa CFC

Noche mágica, el Real Oviedo debuta en competición europea. Los anteriores formatos nos privaron de ello, en los años 30 y 40 hubiésemos sido habituales en los viajes por el Viejo Continente. Enfrente otro debutante, el Genoa CFC italiano.

Fiestas de San Mateo, Copa de la UEFA, 6000 tifosi apoyando a su squadra, todo estaba listo para que los carbayones viviésemos una noche inolvidable. Apenas recuerdo nada sobre el partido, con tres años que tenía por entonces sólo puedo degustarlo a través de las hemerotecas y las palabras de los que tuvieron el placer de disfrutar aquél partido. No tengo duda de que yo también viviré momentos así, es cuestión de tiempo.

Ciudad volcada, el ansia porque comenzase era latente, muchos años esperando ese día. Jabo Irureta tenía las bajas de Antonio Rivas y Gracan por lesión, así que el once azul fue el siguiente: Viti, Zuñiga, Luis Manuel, Jerkan, Gorriarán; Elcacho, Berto, Bango, Vinyals; Carlos y Lacatus. También dispusieron de minutos Paco y Jankovic durante la segunda parte; Zubeldia, Sarriugarte y Sañudo completaron la lista de 16 privilegiados. El Genoa también era novato pero contaba con grandes futbolistas como el checo Skhuravy, el ‘azzurri’ Eranio o el campeón canarinho Branco, que no pudo estar en el Tartiere por lesión. Formaron los italianos con Braglia; Torrente, Carícola, Signorini, Ferroni; Eranio, Ruotólo, Bartolazzi, Onorati; Aguilera y Skuhravy.

Decía Jabo en la previa que el objetivo era conseguir una renta de dos goles teniendo claro que “la eliminatoria se decidirá en la vuelta”. El tiempo le dio la razón, aunque a falta de un minuto para que se cumpliesen los 180 la eliminatoria estaba teñida de azul a pesar de Schmidhubber.



Comenzó el duelo con una espectacular demostración de los tifosi que puso en pie al Carlos Tartiere. La cordialidad entre aficiones fue un hecho, también en el partido de vuelta donde más de 1000 oviedistas acompañaron al equipo en el Luigi Ferraris. La primera ocasión del choque fue para los italianos, en un remate de cabeza de Skhuravy que se fue rozando el poste izquierdo de Viti tras centro de Aguilera. Pero no fue esa la tónica de la primera mitad, sino más bien al contrario. El Real Oviedo llevó la iniciativa y Carlos dispuso de dos claras oportunidades que el meta Braglia desbarató. Los de Jabo Irureta estaban bien plantados en el terreno de juego, controlaban la posesión y el propio Carlos y Vinyals por banda izquierda ponían en apuros a la defensa italiana.

Llegó el tanto azul en el minuto 44: córner botado desde la derecha por Lacatus, Gorriarán no llega al remate en el primer palo, pero Bango, tras un rechace, tiene el honor de conseguir el primer gol oviedista en competición europea. Un tanto que hacía justicia y que desató la locura en el Tartiere. Pudo llegar el segundo antes del descanso, Carícola cometió penalty sobre Lacatus pero el rumano, en vez de dejarse caer o proseguir con la jugada, se enzarzó con el defensa italiano en una acción que bien pudo costarle la expulsión.



En la reanudación se inviertieron los papeles. El Real Oviedo cedió la iniciativa, el Genoa se hizo con el control de la pelota y buscó el empate. Los primeros minutos fueron de acoso y derribo: en el cinco Viti salvó un chut lejano de Carícola, en el seis Vinyals sacó bajo palos un remate de cabeza de cabeza de Eranio. No conseguían los azules llevar peligro a la contra, el 1-1 parecía cercano y sólo Viti y la falta de acierto de los italianos impideron un empate que hubiese deslucido el debut europeo del conjunto carbayón. Los cambios no invirtieron la tónica, si bien las crónicas narran la buena actuación de Paco en la más de media hora que estuvo sobre el césped del Tartiere.

Al final todos contentos: nosotros conseguimos vencer ante nuestra afición, los italianos llevaron la eliminatoria abierta al Luigi Ferraris. La historia del partido de vuelta también la repasaremos, pero no ahora.

Supo a poco la única participación europea del Real Oviedo, todos tenemos la sensación de que aquél equipo debió llegar más lejos y también repetir en años posteriores, sobre todo en la 93-94 y la 94-95. No supimos valorar justamente en aquellos años todo lo que teníamos, no lo exprimimos al máximo. No caeremos en el error la próxima vez, tenedlo por seguro. Algún día el Genoa se cruzará en nuestro camino, ellos también pasaron por una situación parecida a la nuestra y vuelven a pasearse por Europa. Nosotros tenemos más obstáculos, más dificultades, tardaremos más tiempo, pero lo conseguiremos y la felicidad será mayor aún que la suya.

1/2/10

Real Oviedo 4-3 Atleti 'B': paso de gigante

Partido vibrante, de ida y vuelta, de los que hacen afición y enganchan a la grada pero que no gusta a los entrenadores; no hubo más que ver la cara de Pichi Lucas en rueda de prensa. Toma y daca, fallos defensivos que propiciaron un intercambio de golpes que por desgracia para el espectadores ya no se suelen ver en el fútbol de hoy en día. La épica volvió al Carlos Tartiere.

Comienzo de partido parecido al de Alcorcón, con el Real Oviedo enchufado y en busca de un gol tempranero que esta vez sí llegó. Excelente el golpeo con la izquierda de Xavi Moré: seco, pegado al palo. Gran actuación del catalán que reivindicaré más tarde. El mérito de ese tanto es una vez más de Jandro, de nuevo perfecto en su función de ‘9’, aguantando la pelota de espaldas a portería y jugando de cara con sus compañeros; perfecta función de hombre boya. Si sigue así habrá que dejar de verle como un jugador de banda para darle el rol de delantero centro con posibilidades.

El dominio era azul, el filial colchonero sufría sin la pelota y sólo inquietaba cuando Cedric era capaz en encarar en el 1vs1 a Rubén González, que más tarde completaría una muy buena segunda parte. Pero los regalos están a la orden del día, encajar a balón parado parece que también. Algo habrá que hacer en las defensas de estrategia porque la marca zonal no funciona, se encajan demasiados goles en saques de esquina y sin ese debe el Real Oviedo estaría peleando por el primer puesto. Este tipo de marcaje requiere una tensión y una concentración máximas de todos los jugadores, uno no puede estar esperando que la pelota le llegue sino que debe atacar él a la bola. Quizá la solución sea la marca hombre a hombre: garantiza la tensión de cada futbolista porque el que pierda la marca quedará retratado y será señalado como culpable. El Káiser Gonzalo se duerme en el primer palo e Invernón da dos pasos hacia dentro letales en el segundo poste, 1-1 y vuelta a empezar.

El Atleti ‘B’ consiguió quitarnos la posesión, estábamos a su merced y el Real Oviedo no sabe vivir sin el balón. Tan solo las galopadas de Xavi Moré por la derecha eran capaces de despertar del letargo a los azules, el descanso era necesario para resetear y recuperar las sensaciones de los primeros minutos. Pero en la reanudación segundo regalo, esta vez de un Jorge Rodríguez que lleva una temporada excelsa pero que acumula errores en los tres últimos choques ligueros. El contacto es ligero, quizá no suficiente para pitar penalty, pero existe; ya en la primera mitad estuvo a punto de cometer otro sobre Perea, y el fallo es suyo por arriesgar demasiado en el área.

Por fortuna, si algo está distinguiendo al conjunto de Pichi Lucas en los últimos tiempos es la capacidad de reacción, es capaz de crecerse en los momentos delicados. El Tartiere se vino arriba, empujó como nunca y cuando afición y equipo son uno, el rival debe ponerse en lo peor. Genial de nuevo Manu Busto, se desenvuelve a las mil maravillas como segundo punta, su asociación con Xavi Moré y Jorge Perona promete dar muchas alegrias a los carbayones. El cántabro es capaz de decidir con una acción individual o dando el último pase como hizo ayer; fue determinante en el segundo y tercer gol. Jugador de destellos, de apariciones, está dando la razón a quienes pedíamos para él tiempo y continuidad como ‘10’.



Con el 2-2 se acabaron las tácticas. Ambos equipos partidos por la mitad, moneda al aire puesto que el partido podía caer de cualquier lado por mucho que el dominio fuese azul; el Atleti podía machacar a la contra aunque Don Antonio nos hiciese un favor sustituyendo a Perea y cambiando a Cedric de banda. El centro del campo apenas existía, Curro y Rubén García intentando enlazar, la ayuda de los volantes desaparecía, la separación entre líneas de los dos equipos recordaba a un partido de colegio: cuatro arriba, cuatro abajo y dos en el medio a verlas venir. Mojó Jorge Perona, continúa el idilio con el gol que comenzó en la Sangonera, llegar y besar el Santo para el valenciano. Todo parecía cerrado, lo más difícil estaba hecho. Sólo quedaba alargar las posesiones, bajar revoluciones y dejar que pasasen los minutos ante unos cachorros sin empaque para manejar situaciones difíciles.

Pero llegó el tercer regalo de la noche. El Atleti ‘B’ hizo tres goles en el Tartiere haciendo intervenir a Aulestia una sola vez, ver para creer. Cesión correcta de Hedrera para Oinatz, se equivoca el vasco queriendo jugar en corto ante la presión colchonera cuando lo más seguro, y más estando el terreno como estaba, era despejar en largo. También se equivoca Jorge, que persiste en la idea de dar salida limpia a la pelota buscando a Javi Barral cuando debería haber optado por despejar por banda de primeras. No sabemos matar los partidos, no cerramos y eso nos hace vivir siempre en el alambre. Por fortuna hoy hubo suerte, otro día quién sabe.

Mismos males de siempre: los de Pichi Lucas tienen que sudar sangre para anotar cada gol, ningún rival regala nada sino que el equipo tiene que trabajárselo al máximo. A la inversa ocurre lo contrario, las concesiones son peligrosamente habituales, sobre todo en las últimas semanas dado el pequeño bajón individual de los hombres de atrás. Que nadie achaque el aumento de los goles encajados al entrenador: la diferencia entre antes y ahora es que se está demostrando que el triángulo defensivo es humano; hace meses parecían de otra galaxia.

Quedaba recurrir a la heroica, entró Miguel para tener una referencia y el avilesino cumplió peinando todos los balones que le llegaron. El único “pero” que se merece la afición es el trato hacia Miguel; que no olviden nunca que lo contrario a aplaudir es no hacerlo, no silbar. No benefician en nada los pitidos a un futbolista recién entrado con 3-3 a falta de cinco minutos para el final.



No se podían escapar dos puntos del fortín, el árbitro echó una manita (nunca mejor dicho) y Curro no falló esta vez desde los once metros. Respiro, alivio, liberación de tensión y celebración … da gusto vivir momentos así, el Tartiere era una fiesta y debe serlo en cada partido como local. Estamos sextos, a dos puntos del cuarto y cuatro del tercero teniendo pendiente la segunda parte de Toledo. Todo está de cara para entrar en puestos de playoff, también el calendario. Es el momento de dar el salto, de encadenar victorias y de decirle a todo el mundo que somos candidatos. Promete ser apasionante.

Fotos: Álvaro Campo