30/9/09

Se busca identidad

Mis primeras líneas son de agradecimiento y gratitud para Raúl por su labor al frente del Real Oviedo. No ha salido como todos queríamos pero lo que nadie le podrá quitar nunca es que fue el entrenador que sacó al Club de Tercera División por última vez en su historia; que con él se inicio la Reconquista. Le deseo mucha suerte en todo lo que haga porque más allá de lo deportivo está lo personal y en ese aspecto Raúl es un ‘10’.

Decía el otro día que el primer paso para llegar a la victoria es aprender a competir. El segundo es dotarse de una identidad como equipo, un ADN que nos permita saber a qué jugar, cómo jugar y con quién jugar de esa manera. El Barça de Pep es el rey de la triangulación, el Madrid e mejor en la transición defensa-ataque, y el Chelsea el amo del juego directo; pero, ¿qué es el Real Oviedo? Hasta ahora hemos visto a un equipo sin estilo definido, sin patrón de juego. Si Raúl quería que el recurso más utilizado fuese el envío largo buscando a Miguel debería haber trabajado más la sincronización del resto de jugadores para que el equipo siempre tuviese opciones en la prolongación por arriba y en la segunda jugada, cosa que no sucedía porque ni Rayco, ni Manu Busto, ni ya digamos Iván Ania o Jandro se encontraban cómodos sobre el campo.

Decidiremos a qué jugar cuando se contrate un nuevo entrenador. Suenan Luis César Sampedro, Pichi Lucas, David Vidal … estilos distintos para un mismo objetivo. Analizando la plantilla del Real Oviedo que cada uno saque sus propias conclusiones. Yo examinaré tres estilos distintos de fútbol y cuáles serían los jugadores ideales para el mismo: cómo se habría que trabajar y cuáles serían las directrices básicas en la pizarra.

REPLIEGUE Y CONTRAGOLPE

En artículo del 24/08 ya avisaba de que las cualidades de la plantilla son ideales para replegar en propio campo y buscar la contra aprovechando la punta de velocidad de jugadores como Rayco, Manu Busto, Jandro o Xavi Moré. Tenemos además buenos lanzadores en largo (Curro, Iván Ania) y en corto (Pelayo, Rubén, el propio Manu) para hacer más rápida la transición y plantarnos en el área rival en el menor número de toques posibles.

Necesario defender siempre a partir de la línea de mediocampo, nunca antes para así disponer de espacios a la espalda de la defensa rival. Posicionamiento 4-1-4-1 cuando no se tenga el balón, con el delantero centro tapando la línea de pasa de los centrales contrarios y nuestros dos interiores/mediapuntas marcando al hombre a sus dos medioscentros para robar en plena salida de balón o para forzar un envío largo que se combatirá con el triángulo defensivo de centrales+pivote.



Si se roba en plena transición del rival, buscar rápidamente el desmarque del delantero centro (Rayco) a la espalda de un central partiendo desde el lado opuesto, o bien volcar el juego a banda derecha para aprovechar el uno contra uno de unos Jandro y Xavi Moré que ya deben ponerse el mono de trabajo. Si por el contrario se roba tras pelotazo de los centrales contrarios, intentar bascular el juego en la medida de lo posible a banda izquierda para buscar el juego combinativo entre Iván Ania y Manu Busto y que sean Rayco y Xavi Moré quienes busquen portería desde la derecha (el canario a la espalda de su central diestro, el catalán buscando la frontal), complementándose con la llegada desde atrás del otro mediapunta azul (Curro).

En este ideario no tiene hueco Miguel porque se potencian sus debilidades y se ocultan sus virtudes. Ha sido muy importante en el comienzo de Liga (un gol, varios penaltys provocados, hándicap para el rival como resaltó Antonio Rivas), pero no debe jugar por decreto. El planteamiento siempre dependerá del rival y de las condiciones existentes por lo que habrá minutos y partidos para todos.

MONOPOLIZAR LA POSESIÓN

Complicado de conseguir en esta categoría, con campos pequeños y rivales que presionan ante la extenuación. Pero el Real Oviedo tiene algo que el resto de equipos no tiene: el Carlos Tartiere. Con unas dimensiones de 105x68m, la misión debe ser ensanchar el terreno de juego, tocar y marear al contrario hasta que aparezcan los huecos. Jugadores como Iván Ania, Rubén García, Manu Busto, Pelayo, Curro o Xavi Moré agradecen el juego a ras de césped.

Es importante que los centrales den un paso adelante y no rifen la pelota al menor indicio de presión rival; siempre será preferible retrasar a Aulestia que recurrir al pelotazo. Normalmente nuestros dos mediocentros tendrán marca individual, por lo que será necesario que los dos volantes busquen el centro para generar superioridades en esa parcela y que su espacio sea ocupado por los laterales, con lo que tendríamos 6 jugadores en el centro del campo para garantizar la posesión. Futbolistas como Javi Barral tendrán que asentarse de una vez porque precisamente el buen hacer ofensivo y su buen trato de balón fueron factores que le hicieron llegar al Real Oviedo como lateral izquierdo.



Movimiento constante, toque y desmarque, los jugadores han de tener un amplio radio de acción, muchos intercambios de posición y rotación continua para despistar las marcas y conseguir que lleguen los huecos en la defensa contraria. El desborde debe llegar así, con triangulaciones, paredes, juego a uno-dos toques hasta provocar los desajustes, y no con uno contra uno y dribling porque no tendremos especialistas sobre el campo para ello.

Titularidad para Iván Ania, Xavi Moré, Curro y Rubén/Pelayo en el centro del campo para darle sentido y forma a la idea, con la variante añadida de juntar a los tres últimos en el once titular para generar superioridades en el medio, e incluso poder jugar con Manu Busto como falso ‘9’ para no darle al rival una referencia cerca del área como podrían ser Miguel o Rayco.

El ‘pero’ es que esta idea requiere de mucho trabajo ofensivo por parte de ambos laterales y en 2ªB los errores se pagan caros. El dicho de la manta que tapa la cabeza pero descubre los pies se cumple en esta ocasión y será decisión del nuevo entrenador si se atreve a apostar por unir estética y eficacia.

JUEGO DIRECTO

Sugiero que alguien compare videos del Chelsea de Avran Grant con los partidos del Oviedo esta temporada: el parecido únicamente está en el desplazamiento en largo de los centrales buscando al ‘9’. No equiparamos calidad sino movimientos y automatismos. Los ingleses dominan la prolongación: cada vez que Drogba salta a cabeza tenía a Malouda y Kalou buscando la espalda de ambos centrales partiendo de banda; si el marfileño no ganaba la disputa, Lampard, Ballack y Essien en la pelea por la segunda jugada, un trío para dominarlos a todos.

Aquí, Miguel sería la referencia. No es un portento aéreo pero con su 1’95 de altura debe marcar más diferencias de las que marca, aunque sea impidiendo que el central impacte el balón con limpieza para provocar la segunda jugada. Rayco y Jandro serían los encargados de ir a la prolongación aprovechando su punta de velocidad, partiendo del posicionamiento en zona intermedia entre lateral y central para buscar la espalda de este último y encarar portería. Uno de los problemas viene a la hora de comprobar qué jugadores nos pueden desempeñar el papel de gallos de pelea en el centro del campo para buscar el rechace: habría que apostar por tres jugadores en centro de campo para paliar la deficiencia física en la disputa, aunque si Mario Prieto alcanzase un nivel digno sería una alternativa seria y real.

El otro hándicap viene al darnos cuenta de que no tenemos un lanzador en posiciones defensivas que pueda desplazar en largo con un mínimo de garantías, y retrasar a Curro para que busque la pelota entre centrales y lanze a Miguel nos deja en inferioridad en parcela central. Quizá Dani Hedrera nos pudiese dar algo más en ese aspecto que Gonzalo o Jorge Rodríguez.



He analizado los tres estilos por orden preferencial particular. Gustos habrá como personas, pero en mi opinión esta plantilla está hecha para salir a la contra como balas y apuñalar la debilidad del rival. Como dijo en su día Johan Cruyff, “el gol viene siempre por fallo del contrario, porque si la defensa lo hace bien, el resultado es 0-0”.

No se debe ensuciar el debate hablando de estética o juego feo. Muchos consideran a José Mourinho defensivo pero era un espectáculo ver al Chelsea 04/05 robar en mediocampo y salir a la contra con Duff y Robben en las bandas, plantándose en el área rival en dos toques, avasallando con cada error del contrario que se intentase poner delante de aquel equipo que inexplicablemente no se llevó la Champions. Cualquier estilo es bonito si se hace bien.

26/9/09

Raúl se ha ido

No es mi intención hacer leña del árbol caído porque ahí aparecen los intereses, las críticas a posteriori y los disparos en todas direcciones sin ni siquiera pararse a hacer un análisis de la situación con el fin de detectar errores y fisuras para actuar en consecuencia.

Por eso escribo este artículo antes de saber el resultado del Conquense-Real Oviedo. La crítica viene antes para no caer en el oportunismo y para realizar el estudio con la cabeza fría y con la serenidad que necesita. Pocos se atreven con la anticipación porque necesita una precisión de cirujano y el riesgo es máximo, pero yo estaré encantado de equivocarme y que mañana el equipo pueda celebrar una victoria con buen juego.

Si no es así, si el Oviedo no suma los tres puntos mañana, llegarán los dardos envenenados para el entrenador, todos ellos interesados y subjetivos buscando proteger amistades y saldar cuentas personales en lugar de centrarse en el análisis real de por qué el equipo ha llegado a esta situación.

Esta ha sido una semana de entrenamientos atípica, sin día de descanso debido al partido entre semana y con pocas sesiones de táctica y muchas de recuperación para poder rendir a máxima intensidad los 90 minutos en los duelos ante el Racing B y el Conquense.



El lunes, sesión regenerativa tras la victoria en el Cerro del Espino; el martes, partidillo entre titulares y suplentes ensayando con dos sistemas: 4-2-3-1 y 3-4-3. Fue una locura apostar por el segundo dibujo en el partido ante los cántabros tras haber trabajado con él poco más de media hora el día anterior de partido. El trabajo táctico nunca ha de ser de palabra, sino a base de repetición y repetición sobre el campo de entrenamiento para que los jugadores acaben por asimilar el concepto de forma mecánica. Sobre el césped el futbolista sólo dispone de unas décimas de segundo para decidir qué hacer, tiempo insuficiente para acordarse de una simple charla dada el día anterior.

El jueves, tras el empate ante el filial, nuevo trabajo regenerativo para los que actuaron en el Tartiere, y sesión de entrenamiento con partido ante el Vetusta para los que no lo hicieron. Simple relleno de tiempo de sesión porque todos saben que salvo uno o dos jugadores, ninguno entra en las rotaciones del primer equipo. Un buen equipo es aquél en el que todos los futbolistas están enchufados y en el que los suplentes ayudan a los titulares a dar lo mejor de sí mismos en los entrenamientos para después darlo en los partidos. Es imposible que en el Real Oviedo actual se dé esta situación porque los suplentes no compiten con los titulares, sino que acuden al Requexón a cumplir con el expediente para poder llevarse su sueldo a fin de mes sin ninguna esperanza de entrar en el equipo. Iván, Ander Larrea, Ernesto, Mario Prieto, Nacho Méndez, Iván Ania, todos ellos jugadores desmotivados porque saben que si no hay percance por el medio de otro compañero, no entran en los planes del técnico. Es imposible que todos los futbolistas de la plantilla jueguen, pero sí tienen que tener la sensación de que pueden entrar en el once en cualquier momento si entrenan bien durante la semana. Dice Raúl que “no podemos hacer cuatro o cinco cambios que nos hicieran perder la personalidad que tiene el equipo y el progreso que está experimentando”, pero la realidad es que es necesario que dos o tres jugadores más se sientan importantes en la rotación para tener al mayor número de futbolistas preparados para dar el 100% cuando sea necesario. A parte de que es imposible que el equipo pierda una personalidad que no tiene cuando hace tres días se dio un giro de 180 grados a la misma, pasando del 4-4-2 al 3-4-3 sin entrenamiento previo.



El viernes, sesión voluntaria a la que no acudieron todos los futbolistas de la plantilla. Y de los que sí se acercaron al Requexón, solamente ocho saltaron al césped para realizar unos partidillos de fútbol-tenis; el resto se quedó trabajando en el gimnasio. El sábado, última sesión de entrenamiento antes de partir hacia Cuenca. No se ha tenido tiempo de trabajar nada a nivel táctico ni tampoco se ha dedicado ni siquiera una sesión a ensayar las jugadas a balón parado cuando estábamos en la semana ideal para ello: un entrenamiento de este tipo no necesita de carga física por lo que el jugador puede recuperar energía, y a la vez, trabajar algo que le puede repercutir en positivo durante el partido de Liga.

CONVOCATORIA

Si analizamos la lista del entrenador para el partido ante el Conquense nos encontramos con unos cuantos interrogantes sin respuesta. Los 16 convocados son Aulestia, Iván, Rubén Gzlez, Ander Larrea, Gonzalo, Jorge, Invernón, Pelayo, Curro, Mario Prieto, Jandro, Iván Ania, Manu Busto, Rayco, Miguel y Nacho Méndez. Se quedan fuera por decisión técnica Ernesto y Xavi Moré.

Se lleva Raúl a dos laterales diestros, dos centrales y un solo lateral zurdo. Una línea marcada por las bajas, así que yo me pregunto: ¿por qué no se cita a Ernesto? Demostró en la pretemporada poder luchar de tú a tú por el puesto, estar plenamente capacitado para jugar en el primer equipo. Si no tiene oportunidad ni cuando Javi Barral está sancionado, ¿cuándo la tendrá? ¿Qué pasará si Invernón es expulsado o se lesiona durante el partido ante el Conquense?

También se queda en casa Xavi Moré, un futbolista que sale de lesión y que disputó sus primeros minutos ante los filiales de Atleti y Racing. Hambriento de fútbol, aporta algo distinto en banda derecha aunque ahora esté al 60% de capacidad. La forma física y el ritmo se ganan jugando partidos y no descansando. Y lo peor de todo es que su sitio en la convocatoria lo ocupa alguien que va de relleno y que sabe que no tendrá oportunidad: Nacho Méndez. No tiene sentido ocupar una plaza con un jugador con el que sabes que no vas a contar. Porque, no nos engañemos, sabemos que si le pasara algo a Miguel, sería Rayco quien ocupase la punta de ataque con Manu Busto.

Sustituyendo a Ernesto y Xavi Moré por Ander Larrea y Nacho Méndez tienes cubiertas las once posiciones con al menos dos futbolistas, ya que si algo le pasase a Rubén González, Jorge Rodríguez, Gonzalo o incluso Jandro podrían actuar como lateral diestro. Con la lista de Raúl, ni el lateral zurdo, ni los volantes diestros y zurdos están doblados salvo que castigues a Manu Busto a la banda.

ALINEACIÓN

Poco donde elegir por las bajas ahora mismo, pero con Ernesto y Moré al menos tienes la variante de poder colocar a Invernón como lateral o volante, además de tener listo al catalán para cualquiera de las tres posiciones de mediapunta, pudiendo juntarle también en la misma banda que Jandro si fuese necesario darle un aire más ofensivo al equipo.

Una vez conocida la lista de convocados, sabemos que los elegidos para saltar al césped del estadio de la Fuensanta son Aulestia, Rubén, Jorge, Gonzalo, Invernón, Pelayo, Curro, Iván Ania, Rayco, Manu Busto y Miguel, siendo Jandro el único suplente con posibilidades de entrar en el once.



CONCLUSIÓN

La opinión de ‘Ovieditis’ es que Raúl no puede sacarle el máximo rendimiento a esta plantilla y que el cambio es necesario salvo que el entrenador dé un giro de 180 grados a su forma de trabajar.

Has dado el primer paso para que el Real Oviedo volviese al lugar que le corresponde tras encontrarnos cinco años después en el mismo punto de partido. Has tenido un comportamiento muy digno con el Club y la afición y no te mereces una salida por la puerta de atrás.

24/9/09

Cuando se está mejor con 10 que con 11

Tenía preparado un artículo sobre un jugador de la plantilla pensando que el partido de hoy seguiría una línea continuista respecto al del Domingo ante el Atleti B, creyendo que nos llevaríamos los tres puntos apostando por no tocar lo que funciona, pero no fue así. Raúl sigue dando bandazos y no ha sido capaz de seguir por la misma senda que llevó a la primera victoria.

Salió el Oviedo con una defensa de tres centrales y dos carrileros, un sistema que ya probó la pretemporada pasada ante Zamora y Palencia y que después no se utilizó en todo el año. Importa poco que se incluya a los carrileros como defensas o no porque el concepto sigue siendo erróneo vista la plantilla que tenemos.

Cuenta la plantilla con únicamente tres centrales, por lo que fue necesario reconvertir de nuevo a Javi Barral a una nueva posición, siendo mucho más complicada su adaptación que en una defensa de cuatro. Sí estuvieron a gran nivel tanto Gonzalo como Jorge Rodríguez, aunque este sistema parece diseñado para sufrimiento del gallego si el rival cuenta con dos puntas rápidos que le busquen la espalda desde los costados. Lentitud del jugador, pocas ayudas defensivas si el contrario recupera y sale a la contra, y mucho espacio entre los centrales y Aulestia.



En fase ofensiva el posicionamiento era de 3-4-3, con Rubén González e Invernón incorporándose al centro del campo para no dejar en clarísima inferioridad a Curro y Rubén García en el doble pivote. Dos laterales largos para atacar y defender pero que rara vez ayudaron en la salida de balón, por lo que el Real Oviedo jugó sin bandas a pesar de la insistencia de Raúl desde el área técnica. Curioso que pida algo que él mismo contradice con la alineación dispuesta sobre el terreno de juego. Por suerte, Rubén García dio un recital como mediocentro enseñando el nivel que se le vió en la Cultural Leonesa. Sin él, el Oviedo raramente hubiese conseguido salir de su propio campo porque Curro se mostró voluntarioso pero muy errático en el pase. Una lástima su lesión porque es un jugador que iba claramente a más tras un comienzo irregular.

Las tres posiciones de arriba fueron para Miguel, Manu Busto y Rayco, con los dos últimos como falsos mediapuntas, ligeramente volcados hacia izquierda y derecha respectivamente. Crearon peligro en los primeros minutos alternándose a la hora de recibir entre líneas o buscar el desmarque a la espalda del central, pero en cuanto el Racing B ajustó las marcas entraron poco en juego. Miguel, de nuevo aislado y obligado a buscarse la vida en el juego aéreo.



En fase defensiva, dos variables. Tras pérdida en campo rival, los tres de arriba presionaban la salida de balón rival con los dos carrileros protegiendo toda la banda (5-2-3 ó 3-4-3). En ataque estático de los cántabros, Rayco caía a banda derecha y se volvía al 4-4-2 de siempre con Javi Barral como lateral zurdo e Invernón como volante.

Con 10, el Oviedo volvió a un sistema más lógico, un 4-4-1 con Manu Busto y Rayco en las bandas dejando sólo a Miguel arriba. Se ganó en control del esférico y en posesión, se dominó el partido y las aproximaciones al área cántabra fueron mayores, con Manu y Rayco con total libertad para partir desde la banda al centro y uno de los dos laterales desdoblando siempre que fuese posible. Misma intención que con el otro sistema, pero con los movimientos, los posicionamientos y los conceptos asimilados y trabajados.

Lamentablemente Raúl también se equivocó en los cambios, y en lugar de apostar la última media hora por Rayco y/o Manu Busto como falso ‘9’ para buscar la contra, los sacrificó a ambos e introdujo a Iván Ania y Xavi Moré, antítesis del contragolpe, dejando a Miguel como islote arriba. El equipo estaba cansado, fatigado tras un esfuerzo muy grande por lo que no tiene sentido dejar a un jugador de 1’90 como punta, ni meter a un volante técnico pero carente de chispa como Iván, ni tampoco introducir a un jugador que lleva jugados 40 minutos en toda la pretemporada. No supo el entrenador leer el partido pues el choque estaba para Jandro en banda derecha, Rayco en banda izquierda trabajando en defensa y buscando la diagonal hacia portería y Manu Busto como falso delantero centro para ganar juego entre líneas, velocidad y dinamismo.


Aún así, la única ocasión clara del partido fue para los azules. Lástima el penalty fallado, no sólo porque nos dejamos dos puntos en el tintero, sino porque puede ser un pequeño golpe para un Curro que había empezado la temporada a gran nivel. El Real Oviedo es grande para lo bueno pero también para lo malo, y la repercusión que tiene el Club también juega malas pasadas: para los rivales es mucho más fácil acceder a información y realizar scouting sobre el juego del equipo, de ahí que el portero supiese por dónde lanza los penaltys Curro. Así lo hizo ante el Mallorca ‘B’, ante el Alcalá en Copa del Rey y ante el Atlético B hace tres días. Si no hay variedad tarde o temprano pasa lo que pasó hoy.

21/9/09

Primer paso

El primer paso para optar a la victoria es el de aprender a competir; e igual que no se puede aprobar un examen sin estudiar, no se puede competir sin actitud. El problema del Real Oviedo en los anteriores partidos no era futbolístico, sino de mentalidad, por lo que es justo reconocer que Raúl ha sabido dar en la tecla durante la semana para conseguir que los jugadores saliesen ante el Atleti B con una actitud muy distinta de la mostrada semanas atrás.

Saltos a cabeza, rechaces, disputas en la segunda jugada, forcejeos en el 1vs1: situaciones en las que ayer salimos victoriosos y no derrotados como en Lorquí y Guadalajara. Jugadas que no aparecen en los resúmenes pero que muchas veces son decisivas en el juego y en la dinámica del mismo.

Futbolísticamente hubo pocos cambios pero bastante significativos: el más claro, el intercambio de posiciones entre Miguel y Rayco, pasando el primero al puesto de segundo punta por detrás del canario, que tuvo total libertad para buscar el desmarque de ruptura a la espalda de los centrales aprovechando la valentía del filial al adelantar la línea defensiva. Miguel, por su parte, en función Kanouté, con un doble papel: en defensa, tapar la salida de balón del central hacia el pivote colchonero anulando así la superioridad numérica local en el centro del campo; en ataque, dar una salida franca a Curro y Rubén tras recuperación de balón, ser la referencia de Gonzalo y Jorge Rodríguez cuando se jugaba en largo desde atrás y sacar a uno de los centrales rivales de sitio para que Rayco tuviese más espacios para aprovechar su punta de velocidad. Notable el partido de Miguel, tal y como reconoció Rivas en rueda de prensa; y es que no se puede crucificar a un jugador por fallar una clara ocasión o por ser el recambio del ídolo del oviedismo.



También fue reseñable respecto a otros partidos la titularidad de Iván Ania, muy participativo en banda izquierda y manejando un amplio abanico de recursos. Supo cuándo era el momento de buscar el centro para darle salida al balón, cuándo encarar a su lateral y cuándo dar amplitud y ensanchar el campo. Defensivamente estuvo muy sacrificado, cerrando bien, replegando cuando tocaba y atento en las ayudas a Javi Barral. Poco más se puede pedir: le sigue faltando algo de chispa y prueba de ello es que duró una hora sobre el campo, pero va por el buen camino. Será diferencial cuando alcance el grado de forma óptimo, igual que lo será Xavi Moré, que se estrenó en Liga como azul y que parece no tardará en alcanzar la titularidad visto que Jandro sigue sin mostrar todo lo que lleva dentro.

Tenía otra reválida el Oviedo con la pareja de medioscentros, examinados con lupa ante la ausencia de Pelayo vista su supuesta incompatibilidad. Pasaron la prueba con nota. Buen entendimiento entre ambos, alternándose en las labores de vértice según la zona en que discurriese la pelota, generosos en la presión y ofreciéndose continuamente a la hora de sacar la pelota. En esta última función, mejor Curro que Rubén ya que el ex de la Cultural sigue abusando de la conducción y del pase hacia atrás, aunque es cierto que ha reducido considerablemente el número de pérdidas de balón. Ambos sabían que no era el momento del lucimiento sino del sacrificio y cumplieron con creces en un partido difícil que de haberse perdido hubiese dejado al Real Oviedo en zona de promoción de descenso.



Y destacable a su vez el papel de una defensa que debe afianzarse con el paso de los partidos y donde, al contrario que en los puestos atacantes, no debe haber rotaciones para que los cuatro de atrás se compenetren y cojan confianza en ellos mismos y en sus compañeros. Correcto papel de todos ayer, ninguno excelso pero todos cumpliendo y sin errores, que a fin de cuentas, es lo que se les debe pedir. Ya llegará la hora de exigirles más a la hora de sacar la pelota desde atrás, tanto a los centrales (que no abusen del patadón como Jorge Rodríguez) como a los laterales (que se incorporen al ataque con más alegría y den una salida alternativa a los centrales en la creación). Atrás quedaron las lagunas de concentración a balón parado, los errores de marca y la apatía que se mostraron en los dos últimos desplazamientos. Queda trabajo por hacer, es cierto, pero ayer se puso la primera piedra de lo que debe ser la Reconquista.

Pero que el equipo mejorase no quiere decir que todas las cosas se hiciesen bien, y es ahora, en la victoria y con un poco de tranquilidad, cuando se deben revisar y analizar los fallos. No se le debe dar vida a un equipo con renta de un solo gol, y eso que ya nos pasó algo parecido ante el Toledo. Los cinco primeros minutos de la segunda parte fueron un monólogo del Atleti B en los que el gol no llegó de milagro. No se puede ceder la inicitiva, replegar líneas y renunciar por completo a la posesión ante un filial, conjuntos que destacan por su calidad técnica e individualidades. Unos minutos de desconcierto pueden costar muchos puntos y no es la Segunda B una categoría en la que se ganen con facilidad.



Y por último, reconocer el acierto de Raúl tanto en el planteamiento inicial como en los cambios. Ha sido una semana difícil para él y ha salido vencedor, así que espero que siga en esta senda. Acertó de lleno con el cambio de Manu Busto, y debe saber que en los puestos ofensivos tiene muchas alternativas que pueden dar grandes alegrías al oviedismo si desde el banquillo se sabe llevar la situación con mano izquierda.

7/9/09

No avivemos el fuego

Estoy un poco desconectado de la actualidad oviedista, llevo una semana en el exilio sin conectarme asiduamente y parece que sean meses por la cantidad de cosas que han pasado y que están pasando después de únicamente dos partidos, uno de Copa del Rey y uno de Liga.

Es cierto que las cosas no han empezado como todos deseábamos; es más, está saliendo todo prácticamente al revés, con 1 punto de 6 posibles en Liga y la eliminación en 2ªronda de la Copa del Rey ante el Ciudad de Lorquí el pasado miércoles. Tampoco la imagen del equipo es la adecuada, porque las derrotas pueden ser entendibles o aceptables, pero los errores infantiles, la falta de actitud y la penosa imagen de todo el equipo (que incluye a jugadores y cuerpo técnico, no a unos sí y a otros no), no lo son.

Pero, a pesar de este negro inicio de temporada, ¿por qué instalamos el nivel de DEF-CON 4 en el oviedismo cuando sólo llevamos dos semanas de competición? ¿Por qué hablamos de que ciertos jugadores le hacen la cama al entrenador, o de que el míster no está capacitado para lograr el ascenso a Segunda? ¿Por qué incluso se llega a insinuar que es el Consejo quien 'apremia' a algunos jugadores para que bajen su rendimiento? Una cosa es que no hagamos autocrítica, no se analizen errores y se tape todo con la típica excusa de "es un equipo nuevo, hay que darle tiempo", y otra muy distinta, disparar a todos lados y en todas direcciones, cargándonos lo que debe ser el comienzo de un año ilusionante.

Un jugador puede tener despistes sin necesidad de que le esté haciendo la cama a su propio entrenador (Dani Hedrera). Y si así fuese, ¿por qué Raúl sigue poniéndole como titular a sabiendas de que significa tirar piedras contra su propio tejado?



Espero volver a la normalidad del Foro Oviedista y de Ovieditis en pocos días. Deseo que la cosa esté más calmada entonces porque de nada sirve hacer análisis en caliente, y mucho menos como se están haciendo ahora mismo. No pido un cese de las críticas porque está claro que las cosas no se están haciendo bien ni desde el banquillo ni en el terreno de juego, pero os dejaré un dato para que os déis cuenta de que no se debe tirar todo por la borda por un mal arranque: el Barça de Pep Guardiola comenzó la Liga 08/09 con 1 punto de 6 posibles, idéntico al Real Oviedo de la 09/10.