29/12/09

Días de gloria: Barça 0-1 Real Oviedo

La del 27 de Mayo de 2001 fue la última tarde gloriosa del Real Oviedo en Primera División hasta el momento; habrá más, muchas más, como esa, y mejores. Visitaban los azules el Camp Nou en situación crítica, solamente un punto por encima del descenso, con el Barça jugándose su presencia en la siguiente Champions League y con un paupérrimo bagaje como visitante: una victoria en diecisiete partidos.

Ganar era una obligación: en las dos últimas jornadas los carbayones se enfrentaban al ya campeón Madrid y al Mallorca, que se jugaba por entonces la segunda plaza con el Deportivo. Todo ello, unido a la coincidencia de los enfrentamientos entre Athletic, Real Sociedad y Osasuna en los últimos partidos obligaban al Real Oviedo a ganar y no esperar otros resultados porque todos ellos irían en contra de sus intereses, como más tarde se demostró.

La temporada fue de más a menos siguiendo la tónica habitual de campañas predecesoras. Una primera vuelta casi perfecta en el Nuevo Carlos Tartiere que nos hacía soñar con Europa a pesar de no hacer ni un gol a domicilio hasta la jornada 23 (derrota en La Romareda por 5-2). Después llegó el fichaje de Stan Collymore, aquél que vino por petición expresa de Radomir Antic para darnos el “salto de calidad que nos lleve a la UEFA”, una de las mejores inversiones del Club en su historia según el serbio. Todos sabemos cómo acabó, no hace falta decir nada más. El equipo pasaba de Dr.Jekill a Mr.Hyde en función de dónde jugase, y estaba claro que aguantar el ritmo que se llevaba en el Tartiere era misión casi imposible porque eran números de campeón. No se supo dar un paso adelante a domicilio así que el sufrimiento estaba garantizado.

El Oviedo tuvo semanas de muy buen juego, sobre todo en las primeras fechas, los rivales temían visitar el Tartiere y muchos salían escaldados como el Athletic (5-0). Pero el equipo no tenía termino medio: o maravillaba o sufría lagunas escandalosas. Los azules hacían aguas en defensa con gente como Keita, Danjou, Martinovic o Rabaribony … solamente Gaspar y en ocasiones Boris se salvaban de la quema general. De mediocampo hacia adelante había buenos pero escasos jugadores; Onopko, Iván Ania, Paunovic, Tomic o Jaime apenas tenían recambios, por no hablar de Oli en la delantera. En verano no se hicieron los deberes siguiendo la misma tónica de temporadas anteriores, se dejó ir a jugadores como Paulo Bento, Pompei o Dely Valdés para traer a otros de nivel notablemente inferior. Esas bajas, unidas al fallecimiento de Petr Dubovsky, fueron una losa para el Real Oviedo.



Como decía, se llegó a esa jornada 36 en el Camp Nou con el agua al cuello. Afortunadamente, la presión por la victoria era aún mayor para los blaugranas, que se jugaban su futuro en la Champions tras una temporada tormentosa. El ansia por ganar pudo con los de Charly Rexach desde el primer momento, ya que apenas llevaron peligro a la meta azul salvo en apariciones aisladas de Marc Overmars por banda izquierda que hicieron sufrir a Gaspar o con disparos desde fuera del área, todas ellas desbaratadas por un magnífico Esteban, que se encontraba en el mejor momento de su carrera. Nadie en los locales daba la cara salvo un joven Carles Puyol, el citado Overmars, el holandés Kluivert y el ex – esportinguista Luis Enrique, como siempre que se enfrentaba al equipo de Asturias. En nuestro bando, incomensurable el partido de Onopko y Jaime en el centro del campo, maniatando a un Rivaldo que ni aparició y a un Guardiola que incluso fue despedido con pitos cuando abandonó el terreno de juego. Hay que ver cómo son las cosas.

El Oviedo supo esperar su momento, dejar que pasasen los minutos para que el nerviosismo se instaurase en la parroquia culé y se prolongase hacia los jugadores. Una contra al poco de dar comienzo la segunda parte dio origen al gol del partido, obra de Jaime tras disparo cruzado. Fue entonces cuando los de Antic pudieron sentenciar: Veljko Paunovic y Oli tuvieron claras oportunidades para haber finiquitado el partido pero la mala puntería y Dutruel lo impidieron. El equipo no sufrió en exceso para amarrar la victoria en esta segunda parte, con un Barça incapaz de llevar peligro a la meta de Esteban y que encima se quedó con uno menos por expulsión de Luis Enrique al darle una patada sin balón a Viktor Onopko; frustración, impotencia y rabia de perder ante el eterno rival. Los minutos pasaban, la defensa se mostraba inexpugnable por arriba y por abajo como no lo había hecho en todo el año; desde el banquillo comenzó el carrusel de cambios para frenar el ritmo del choque; en el campo se hizo lo propio provocando tarjetas y perdiendo tiempo para restarle segundos al reloj.



Se había logrado la proeza, ganar en el Camp Nou cuando menos se esperaba y más se necesitaba. La salvación estaba a tiro, bastaba con vencer a un Madrid que no se jugaba nada en el Tartiere para continuar un año más en Primera División. Maldito sea Losantos Omar y el balón de Jaime que no quiso entrar en la portería de César.

Hay un superviviente en la actual plantilla que vivió aquella proeza en primera persona. Salió como titular al Estadi y tuvo una buena actuación. Él marcó nuestro último gol en Primera División hasta la fecha y él más que nadie debe sacar el orgullo para poder abandonar la Segunda B. Volveremos a ganar en el Camp Nou.

21/12/09

Real Oviedo 2-0 Lanzarote por Drakkarblue

Tras el decepcionante, por la manera de producirse, punto obtenido en Vecindario se presentaba en el Carlos Tartiere el colista Lanzarote en uno de los típicamente denominados partidos 'trampa', ya que el conjunto canario visitaba el coliseo azul con un paupérrimo bagaje a domicilio de siete derrotas y tan solo un empate, el obtenido en Tenerife hace casi dos meses, con la escalofriante cifra de 24 goles encajados y únicamente 3 anotados en los ocho partidos disputados hasta la fecha.

Los números del rival, que venía de lograr una importante (para sus intereses) victoria en casa ante el Villanovense, invitaban a cerrar el año 2009 con un triunfo que permitiera arrancar el 2010 con optimismo y plenamente enganchados al carro de equipos que finalmente pelearán por las plazas de play-off. Es lógico pensar, y así lo manifestó públicamente, que Pichi Lucas trabajaría a lo largo de la semana a sus hombres no sólo física y tácticamente, sino también mentalmente, recalcando la importancia de no caer en la relajación para afrontar un partido que, a priori, podría considerarse ‘fácil’. Además, el técnico leonés recuperaba para el encuentro a tres de los hombres llamados a marcar las diferencias en este Real Oviedo como son Manu Busto, Iván Anía y Miguel, contando con toda la plantilla a su disposición a excepción del sancionado/lesionado Jandro; no había excusas.

A las 18:30, y conociendo que una victoria nos colocaba a un solo punto del play-off, en un ambiente gélido climatológicamente hablando, no mucho más animado en la grada, 5.983 incondicionales, el Real Oviedo saltó al campo con Aulestia bajo palos, una línea de cuatro atrás con Rubén y Barral en los laterales, Jorge y Hedrera en el centro, Rubén García como primera opción en la distribución, Curro como apoyo para la salida ligeramente más adelantado, (en línea a la hora de defender), Moré a la derecha, Invernón a la izquierda, Busto en la llegada y Rayco como única punta de lanza, con lo que, presumiblemente, tocaba “rasear el cuero” a la mayor velocidad y con el menor número de toques posibles. Serrano, Mario Prieto, Pelayo, Miguel y Villanueva, esperaron su oportunidad en el banquillo. Reseñar la baja de última hora de Gonzalo debido a sus problemas en el dedo/uña del pie que ya le obligaron a abandonar el encuentro de Vecindario antes de la conclusión, la presencia nuevamente en el banquillo de dos hombres del mismo corte, Pelayo y Mario Prieto y la opción de Villanueva en detrimento de Iván Ania o Nacho Méndez.

El equipo no cayó en el error del pasado domingo, mantuvo la concentración durante los 90' y no dio opción a la sorpresa ante un conjunto bastante flojo y que demostró su condición de colista del grupo con tan sólo dos remates entre los tres palos, al comienzo y al final del segundo tiempo, que Aulestia solventó con seguridad.

Pichi Lucas planteó el encuentro de manera similar a los anteriores. En el primer acto el equipo trató de salir jugando la pelota desde atrás a través de los centrales bajando Rubén García a recibir a la corta siendo apoyado por Curro a la hora de distribuir el juego. Es innegable que Rubén García es un pilar básico en el equipo y sus números lo confirman ya que completó correctamente 55 de los 58 pases que intentó, amén de recuperar 15 balones por únicamente 3 pérdidas. Cuando Aulestia tocaba en corto hacia Hedrera o Jorge, tanto Barral como Rubén abrían el campo en toda su extensión apoyando las incursiones de Invernón, 11 desdoblamientos a los interiores y 6 balones al área entre ambos, asistencia de Rubén en el segundo gol incluida, y especialmente de un Moré sobresaliente que se 'merendó' a su par para meter hasta 7 centros de gol, dar 1 asistencia, forzar 3 cornes en 3 llegadas a línea de fondo y mandar 1 balón a la base del palo. Curro estuvo correcto, aunque participó menos en el juego que García, como suele ser habitual, completando 35 de los 42 pases que intentó y robando 6 balones por tan sólo 1 pérdida. De todos modos sus aperturas a banda cuando el juego está atascado son dignas de mención. Mientras tanto un renacido Manu Busto hacía un gran trabajo entre líneas aportando arriba la calidad necesaria para abrir la lata canaria en el 18' definiendo en una gran acción individual dentro del área rival tras la enésima incursión de Moré. Por su parte Rayco actuó como única punta clara con mucha movilidad en ataque buscándose sus espacios, peleando hasta la extenuación y no escondiéndose nunca aún cuando peor le salían las cosas ya que estuvo desafortunadísimo de cara a gol desaprovechando hasta 3 mano a mano frente al portero canario Miguel.



El Real Oviedo tuvo el control total del esférico durante estos primeros 45'. Un flojo Lanzarote que se plantó en el Tartiere con un nada agresivo 4-1-4-1 que en defensa variaba a un 5-4-1, con incluso marcas individuales a nuestras puntas en momentos puntuales del juego, contribuyó a ello al no ejercer presión alguna a nuestra salida de balón. En las pocas ocasiones en que se animó a ello obligando a Aulestia a jugar al patadón hacia Rayco, el equipo, desde los laterales y los interiores, rápidamente juntaba líneas y estrechaba el campo apoyado por la subida de los centrales y Curro a posiciones algo más adelantadas lo que nos daba toda la ventaja en la segunda jugada ya que el canario por su estatura lógicamente no podía con sus pares en el juego áereo, sin embargo todos los rechaces acababan en ‘pies azules’. De este modo, la posesión del balón fue completamente nuestra salvo una precipitación de Invernón en el saque de una falta favorable que propició una llegada canaria hasta línea de fondo que Aulestia primero y la defensa después solventaron sin mayor dificultad y un chut lejano que salió rozando la meta defendida por el vasco. De este modo el partido debió quedar sentenciado en cualquiera de las múltiples ocasiones de las que disfrutamos, siendo las más claras el remate al palo de Moré en el 27' o el mano a mano que un obcecado Rayco, tras recibir un excelente pase de Rubén García a la espalda de los centrales, enviaba excesivamente cruzado con Moré y Busto esperando el pase de la muerte.

Al inicio del segundo acto Miguel, Villanueva y Pelayo salieron a calentar. Nada más comenzar el Lanzarote, en la única acción en la que rompió claramente nuestra defensa por la parte derecha, tuvo su más clara ocasión de gol en un remate un tanto escorado que Aulestia sacó sin aparente dificultad. Fue un espejismo porque Rubén García, Moré y Busto seguían siendo los dueños del partido hasta que el tercero de ellos consigue finiquitarlo con un gran remate en el 55' tras una excelente combinación por la derecha y al primer toque entre Moré y Rubén. Dos minutos después Villanueva saltaba al campo en sustitución de Invernón, que parecía acusar algún tipo de problema físico, para colocarse como segunda punta con absoluta movilidad y libertad entre líneas, a mi entender, la posición en la que aún nos puede dar alguna alegría merced a su excelente visión de juego, ya que tardó escasamente un minuto en meterle un balón franco de cara a puerta a Rayco entre los centrales que nuevamente el canario desaprovechó frente al meta rival.



A continuación el técnico del Lanzarote efectua un doble cambio dando la sensación de querer presionar más arriba y estirarse un tanto en ataque; fue inútil, los canarios se mostraron excesivamente inocentes con el balón en los pies y nunca pudieron con la contundencia y seguridad de Hedrera o Jorge que llegaron a desbaratar 19 y 15 acciones del rival respectivamente. En el 74' reaparece Miguel por Rayco. La reacción de la grada es cuanto menos sorprendente despidiendo al canario en pie con una cerrada ovación y recibiendo al 'culebra' con división de opiniones, hecho éste para mí tan indefendible como lamentable e inexplicable. Aún así, me gustaría resaltar la actitud de los compañeros con Rayco, dándole ánimos y demostrando que ahora mismo la plantilla es una piña. Aunque creo que el chaval los necesita, con la vuelta de Miguel y viendo el rendimiento de Busto en su puesto natural, presumiblemente partirá como revulsivo desde el banquillo a no ser que Pichi decida acostarlo en banda. A estas alturas del choque, con Busto a la izquierda, el encuentro ya estaba muerto y Miguel poco pudo aportar más que ganar dos de los tres balones que peleó en el aire y forzar deliberadamente su quinta amarilla, algo que no entiendo ante la inminente visita al campo del líder. En el 81' Pelayo, esta vez sí, sustituyó a Curro, el cambio para mí más lógico por encima del decret(oc)ambio Mario/Rubén García (los números cantan), y con el único sobresalto de un chut visitante lejano en el 90' que Aulestia despejó a corner en una gran estirada, el encuentro expiró.

El Real Oviedo termina el año encadenando un 13 de 15, a un solo punto de los puestos de play-off, a seis puntos del líder al que visitará en el nuevo año, y en una clara línea ascendente de juego y resultados, con lo que, sin lanzar las campanas al vuelo ya que el rival de hoy no estuvo a la altura, las perspectivas son buenas, esperemos refrendarlo todo ello en Las Palmas ante el Universidad y dar un verdadero golpe de autoridad en el grupo. Aún así, como se comenta en la entrada anterior, apuntalar la plantilla en el mercado invernal correctamente debería dar el espaldarazo definitivo para pelear por el máximo y único objetivo que es el ascenso de categoría.

17/12/09

El Oviedo que viene

Victoria obligada la del Domingo tras el varapalo que supuso regalar dos puntos ante el Vecindario. Hablaba de que no podemos regalar, que una pérdida de concentración en una sóla jugada puede salir muy caro, como ocurrió la semana pasada en el Municipal gran canario. El duelo agonizaba, el Oviedo se traía tres puntos vitales a pesar de que los blanquinegros habían hecho méritos a lo largo de la última media hora para al menos rascar un empate; en la rula no preguntan, apuntan, y de nada servía el buen juego de los de Raúl Borrero visto el 0-2. Pero en el minuto 89 un despiste en la marca, ausencia de ayuda defensiva, supone el 1-2, cinco minutos de descuento y esperanza para los locales de lograr la hombrada. El final todos lo sabemos.

Contra el Lanzarote no puede ocurrir lo mismo. Los isleños son colistas, a domicilio únicamente han logrado un punto de veinticuatro posibles, por lo que terminar el 2009 con una victoria es un deber para el Real Oviedo. Los azules están a cuatro puntos del cuarto puesto, a seis del líder; distancia mínima cuando quedan veintiún partidos por disputarse. Comenzar 2010 pegado al grupo de los de arriba es importante, los cuatro primeros puestos siempre deben estar a tiro para mantenernos en la lucha.

Quizá para el primer partido del año próximo la plantilla haya sufrido modificaciones, no se sabe. La secretaría técnica está trabajando en ello con distintas opciones tanto para salir como para entrar. En el punto de mira para hacer las maletas están tres futbolistas: Sergio Villanueva, Ander Larrea y Nacho Méndez. Dependiendo de quién abandone el Real Oviedo el fichaje será uno u otro, pero antes de contratar alguien debe salir.

Chicho estaba descartado hace tres semanas, pero sus minutos ante Villanovense y Vecindario hacen pensar que quizá Pichi Lucas cuente con él para la segunda vuelta; también puede ser síntoma de que se está ‘mostrando’ el jugador al mercado de cara a un posible interés de otros clubes. Sea cual sea la situación, la única certeza es que la salida de Villanueva es la que abre un abanico más amplio de posibles incorporaciones.

El siguiente en la lista es Ander Larrea: el lateral vasco no ha disputado ni un minuto en la presente Liga y egoístamente él debe pensar en salir del RO si no le van a conceder ni siquiera la oportunidad de demostrar si vale o no. La opinión que tiene Ovieditis sobre el jugador es conocida; me gustaría que se quedase pero no a costa de que pierda un año de su carrera deportiva sin jugar. Su salida implicaría que el delantero a fichar fuese Sub-23, y además, que el central del Vetusta Artabe pasase a ser una alternativa más para la zaga del Real Oviedo.

El otro con opciones de abandonar la nave azul, en este caso como cedido, es Nacho Méndez. Jugador Sub-23, su baja y el nuevo fichaje serían un cambio de cromos, hombre por hombre. Empezó contando tanto para Raúl González como para Pichi Lucas, pero en las últimas semanas Sergio Villanueva le ha comido la tostada e incluso ni se vistió de corto en Vecindario a pesar de formar parte de la expedición. Me extrañaría su salida pero no la vería con malos ojos siempre y cuando suponga que el chaval tiene garantizados los minutos en Tercera División.



Haya o no haya incorporaciones, el equipo sufrirá cambios en 2010 con la recuperación de los lesionados. Miguel volverá al eje del ataque tras su problema renal, del cual ya ha recibido el alta. También lo harán Manu Busto e Iván Ania, y visto el buen rendimiento de Javi Barral e Invernón en banda izquierda, parece que el jugador cántabro abandonará definitivamente el costado para pelear por el puesto de acompañante del ‘9’ con Rayco, que no ha salido muy reforzado de los últimos partidos dada su negación de cara a puerta. En caso de que en el mercado de invierno llegase finalmente un jugador de ataque, la cosa estaría complicada para ambos.

Se readaptarán roles, Jandro volverá a disputarse el puesto con Xavi Moré en la diestra y Ernesto tendrá el camino ligeramente despejado para entrar en el lateral ya que Invernón se afianza como volante zurdo. Rara la situación del canterano, estaba en un gran momento cuando salió del equipo y nunca más volvió a entrar … algo debe haber tras esa falta de minutos porque explicación lógica para el ostracismo no existe.

2010 debe ser el año: se partirá en buena posición, se contará con la totalidad de la plantilla y una vuelta por delante para conseguir el primer objetivo. Pero antes hay que cerrar como se debe un buen 2009; si no, de nada habrá servido lo hecho en el último mes.

12/12/09

Vecindario, momento Rayco

El rumbo deportivo parece enderezado, el equipo va sacando los partidos adelante con cada vez más confianza; hace un mes no se hubiese ganado en Villanueva de la Serena tras el empate local. La portería sigue cerrada a los rivales, nueve goles encajados en dieciséis partidos es un dato para el optimismo y la esperanza. La sequía parece haber quedado atrás, cuatro tantos en los tres últimos choques no son nada del otro mundo, pero al menos acertar ante el meta contrario ya no parece misión imposible.

Jornada propicia para escalar posiciones. El Real Oviedo visita Vecindario, plaza que en otras condiciones no sería asequible pero donde mañana se encontrarán rachas encontradas: tres victorias consecutivas de los azules por una de los blanquinegros en los últimos dos meses. Los canarios tienen problemas económicos, hubo espantada general en verano y estuvieron muy muy cerca de tener que competir esta temporada en Tercera División, el buen inicio se salía de la norma. El objetivo es mantenerse, sanear en lo posible la economía y aprovechar al máximos los años dorados que está viviendo la entidad.

Digo lo de jornada propicia porque este fin de semana hay tres duelos directos entre equipos que aspiran a disputar el playoff de ascenso a partir del mes de Mayo: Guadalajara (1º) – Leganés (5º), Atleti B (6º) – Puertollano (7º), Universidad de Las Palmas (2º) – Gimnástica (3º). Si el Real Oviedo suma los tres puntos en su visita a Vecindario saldrá muy reforzado y más cerca del cuarto puesto sean cuales sean los resultados que se den en los otros partidos. Presentará Pichi Lucas un once con bajas, igual que la semana pasada, por lo que en el banquillo no habrá un gran revulsivo del que tirar si las cosas van mal dadas. La solución es clara: buscar la portería de Javi Ortega desde el pitido inicial, adelantarse en el marcador y llevar la manija del partido para evitar que un rival tocado se crezca.

No se puede regalar ni una acción al rival, conceder un gol en el descuento de la primera parte puede suponer perder uno o dos puntos. El nivel de concentración debe ser el máximo durante los 90 minutos, no está el Real Oviedo en condición de conceder concesión alguna. En Segunda B cada balón es importante, y más en la situación azul en la que los partidos son a pocos goles, cerrados; partidos como los del colegio en donde “quien marque gana”. Una laguna de concentración debe ser castigada, que el futbolista se dé cuenta de lo mucho que cuesta entrar en el once por una simple descomprensión mental de unos segundos.

La dirección deportiva sigue peinando el mercado, se está en negociaciones con un futbolista y se tiene a otro en la recámara pero de nada servirá si antes no sale alguien. Al Oviedo le falta gol, se está acusando demasiado la baja de un Miguel que tampoco es un killer. Rayco no ha tenido suerte desde que empezó la temporada, ya dije en su día que no era el delantero ideal según el ideario futbolístico por el que se confeccionó la plantilla, no se encuentra cómodo sin espacios y viviendo cerca de los centrales. Ve la portería muy pequeña, no tiene confianza en el 1vs1 y el miedo escénico puede con él cuando ve opción de marcar. Ante el Villanovense estrelló un balón en el travesaño, es imposible que la cosa vaya a peor porque está absolutamente gafado.



La temporada pasada se le dieron bien los equipos canarios. Conoce el clima y el horario, está más acostumbrado que sus compañeros al césped artificial, estará super motivado por jugar en casa y por la presencia de sus familiares que viven a pocos kilómetros de Vecindario. Sabe que es su momento, ahora o nunca, tiene que demostrar el por qué le ficharon. Si la sequía perdura, Pichi Lucas se olvidará de él cuando llegue el ansiado refuerzo.

Se está jugando lo que queda de temporada, debe dar un paso hacia adelante y hacerse valer. Un delantero vive del gol aunque deba aportar otras muchas cosas; si no ve portería ya, el entrenador no le tendrá en cuenta en la segunda vuelta, pasará a ser el tercer o cuarto punta, y Pichi Lucas ya ha demostrado que no le gusta cambiar el equipo si no es por obligación.

Es su hora, todas las miradas estarán puestas en él. El fichaje sigue siendo necesario, pero si hace goles antes del parón invernal quizá la dirección deportiva busque otras vías de refuerzo, un delantero Sub-23 por poner un ejemplo; un jugador que sume pero que no le cierre la puerta al punta canario. Si falla, la suerte estará echada: José Manuel apretará para dar una baja y cederá para fichar un jugador de primera línea, alguien que dé rendimiento inmediato. La planificación no existe, se dan bandazos según sople el viento y no es algo nuevo; por ello estamos donde estamos.

1/12/09

José Manuel se mueve, contacto Jito

Los partidos del Oviedo van a mínimos, anotar o encajar un gol es sinónimo de victoria o derrota según se dé el caso, ver partidos con alternativas en el marcador es una quimera. Equipo menos goleador del Grupo II y equipo menos goleado de toda la Segunda B, solamente Barça y Hércules tienen registros similares en superior categoría.

Durante la pretemporada Raúl insistió en poner la guinda a la plantilla con un ‘9’, se salió con la suya fichando a Xavi Moré pero no consiguió deshacerse de Sergio Villanueva para cerrar el plantel. Todo el entorno era un clamor, veíamos claramente que al equipo le faltaba otro delantero y así se reclamó. Ni Rayco, ni Manu Busto, ni Nacho Méndez son hombres de área, una ausencia de Miguel se notaría en exceso y vaya si se está notando. Sabino estaba deseando venir una vez se confirmase su salida de Mérida, finalmente Mata ganó la partida y Chicho ocupó una de las fichas en la plantilla que inició la Liga.

Ahora llegan las urgencias, recurrir al mercado de invierno es sinónimo de fracaso en la planificación y no es garantía de nada. En Oviedo tenemos malas experiencias con los fichajes en estas fechas: Darío Aliaga y Jorge Polanco son la excepción que confirma la regla. Salvo necesidad económica ningún club de Segunda B va a liberar a sus buenos futbolistas, la mayoría de las opciones son jugadores olvidados en Segunda por sus entrenadores sin ningún tipo de ritmo competivivo, ya vimos lo que nos pasó con Kiko en la 06/07.

José Manuel ya se está moviendo. Pichi Lucas confía en los suyos de puertas a fuera pero no se puede obviar una realidad, y él lo sabe. De momento han contactado con Jito, delantero de la Cultural. El punta catalán, criado en La Masía, es el hombre de moda en la categoría: ha anotado 14 de los 16 goles de su equipo en lo que va de temporada. La fuente de la información es fiable, me anunció con varios días de antelación los fichajes de Rubén García y de un Xavi Moré que no estaba en ninguna quiniela, confío en él.



Hace menos de un mes el jugador dijo en prensa que no se iba, que estaba a gusto en León y en la Cultural y que pensaba terminar el curso donde lo empezó. En el fondo sabe que está ante su oportunidad, está en línea mediática y ha despertado el interés de clubes como el Celta, el Salamanca o el propio Real Oviedo. En León hay problemas económicos, llevan años pagando los despilfarros de épocas anteriores cuando se fichaba a ex–Primeras a golpe de talonario, la recesión manda. Los atrasos en los cobros parecen estar a la orden del día y las promesas no pueden ser cumplidas, quizá eso lleve a Jito a rectificar y salir en el mercado invernal, aunque ignoro su destino.

No estamos en condiciones de pelear con un club de Segunda por un futbolista si estos tienen verdadero interés en él. Balaídos y Helmántico son buenas plazas, dudo que veamos a Jito de azul, como también dudo de que la Cultural deje salir a su estrella fácilmente por mucho que ésta insista.

Recomiendo a quienes leáis esto que os olvidéis del nombre, es lo de menos; yo no le doy importancia. Lo que se debe sacar de este artículo es que la dirección deportiva se está moviendo, tanto para fichar como para dar salida a algún jugador. Para abrir la puerta todos miramos hacia el mismo sitio pero que no os extrañe que el delantero que venga (si viene) tenga que ser menor de 23 años.

29/11/09

Real Oviedo 1-0 Gimnástica Torrelavega: Lucas mueve ficha

Tres puntos, victoria importante de cara a la clasificación pero sobre todo de cara a aumentar la confianza de la plantilla: es la primera vez en lo que va de temporada que se encadenan dos triunfos consecutivos. Quizá el afortunado gol de Xavi Moré en Valdebebas sea el inicio de algo grande como lo fue el tanto de Xavi Hernández en Zorrilla para el Barça salvando la cabeza de un Van Gaal que después conquistó el título. El Real Oviedo debe ir partido a partido, el Domingo visita al Villanovense, no debe ser utópico pensar en sumar una nueva victoria.

Pichi Lucas retocó ligeramente al equipo en la primera mitad. No varió los nombres pero sí la disposición sobre el terreno de los mismos, sobre todo cuando hablamos de fase ofensiva. Ayer no vimos a Curro bajar a recibir la pelota entre los centrales en ningún lance del partido, si no que tanto Jorge como Gonzalo tenían la responsabilidad de sacar el balón desde atrás con la ayuda de un Rubén García que hacía las funciones de pivote en el centro del campo. Curro se colocaba 15 metros por delante, en línea de 3/4 para generar superioridad a los lados de los medioscentros cántabros, algo que veníamos reclamando durante varias semanas desde Ovieditis. El dibujo sobre el césped era un 4-1-3-2 en ataque, con Jandro de ‘9’ desempeñando una función similar a la que solía desempeñar Miguel hasta su lesión; Rayco con libertad para moverse como segundo punta, y las bandas para Moré y Manu Busto formando esa línea de tres con Curro.

En defensa el dispositivo volvía a ser el de siempre: 4-4-2 con la variación de que los dos puntas presionasen 2vs2 la salida de los centrales, o bien que uno de ellos se descolgase unos metros por detrás para tapar la línea de pase hacia uno de los medioscentros rivales. Si tras pérdida de posesión la Gimnástica lanzaba la contra sin tiempo para que Curro recuperase posición, Rubén García sufría porque la línea de tres mediaspuntas cántabros le ganaban la batalla de la segunda jugada; sin riesgo no hay gloria, el rival tampoco apretó en exceso y no se pasaron apuros. La solución a ese mal era la entrada de Pelayo en la segunda parte por Jandro, pasar al 4-3-3 con Rayco arriba para matar con espacios, pero la expulsión de Alberto cambió el panorama y la superioridad numérica en centro del campo ya no fue necesaria, pudiendo ser Curro el damnificado en la sustitución.

El extremeño no es el de principio de temporada. No se le puede achacar falta de actitud pero la realidad es que parece estar pagando un alto precio por un verano exigente en lo físico y una pretemporada agotadora que le permitieron volver a tener un peso acorde a la profesión. Tampoco tiene confianza en sí mismo, así lo atestiguan los córners y faltas sacadas en las últimas semanas con la excepción del chut de la semana pasada que casi se le cuela a Adán; anoche Manu Busto tuvo que reemplazarle en los saques de esquina porque Curro es incapaz a día de hoy de botar un balón en condiciones. Necesita descanso, dosis de banquillo, ver el fútbol desde fuera para después aplicar la táctica a la práctica. Pelayo demostró en los minutos de los que dispuso que puede competir perfectamente por el puesto y que él debe ser la alternativa a los dos medioscentros titulares, muy por delante de Mario Prieto. Corpulencia física, función de pivote posicional, libera más a Rubén García y permite disponer de la figura de un tercer central; toca con criterio y es generoso en el esfuerzo, tanto a la hora de subir como de bajar.



Y si Curro no pasa por un buen momento, lo mismo podemos decir de Manu Busto. El cántabro no está rindiendo pegado a la banda izquierda, no tiene la condición física adecuada para aportar profundidad y desborde en ese costado, tampoco para buscar la jugada individual con recorte hacia dentro que tanto le gusta. Mucha fatiga en las piernas, falla en golpeos y chuts que normalmente serían un trámite para un jugador de su calidad, pero si el cuerpo no responde lo demás no importa. Juega porque no hay más, Iván Ania tampoco tiene físico para ser titular y Jandro es el ‘9’ provisional, quizá apostar por doble lateral izquierdo en esa banda sea una alternativa pero no parece ser una opción para el entrenador a día de hoy.

También es digna de destacar la línea ascendente de Armando Invernón, que siguió apuntando cositas como hizo la semana pasada en Madrid: subió con criterio, se ofreció en la salida y no pasó ningún apuro por su banda. No quiso estar en todos lados para no estar en ninguno, si no que supo racionalizar sus esfuerzos y progresar cuando tocaba. Dos asistencias de gol en los dos últimos choques, esperemos que siga en esta línea aunque yo seguiría apostando por Barral y Ernesto. Lamentablemente, del otro lateral del equipo no podemos decir lo mismo: Rubén González sigue demostrando que no tiene sitio en el Real Oviedo, es incapaz de ayudar lo más mínimo en la salida, rifa la pelota colgando balones continuamente a la olla y es un flan defendiendo el 1vs1; no extraña que la Gimnástica buscase la diagonal al extremo zurdo continuamente en la segunda parte, sabían por dónde tenían que atacar. Ambos participaron en el gol, ABC del fútbol de toda la vida: incoporación de los laterales, superioridad numérica en el centro del campo, cambio de orientación, centro al área y remate. Aún no se entiende cómo es posible que nos cueste tanto hacer algo que es tan sencillo.



En la segunda mitad pudo el miedo a perder antes que las ganas de ganar. Nos vimos con ventaja y renunciamos a la posesión por miedo al empate en lugar de buscar el 2-0 de la tranquilidad ante un rival en inferioridad numérica y que no había demostrado nada en ataque durante todo el partido. Debimos matar el choque a la contra pero la precipitación pudo en esas acciones, Rayco no supo esperar el momento justo para lanzar el desmarque a la espalda del central y no anticiparse al pase; fueron tres acciones para haber disfrutado de unos últimos 15 minutos tranquilos aunque quedase la cuenta pendiente del 1vs1 ante el portero.

Buena nota para Pichi Lucas, que supo leer el partido aunque se equivocó dando entrada a Nacho Méndez; el de ayer era el momento de Iván Ania como mediapunta con Javi Barral en banda izquierda aportando trabajo y recorrido en ese costado. Por fin se han visto ligeros retoques tácticos, intenciones de cambiar la dinámica y acabar con el hándicap que nos supone ver puerta. Podrán salir mejor o peor las cosas pero al menos se demuestra que desde el banquillo se buscan soluciones a los problemas del equipo.

25/11/09

Nuestro Humphrey Bogart: entrevista a Rubén García

Uno de los nombres del verano, su fichaje causó expectación por su calidad y por hacerse esperar los últimos flecos de la negociación. Se sacaron de la manga la opción de Óscar Pérez pero el único elegido era él, el "Xavi de la Segunda B" como le definían en León. Vino para llevar la manija y no está decepcionando, le costó encontrarse en los primeros partidos pero desde que recuperó la titularidad es indiscutible en el once salvo lesión.

Mediocentro zurdo de gran calidad, cerebro del Real Oviedo que domina el juego en corto y por abajo, auténtico director de la orquesta. El equipo baja enteros cuando él no está, afortunadamente ha vuelto tras su esguince ante el Racing B y sus compañeros lo notan, la fluidez en el juego es mucho mayor con él sobre el campo.


- Ovieditis: Hola Rubén, muchas gracias por hacer un hueco en tu tiempo libre para atender a Ovieditis.

- Rubén: "De nada, muchas gracias a ti por acordarte de mi".


- Imagino que cambiar la Cultural por el Real Oviedo debe suponer un cambio grande aunque León también sea ciudad futbolera; ¿qué tal la adaptación a la ciudad, al Club (y su exigencia) y a los compañeros?

- "Sí que es un cambio grande, sobre todo por la magnitud que tiene el Oviedo en el mundo del futbol. La afición, el estadio, las instalaciones deportivas y la infraestructura del Oviedo es otra historia, pero es un placer poder jugar en este club. En cuanto a la adaptacion: es buena en todos los aspectos, sobre todo en el vestuario donde hay gente muy sana."


- Más de la mitad de la plantilla es nueva pero en Oviedo no existen los 100 días de adaptación que se le suele dar a todo nuevo proyecto. ¿Cómo se soporta la presión de jugar con esta masa social detrás exigiendo el ascenso desde el primer día?

- "Para mí no es nada nuevo lo de la presión: en León la hay; en Eibar también la tuve, así como en el Racing. Llama un poco la atención que un club de 2B tenga esta presión y sobre todo esta repercusión en la ciudad pero cuando firmé por el Real Oviedo sabía lo que había."


- Desde la grada la impresión que se tiene es que el equipo peca de ansiedad en las últimas semanas, el gol no llega y los nervios aumentan. Era importante ganar en Valdebevas para alejar los fantasmas de los últimos puestos. ¿Existía tensión en el vestuario por verse cerca de los puestos de promoción a Tercera?

- "Para nada, lo de bajar a Tercera es algo que en el vestuario ni se plantea; sabemos que si seguimos teniendo posesión los goles llegaran porque hay calidad en los puestos de arriba. En el momento en que consigamos encadenar dos victorias seguidas la presión la dejaremos de lado."



- ¿Qué tal ha sentado en la caseta el cambio de entrenador? ¿En qué crees que ha mejorado el equipo con la llegada de Pichi Lucas?

- "Siempre que hay un cambio de entrenador está claro que es debido a que algo no funciona. Cada técnico tiene su librillo y todo es respetable; creo que el equipo con la llegada de Pichi ganó en intensidad y ritmo de juego ya que los entrenamientos son de mucha intensidad."


- El míster te dio toda su confianza cuando llegó y estabas convaleciente por la lesión en el partido ante el Racing ‘B’, dijo que eras un hombre “clave”. ¿Sientes esa responsabilidad cuando estás sobre el campo? ¿Te gusta asumirla?

- "Para mí es muy importante que el mister confíe totalmente en mi juego y más saliendo de una lesión bastante complicada porque la verdad es que aún tengo molestias en la rodilla. Por supuesto que me gusta asumir esa responsabilidad."


- El único equipo que salió a ganar el partido en el Tartiere fue el ahora famoso Alcorcón, el resto planta dos líneas de cuatro con un pivote entre ellas en solo 50 metros. ¿Existe receta para derribar esos muros? Parece que el equipo peca de previsibilidad y ante defensas así posicionadas si no sorprendes es imposible.

- "Desde mi punto de vista el Alcorcón es el mejor equipo con el que nos hemos enfrentado en lo que va de liga. Creo que la receta es la paciencia, moverlos de un lado a otro hasta que encontremos un hueco y poder aprovecharlo; no creo que pequemos de previsibles sino es que es difícil jugar cuando un equipo se encierra en su campo, lo es hasta para el Barça y es el equipo que mejor fútbol hace."


- Desde este blog se ha pedido pasar del 4-4-2 al 4-3-3 porque con el primer sistema los medioscentros estáis en inferioridad numérica ya que los jugadores de banda tienen más mentalidad de extremo que de volante(prácticamente el dibujo es un 4-2-4). Tú, como parte de la columna vertebral del equipo, ¿cómo verías este cambio? ¿No os sentís Curro y tú ‘desprotegidos’ en determinados momentos de los partidos?

- "A mi entender el el 4-3-3 es un sistema muy interesante, de hecho el año pasado en la Cultu jugábamos así y nos dio muy buen resultado, pero cambiar el sistema es una decisión que debe tomar el mister. A veces no es que Curro o yo nos sintamos desprotegidos si no que por nuestras características perdemos la posición con mucha facilidad."



- Algo que preocupa bastante en el seno de la afición es el poco provecho que sacamos a las jugadas de estrategia: un gol en catorce partidos. Extraña esta sequía teniendo lanzadores como Iván Ania, Curro o tú mismo y rematadores como Gonzalo, Miguel o Jorge Rodríguez. ¿Hay entrenamiento específico de acciones a balón parado durante la semana? ¿En qué consiste la sesión pre-partido en El Requexón?

- "Pues mira, creo que lo que nos está faltando en esas acciones es confianza, porque como bien dices hay muy buenos especialistas y lanzadores en el equipo; ensayamos acciones pero la confianza es lo más importante. Una sesión prepartido la utilizamos para activarnos de cara al Domingo: unos rondos, ejercicios de velocidad, un partidito para romper a sudar y coger buenas sensaciones y a veces algunos lanzamientos de falta directa."


- El centro del campo lo formáis Curro, Pelayo, Mario Prieto y tú: ¿podrías destacar una cualidad de cada uno de ellos en la que destaquen por encima de los demás?

- "Sí, cómo no. Sobre todo decir que los tres tienen mucha calidad: de Curro destaco su desplazamiento, de Mario la colocación y veteranía de la que hace gala, y Pelayo físicamente es muy fuerte y tiene mucho margen de mejora porque es muy muy joven."



- Gonzalo nos dijo en su día que los compañeros que más le habían sorprendido a nivel técnico eran Iván Ania y Manu Busto. Contigo vamos a cambiar de dirección: ¿cuál es el compañero más implicado con el oviedismo dentro del vestuario?

- "Diciendo uno me quedaría muy corto y te lo digo muy en serio, la plantilla esta super implicada e ilusionada. ¿Algún nombre? Pues Aulestia, Gonzalo, Iván Ania, etc."


- Para terminar con la entrevista, mándale un mensaje a la afición. Puede que a veces seamos muy exigentes pero siempre estamos ahí.

- "Sí, no cabe duda de que siempre nos apoyan, sólo hay que ver los partidos de casa y la cantidad de gente que nos acompaña en los viajes, ese apoyo se agradece mucho. Les diría que confíen en nosotros, que juntos podemos."


- Muchas gracias por la entrevista Rubén, ha sido un placer. A título personal, te pido que sigas en la misma línea que hasta ahora, eres un jugador distinto a lo que tenemos y se nota mucho para bien cuándo estás en el campo.

- "Muchas gracias por pensar eso, gracias de nuevo por acordaros de mí. Un abrazo."

20/11/09

Días de gloria: Real Oviedo 3-0 UD Las Palmas

Por desgracia, lo único que nos queda ahora mismo es vivir del pasado; el presente es deprimente y el futuro es una incógnita. Recordamos con melancolía tiempos felices y también lo haremos en Ovieditis; echar un vistazo atrás para no olvidar quiénes somos, para recordar que por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes. Tenemos que sacar fuerzas de donde no las hay porque no llevamos nadando 6 años para morir a la orilla.

Inauguro esta sección con un partido que quizá para algunos no sea digno de destacar en la historia del Real Oviedo por tratarse de una promoción de descenso para mantener la categoría que nunca debimos perder, pero al fin y al cabo, la del 22 de Mayo de 1998 es la primera noche loca que recuerdo en el Carlos Tartiere; el partido en UEFA ante el Génova me pilló demasiado joven y el único recuerdo que tengo de la participación europea es la entrada guardada como oro en paño en mi habitación. Os animo a todos a que contéis cómo vivistéis este partido ante Las Palmas.


Era nuestra décima temporada en Primera División tras el ascenso en Mallorca, se había contratado a un entrenador con renombre como Óscar Tabarez, ex – Milan y actual seleccionador de Uruguay y la plantilla contaba con futbolistas de cierto caché como Paulo Bento, Viktor Onopko, Dely Valdés, Petr Dubovsky o Abel Xabier, además de gente de la casa como César, Esteban o el ahora odiado Berto. Todos ellos hacían presagiar una temporada tranquila, también una primera vuelta más que decente en la que navegábamos tranquilamente por la zona media de la tabla, pero ocho derrotas en los últimos nueve partidos de Liga nos condenaron a disputar la extinta promoción ante la UD Las Palmas, con ida en el Carlos Tartiere y vuelva en el también derruido Estadio Insular.

El antiguo Buenavista estaba abarrotado con la presencia de 23.500 guerreros azules que superaban la capacidad del Estadio, ambiente infernal que los isleños fueron incapaces de sacudirse durante los 90 minutos de partido. Llegaron los dos equipos a esta eliminatoria con bajas destacadas: Onopko, Paulo Bento y Pompei por lesión, Juanchi González por sanción y Esteban por estar en la concentración de la Sub-21 por parte azul; Bjeliça, Eleder, Kowalczyc y Sarasúa fueron las bajas canarias. No debemos olvidar que aquella UD Las Palmas estaba formada por buenos jugadores, como el ‘Turu’ Flores, Sanways, Orlando, Cicovic, Manuel Pablo, Walter Pico o Paqui, entre otros. Alineación de circunstancias la de Tabárez, obligado a reconstruir el centro del campo por las ausencias: Buljubasich; Moreno, Gamboa, César, Abel Xavier; Iván Iglesias, Jaime, Manel, Iván Ania; Dubosvky y Dely Valdés.


Los carbayones salieron a por el partido desde el primer momento; con esa actitud a lo largo del curso probablemente nos hubiésemos ahorrado ese último sufrimiento. Cuando no había transcurrido ni sesenta segundos de juego, Dely Valdés tuvo la primera oportunidad de batir a Cicovic pero su vaselina salió alta. Fruto de ese dominio el gol no tardó en llegar, en el minuto 9 Herrera derribó a César dentro del área y el penalty lo anotó un Iván Ania pletórico durante todo el choque. La mejor noche del ‘Príncipe’ como jugador azul, esperemos que no sea la última porque sigo teniendo confianza en él.

Seguía el dominio azul, el 1-0 sabía a poco ante la vuelta en tierras canarias y el segundo gol se buscaba con ahínco. Las Palmas no entró en el partido, estaban ante su oportunidad tras diez años en Segunda y la presión pudo con ellos. En el minuto 32 Gamboa cuelga un balón desde la línea de mediocampo, Dubovsky la dirige de cabeza hacia portería, Dely Valdés no llega al remate pero el rechace tras despeje de Cicovic lo aprovecha de nuevo Iván Ania para hacer el 2-0 desde el borde del área pequeña. Estallaba el Tartiere, rugía como pocas veces le he visto rugir.

Todo de cara, los insulares se quedaron en inferioridad por expulsión de Paqui y Petr pudo incrementar la ventaja antes del descanso, también Dely Valdés pero el panameño erró con todo a favor. En el inicio de la segunda parte la dinámica cambió ligeramente, los hombres de García Remón se sacudieron los temores y crearon dos o tres ocasiones de cierto peligro ante la meta azul. Pero cuando mejor estaban los canarios llegó el tercer gol del Oviedo: jugada en banda derecha entre Joyce Moreno y Dubovsky, el lateral centró desde el costado y Dely está vez sí acertó con el cabezazo, el balón besó las mallas de la portería rival y nosotros abrazábamos la salvación tras unos meses de mucho sufrimiento.

A pocos minutos del final también nos quedamos con un jugador menos, Gamboa fue expulsado por doble amonestación como también lo fue en la vuelta (pudo jugar gracias a que el Comité de Competición le concedió la suspensión cautelar). Nada pudo aguar la fiesta, el resultado era inapelable y el Viejo Tartiere un clamor. Tres días más tarde se sufrió en el Insular a pesar del tanto inicial del propio Gamboa, Las Palmas se quedó a dos goles del ascenso pero los últimos 25 minutos de partido los vivimos los carbayones con el corazón en un puño. El Oviedo jugó a la ruleta rusa y se salvó, pero la suerte no siempre está de cara y años más tarde vivimos la decepción de un descenso que aún estamos pagando.


Para unos este artículo será una losa; para mí, echar una vista atrás, repasar esos nombres, recordar esos momentos de gloria son un estímulo más para no dejar de luchar. Se podrán perder muchas batallas, pero las guerras son largas y lo importante es no desfallecer nunca, levantarte cuando te derriban una y otra vez. Grandes hay muchos, gigante sólo hay uno: algún día podremos decir a nuestros hijos y a nuestros nietos que nosotros sobrevivimos al paso por los barrizales, que estuvimos con el Real Oviedo en los peores momentos de su historia. Y tened por seguro que ese día llegará, aunque nos cueste sangre, sudor y lágrimas.

Oviedistas, ¡¡volveremos!!

17/11/09

Nuevo fracaso, toca empezar de cero

Nuevo empate en el Tartiere, nueva decepción para la afición azul que ahora sí se ve obligada a mirar hacia abajo en lugar de hacia arriba y que cada vez tiene más presentes los fantasmas de la temporada 2006/07.

En las primeras jornadas los resultados no acompañaron, se apuntó a la figura del entrenador como uno de los responsables del mal juego (yo entre ellos) pero haciendo balance tras poco más de un mes vemos que el relevo en el banquillo ha servido de poco. Por el Real Oviedo pasan técnicos, jugadores, también directores deportivos y consejos de administración pero nada cambia, los cánceres siguen lucrándose a costa del Club desde dentro y los éxitos como el ascenso de Mayo son un oásis en el desierto por el que transitamos desde 2001.

La desilusión ahoga al oviedismo, un nuevo descenso probablemente supusiese el KO para una afición que está cansada de caer y levantarse, un golpe más puede ser mortal. La plantilla es la que es, como dije en su día hay que tirar con lo que tenemos porque aunque se esté demostrando que fue sobrevalorada y está descompensada, me niego a pensar que sea de las más flojas de Segunda B. Deportivamente hay o tiene que haber soluciones, quizá no para lograr el objetivo de la Reconquista pero sí para salvar la temporada, bochornoso que la meta a día de hoy sea esa.

Tanto Raúl como Pichi Lucas han optado por el 4-2-3-1 como esquema base con la variante de pasar a un 4-4-2 y el experimento del 3-4-3 de González ante el Racing B. La afición critica el jugar con un solo punta pero con las características de la plantilla el 4-4-2 rompe al equipo por la mitad; además, con la ausencia de Miguel jugar con dos delanteros es utópico porque sano sólo queda Rayco, que para más inri no es ‘9’ si no acompañante. La diferencia de un sistema a otro es de 10 metros, la del posicionamiento defensivo del jugador enlace; en ataque la ocupación del espacio siempre es la misma con estos jugadores.

Una posible solución que ya cité en el artículo anterior es pasar al 4-3-3, ganar superioridad en el centro del campo para acercar a los extremos a la portería contraria. Pelayo como pivote, Curro y Rubén como interiores con la variante de que sea el ex–Cultural quien se acerque a los dos centrales para sacar la pelota desde atrás. Esa misión no debe recaer en Curro porque la variación no serviría de nada, el equipo no tendría la llegada desde segunda línea que aporta el extremeño; buscar el gol solamente con extremos y el delantero centro es insuficiente. Alternativas hay pocas en la plantilla para estos tres puestos: Mario Prieto no es merecedor de vestir la camiseta del RO en Segunda B, a Manu Busto le falta fondo físico ya que el 4-3-3 exige desgaste de los interiores, también de los extremos si se repliega en un 4-1-4-1 con Pelayo como hombre escoba.



Arriba deben ser fijos Xavi Moré y Miguel, el primero en la derecha y el segundo como ‘9’: el catalán está siendo el mejor del equipo con Pichi Lucas en el banquillo si dejamos de lado al triángulo defensivo; al punta se le espera como agua de Mayo, la impotencia para crear situaciones de gol desde su lesión está demostrando la importancia de su presencia en el once. Jandro sería la alternativa a Moré, los encargados de dar amplitud en la derecha son ellos ante la incapacidad de Rubén González y el ostracismo de Ander Larrea. El objetivo, cargar el juego por el otro carril para que el balón llegue al extremo diestro con posibilidad de intentar el 1vs1.

La banda izquierda cuenta con varias opciones, Manu Busto, Rayco e Iván Ania. Los dos primeros a pierna cambiada buscando la diagonal: el cántabro anotó 18 tantos la temporada pasada con el Lorca desde esa posición; el canario tiene características para ese puesto. Ninguno de los dos pasa por un buen momento pero se les debe recuperar cueste lo que cueste porque estaban llamados a ser piezas importantes de este Real Oviedo. El ‘Príncipe’ tampoco encuentra su nivel, va a menos y a día de hoy es intrascendente en el juego, incluso a balón parado. Me duele horrores escribir esto porque Iván es un ídolo de mi infancia, pero ahora mismo no merece entrar en el equipo ni como titular (ausencia de fondo) ni como revulsivo (sin chispa). Confío en que encuentre el fútbol que lleva dentro porque con 32 años aún puede ser un jugador diferencial en esta categoría.

La amplitud en el costado izquierdo debe darla el lateral: Javi Barral, Ernesto e Invernón, los tres tienen capacidad para subir, todos están acostumbrados a pasar de la línea de medios. Por calidad, trayectoria y por lo que le dio tiempo a demostrar hasta desaparecer de las convocatorias, el puesto de titular debe ser para Javi Barral, un futbolista que hace meses fue reconocido como el mejor en su posición de toda la Segunda B precisamente por su proyección ofensiva. Ernesto es una alternativa muy válida, demostró en sus cuatro partidos estar perfectamente capacitado para ser el lateral zurdo del Real Oviedo … que lo extradeportivo se solucione cuanto antes porque perderle sería un error imperdonable como lo fueron las salidas de tantos otros.

La limpieza en todos los estamentos del Club es necesaria, desde los despachos al campo pasando por el Requexón. Mientras no se marque una metodología de trabajo que englobe a todos, y se dote al Real Oviedo de una identidad el problema seguirá ahí, las victorias serán pan para hoy y hambre para mañana. Si cerramos nuestra portería no llegamos a la del contrario, si se busca el absurdo del Brasil’70 el batacazo es terrible. Hay que resetear el disco duro, redefinir a lo que se juega y forjar un sistema en el que cada futbolista tenga rol asumido y posición. Será la primera piedra no hacer el ridículo en la 2010/11.

13/11/09

Fiabilidad defensiva: falsa seguridad

Los problemas están en la calle y en boca de todos, la afición apunta en una misma dirección cuando mira hacia el terreno de juego y Ovieditis no quiere hacer leña del árbol caído, tampoco contar obviedades. El aprendizaje viene por el error, pero haríamos mal en quedarnos sólo con lo que no funciona y no prestar atención a las pocas notas positivas del equipo en lo que va de temporada.

Falsa fiabilidad defensiva, si el Real Oviedo está a dos puntos del descenso a Tercera y a seis de los puestos de privilegio no es por fragilidad sino por carencia de cara a gol. Ocho goles encajados en doce partidos de Liga, Oinatz Aulestia es el Zamora del Grupo II de Segunda B y el quinto guardamenta con mejores registros de la categoría, tan sólo superado por los de Jaén (seis tantos recibidos), Eibar , Ontiyent y Mallorca B (siete). Con estos números cualquiera diría que el conjunto azul es el típico equipo rocoso, que concede poco en defensa y que busca menos el ataque, que prioriza el 0-0 por encima de todas las cosas; jugadores implicados en una misma misión, evitar que el portero recoja el balón de su red, once gladiadores con poco fútbol pero con mucho alma. Nada más lejos de la realidad.

Existen varios factores para explicar estas estadísticas, pero uno de ellos no es el esfuerzo defensivo de todos los jugadores. El centro del campo no muerde, el rival siempre tiene facilidades para salir con la pelota en la zona ancha cuando a nosotros no nos dejan ni respirar si nos aproximamos a las inmediaciones del mediocampo. Todo empieza arriba, Miguel tiene el hándicap de la altura que le invalida para la presión, Manu Busto no tiene el sacrificio ni el pulmón suficientes como para convertirse en el primer stopper. La solución a estos males en la punta de ataque debería ser Rayco, él tendría que ser el primer defensor pero no es así. Anda el canario perdido sobre el césped, no sabe cuál es su rol y no encuentra ubicación, recuperarle debe ser un objetivo prioritario.

Mismo problema en el centro del campo, sobre todo cuando uno echa su mirada a los costados. Iván Ania y Xavi Moré, dos jugadores con una tremenda técnica y calidad individual, pero nulos en el desgaste defensivo, por incapacidad y por cuestión de aprovechamiento de los recursos. Condenar a estos dos futbolistas a perseguir a su lateral y realizar sprints de 40 metros es no saber qué tienes entre manos, desaprovechas la materia prima porque si les exiges en defensa ni uno ni otro podrían entonces decidir en ataque. La capacidad física no se mira en el esfuerzo sino en la recuperación y ambos son incapaces de mantener ese nivel de esfuerzos anaeróbicos durante tantos minutos. El remedio Ovieditis es elegir entre el catalán o el asturiano para salir de inicio: Moré titular, Iván Ania revulsivo para encender a la grada, aprovechar el cansancio del rival y ganar puntos a balón parado en los minutos decisivos. El quebradero de cabeza viene cuando echas un vistazo al banquillo y te encuentras con un Jandro que no es capaz de dar todo lo que lleva dentro y un Invernón que a día de hoy ni siquiera debería ser una alternativa a tener en cuenta. Difícil solución.



Más de lo mismo con la pareja de medioscentros: Mario Prieto penaliza demasiado en ataque como para pensar en él de inicio; además siempre se posiciona por delante de Curro cuando tenemos balón lo que invalida su capacidad defensiva cuando perdemos posesión. La sociedad debe ser la del extremeño y Rubén García pero ninguno se caracteriza por su trabajo sin la pelota, más bien al contrario. Poco recorrido, incapacidad para hacer muchos kilómetros, se complementan bien y tienen actitud, nivel defensivo para sobrevivir pero no para aspirar a cotas altas. La salida de un servidor sería apostar por la superioridad en zona ancha, tres hombres para dominarlos a todos: Curro, Rubén García y Pelayo; el primero pivote para sacar la pelota jugada desde atrás; sin posesión sería el canterano el posicional con los otros dos a su lado, se reparten esfuerzos y se protege más a la defensa. Esta opción resta opciones en ataque ya que si el ‘10’ es quien se coloca entre centrales con balón el equipo se queda sin llegada desde segunda línea y con sólo tres jugadores para buscar el gol; Curro debería aprender a desentenderse de la creación para que el equipo creciese.

Curioso ver qué el equipo acumula fallos y sin embargo es el que menos encaja, pero eso no es sinónimo de ser el que mejor defiende. Los rivales no salen a por el partido, el objetivo ante el Real Oviedo es empatar y ganar si se tiene suerte en las pocas ocasiones que se disponga; el único que quiso acabar con los azules fue el Alcorcón. Cualquier contrario con ambición y calidad puede hacernos daño, demos gracias de que aún no se hayan dado cuenta y se conformen con lo justo. Pero sobre todo, el mérito de que seamos el equipo menos goleado del Grupo II es de tres hombres: Aulestia, Gonzalo, Jorge Rodríguez.



Del arquero está todo dicho (ver artículo del 28/10), ha salvado puntos ante Atleti B, Racing B, Cerro Reyes, también salvó de un ridículo aún mayor en Gijón y de que el Cacereño complicase el partido en el Tartiere. En quienes vamos a fijarnos en este artículo es en la pareja de centrales, Gonzalo y Jorge Rodríguez, las ‘Torres Gemelas’, no por su estatura física sino por su altura futbolística. El burgalés es el Káiser, gran fichaje de los últimos años, impecable en el tackle y en el juego aéreo, rey de la anticipación y jefe de la defensa. El gallego es el descubrimiento de la temporada, vino sin hacer ruido pero se ha convertido en pieza clave cuando se le ha alejado del lateral diestro: coloso cuando el balón surca los aires, perfecto en el 1vs1, va bien al cruce e intenta sacar la pelota jugada desde atrás siempre que puede. Se complementan, uno marcador y el otro hombre libre, alternan roles y siempre cubren las espaldas del otro además de estar ahí en las ayudas a los laterales.

Son ‘la pareja’, romperla es sinónimo de fracaso como ocurrió en Cerro Reyes y Alcalá. Si hay una ley que todo entrenador sabe es que nunca se debe tocar el esqueleto defensivo de un equipo salvo obligación: Aulestia, Gonzalo y Jorge son los únicos tres fijos en el once azul, al menos deberían serlo. Por lo general no suele ser justo personalizar éxitos o fracasos pero en este caso es correcto hacerlo, si ellos faltasen el Real Oviedo ahora mismo sería carne de descenso con toda seguridad. Es momento de analizar errores, ver qué no funciona y actuar en consecuencia, pero también de observar lo bueno y trabajar a partir de ello.

9/11/09

Falsas apariencias

Cambiar de entrenador o cuestionar la profesionalidad de los jugadores son las salidas recurrentes cuando un equipo no encuentra su camino. Ovieditis se postuló a favor de la salida de Raúl porque veía al entrenador sin rumbo, aplaudió los primeros pasos de Pichi Lucas pero ahora se siente decepcionado por el nuevo técnico ya que se empeña en caer en los mismos errores que el anterior dueño del banquillo azul y en crear algunos nuevos. Exige a la plantilla pero el primero que tiene que hacer autocrítica es él.

Entrenador perfecto en las ruedas de prensa, dice lo que la afición quiere oír pero los carbayones están quemados, se las saben todas y ya no tragan. El técnico no puede apuntar tan deliberadamente a los futbolistas cuando el primer responsable es él mismo, no hace los deberes y los resultados mandan, no quiere ver la realidad que todo el oviedismo ve y sigue lastrando al equipo titular en lugar de apostar por lo (poco) que funciona: triángulo defensivo, Ernesto/Barral, Rubén García-Curro, Xavi Moré.



Alineación ilógica, Ander Larrea en el banquillo siendo el único lateral diestro disponible; el vasco debe estar preguntándose qué pasa en Oviedo cuando es la tercera opción para una posición que debería ser suya habiendo jugado más de 40 partidos en la categoría con el Bilbao Athletic teniendo sólo 20 años. Pichi Lucas rompe el triángulo defensivo, toca la columna vertebral, rompe la primera regla de un buen equipo. Colocar a Jorge Rodríguez en un costado conlleva exponerlo a la crítica pública, esa ubicaciónpotencia debilidades y oculta virtudes en el gallego, volvió a ser el jugador imberbe de las primeras semanas, sin salida limpia de balón, sin capacidad para desdoblar al volante y crear superioridades en el centro, sin precisión para ser una opción más del ataque cuando el equipo acosaba la portería del Alcalá en los últimos minutos.

El carril izquierdo sigue siendo para Invernón, futbolista cuyo techo es la Tercera División pero que pasa por delante en la rotación del mejor lateral de Segunda B la temporada pasada, Javi Barral. Un cumplidor con carencias valdría para un equipo sin aspiraciones, pero en el Real Oviedo el lateral zurdo debe ser más que un relleno, ésa ya no es una posición en la que juega el menos malo sino alguien que también debe marcar diferencias adelante y atrás. Ernesto, tras cuatro partidos de titular rindiendo a buen nivel se cae de las convocatorias, el Sábado estuvo castigado con el Vetusta. Problemas extradeportivos son la causa de esta desaparición del once; seguramente el jugador haya dado el paso definitivo para llegar a este escenario pero es el Club quien fuerza la situación una y otra vez hasta que la burbuja estalla, tónica habitual en quienes des-gobiernan el Real Oviedo.

Mario Prieto de nuevo inamovible como mediocentro, mismo panorama desde hace un mes, primero sentando a Pelayo y ahora a Rubén García. Jugador completamente inútil en la creación, lastra al equipo cuando se tiene la posesión y más cuando se nada a contracorriente con el marcador adverso. El entrenador se dio cuenta y ordenó el cambio al descanso: ya era tarde, se habían tirado 45 minutos de partido. La segunda mitad fue otra cosa, hubo toque, desmarques, aperturas a banda, profundidad … se malograron ocasiones, se mereció más premio que la derrota pero el resultado es un castigo al planteamiento de Pichi Lucas.

Plantilla mal diseñada, desequilibrada y coja en varias posiciones. En el foro exigía un delantero pero creía en este grupo, priorizé ver lo positivo antes que lo negativo y ahora llega la frustración. Las posiciones antes expuestas están retratadas, no son las únicas: urge un volante zurdo pues Iván Ania no está físicamente para ser titular, su papel debería ser el de salir en la última media hora a 100% de intensidad en lugar de jugar setenta minutos al 60%. Si Jandro estuviese al nivel sería una opción muy válida, pero lamentablemente está naufragando en su retorno, no aporta profundidad, ni chispa, ni velocidad … sus garrafales errores de cara a gol han costado cinco puntos. Xavi Moré es el único que mantiene el tipo, es la esperanza carbayona para lo que queda de temporada junto al afianzamiento de la pareja Rubén García-Curro y la recuperación de Miguel.

Manu Busto tampoco responde a las expectativas, necesita al equipo para rendir y si éste no acompaña lo más que puede hacer es dejar destellos de su gran clase con un par de pases o regates inverosímiles, muy poca cosa para lo que se espera de él y para lo que necesita el Real Oviedo. Sin velocidad en la circulación, sin movimientos entre líneas, sin desmarques de sus compañeros, sin juego a uno o dos toques, Manu Busto se convierte en un jugador mediocre. Rayco, también está perdido, ha quedado claro que no es ‘9’ para este equipo y no sabe qué rol desempeñar; tampoco tiene gol como para vivir de la pegada y no del fútbol.



Los jugadores pueden dar más individual y colectivamente, también el entrenador, pero los principales responsables todos sabemos quienes son. Es a Alberto y a Mata a quienes hay que exigir responsabilidades, ellos y José Manuel son los culpables de llegar a esta situación. Es tarde, los futbolistas son los que están y ellos deben sacar esto adelante, necesitan el apoyo y el ánimo, las críticas para otros. El Real Oviedo renueva plantillas, cambia entrenadores pero el cáncer está dentro, de nada sirve pintar la fachada si los cimientos están en ruinas.

El objetivo ya ha cambiado, los playoffs siguen a tiro de dos partidos pero el descenso está a dos puntos. La meta sigue siendo ganar cada fin de semana pero no para soñar con el retorno sino para vivir sin agobios, lograr que no aparezcan los fantasmas de la temporada 06/07 porque la autodestrucción estaría cercana en caso de meternos abajo. Luis Aragonés decía que en las últimas diez jornadas se ganaban las Ligas (cada uno la suya), no le falta razón: hasta entonces el oviedismo debe abandonar los castillos en el aire y pensar en la supervivencia, ya llegará el momento de ver si el sueño es posible.

6/11/09

Tenemos al Káiser: entrevista a Gonzalo de la Fuente

Llegó sin hacer ruido, sin levantar gran expectación, como lo hacen los verdaderamente buenos fichajes, aquellos difíciles de descubrir pero a los que después se recuerda durante años. Quiere crecer con el Real Oviedo y está capacitado para devolvernos a nuestro sitio natural, que no es otro que la Primera División.

Central Kaiser, no le costó convertirse en el jefe de la defensa azul. “Rey de la anticipación, colosal en el juego aéreo”, su principal cualidad y la que más valora la afición oviedista es que hace mejores a sus compañeros. Ni Jorge Rodríguez ni Dani Hedrera rinden a la misma altura cuando se separan de Gonzalo.

- Ovieditis: Hola Gonzalo, lo primero de todo es darte las gracias por acceder a ser entrevistado y por dedicarle tu tiempo a Ovieditis.

- Gonzalo: "Hola, no hay de qué."


- ¿Cómo te definirías como futbolista, o cuáles crees que son tus principales virtudes?

- "Eso lo tendrian que decir otros, pero imagino que la polivalencia y las ganas de trabajar y mejorar dia a dia son mis virtudes más importantes."


- La afición te valora como a uno de los jugadores con mejor rendimiento de los últimos años, pero siempre hay algo a mejorar. ¿Qué aspectos de tu juego crees que debes perfeccionar?

- "Debo tratar de ser mas expeditivo y duro en ciertas acciones porque quizás a veces sea demasiado blandito ..."


- El Real Oviedo es un grande para lo bueno, pero también para lo malo. ¿Cómo vive el jugador los desencuentros entre el máximo accionista y la afición? ¿Afecta a vuestro rendimiento todo lo ajeno al fútbol que se habla en el entorno?

- "Está claro que aunque no quieras te acabas enterando de todo lo que rodea al Club y de este tema también te acabas enterando, pero quiero pensar que estamos al margen de todo eso y de que los futbolistas tenemos que mentalizarnos de que los aspectos extradeportivos no deben influir en el rendimiento del colectivo."


- Este año el comienzo de Liga no ha sido bueno pero aún así se está a pocos puntos de los puestos de privilegio. Por desgracia, tú ya has vivenciado lo que es descender con un equipo que en principio está pensado para buscar cotas más altas. Por nuestra cabeza no pasa una situación así, pero ya ocurrió en la 2006/07 y quizás nos ayudes a comprender lo que le pasó a aquella plantilla: ¿podrías explicarnos cómo es esa sensación de bloqueo, y las sensaciones de un equipo que se encuentra en una lucha que no es suya?

- "Es una situación muy dificil la que yo viví en Burgos. Es difícil de digerir que cada vez que juegas en tu casa la gente te pite y te grite bararidades que llegan a trascender hasta a las familias, y la verdad es que todo ese entorno desfavorable sí que afecta negativamente al rendimiento de un futbolista y de una plantilla. Lo que viví en Burgos, y además como capitán de aquél equipo te aseguro que no se lo deseo a nadie porque después de 2 años todavía tengo en la mente recuerdos y sensaciones de ese año y te juro que daría lo que fuera por volver a ese momento y poder revertir esa situación. Ese descenso es algo con lo que creo que tendré que convivir toda mi vida."


- Lleváis ya unos cuantos entrenamientos con Pichi Lucas. Háblanos un poco de la metodología del nuevo entrenador: cómo son sus entrenamientos, el mensaje que transmitió a la plantilla cuando entró al vestuario …

- "Las primeras impresiones son inmejorables creo yo. Es un entrenador que siempre trabaja con balón, en espacios reducidos y a pocos toques para mejorar el trato con la pelota, y además prioriza la intensidad y concentración en lugar de la carga. La verdad es que creo que ése es el camino, pero hay que tener en cuenta que es imposible cambiar tanto en un par de semanas, seguro que con paciencia y trabajo las cosas acabarán saliendo bien para todos."


- ¿Y cómo era trabajar con Raúl? ¿Cuáles son las diferencias entre sus entrenamientos y los de Pichi Lucas?

- "Con Raúl quizás los entrenamientos y las semanas eran más rutinarios, y las sesiones más largas y de menor intensidad. Sobre todo daba prioridad a la táctica, creo que ésa es la mayor diferencia respecto a Pichi Lucas."


- El nuevo míster prioriza el buen trato con el balón en sus declaraciones; ¿qué os exige el técnico a los centrales a la hora de sacar la pelota desde atrás? ¿Muy distinto a los que os pedía Raúl?

- "Sí es cierto que da prioridad a salir con la pelota jugada desde atrás pero en ese sentido tampoco cambia mucho respecto a la metodología de Raúl puesto que también con él ensayábamos mucho la salida de balón así que creo que en ese sentido nos hemos adaptado relativamente rápido a lo que pide el nuevo técnico."


- Nacho Méndez dijo hace unos días que lo importante no era conocer al rival sino “cómo estemos nosotros mismos”, algo que no comparto del todo por cierto. Cuando llega la hora de disputar un partido, ¿tenéis mucha información sobre el rival (estilo de juego, hombres clave, jugadas de estrategia) o el técnico sólo da unos cuantos apuntes en la charla previa o el día anterior en El Requexón?

- "Creo que tampoco es bueno marear mucho con el juego del rival ni con características de los jugadores rivales puesto que una vez te adentras en el partido cada choque es distinto y no se puede hacer una descripcion minuciosa de lo que pasa sobre el campo. Pero sí que tenemos información de los rivales y puntos clave del mismo; eso creo que sí es fundamental para ir visualizando el partido."


- Ante el Tenerife ‘B’ y en menor medida ante el Puertollano vimos al equipo presionar muy arriba la salida de balón de los centrales rivales, con las líneas muy juntas lo que obliga a que los defensas casi os coloquéis en el mediocampo. Si alguno de tus compañeros se descoordina en la presión los vendidos vais a ser vosotros por lo que vuestro nivel de atención debe ser del 200%. ¿Cómo te sientes jugando a 40 metros de Aulestia?

- "Está claro que si no vamos todos a la presión concentrados y juntos puede que nos vendan a los defensas, pero creo que ése es el camino a seguir y perfeccionar, el que nos va a convertir en un buen equipo. Así que aunque a veces dé un poco de vértigo estar tan lejos de Aulestia y tener tanto espacio a la espalda creo que ésa debe ser una de nuestras señas de identidad."


- Compartes o compites por el puesto de central con Jorge Rodríguez y Dani Hedrera, ambos buenos jugadores pero con diferentes características. No te pido que elijas entre uno y otro, pero ¿qué diferencias hay entre jugar al lado de Jorge o de Dani?

- "La verdad es que me parecen dos de los mejores centrales con los que he jugado nunca y de ahí la riqueza de la plantilla, dado que la competencia es máxima y cualquiera puede jugar. Es cierto que con Jorge llevo menos tiempo jugando pero creo que nos hemos compenetrado muy bien y tenemos buena comunicación dentro del campo. Con Dani existe una relación especial tanto dentro como fuera del terreno de juego que creo que incluso se ha llegado a trasmitir sobre el césped durante toda la temporada pasada."


- ¿Qué compañero te ha sorprendido más futbolística y técnicamente hablando?

- "Iván Ania me ha sorprendido mucho tanto a nivel técnico como de implicación dentro y fuera del campo. Técnicamente y del que más me han sorprendido sus cualidades es Manu Busto, un jugador diferente al resto al que ves hacer cosas que no hace nadie más que él."


- Y la última: ¿de verdad crees que esta plantilla ha de marcarse como prioridad el ascenso a estas alturas, o crees que es mejor pensar partido a partido y olvidarse de los objetivos a largo plazo hasta dentro de unos meses?

- "Creo que marcarse objetivos a largo plazo no es bueno puesto que nos pueden presionar, considero que es muy importante ir partido a partido y tratar de ir mejorando y adaptándonos al nuevo míster poco a poco para fijar bien los conceptos. Creo que si vamos evolucionando semana a semana los resultados seguro que llegarán, por lo que espero y deseo que la segunda vuelta y el final de Liga nos den muchas alegrías tanto a nosotros los jugadores como a la afición que es lo más importante."


- Pues con esta ya hemos terminado. Mucha suerte en lo que queda de temporada, sigue trabajando como hasta ahora y quédate mucho tiempo con nosotros, eres uno de los referentes del Real Oviedo. Gracias por todo Gonzalo.

- "Ojalá pueda estar muchos años defendiendo esta camiseta. No hay de qué y muchas gracias a ti."

4/11/09

El extraño caso de Ander Larrea

Internacional con España Sub-15, Sub-16 y Sub-17; capitán en las categorías inferiores del Athletic de Bilbao desde Infantil hasta Juvenil; 46 partidos en Segunda B con el filial, 24 con el Baskonia en Tercera División, todo ello con sólo 20 años. Sobre el papel, estamos ante una de las perlas de Lezama, un jugador con futuro en al menos Segunda División y con recorrido en el primer equipo si la suerte le sonríe como le ocurrió a Koikili, que con 26 años aún jugaba para el Sestao River en Segunda B sin ninguna perspectiva de futuro más allá del día a día. Las comparaciones son odiosas, la suerte decide el camino y estar en el sitio justo en el momento adecuado marca una carrera deportiva y una vida.

La trayectoria descrita arriba pertenece a Ander Larrea, actual lateral derecho del Real Oviedo y que pasa por un calvario deportivo en las filas azules. Llegó a mediados de Agosto para tapar el agujero de una posición que tuvo hasta cuatro inquilinos en pretemporada (Jorge Rodríguez, Pablo Naredo, Nico, Rubén González) y donde nadie conseguía asentarse ni dar un mínimo de garantías. Se pierde muchas semanas de entrenamientos con sus nuevos compañeros, está claro que parte en desventaja respecto al resto porque no ha tenido apenas periodo de adaptación al vestuario ni a los esquemas de Raúl González, trabajo contrarreloj antes del comienzo de Liga para pelear por un puesto en el once.

Jorge Rodríguez se asienta como lateral diestro titular en los dos primeros partidos oficiales, Alcalá y Toledo; en Lorquí llegan las rotaciones y la oportunidad para Ander. El resultado todos lo sabemos, hecatombe carbayona e imagen patética del equipo. Aquél día quedaron retratados los catorce futbolistas que saltaron al césped pero fueron dos los que pagaron los platos rotos: Larrea y Dani Hedrera no han vuelto a disputar ni un minuto con la camiseta del Real Oviedo desde la eliminación copera salvando los ocho minutos que disputó el central en campo del Cerro Reyes. No escribo esto para defender lo sucedido en aquél partido ni tampoco todo lo que rodea la situación actual del central jerezano, que conste en acta. El ostracismo de estos dos jugadores provocó la entrada de Rubén González al lateral diestro y de Jorge Rodríguez al centro: el primero ya ha demostrado no estar capacitado para ser titular en un equipo que aspire al ascenso, el segundo se está convirtiendo en el kaiser de la defensa azul.


Ander Larrea llegó al Real Oviedo con la vitola de ser un buen lateral en lo defensivo, con velocidad para ganar la batalla en el 1vs1, tiene un potente tren inferior que le permite superar en la arrancada a la mayoría que intentan desbordarle; usa bien el cuerpo en la pugna, típico lateral vasco correoso. Sabe colocarse y estar en el campo, por algo probó más posiciones que la del lateral diestro en categorías inferiores, algo siempre queda. Sufre en el juego aéreo pero es un hándicap imposible de afrontar con su poco más de 1’60 de altura. Gusta de participar en fase ofensiva, no se conforma con quedarse en zona media sino que si la situación lo permite sube la banda y triangula con el volante para forzar situaciones de 2x1: daría un plus al equipo en la salida de balón, principal carencia del Real Oviedo esta temporada como se vio ante el Puertollano.

Entrena bien, dice la gente que se pasa durante la semana por El Requexón que se le ven aptitudes para ser titular, que va un paso por delante de Rubén González en los entrenamientos. Otros dicen que está un peldaño por debajo del resto del equipo, la única solución para despejar dudas de un lado u otro es verle sobre el terreno de juego en partido de Liga.

El jugador nunca se va a dar por vencido. Sabe lo mucho que le ha costado llegar hasta aquí y no se conforma, el hecho de pedirle al Athletic su salida del Club al ver que no había posibilidades de ascender al equipo que entrena Joaquín Caparrós dice mucho de él. Esa plaza en los entrenamientos y algunas convocatorias de la primera plantilla son para Eneko Bóveda, que siempre había vivido a la sombra de Ander pero que ahora es el propietario del lateral diestro del Bilbao Athletic. En Lezama se negaban a la cesión, querían mantenerle en el segundo equipo a toda costa ya que Ander seguía siendo el mismo que despertaba esperanzas cuando era capitán del Juvenil; fueron semanas de tira y afloja pero al final comprendieron que un jugador a disgusto no aporta nada a un equipo, era tonteria convertirse en el perro del hortelano que ni come ni deja comer.

Lo cómodo para Larrea hubiese sido quedarse en Lezama con el filial cerca de familia y amigos y después salir a otro equipo vasco de la categoría, pero eligió el Real Oviedo para dar un salto en su carrera. Cuando era un ‘guaje’ hacía los deberes de noche tras los entrenamientos, no podía salir de fiesta con sus amigos por la exigencia de las categorías inferiores de Lezama. Ahora, mientras otros gozan de 20 horas de ocio al día (quitamos cuatro horas a la jornada, dos de entrenamiento y otras tantas pre- y post- sesión), él sigue estudiando, algo que se sale de la norma en futbolistas que están a un paso de llegar al fútbol profesional, sobre todo habiendo sido formado en una cantera que ya te da cierto caché para el resto de tu carrera deportiva. Siempre se ha esforzado por salir adelante y seguirá haciéndolo.

Confía en sus posibilidades, tiene confianza en sí mismo y en su juego y está deseoso de una oportunidad que puede llegar en Alcalá ante la sanción de Rubén González. Estoy seguro de que si Ander salta al campo de El Val dará todo lo que tiene dentro porque el banquillo se le está haciendo duro, un jugador con jerarquía desde alevín no está acostumbrado a ver los partidos sentado, necesita vestirse de corto y volver a sentirse futbolista. No podemos pedirle que tras 55 minutos oficiales en dos meses nos demuestre lo que otros no han hecho en once jornadas; el futbolista necesita continuidad para dar el máximo rendimiento, y sobre todo después de estar tantas semanas sin sentir el ritmo competitivo, así que la exigencia no ha de ser máxima ni por parte de la afición ni por parte del cuerpo técnico igual que no lo fue con la reaparición de Rubén García hace unos días en el Tartiere.

Cambiar a Jorge de posición y dar entrada a Dani Hedrera como central sería un mazazo para el jugador vasco. Se rompería la regla de no tocar lo que funciona y no alterar la columna vertebral defensiva del equipo (Aulestia, Gonzalo, Jorge Rodríguez) salvo necesidad extrema. Ander se daría cuenta de que es la tercera opción para el lateral diestro y de que esta temporada será de estancamiento en su carrera puesto que la titularidad estaría a dos lesiones/sanciones de distancia. Por confianza en él y por coherencia futbolística, ha de ser el ex-cachorro quien ocupe ese carril derecho este Domingo en Alcalá.


Que este artículo no se convierta en un debate sobre el trato al Requexón; comparando aptitudes el que cierra el paso a los chavales es otro y no él, Larrea puede llegar a ser un buen complemento y muy útil al Real Oviedo si se le da la confianza necesaria, estoy seguro de ello aun sin haberle visto jugar más de 90 minutos entre amistoso y partido oficial en Lorquí. Espero que ante el Alcalá comiencen dos resurrecciones: la suya propia, y por supuesto la del Real Oviedo.