19/5/11

Primer paso, asegurar el bloque

Empieza el baile, el verano se hará largo sin jugar playoff, Pacheta no concentrará a los suyos hasta finales de Julio para empezar los entrenamientos así que habrá dos meses sin fútbol en el Real Oviedo. El final de temporada sirvió para eludir el descenso pero también para resucitar el hambre por el ascenso; nadie quería el final de Liga y ahora el oviedismo tiene ganas de partido para acumular victorias.

Ya dijo Pacheta hace unos días que su idea era la de formar plantilla corta, 18 ó 19 futbolistas más el sustento del Vetusta; es el momento de que los chavales den un paso adelante en Tercera para llamar al primer equipo. Alguno como Carnero ya no volverá al filial, Jandrín será el siguiente en dar el paso si todo va según lo previsto. Tendrán minutos competitivos en Copa Federación, el técnico burgalés dice que esa competición será suya con alguna aparición esporádica de jugadores de la primera plantilla.

El bloque era para ascender, los números de Pacheta lo dictan. No es necesaria una revolución, estos jugadores han comulgado con la idea del entrenador y el Proyecto 3.0 tiene meses de adelanto respecto a otros candidatos aún metidos en playoff o en eludir el descenso desde Segunda. Hilar fino con las bajas y las renovaciones es el aspecto clave, manteniendo lo mejor del bloque será más fácil que los nuevos fichajes encuentren su sitio. Quiere cinco ó seis incorporaciones como máximo, eso nos dice que habrá doce ó trece jugadores que repitan para el próximo curso.

Seis con contrato en vigor: Aulestia, Juanma, Artabe, Falcón, Pelayo y Nano. No se descarta que alguno de estos salga, las miras apuntan a un Artabe que no ha podido dar el salto y a Falcón, con ficha alta pero sin continuidad por las lesiones. La baja de Juanma descartada, Pacheta no cuenta con él como lateral zurdo pero sí como central. Aulestia y Nano son básicos, sobre Pelayo no debería haber duda por compromiso, edad, proyección y salario.

En defensa se ofrecerá la renovación a Víctor Díaz, Negredo y Jorge, los tres imprescindibles para Pacheta desde que el técnico llegó al banquillo azul. Solamente nueve tantos encajados, los últimos cinco partidos con la puerta a cero; el rendimiento defensivo final hizo que Aulestia apareciese en los puestos altos del Zamora. Con ellos más Juanma falta una renovación, la duda entre Gonzalo y López Ramos. El canario partirá como cuarto central, López Ramos ha sido el dueño del carril izquierdo por lo que por repartición de roles parece que lamentablementeserá el Káiser quien no continúe en el Real Oviedo. En favor del burgalés juega su polivalencia, Pacheta le ve como mediocentro y eso aumenta la duda.

Aitor Sanz y Xavi Moré ya tienen sobre la mesa la oferta de renovación, es de esperar que tras su buen rendimiento en la segunda vuelta Pascual forme parte de la plantilla. Castells nunca encontró el sitio, no pudo mostrar el rendimiento que dio en el Poli Ejido y volverá al Valencia tras la cesión. Si llega la baja de Falcón habría una vacante en el mediocentro; todo dependerá de la liquidez en las cuentas porque al coste del nuevo sueldo habría que añadir la rescisión del ex – Cartagena. Jandrín será la alternativa a Xavi Moré en banda derecha, Jandro tiene las horas contadas tras un año flojo. El fichaje llegará en la izquierda: perfil Invernón, se buscará un jugador que cubra dos posiciones (lateral y volante) sin que ello signifique que venga con papel secundario.

Parecía con las horas contadas hace dos meses pero Pacheta pide su continuidad, Manu Busto puede tener su sitio en el nuevo Real Oviedo. Carnero también ha convencido al técnico, cubre el perfil de fondo de armario; bueno, bonito y barato, no ha desentonado en las últimas jornadas. Rubiato y Miguel, ambos son del gusto del entrenador pero sólo hay sitio para uno, en el mercado se buscará un hombre gol. El madrileño se hizo con el puesto tras la lesión del Culebra, se ha ganado la continuidad. Miguel tiene sueldo de Segunda, rendimiento goleador ínfimo en dos temporadas y relación deteriorada con un sector de la afición, parece claro que el elegido será Rubiato a pesar del pasado común de Pacheta y Miguel en Soria.

16/5/11

Real Oviedo 2-0 Real Unión, fin de curso

Última victoria de la temporada ante el Real Unión, tercer equipo de playoff que cae en el Tartiere desde que Pacheta asumió el mando. 32 puntos de 39 posibles para el burgalés, un promedio de más de 90 puntos si nos vamos a las 38 jornadas; números de campeón dictatorial. A pesar del mando de José Manuel en los seis primeros partidos de la segunda vuelta, el Real Oviedo ha conseguido ser el segundo mejor equipo en ese tiempo a un solo punto del Mirandés.

No hay nada que celebrar, el conjunto azul acaba el curso octavo y sin acceso a la Copa del Rey. La Copa Federación será un castigo para la historia y la institución pero una buena dosis de partidos en pretemporada y un buen banco de pruebas para suplentes y chavales del Vetusta si se van pasando rondas según avance la competición. Nadie perderá ritmo competitivo, todos tendrán minutos y los lesionados podrán ir entrando sin necesidad de arriesgar en competición liguera. Pacheta quiere plantilla corta y la Copa Federación le vendrá como anillo al dedo para mantener la competencia interna.

Al final el oviedismo suspiraba para que no se acabase la Liga regular, un mes más de competición y el equipo lucharía por el ascenso. Pacheta consiguió el objetivo de terminar con inercia ganadora, la misma que debe imperiar desde el primer día el próximo curso; se ha puesto la primera piedra de la temporada 2011/12. Cinco jornadas consecutivas ganando y sin encajar tantos, curioso que tras el desastroso año colectivo Aulestia termine quinto en la clasificación Zamora del Grupo II.

Había plantilla para más, lo dije desde el principio, faltaba un capitán de barco. Algunos ven falta de implicación en los futbolistas, dicen que solo corrieron cuando le vieron las orejas al lobo. Tenemos mala suerte los oviedistas, todos los jugadores que quieren tomarse un año sabático terminan en nuestro Club. Obviamente no es cierto, el juicio ha de ir mucho más allá de la actitud, cualquier futbolista quiere celebrar un ascenso ante 30.000 incondicionales pero esta categoría no es fácil. Desde Pacheta se demostró que había grupo para pelear por ascender, hay que darle continuidad.

Le gustan al técnico burgalés las plantillas cortas, no tener que dejar fuera de la convocatoria a muchos futbolistas para evitar malos rollos y tensiones en el vestuario: mejor pocos y metidos en dinámica que muchos sin ritmo. Si hay necesidad se tirará del Vetusta, el filial estará en el año de confirmación en Tercera tras el de asentamiento. Chavales como Jandrín, Pablo Espina, Yosu, Jhony, Joaquín Peña, Moi, David González o incluso Nico, todos de la generación del 90-91 están ante el momento de dar el salto de calidad, de ser diferenciales en Tercera para complementar al primer equipo.

Pronto empezará el baile de nombres, primero con renovaciones y bajas. Seis con contrato: Aulestia, Artabe, Juanma, Falcón, Pelayo y Nano. La situación del central es pecaminosa, no parece preparado para el primer equipo pero empieza a ser veterano para el Vetusta. Del resto, Juanma y Falcón bajo la lupa: contratos altos no acorde a su rendimiento, si quieren quedarse el Club deberá tragar pero Pacheta tendrá la palabra. Si no cuenta con ellos deberían ser justos con el Real Oviedo y con ellos mismos. El canario no estuvo a la altura, el mediocentro estuvo marcado por las lesiones y la duda no está en su nivel si no en su capacidad para volver a él.

Primero de todo Ovieditis repasará la temporada del equipo uno a uno, línea por línea. Después será el momento de analizar renovaciones, bajas y perfiles a fichar. El verano será muy largo, casi 50 días de vacaciones según lo dicho por el mister en rueda de prensa. Paciencia amigos…

Foto: Lne.es

1/5/11

Como una bala, Xavi Moré

Fue el artífice de la remontada el curso pasado, todo empezó con un gol suyo en las postrimerías del partido en Valdebevas ante el Madrid Castilla. Él y Manu Busto se echaron el equipo a la espalda, fueron los líderes del bloque y marcaron la diferencia en la escalada, ambos diferenciales en la categoría. Xavi Moré llegó sin aire al playoff, no hacer pretemporada le penalizó en lo físico y el Real Oviedo lo pagó caro ante el Pontevedra. Pichi Lucas no supo ver que 30’ del catalán a tope eran más productivos que 75’ de desgaste.

Éste debía ser su año, ahora sí empezaba de cero pero las lesiones volvieron a aparecer en las primeras semanas de trabajo. El equipo no carburaba, vagaba por la zona media-baja de la tabla, dinámica negativa, la ausencia de líder desde el banquillo sumió a la plantilla en un caos. Xavi pasó momentos delicados, problemas personales afectaron a su rendimiento; ni éstos ni las lesiones le dejaron tener continuidad. Con Pichi Lucas y José Manuel sólo participó en la mitad de los partidos, algunos saliendo desde el banquillo. Las sensaciones no eran buenas, ni estaba ni se le esperaba.

La llegada de Pacheta fue un punto y aparte, el cambio deportivo fue radical. El trabajo colectivo permite brillar a las individualidades: el fútbol vertical premia a los hombres de banda, les permite encarar con espacios por delante y en situaciones de 1vs1, paraíso dorado para Xavi Moré y Nano. El equipo sería líder de grupo si la Liga hubiese comenzado con la llegada del técnico burgalés, durante un par de semanas el oviedismo incluso llegó a soñar con el playoff de ascenso cuando Pacheta recogió al equipo empatado con el descenso.

Xavi Moré no había estrenado su casillero esta temporada, hoy lleva cuatro tantos y en todos ellos el Real Oviedo sumó los tres puntos, dato significativo. El momento de forma espléndido, el MVP azul sin discusión en el último tercio de curso. Está en todas, marca y da asistencias, sensación de peligro constante, el Oviedo vive volcado hacia la derecha aunque en la izquierda Nano también esté a la altura. Está de dulce el catalán y el equipo lo sabe, la sociedad con Aitor Sanz prometía hasta la lesión del madrileño.

Profundidad, juego al pie y al espacio, capaz de correr a la espalda o de recibir y atacar en estático. Su tren inferior le da ventaja en la arrancada, si encara en 1vs1 esos primeros metros suyos son demoledores. Con confianza se atreve con todo, la exquisitez en el control es bestial como demostró en Mieres. Ya no le teme ni al chut desde fuera, los golazos ante el Zamora y el Caudal fueron de lo mejor del fin de semana en España, propios de superior categoría.

Los focos apuntan a él, llegan las alabanzas pero los críticos siempre están ahí, se agradece que al menos no se apunten al veletismo. Se le reprocha a Xavi Moré ser jugador de 10-15 partidos al año, le echan en cara su irregularidad a lo largo de toda una temporada; con el nivel que demuestra ahora el equipo estaría arriba añaden. No hay jugador que mantenga el estado de dulce y sea diferencial las 38 jornadas de Liga y también en playoffs, por eso precisamente estamos en la categoría de bronce, tampoco ha tenido Xavi la suerte necesaria para esquivar lesiones y problemas musculares.

La planificación juega el papel clave, necesario el punto de encuentro entre entrenador, director deportivo y preparador físico; todo tiene su momento. El estilo marca el desgaste, el objetivo y el calendario los picos de forma. Llegar con todos en condiciones a Mayo para la postemporada, necesaria plantilla con 15-16 jugadores titulares para dosificar, imprescindible contar con tres o cuatro jugadores capaces de jugar en más de una posición. Xavi y Nano no aguantan la exigencia de toda una Liga, y menos con el estilo Pacheta. Jandro no ha estado a la altura como sí estuvo el curso pasado.

El Real Oviedo necesita un pulmón en banda capaz de jugar por izquierda y derecha para cubrir dos posiciones a espera del salto de Jandrín con el primer equipo, que debería llegar más pronto que tarde. Tres jugadores titulares, repetir el perfil Invernón del curso pasado pero añadiendo polivalencia en los dos costados; crear un planning específico para Xavi Moré, prevenir lesiones y cuidar la alimentación será básico, el jugador sabe que el Real Oviedo tiene la exigencia de Primera jugando en Segunda B. Él y Manu Busto son dos tesoros, crearles el contexto adecuado para que den el máximo de sus posibilidades marcará el éxito o el fracaso.

Foto:Lne.es