26/3/10

Evolucionar para dar el salto

Marcaje individual a los dos medioscentros; superioridad numérica del contrario, bien con un mediapunta tapando línea de pase o un pivote por delante de los centrales. No encuentra la tecla Pichi Lucas, al Real Oviedo le cuesta en los últimos partidos construir con fluidez y tan sólo cuando Manu Busto o Xavi Moré reciben en las inmediaciones del área se enciende la luz.

Los resultados en el Tartiere acompañan, las dimensiones son grandes y los espacios aparecen, el contexto favorece y aunque no haya velocidad en la circulación la calidad de los futbolistas manda. A domicilio nos encontramos campos estrechos y largos, hierba alta para impedir que la circulación de balón coja velocidad. El juego directo pasa a ser una obligación, ni los medioscentros ni la tercera línea son capaces de recibir y girarse, siempre controlan de espaldas. Las individualidades deciden, el problema llega con ventaja en el marcador.

Repliegue de las líneas, entrega del cuero, defensa sin balón, regalamos 40 metros al contrario esperando en campo propio. No está el Real Oviedo diseñado para aguantar un resultado así sino para defender a través del balón, el mal está detectado desde hace tiempo pero aún no se ha puesto solución. El equipo sigue cambiando el chip cuando se pone por delante y Pichi Lucas no tiene más recurso que el de inscrustar a Pelayo en los últimos veinte minutos de partido para fortalecer, que no para cambiar la inercia.

Curro y Rubén García, una pareja de iguales. Ambos necesitan un guardaespaldas, el gallego guió a la Cultural la temporada pasada con el 4-3-3 como sistema base. Obligarles a ir a la disputa, a perseguir al contrario y a correr sin balón es desgastarles para hacer lo que mejor saben. Ya que el técnico es incapaz de decidir entre uno y otro llega la hora de juntarles a los tres, Pelayo como pivote con Curro y Rubén como interiores. La decisión será sacrificar a un hombre de la tercera línea, Pichi Lucas no debe ser políticamente correcto.

Volvemos a la igualdad en la zona de creación, tres hombres para anular los marcajes individuales, intercambio de movimientos con posesión de los centrales para desactivar las marcas, cualquiera puede ser el vértice en ataque. Presencia en el centro del campo para garantizar la posesión y para tapar espacios cuando el rival achuche, Pelayo entre centrales con Rubén en el perfil diestro para las ayudas al lateral y Curro en la izquierda para asociarse por dentro. 4-1-4-1 sin balón, el repliegue de los volantes sigue siendo imprescindible porque sin él de nada servirá la superioridad por dentro.

Sobra uno arriba, renunciar a una banda no es una opción, tampoco incrustar a Manu Busto en la izquierda porque al cántabro hay que rodearle al máximo de un contexto que le favorezca para que dé lo mejor de sí mismo: en Barcelona Messi ya es el ‘10’, no parte desde la derecha como antaño. De ahí que diga que Pichi Lucas debe mojarse y no recluir a Manu Busto en la banda, obligarle a perseguir a un lateral y a correr hacia atrás es restarle frescura donde de verdad marca diferencias. Con el cambio de sistema ha de ser el falso ‘9’, libertad en el repliegue y de movimientos por dentro.

Un solo gesto para cambiar el dibujo: Manu Busto baja a la posición de ‘10’, los hombres de banda hacen la diagonal hacia dentro para pasar a un 4-4-2 con rombo en el centro del campo. Importante contar con Rayco en las segundas partes, reúne todas las cualidades el canario para partir desde la izquierda y definir con pierna buena, tiene punta de velocidad y arrancada, también fondo físico para el repliegue en defensa.

Reinventarse es necesario, el Real Oviedo es el equipo más estudiado de la categoría porque es el que cuenta con más facilidad de seguimiento, la grandeza no siempre juega a favor. Innovar sin perder la esencia, poder alternar ideas sin necesidad de cambiar a los once es un paso de ganador. Pichi Lucas debe atreverse.

25/3/10

Entrevista al '7', Jandro

Referencia de la afición en el equipo, Jandro es uno de los héroes del 2003, uno de los chicos que no abandonó al Real Oviedo en Tercera. Tras tres temporadas separados su camino y el nuestro se ha vuelto a unir y las sensaciones no pueden ser mejores. Jandro se ha convertido también en una de las sensaciones sobre el césped.
Cumplidor allá donde se le ponga, esta temporada destaca como delantero centro a pesar de ser una posición totalmente nueva para él. Suplió la falta de adaptación con ganas, ahora es una opción más para el ataque y lo cierto es que el equipo comenzó la remontada cuando él se hizo con el ‘9’. Pichi Lucas sabe que tiene en él a un comodín y que será una pieza básica para conseguir el ascenso a la LFP.



- Hola Jandro. Gracias por concederle esta entrevista a OVD Magazine.
- No hay de qué.

- ¿Cómo está el vestuario después de la derrota en Puertollano? Imagino que nadie se esperaba el resultado final al descanso, ni vosotros mismos.
- Está bien. La verdad que el viaje de vuelta de Puertollano fue un poco triste, pero no más que cualquier viaje después de una derrota. Sí es cierto que perdimos casi todas las opciones de coger al Alcorcón, pero tenemos que seguir hasta el final. Como bien dices, nadie se esperaba esa remontada, porque yo, sinceramente, viendo el partido desde arriba, vi al Puertollano muerto en la primera parte, dejándose dominar y con mucha ansiedad, discutiendo entre ellos en el campo, se veía un partido totalmente controlado por nosotros.

- El Domingo tuviste que ver el partido desde la grada aunque durante la semana no hubiese noticias de que estabas tocado. ¿Fue decisión técnica o aparecieron molestias de algún tipo? ¿Estás recuperado?
- Esta es la pregunta del millón(ya me la hicieron varias veces esta semana). No sé si los medios no se enteran o no se quieren enterar porque el miércoles me fui del entrenamiento tras volver a retorcerme el tobillo izquierdo, con el que llevo peleando desde que me lesioné en el partido de Toledo en Enero. A parte de esto, tengo un esguince en la rodilla izquierda debido a una patada que recibí en el último partido en casa contra el Cerro al final de la primera mitad. No volví a entrenar con el equipo en toda la semana y decidimos entre cuerpo médico, cuerpo técnico y yo, que lo mejor para mí era descansar un partido, pues llevo unas cuantas semanas aguantando el dolor del tobillo y temíamos por ambas cosas, por lo que lo mejor era parar.
Viajé a Puertollano porque siempre vamos diecisiete y el míster me pidió que fuera con el equipo.
Respecto a lo de si estoy recuperado, te tengo que decir que esto no se cura de un día para otro y requiere de muchas horas de tratamiento y dedicación. Sólo te puedo decir que estoy haciendo de todo para recuperarme y que esta semana probablemente entrene ya con normalidad, aunque con precaución.

- Tras la derrota en tierras manchegas, ¿hay que dejar ya de mirar lo que haga el Alcorcón y centrarse en amarrar la segunda plaza? Aunque tengamos que ir a tres eliminatorias en un probable playoff, tener el factor campo a favor sigue siendo muy importante.
- Siendo realista, creo que tenemos que olvidarnos del Alcorcón y disfrutar de estar arriba, que bastante trabajo nos costó llegar hasta aquí y realmente era ése el objetivo que nos marcamos todos a principio de temporada. Debemos preocuparnos de ganar nuestros partidos sin pensar en lo que hagan los demás. Sinceramente, no creo que el Alcorcón pierda cuatro partidos de ocho que quedan.

- En los últimos partidos el equipo domina con empate pero sufre cuando se adelanta en el marcador. Entrega la posesión e insiste en defender el gol de renta sin balón cuando este equipo necesita llevar la manija para estar cómodo. ¿A qué se debe? Parece que veamos dos Oviedos totalmente distintos en un mismo choque.
- Pues eso mismo me pregunto yo, porque lo más fácil del mundo es defender un resultado con posesiones largas de balón, pero incomprensiblemente se lo regalamos al rival y todos estaremos de acuerdo en que este equipo no está hecho para defender por el tipo de jugadores que tiene. Creo que si en lugar de dar un paso atrás, fuéramos a buscar el segundo, nos podrían sorprender, pero con el ritmo que le damos al juego, pienso que lo más fácil es que incrementásemos el resultado a nuestro favor. Pero está claro que no estamos manejando nada bien los partidos. Lo más difícil es adelantarse en el marcador y eso se nos da bien cada domingo, debemos mejorar otros aspectos.

- A pesar de los últimos trapiés a domicilio la dinámica del equipo es muy positiva y la inercia es mejor que la de nuestros perseguidores. ¿Qué crees que ha cambiado en el equipo respecto a la primera vuelta?
- Todo. Desde que nos empezamos a conocer mejor unos a otros, el equipo evolucionó muchísimo, ahora sabemos a lo que jugamos, vamos a por el partido desde el principio, intentamos jugar bien el balón y todo el mundo se atreve a hacer más cosas, tenemos más confianza, más chispa, más todo. Creo que el equipo de ahora no tiene comparación al de principios de liga.

- Esta temporada estás jugando más como delantero centro que como hombre de banda. Lo que en Colloto parecía una probatura más se ha convertido en costumbre. ¿Cómo te ves actuando de ‘9’? ¿Añoras el extremo diestro?
- Pues el otro día lo hablaba con Xavi, que para mí ha sido una gran prueba de superación personal, porque no es fácil jugar en un sitio en el que no habías jugado nunca. Estoy contento porque me estoy demostrando a mí mismo de lo que soy capaz. Los compañeros están contentos conmigo jugando arriba y el míster también, que para mí es lo más importante. Al principio estaba incómodo porque estás todo el tiempo de espaldas a portería, pero poco a poco, te vas acostumbrando y te das cuenta que no tienes por qué ser un delantero estático y puedes encontrar muchos espacios cayendo a las bandas.
Por otra parte, sí que añoro jugar de extremo derecho, porque últimamente estoy jugando en la izquierda y arriba, y me encuentro cómodo, pero echo muchísimo de menos los centros. Por lo demás, es parecido, porque sigo siendo atacante, pero a mí me encanta centrar en carrera, y eso hace tiempo que no lo hago.

- ¿Qué te pide el míster cuando juegas arriba? Lo que sí se ve cuando coincidís Manu, Xavi y tú es mucha movilidad e intercambio de posiciones, no hay una referencia fija.
- Como te decía antes, que dé muchas salidas al equipo, viniendo a recibir al centro del campo, cayendo a bandas, en definitiva, que no me fije con los centrales y los saque del sitio continuamente para que otros compañeros se beneficien de los huecos que creo; o si no me siguen, que pueda recibir el balón yo.

- Imagino que volver a casa después de tres años fuera fue muy especial. ¿Cuándo surgió realmente la posibilidad de volver al Real Oviedo? ¿Cuándo hubo el primer contacto? Porque la afición muy pronto hizo cábalas cuando supo que acababas contrato con la UD Mérida.
- Claro que fue especial, sobre todo porque en Mérida no pasé una situación muy fácil económicamente y tenía ganas de gozar de algo de estabilidad. El Oviedo ya contactaba conmigo durante la temporada pasada, pero yo no quería saber nada hasta que no acabara mi temporada. Después la cosa ya se fue hablando, tras el ascenso del Oviedo, y la decisión por mi parte estaba tomada: dí mi palabra de que en 2ªB sólo jugaría en el Oviedo, lo que pasa que se demoró un poco todo porque hubo contactos con dos equipos de 2ªA que estaban interesados, hasta que el club me dijo que tenía que decidir. Yo se lo transmití a estos equipos y les dije que si no se daban prisa firmaría en mi casa. No quería perder la oportunidad de jugar en una categoría superior, pero tampoco cerrar la puerta que me traía de vuelta casa, que es donde mejor estoy.

- ¿Han cambiado mucho las cosas respecto a tu anterior etapa? Algunos rostros conocidos sí que habrá por el Requexón en el día a día.
- Sí que sigue gente de mi época por el Requexón, pero creo que el club está mejor ahora: no hay problemas de cobro, las instalaciones están más cuidadas (no los campos, que meten miedo, sobre todo a mi tobillo). Veo que el club está empezando a resurgir y si este año hacemos las cosas bien todo volverá a la normalidad en poco tiempo.

- Tu amigo Kily nos contó en el anterior número de la revista muchas cosas de aquella temporada y sobre todo de esos primeros meses de la temporada 03/04. Ahora te preguntaré: ¿cuándo sentisteis que realmente erais ya jugadores del Real Oviedo?
- Siempre nos sentimos jugadores del Real Oviedo porque llevamos toda la vida en la casa, pero todo cambió cuando vimos tanta gente en el partido contra el Mosconia, ya que estábamos acostumbrados a jugar con cien personas en el Requexón. Poco a poco te ibas dando cuenta que tenías a mucha gente detrás, que en cierto modo dependía de lo que tú hacías y eso era una gran responsabilidad.

- ¿Y el momento que recuerdas con más cariño de tus primeras tres temporadas como jugador del primer equipo? Aparte de la eliminatoria contra el Ávila claro.
- Para mi no fue tan especial la eliminatoria contra el Ávila porque ese año ya fue diferente, se tenía que subir y se subió. Pero el año que nunca se me olvidará es el primero, por todo lo que tuvimos que superar para llegar a ganar la liga, llegar al último partido y al final quedar en la orilla. Ese año pienso que para todo el oviedismo fue único y no creo que se repita, todos éramos una familia, todos arrimábamos el hombro, y la unión de ese vestuario para superar todas las adversidades que fueron surgiendo creo que no se repetirá. Si tengo que recordar dos momentos, uno que resumió muy bien lo que fue aquella temporada, fue la salida al campo con el tifo que decía:"Algún día tus hijos o los hijos de tus hijos preguntarán por ellos", y el otro fue tras el partido, tras perder, estábamos destrozados y la gente saltó al campo para animarnos y nos sacaron a hombros.

- De la plantilla eres el único superviviente que queda de aquellos años. ¿Mantienes contacto con alguno de los miembros de aquel equipo?
- Por desgracia soy el único,pero son cosas del fútbol, la gente va de un equipo para otro sin parar y no queda otra que acostumbrarte a separarte de compañeros a los que tienes mucho aprecio. No me hablo con todos frecuentemente, pero sí con unos cuantos. Y sí que es verdad que te alegras un montón cuando coincides con algún compañero de aquella temporada porque fue especial.

- La magia del 2003 es irrepetible aunque al final no se consiguiese el ascenso tras aquella fatídica eliminatoria contra el Arteixo. ¿Alguno de tus actuales compañeros conoce la historia de lo que pasó en Oviedo esos dos años? Seguro que a más de uno le has hecho leer el libro de Espíritu 2003 para concienciarle (risas).
- Seguro que sí lo conocen todo al pie de la letra, con lo pesao que es Cerve ... (risas) seguro que están bien enterados. Además, creo que a muchos les regalaron el libro y me imagino que lo habrán leído.

- Ya para acabar: nos dice Kily que él te llama cariñosamente ‘Pit’, pero que el por qué lo tienes que explicar tú. ¿Se puede saber o es confidencial? Piensa que seguramente nos esté leyendo (risas).
- (Risas) Eso son cosas nuestras. Sólo puedo decir que Kily para mi es un compañero diferente (es negro, jajaja), porque mi relación con él no era como con los demás: llevábamos desde juveniles yendo juntos a entrenar, en coche, en moto, en cualquier cosa, y lo pasábamos en grande; en todos los viajes íbamos juntos en la habitación, y eso surgió en un viaje a Vigo en División de Honor diciendo "pijaes" de madrugada.

- Y por último, mándale un mensaje a todos los lectores y a toda la afición azul de cara al tramo final de Liga y el inminente playoff.
- Sólo les pido paciencia y sobre todo apoyo al máximo, porque este equipo está muy comprometido, nunca perdimos la fe en que podíamos llegar a los puestos altos y lo conseguimos, ahora vamos a por el ascenso y necesitamos de todo el mundo, sin malos rollos. No interesa para nada la gente que sólo está esperando que fallemos para meter la puñalada, sólo aquellos que estén apoyando de verdad porque quieren al Oviedo. Seguro que este año celebraremos algo grande, y si al final no puede ser, habremos hecho todo lo posible por conseguirlo, así que todos juntos hasta el final.
¡Ah! Y me gustaría que no pitaran a ningún jugador de mi equipo cuando salte al campo, es un gesto muy feo para una afición que quiere ser grande de verdad.Ese tipo de actitudes no ayudan al jugador ni al equipo.

- Muchas gracias por tu tiempo. Mucha suerte para lo que resta y mucho ánimo. Ha sido un placer.
- Muchas gracias a vosotros y espero que en junio podamos reunirnos todos donde el año pasado.

Entrevista a Kily

Suyo fue el primer gol del Real Oviedo en Tercera División. David Álvarez Aguirre, 'Kily', por siempre en la memoria de la afición azul por aquel tanto ante el Mosconia en el Carlos Tartiere. Quizá fuese el momento más especial de 2003, ver salir a aquellos chicos por el túnel sin saber sus nombres, sin conocer su juego, pero orgullosos de lo que representaban y de lo que habían hecho por el Real Oviedo.

Kily es uno más de los exiliados que sigue al equipo desde la distancia, uno de los muchos oviedistas repartidos por el fútbol español. Es un placer entrevistar al primer chaval que nos hizo estallar de alegría en aquel año.

- Hola Kily. Es un orgullo tener a uno de los héroes del 2003 en Ovieditis.
- El orgullo es mío, de verdad.

- Parece que fue ayer cuando te vi debutar en un amistoso en Noreña y resulta que han pasado casi siete años desde aquel verano. ¿Qué ha sido de ti durante este tiempo? Cuentános un poco tus experiencias desde que dejaste el Real Oviedo.
- Pues sí, la verdad es que pasa el tiempo volando. He estado dando vueltas por la geografia española después de salir del REAL OVIEDO (la verdad que no muy bien) pero siempre con sentimiento oviedista. Me fui al Langreo donde estuve dos años maravillosos: me trataron increíblemente bien y quizás fuese el club donde hice mi mejor juego.
De ahí recalé en el Atlético de Madrid ‘B’, donde también estuve dos temporadas: la primera fue muy bien, lo jugué todo, pero en la segunda por culpa de las lesiones sólo disputé 15 partidos. Allí volví a coincidir en el club con Antonio Rivas, no como mi entrenador pero sí que nos veíamos y hablábamos casi todos los días.
Fue entonces cuando me comunicaron la idea de recalar en la selección absoluta de Guinea Ecuatorial, y la verdad es que no me lo pensé. Con ella he jugado fase de clasificación para la Copa de África y para el Mundial de Sudáfrica.
Acabó mi etapa colchonera y me fui al Orihuela, donde no se portaron bien conmigo y en diciembre decidí fichar por el NOVELDA, donde llevo un año y medio y es un equipo en el cual me siento importante. Me están dando la oportunidad de jugar de media punta o medio centro con gran libertad.

- ¿Cómo fueron esos primeros entrenamientos a mediados de Agosto? Cada pocos días había alguna nueva baja y no fuistéis muchos los que os quedásteis a dar la cara.
- Pues la verdad es que era todo muy extraño. Todos seguíamos por prensa y por televisión la situación del Real Oviedo, no se sabía si el Club iba a seguir o si desapareceria. Pero en fin, al igual que muchos compañeros yo subía del juvenil y era una oportunidad de oro llegar a jugar en la primera plantilla. Personalmente me hubiese gustado que el salto hubiese llegado en otra situación, con el REAL OVIEDO en Primera o incluso en Segunda, pero era nuestra oportunidad. Una vez que se solucionó un poco la situación la plantilla se dedicó a entrenar y a preparar una temporada nueva para todos y que no iba a ser nada fácil. Recuerdo incluso que en el primer partido de Liga ni me acordaba del nombre de algunos compañeros ni me que estaban jugando porque alguno de ellos se había incorporado esa misma semana o escasos días.

- Diego Cervero, Armando, Paul, Jandro, Fran Cuétara, Yoyo, Manolo, Jon, Omar y tú fuistéis los únicos que aguantásteis en el barco respecto al primer entrenamiento. ¿Llegásteis a hablar entre vosotros sobre qué rumbo tomar?
- Sí que hablábamos de cómo podía acabar todo; podía salir bien como al final sucedió o podías quedarte sin equipo toda la temporada por esperar. Pero todos éramos gente que desde pequeños habíamos sido tratados en el club y qué menos que ayudar en ese momento al Real Oviedo.

- Personalmente, ¿cuál fue la razón que te hizo quedarte en el Real Oviedo definitivamente? ¿En qué momento te dijiste “yo de aquí no me muevo”?
- Yo lo vi muy claro: “es mi oportunidad de debutar con el equipo de toda mi vida, con el cual he disfutrado, me he enfadado y he llorado desde pequeño, un club con historia en España”. Estuviese en la situación en la que estuviese, ¡no pensé en moverme en ningun momento! ¡Era la opurtunidad de mi vida!

- Los fichajes fueron llegando contrarreloj, una pretemporada totalmente atípica, y a las dos semanas de empezar a entrenar, primer partido de Liga. ¿Qué sentiste cuando saltaste al césped del Tartiere? Para todos los que estuvimos allí fue un momento increíble, nunca nos sentimos más orgullosos de nuestros futbolistas.
- Buff … el himno, la gente, el campo, era una mezcla de nerviosismo , de alucinamiento, también de estar un poco acojonado no lo voy a negar, pero cuando empezó a rodar el balón todo se fue. No sabíamos cómo iba a reaccionar la gente con nosotros y eso fue lo mejor: ver que luchabas por un balón y te lo agradecían con aplausos, yo me sentía orgulloso de ponerme la camiseta azul.

- Y encima tuviste la suerte de meter el único gol del partido. ¿Cómo recuerdas la jugada? ¿Y la celebración?
- Eso fue increible, la verdad es que la jugada no la recuerdo bien, sólo en video cuando la veo. Sé que el defensa falla y yo estaba allí porque toda la semana estuvo diciéndome Antonio que si había un centro por banda izquierda me cerrase para llegar al remate. Pues mira, por algo Antonio me lo decía; le di a la pelota como pude y marqué, y desde ese momento NO RECUERDO NADA , sólo que me quité la camiseta y ...



- El equipo fue asentándose poco a poco y llegó como líder al 11-E. ¿Cómo vivisteis la semana previa al partido contra el Engendro? ¿Respirábais la misma tensión que nosotros respirábamos fuera? Aquél no fue un partido más …
- Sabíamos que era el único partido en el cual no podíamos fallar a nuestra gente, a los oviedistas de corazón.Sí que fue una semana no tensa pero rara. Ellos tenían muy buen equipo, con tiempo para hacer las cosas bien, una pretemporada completa y nosotros todo deprisa y corriendo. Yo lo viví de forma especial, no quería perder ese partido, no podia.

- La temporada fue prácticamente sobre ruedas hasta la eliminatoria frente al Arteixo. Aldeondo nos comentó en una entrevista anterior que incluso se planteó dejar el fútbol tras ese ‘no ascenso’ ante los gallegos. Fue un golpe duro e inesperado, el cuento no tuvo un final feliz ese día.
- (Risas) Hombre, yo con 18 ó 19 años que tenía no lo iba a dejar, pero la verdad que fue muy duro, muy duro, quizás nosotros teníamos en mente que subiríamos fijo y fue como quitarme una parte de mí. Estuve una semana sin creerme lo que habíamos dejado escapar, después de todo lo mal que nos lo hicieron pasar a los oviedistas, después de todo lo que luchamos por llegar ahí, en una eliminatoria y quizás por fallos nuestros, lo que pensábamos que ya teníamos hecho se nos escapó.

- Semanas después saliste del Club para jugar en el Langreo. ¿Cómo fue enfrentarse al Real Oviedo después de todo lo vivido el año anterior?
- Pues muy especial, era la primera vez en mi vida que me iba a poner una camiseta que no fuese del Real Oviedo, después de 11 años en el club. El partido de ida fue muy desagradable por lo que pasó, pero el de vuelta bien, muy emotivo volver a casa y con muchos recuerdos. Con ganas de ganar por supuesto, no por animo de revancha ni mucho menos sino porque entonces defendia los colores del Langreo.

- Más tarde, Atlético de Madrid ‘B’, Orihuela, y ahora Novelda. Ponnos un poco al día de la situación de tu equipo y de cómo te van las cosas en él.
- Pasar por el Atlético de Madrid ‘B’ fue una experiencia increíble. El Orihuela ha sido el peor club en el que he estado y donde peor se han portado conmigo, pero donde conocí grandes amigos. Y ahora en el NOVELDA estoy muy comodo. He cambiado un poco de puesto respecto a como jugaba en el Oviedo, ahora lo hago de media punta o medio centro. Es un buen club, hace unos años eliminó al Barça en Copa del Rey, siempre me lo recuerdan (risas). Es un club muy serio en los pagos, que viendo como está el fútbol ahora pues creas que no es importante; y deportivamente estamos luchando por meternos en playoff, ya que la Tercera valenciana es quizás la más competitiva de España. Hay grandes equipos y jugadores.

- Aunque de todas las experiencias que has vivido fuera de Asturias, imagino que ninguna habrá tenido comparación con ser internacional con Guinea Ecuatorial. Los recibimientos y la afluencia a los partidos son masivos. Cuentanos cómo se vive el fútbol allí. ¿Con qué jugadores conocidos aquí en España coincides en la selección?
- Pues con el que mejor me llevo y hablo todas las semanas es con Benjamín, ex del Betis (UN CRACK ,en todos los sentidos). Bodipo (Deportivo), Balboa (ex Real Madrid), Juvenal (ex Racing y Tenerife entre otros), Epitie (ex Racing, Alavés, Castellón), Rondo (ex Getafe, Rayo , Castellón), Iván Zarandona (hermano de Benjamín), Yago Yao (ex del REAL OVIEDO, Sporting, Celta, o Cádiz), … No tenemos mal equipo la verdad, pero el fútbol africano es muy rápido y fuerte, muy diferente al europeo.



- En 2012 Guinea Ecuatorial será co-organizadora de la Copa África. Será una experiencia única para el país y una gran oportunidad para la selección. ¿Estarás allí?
- La verdad que sí, para el país sobre todo, y luego para mis compañeros y para mí mismo pues imagínate, tener la posibilidad de jugar contra grandes estrellas del fútbol pues va a ser increíble. Si todo sigue como hasta ahora allí estaré, siempre que he ido he jugado titular, me siento parte importante de la selección, soy uno de los fijos en el once.

- Volvamos un poco a la actualidad del Real Oviedo, ya para terminar. ¿Sigues el día a día del equipo? Estamos más cerca que nunca del ascenso a Segunda, la afición está volcada en el objetivo.
- Sí, sí que lo sigo, y más ahora que ha vuelto JANDRíN al club, con el cual tengo una gran amistad y lo quiero un montón. La verdad que ahora es el mejor momento para que el equipo juegue el playoff, ha ido de menos a más, tienen confianza, las cosas están saliendo bien y la gente está con el equipo. Es cierto que los playoff a Segunda son muy complicados por lo que sería importante quedar primero para tener un poco de ventaja, pero sea como fuere pienso que se puede conseguir. Si yo no consigo meterme en playoff con el Novelda ahí estaré en el Tartiere para animar al Oviedo y a Jandro alias PIT (ponlo que él sabe porque es, si tiene narices que os lo cuente).

- Por último, manda un mensaje a todos los oviedistas que te están leyendo y que te tendrán por siempre en el corazón por aquel gol ante el Mosconia.
- Mando saludos a toda la aficion del Real Oviedo por aquel año inolvidable que me hicieron pasar y a todos en general. Esperemos que el Oviedín pronto esté donde se merece.

- Un abrazo muy fuerte Kily, y mucha suerte por Novelda. Espero que nuestro ascenso no sea el único que celebremos en el mes de Junio.
- MUCHAS GRACIAS A VOSOTROS Y A TI EN ESPECIAL NACHO, PARA LO QUE QUERAIS AQUI ESTOY.
D.Kily

21/3/10

Adiós liderato, segunda parte para olvidar

Los análisis y los juicios de valor hay que hacerlos con la cabeza fría; el fanatismo condena el debate y el razonamiento. No es normal pasar de cero a cien o a la inversa en diez minutos, no es lógico y denota falta de razón. El Real Oviedo hoy ha quedado descolgado de la lucha por el primer puesto y se deben admitir las críticas constructivas y razonadas, pero nunca las descalificaciones.

El partido en Puertollano empezó bien, con los azules (hoy de verde) bien plantados sobre el Sánchez Menor y con iniciativa. El césped no ayudó en nada, buena apariencia pero sólo eso: seco, hierba alta, botes muy irregulares, imposibilidad de jugar por abajo o controlar en condiciones. El juego directo era una obligación, Pichi contó con Miguel como ‘9’ ante las bajas de Jandro y Perona; estuvo bien el ‘Culebra’, participativo y sin esconderse, aunque demasiado aislado en la punta de ataque. Tampoco estuvo fino con el balón en los pies, el césped jugaba en su contra.

Curro y Rubén García de nuevo con marca individual, apenas entraron el juego y vieron pasar la pelota continuamente por encima de sus cabezas. En defensa comprometidos, trabajadores, se fajaron en el cuerpo a cuerpo y replegaban correctamente. En igualdad de intensidad y garra la calidad decide, y los hombres de Pichi Lucas tienen mucha. El Puertollano se empleó al máximo, muchas veces por encima de la legalidad, pero los carbayones no se amilanaron en ningún momento durante la primera parte.

Partido feo, tosco, desagradable para la práctica y también para la vista. A ninguno nos gusta ver así al Real Oviedo pero la situación lo exigía y el equipo supo adaptarse. Manu Busto puso el 0-1 en la primera acción de peligro, gol de pillo al ganarle el rechace a Calleja y al disparar con tres defensas bajo palos que esperaban el centro a Xavi Moré. Lo más difícil estaba hecho, quedaba nadar a favor de marea. Pudo llegar el segundo, el Puertollano estaba fuera del partido y los fallos en defensa se sucedían pero ni Miguel ni el propio Busto pudieron aprovecharlo.

En la segunda parte los manchegos metieron una marcha más. La entrada de Adisson y Encinas le dieron un aire nuevo, velocidad en la transición y verticalidad. El Oviedo cedió de nuevo la iniciativa, la posesión pasó a ser local una vez más y los azules sin balón no saben jugar. Mismos errores de siempre, urge darle solución porque andar sobre el filo de la navaja lleva a disgustos, no es la primera vez que lo digo. No había muchas soluciones en el banquillo, Gonzalo no estaba para jugar y la ausencia de Jandro pesó al adolecer de un revulsivo. Aún así se equivocó Pichi Lucas al hacer el primer cambio justo en el momento en que el Puertollano botaba un balón parado cerca del área de Aulestia. Desajuste en la marca porque Invernón no llega a tiempo y empate a uno.

No se había rehecho el Oviedo cuando Adisson controló de espaldas a portería y con un control mágico se deshizo de Dani Hedrera para subir el segundo. El Puertollano le dio la vuelta al marcador en cuatro minutos y cualquiera que haya jugado a fútbol sabe que reaccionar a un golpe así es difícil, y más si sufres una expulsión absurda. Desigual el criterio del árbitro, que perdonó la expulsión Acorán por un codazo a Aulestia pero echó del campo a Iván Ania sin que el capitán azul diese una patada. No son justificaciones, porque los de Pichi Lucas entregaron el partido cuando lo tenían de cara, pero sí realidades.

El Real Oviedo desapareció con 2-1, y más aún con diez sobre el césped. El Puertollano se creció, los carbayones vieron utópica la remontada y en ningún momento la opción del empate sobrevoló el Sánchez Menor. Pichi Lucas apostó por Rayco en los últimos diez minutos pero sacrificó a Jorge Rodríguez, dejando una defensa de tres con nuestro central más lento. Con los azules entregados llegó el tercer gol, de nuevo Adisson. Y podemos dar gracias porque el Puertollano pudo haber hecho mucha más sangre en una segunda parte lamentable.

Pero que los segundos cuarenta y cinco minutos fuesen malos no es motivo para crucificar a los futbolistas ni para descalificarlos, tampoco para entregar las opciones de ascenso. Ni antes éramos el Dream Team ni ahora una basura, en un cuarto de hora no se puede pasar del cielo al infierno. Quienes lo hagan ni tienen coherencia ni razonan los por qué, hablar de ‘testiculina’ sólo en la derrota es facilísimo … y equivocado.

Hay que olvidarse del primer puesto, asegurar la segunda plaza y pensar partido a partido, en lo que quede de Liga y en el playoff. Tiene trabajo Pichi Lucas, el equipo debe mantener el chip cuando se pone por delante y no entregar el control del juego. Desde el banquillo se debe leer mejor los partidos y reforzar el centro del campo. Autocrítica sí, pero constructiva. No sólo ascienden los campeones de grupo, no lo olvidemos.

20/3/10

Puertollano y Cuenca, 'Super Sunday'

Jornada 30, las cartas sobre la mesa. Domingo clave, la llave del primer puesto podría decidirse en pocas horas. Dos equipos, mano a mano; el resto de aspirantes están un peldaño por debajo. Salidas complicadas para ambos, Puertollano para los azules y Conquense para los madrileños. Si el Real Oviedo consigue salir a tres puntos del Alcorcón tras esta jornada el primer puesto es suyo, la batalla psicológica hará el resto en lo que quede de Liga.

Puertollano y Conquense, dos conjuntos que no han dicho su última palabra a pesar de haber cedido terreno respecto al cuarto clasificado en las últimas semanas. Quieren mantener el sueño vivo, vencer a carbayones o alcorconero supondría para ellos un impulso brutal, nuevos aires y esperanzas renovadas. Saldrán a morder, si el rival no juega con la misma intensidad lo pagará caro.

Los manchegos ya demostraron que son un equipo muy rocoso, cierran bien los espacios y tapan las líneas de pase. Defender también es parte del fútbol, y aunque renunciaran al ataque en el partido de ida hicieron muy bien lo que tenían que hacer. Mañana será distinto; cederán la iniciativa a los carbayones como hacen todos pero necesitarán buscar la portería de Aulestia porque el empate les sabe a derrota si quieren seguir luchando por el playoff.

En la convocatoria de Pichi Lucas no hay lugar para las sorpresas, todos los disponibles convocados, incluido Gonzalo para hacer piña con el grupo y entrar en dinámica de equipo. Recuperar al Káiser para el tramo final de Liga es una victoria más, es un pilar imprescindible aunque tanto Dani Hedrera como Jorge Rodríguez estén cumpliendo a la perfección. El once titular ya se recita de memoria con la eterna duda de la banda izquierda, Iván Ania o Invernón. El Estadio Sánchez Menor es de dimensiones parecidas a nuestro Tartiere, con que el césped esté en condiciones normales los azules no necesitarán periodo de adaptación.

Jandro será el ‘9’, Miguel es revulsivo para Pichi Lucas, ya no le ve como titular. Será importante que el ovetense recupere sensaciones, que participe más en el juego. Con él como referencia, el intercambio de posiciones es continuo, Manu Busto, Xavi Moré y Jandro vuelven loca a cualquier defensa si hay entendimiento y si la pelota les llega en condiciones. Que sean los centrales los responsables de iniciar la jugada, que Curro no se vea obligado a bajar a recibir porque en zona de 3/4 sufriremos como de costumbre. El extremeño debe ser un enlace más.

El vestuario sabe que el partido de mañana es clave, salir victorioso de Puertollano significará mandarle un mensaje al líder sea cual sea su resultado: “no regalaremos nada”. La presión es para el Alcorcón, son ellos los que han sido líderes durante media Liga y los que pueden perder el trabajo de toda una temporada. Si reducimos distancia aparecerá el agarrotamiento, el miedo a la derrota. Ellos lo saben, como también saben que ganar en Cuenca es dar un paso de gigante hacia el liderato.

Mañana seremos verdes, la superstición manda. Para algunos tontería, para otros un detalle clave. El mero hecho de sentirse liberados por no jugar de amarillo es un punto a favor para los jugadores, la confianza sube y con ella las posibilidades de victoria. La plantilla se agarra a cualquier pormenor, las ansias de ganar son enormes.

Es el momento de dar el hachazo, puede ser la jornada del cambio de tendencia. El objetivo sigue siendo ir partido a partido, ganar uno es más fácil que ganar ocho seguidos, no tiene sentido pensar más allá del Domingo. Pero salir a tres puntos del liderato convertiría las últimas semanas en una batalla apasionante y serían un ejercicio de supervivencia para el posterior playoff.

Foto: Álvaro Campo

16/3/10

Mediocentro, cuestión de prioridades

“Dime qué mediocentro tienes y te diré qué clase de equipo eres”. Esta frase la pronunció el actual entrenador del Almería Juanma Lillo, ex – técnico azul, en su etapa de comentarista y analista en televisión. No falta a la razón el preparador guipuzcoano; el mediocentro dota de identidad al equipo, él es quien marca la pauta y dicta a qué jugar y cómo jugar. Es el director de la orquesta, estamos probablemente ante el rol más difícil de desempeñar en un equipo.

La idea futbolística del Real Oviedo está clara: apostar por Rubén García y Curro es hacerlo por la posesión, por la creación, por el toque. Orientar todo el juego alrededor de la pelota, por eso el equipo sufre lo indecible cuando es el rival quien maneja el cuero. Resulta paradójico pero los futbolistas de Pichi Lucas saben defender con balón pero no sin él. Un problema que se viene repitiendo toda la temporada; con el anterior entrenador los números atrás eran mejores por el excelso rendimiento de la pareja de centrales y Aulestia, no por rendimiento colectivo.

Dos medioscentros creativos, ninguno está habituado al rol de pivote, a hacer las coberturas e incrustarse casi como tercer central. Es Rubén quien asume esa misión, se le está pidiendo hacer algo totalmente contrario a lo que hacía en el 4-3-3 de la Cultural, un alfil haciendo el trabajo de un peón. Lo mismo ocurriría si fuese Curro quien tuviese más obligaciones defensivas, no se entienda esto como una crítica al extremeño. Ahí comienza a aparecer la figura de Pelayo para alimentar el debate.

Sí es cierto que el rendimiento del ‘10’ azul ha bajado dos peldaños respecto al comienzo de temporada. Verano intensivo, mientras otros cargaban pilas él trabajaba contrarreloj para volver a ser un futbolista. Llegó a la pretemporada por encima de sus compañeros, las exhibiciones anaeróbicas en los primeros amistosos y partidos de Liga eran asombrosas, un Curro totalmente nuevo y rehabilitado. Pero todo preparador sabe que aguantar un pico de forma durante un curso entero es utópico, el bajón físico tiene que llegar más temprano que tarde y en los últimos dos meses el jugador lo está notando. Si no se le da respiro llegará al playoff exprimido totalmente.

Ya no recupera posición como antes, los sprints de 25 metros persiguiendo al rival han quedado atrás. Presiona en primera instancia y se olvida, vuelve trotando para dejarse ver y molestar en la jugada llegado el caso pero el físico no le da para más. Tampoco domina la falta táctica para cortar el contragolpe con lo que el equipo queda partido por la mitad, cinco arriba y cinco abajo en caso de pérdida en la transición defensa-ataque.

No se trata de un problema de actitud, todo lo contrario. Quiere hacer demasiadas cosas, vuelve a amasar demasiado el balón en la creación, baja a recibir entre centrales con lo que el equipo se vuelve más previsible: solamente Rubén García y Manu Busto para recibir entre una línea de cuatro centrocampistas rivales más un pivote defensivo. Salir por el centro se convierte en imposible. Fiarlo todo a la inspiración individual es lo que queda cuando no hay ideas, el Domingo el Cerro Reyes se portó bien dejando que Xavi Moré encarase a un solo defensor.

Rubén García pasa inadvertido, ya no es el ‘4’ sino el '6', el encargado del trabajo sucio. No está en contacto con la pelota y cuando lo hace conduce en exceso, son tantas las ganas de sentirse parte del partido que da uno o dos toques más de los necesarios. Su tremenda calidad impide el robo pero ralentiza la circulación, ocurrió varias veces en la primera parte ante los pacenses. Sin velocidad en la creación el factor sorpresa desaparce, las ayudas llegan antes y las individualidades tienen más complicado decidir.

En las últimas semanas Pelayo oposita a la titularidad, sus buenos minutos saliendo desde el banquillo y el gran partido que hizo ante el Sporting B en el Tartiere lo confirman. Un apoyo en el juego aéreo defensivo, se incrusta entre centrales, sacrificio defensivo y capacidad para ayudar en la creación: no es manco el chaval con el balón en los pies precisamente. Libera a su compañero, tanto Curro como Rubén tienen una preocupación menos si Pelayo está sobre el césped; ambos pueden dedicarse a hacer lo que mejor saben hacer.

Pichi Lucas debe manejar la situación. El equipo funciona pero ninguno de los dos medioscentros debe sentirse indiscutible, cualquiera puede salir en cualquier momento porque el acomodamiento conlleva bajón, el Real Oviedo no se lo puede permitir. Que nadie juegue por decreto, hay partidos que se adaptan mejor a unos futbolistas que a otros, tener variables denota grandeza. Juntarlos a los tres es otra opción, Manu Busto como falso ‘9’ y dos hombres en las bandas, intercambio continuo de posiciones, ausencia de referencia, movimiento y desmarque.

Si la inercia sigue así Pelayo debería contar mucho en playoff, el canterano crece a pasos agigantados. El cuerpo técnico debe plantearse algunas cosas: dar descanso a Curro, reorganizar el rol de Rubén García, estudiar la posibilidad de jugar con pivote y dos interiores llegado el caso; adaptarse y cambiar según la situación requiera es el camino hacia el triunfo. Y si el problema está en la zona de creación porque el rival acumula hombres, basta con saltársela.

14/3/10

RO 3-0 Cerro Reyes: victoria de confirmación

Victoria para seguir creciendo, para confirmarse como única alternativa tras los tropiezos de Guadalajara, Universidad LP y Conquense en la zona alta de la tabla. Sólo Alcorcón y Real Oviedo suman de tres en tres con frecuencia, esto parece convertirse definitivamente en una lucha entre dos, las espadas en todo lo alto, la ventaja para los madrileños.

Era importante ganar pero también convencer, dejar buena imagen ante la parroquia azul y sensación de invulnerabilidad en el Carlos Tartiere. Jandro le ganó la plaza a Miguel de la partida, fue la opción conservadora de Pichi Lucas; el canterano era el término medio entre el ex - numantino y Rayco para el puesto de delantero centro. El inicio no fue sencillo, el Cerro Reyes se hizo acreedor de su condición de rival incómodo y presionó la salida azul a máximas revoluciones. Dibujo 4-1-4-1 para tapar a los dos medioscentros y también los movimientos de Manu Busto entre líneas.

Los de Pichi Lucas eran incapaces de trenzar jugadas, sólo llegaban a puerta si recuperaban la posesión tras presión en primera instancia. Mucho riesgo, lanzarse tan arriba conllevó que los pacenses tuviesen fácilidad para jugar en la zona ancha una vez superada la primera línea de presión. Tan sólo por la banda derecha encontró el camino el Real Oviedo: brillante Xavi Moré, gozó en el 1vs1 ante la ausencia de ayudas al lateral zurdo del Cerro Reyes. Entre el catalán y Rubén González llevaron casi todo el peligro ovetense en la primera parte. Digna de destacar la actuación del lateral, que una vez más demostró ser más volante diestro que defensa.

Muy planos los oviedistas en la creación. Espesos los centrales, Enzo era capaz de taparles aún en inferioridad. Recurrieron demasiadas veces al pelotazo, con algo más de rapidez en el control y en el pase podrían haber salido más fácilmente desde atrás y facilitar la creación. Tapados los medioscentros, Rubén buscaba recibir en zona de 3/4 y Curro baja demasiado; los dos pecaron de horizontalidad, ninguno pudo controlar y girarse y eso dificultó el juego azul, la única salida era el costado diestro.

El 1-0 a balón parado, gol en propia puerta. Hundió el tanto al Cerro Reyes, pudieron los hombres de Faustino encajar alguna otra diana antes del descanso pero adolecieron de ambición los oviedistas. Misma inercia en la reanudación, el segundo tanto estuvo cerca hasta que a los diez minutos apareció el Real Oviedo que quiere nadar y guardar la ropa. Renunció al cuero, retrasó líneas, cedió 40 metros al Cerro Reyes y los pacenses se vinieron arriba, el empate sobrevolaba el Tartiere pero allí estaba Aulestia para dar la cara por su equipo.

Tenía dos cartas Pichi Lucas en el banquillo: Miguel y Rayco. La primera para ganar una referencia directa, para obligar al Cerro Reyes a retrasar las líneas estando pendiente del punta azul; era la alternativa para volver al control. La segunda era la de matar según estaba el partido, ceder metros al rival para machacar en una contra, así llegó la acción del penalty tras pase al hueco del canario a Manu Busto. La jugada salió bien, quizá el riesgo fue innecesario y la opción de Miguel fuese más segura, pero el resultado le da la razón al técnico berciano.


Salió Pelayo por un cansado Curro para aportar trabajo y recorrido en el centro del campo para no perder lo ganado y tener mayor seguridad atrás. De nuevo buenos minutos del chaval, que se vieron recompensados con el tercer gol de la tarde-noche. No podrá contar con él Pichi Lucas por sanción, vio la quinta amarilla de la temporada al minuto de saltar al césped del Tartiere. Se la enseñó demasiado fácil el colegiado, la juventud jugó en su contra.

Últimos diez minutos para el goce y la relajación, por fin se pudo vivir un final de partido tranquilo en el Carlos Tartiere. Tocar y tocar, dejar pasar los minutos jugando con el cuero y esperar el pitido del árbitro. Tres puntos más, una jornada menos. La segunda plaza más cercana, hemos abierto una mini-brecha con los perseguidores y no dan señal de poder aguantar el ritmo azul. No era jornada para recortar sino para afianzar, objetivo cumplido. La siguiente salida será complicada, ganar en Puertollano será un dar un paso de gigante.

Foto: Álvaro Campo

13/3/10

A seguir con la caza

Volver a la senda del triunfo, recuperar sensaciones para convertir la derrota de Tenerife en un mero accidente. La remontada obliga a no fallar, la batalla es psicológica y si soltamos el pie del acelerador no tendremos nada que hacer. El Alcorcón tiene que sentir que el campeonato tendrá que ganárselo y que no caerá como fruta madura, nuestro deber es conseguir ése, exigirles la victoria cada semana si no quieren perder el puesto de privilegio.

No será un rival fácil el Cerro Reyes. Los pacenses tienen números de playoff desde hace tres meses, una sola derrota en los últimos doce partidos habiendo visitado en las últimas tres salidas a Puertollano, Leganés y Gimnástica de Torrelavega. Confiarse será el primer paso al fracaso, la buena racha del rival y el momento en que nos encontramos de Liga Regular nos dicen que todo partido será complicado, todos los equipos nos jugamos algo y si no sales al césped con la máxima concentración y mentalidad lo pagas caro.

El equipo debe seguir sintiéndose fuerte, debe hacer ver a todo visitante que no puede sacar los tres puntos del Carlos Tartiere. Somos los únicos invictos del grupo como locales y acumulamos seis victorias consecutivas en nuestro feudo. El Alcorcón tiene mejores números pero nosotros por fin nos hemos respetar en casa, los empates son agua pasada. El inicio debe ser arrollador, como lo fue ante Atleti B o Conquense, hay que infundir temor desde el primer momento para encerrar al Cerro Reyes en la cueva, para que renuncie al ataque.

Pichi Lucas deberá realizar al menos un cambio en la formación titular, Perona es baja por lesión. No se ha perdido el valenciano ningún partido desde su fichaje a excepción de la segunda mitad de Toledo, donde no podía participar por ley federativa. En el Salto del Caballo fue Miguel quien salió como ‘9’ pero desaprovechó la oportunidad, Jandro y Rayco también cuentan con opciones de salir de inicio. De hecho, ha sido el canterano quien mejor rendimiento ha dado como delantero centro titular a lo largo de la temporada a pesar de no ser su posición natural.

Tres futbolistas distintos, tres planteamientos diferentes. En el anterior artículo decía que era el momento en que Miguel debía dar un paso al frente y demostrar el por qué se le fichó. Desde luego es su momento, apunta a la titularidad por lo visto durante la semana en el Requexón y si no aprovecha la ocasión que le brinda el cuerpo técnico nunca más será una opción a tener en cuenta, al menos para el once titular. Debe aportar más que poderío en el juego aéreo, en el Tartiere el Real Oviedo no puede limitarse a buscar el envío directo. Tendrá Miguel que participar más en el fútbol raso, aportar más movilidad al frente del ataque y no esconderse a la hora de combinar. Los pitos de la grada durarán diez o quince minutos si él cumple sobre el verde.

También tiene Pichi Lucas tres opciones para la banda izquierda del centro del campo. Invernón tenía ganada la titularidad pero fue Iván Ania quien jugó, y a buen nivel, en Tenerife. Jandro no estuvo a la misma altura saliendo de inicio que como revulsivo así que los dos primeros son los que cuentan con más opciones de salir entre los elegidos. El Príncipe se merece la oportunidad, se merece continuidad para demostrar si vale o no para este equipo. Yo no tengo dudas, entiendo a aquellos que sí las tengan. Sólo jugando asiduamente podrá emitirse un juicio de valor.

Llegan las dudas de las rotaciones. La semana que viene visitamos al Puertollano, salida difícil como lo serán las que se hagan a Leganés y Torrelavega, las tres consecutivas. Xavi Moré lleva cuatro amarillas, también Pelayo y Jorge Perona. Todas las bajas son importantes pero la del catalán sería fundamental por mucho que su recambio sea de garantías. Hacerle jugar ante el Cerro Reyes o forzar la quinta en Puertollano para perderse la visita del Alcalá al Tartiere, el cuerpo técnico debe valorar los pros y los contras. Lo único que podemos tener claro es que todos los futbolistas deben llegar limpios al playoff, no hay excusas.



Lista de dieciocho convocados, Artabe convocado nuevamente con el filial junto a Ernesto. Importantísima la visita del Vetusta a Nalón, una victoria es poner medio pie en Tercera División. Nacho Méndez y Mario Prieto con casi todos los números para ser los dos descartes de última hora, las cartas están sobre la mesa y las prioridades del técnico parecen más o menos claras. Quedarán Rayco y Jandro para meter una marcha más, Pelayo para fortalecer la zona ancha, Invernón como comodín si hay una baja en defensa.

Proseguir con la persecución, no perder nunca la fe. La oportunidad llegará si seguimos confiando en ella, quizá no esta semana pero sí después. No desfallecer es triunfar, el Alcorcón da muestras de debilidad, cuatro empates en los últimos seis partidos son un pequeño resquicio pero suficientes para creer en la remontada. Importante sería jugar todas las semanas antes que ellos, que nos viesen cerca aunque fuese de manera ficticia para sentir la presión. Las televisiones mandan, no me voy a quejar porque sin ella no podría vivir … pero sería interesante que autonómica y Club se sentasen a conversar.

Fotos: Álvaro Campo.

11/3/10

Miguel e Iván Ania: es el momento

Dijo Pichi Lucas el día de su presentación que necesitaba de toda la plantilla, de los 22 futbolistas, para poder alcanzar el objetivo marcado; que a un ascenso no se llegaba sólo con un once titular. Es la hora de que el técnico cumpla su palabra, llega la recta final y todos los jugadores deben sentirse importantes en la plantilla porque en cualquier momento puede llegar su hora. Tener a los 22 enchufados es utópico, pero lograrlo con 16 ó 17 es factible.

Los rivales empiezan a conocernos, la receta para detener al Real Oviedo empieza a ser conocida: marca individual sobre la pareja de medioscentros y 2vs1 en banda cuando Xavi Moré recibe la pelota. El cuerpo técnico debe manejar variantes y tenerlas preparadas por si el plan A falla. En partidos de 180 minutos a vida o muerte reaccionar rápido desde el banquillo será el camino para volver a Segunda División.

Miguel está condenado a vivir en el ojo del huracán, todos sus pasos se miran con lupa desde el primer momento en que vistió esta camiseta. Pasó de imprescindible a la grada, la lesión le obligó a empezar de cero en el plano físico y para cuando volvió al equipo Perona ya había tomado la delantera. Tuvo el avilesino diez buenos minutos ante el Sporting B y fue quien desatascó al Oviedo frente al filial del Tenerife en el último partido de Liga, un cuarto de hora que supo a bien poco.

Contar con Miguel siempre ha de ser una ventaja y nunca un hándicap. Es diferencial en la Segunda B porque casi ningún equipo, por no decir ninguno, cuenta con un delantero de su categoría y de su experiencia. Saber cuándo y cómo contar con él es la clave. Cuando no se encuentre el camino, cuando salir jugando desde atrás sea una quimera, será entonces cuando deba aparecer el recurso del ‘9’. Hombre boya, seguro de vida en el juego aéreo, referencia por arriba, será el momento en que la segunda línea, con Perona y Busto al frente, den un paso adelante.

También sería una solución defensiva al mayor dolor de cabeza de este equipo, que son las jugadas a balón parado. Hombre libre en el primer palo, imitando la función que hacía Ruud Van Nistelrooy en el Madrid o la de Thierry Henry en el Barça; anulas una opción de saque del rival, las maneras de que el contrario sorprendan en la estrategia se reducen. En fase ofensiva sobra decir que sería una baza más, contar con un hombre de su altura siempre centrará la atención del rival en él, dobles marcajes que liberará otras zonas del área.

El otro que debe dar un golpe encima de la mesa y recuperar los galones es Iván Ania. El Príncipe volvió a ser titular en Tenerife tras no serlo desde la derrota en Alcorcón, parece que Pichi Lucas sólo apuesta por él en los partidos trampa. Fue el ‘19’ quien tiró del carro azul tras el descanso, abandonó el corsé de la banda izquierda para moverse por toda la zona ancha, fue una salida más para los hombres de centro del campo y ayudó a que la posesión fuese cada vez más oviedista, a que el campo se inclinase hacia un lado. Debe llegar su momento en el Carlos Tartiere, en un contexto que le favorezca para que podamos ver cómo responde. Grandes dimensiones, campo ancho, espacios para tocar y compañeros que buscan la portería contraria, ahí veremos si Iván puede ser importante en esta recta final de temporada. Muchos confiamos en él, la calidad nunca se pierde y él tiene más en su pierna izquierda que la amplísima mayoría de jugadores de la categoría.

Para lograr el ascenso necesitaremos de la aportación de todos, la suya es muy importante. Conseguir que Miguel e Iván se sientan importantes será dar un paso de gigante, supondrá contar con alternativas para cambiar el rumbo de un partido según nos interese. Ante el Cerro Reyes ambos pueden ser de la partida. Es ahora o nunca.

Fotos: Álvaro Campo.

3/3/10

Cerrar partidos, asignatura pendiente

El oviedismo se ha abonado al sufrimiento desde hace mucho tiempo, parece que haya que conseguir las cosas con el corazón en un puño hasta el final. La resurreción azul también se engancha a la heroicidad. Lejos de ser un camino de rosas, la racha carbayona deja muchos goles en el descuento, aficionados al borde de un ataque cardiaco y éxtasis. Caminar sobre el filo de la navaja puede traer consecuencias, llegará el día en que a pesar de buscarlo no veremos puerta y vendrán las lamentaciones.

No todo es suerte, se habla de la flor de Pichi Lucas pero la fortuna hay que buscarla. Ahora mismo el Real Oviedo es un equipo con una fe inusitada en sí mismo y en su calidad, todos confían en el compañero y ése es un gran paso para convertirse en ganador. El problema viene en que por momentos la fe parece excesiva, no siempre solucionaremos la papeleta al final, ya tenemos la experiencia de perder puntos en el descuento por no saber cerrar los partidos.

Este Real Oviedo tiene dos versiones, Mr.Jeckyl y Mr.Hyde. Cuando en el marcador figuran tablas o resultado adverso, vemos a un equipo que presiona la salida construcción contraria, que quiere el balón, que busca la portería rival cada momento; maneja los tiempos, juega al ritmo que quiere y se siente cómodo, tampoco pasa apuros en defensa. En el instante en que los azules se ponen por delante, se cambia el chip automáticamente: repliegue, ausencia de presión, descenso en la posesión. Se renuncia al balón, se juega ‘a verlas venir’ y esperar ver qué hace el adversario.

La plantilla que tiene Pichi Lucas no está diseñada para defender un resultado de esta manera, no como lo haría una squadra italiana o una entrenada por Javier Clemente. Para los azules es la pelota la que lo ordena todo, sigue la filosofía Guardiola; a fin de cuentas, el balón es el principal protagonista de este deporte llamado fútbol, sin él no habría nada. El equipo debe aprender a defender aumentando los índices de posesión: si el cuero lo tenemos nosotros no lo tiene el rival, y si ellos no lo tienen no pueden hacernos gol. Son premisas simples, es la herencia de Johan Cruyff, él hizo del fútbol un juego de niños.

Tenemos una plantilla llena de jugadores técnicos, calidad exquisita, proyección ofensiva … si queremos jugar a otra cosa llega el sufrimiento porque no sabemos. El fallo es mental, en el último partido Pichi Lucas se desgañitaba desde la zona técnica pidiendo a sus hombres que adelantasen las líneas, que tocasen. El entrenador debe buscar la solución en el vestuario y no sobre el césped porque no es un problema futbolístico, los chicos saben hacer lo que se les pide, pero el caso es que automáticamente cambian el chip cuando se ponen por delante sin saber el por qué.



Posesiones largas, transiciones lentas, bajar revoluciones y conseguir que el rival se desgaste persiguiendo el balón para desactivarles mentalmente. Es la mejor defensa azul que se puede tener, otra cosa es renunciar a la esencia. Puede ser el momento de meter un tercer centrocampista, juntar a Pelayo, Rubén y Curro, sacrificar la banda izquierda en ataque para ganar superioridad, garantizar la posesión de la pelota y matar el partido cuando el rival baje la guardia. Pichi Lucas debe buscar más variantes que la del cambio de jugador por jugador, si algo no funciona has de probar algo distinto a lo que vienes haciendo habitualmente.

Es un mal endémico que se ha repetido en cada una de las seis últimas victorias si exceptuamos la de Santander, donde el marcador no fue abultado pero en ningún momento se temió por el resultado. Llegará el día en que la suerte nos sea esquiva si jugamos con ella, perder dos puntos tontamente en plena persecución sería el fin. La guerra con el Alcorcón es más psicológica que futbolística; hacerles ver que no aflojamos en la lucha les mete presión, es entonces cuando llega el miedo al error y el traspié. Ganar en Tenerife es clave, ponernos a dos puntos provisionalmente será una losa para ellos ante el filial atlético.

Fotos: Álvaro Campo.