25/3/10

Entrevista al '7', Jandro

Referencia de la afición en el equipo, Jandro es uno de los héroes del 2003, uno de los chicos que no abandonó al Real Oviedo en Tercera. Tras tres temporadas separados su camino y el nuestro se ha vuelto a unir y las sensaciones no pueden ser mejores. Jandro se ha convertido también en una de las sensaciones sobre el césped.
Cumplidor allá donde se le ponga, esta temporada destaca como delantero centro a pesar de ser una posición totalmente nueva para él. Suplió la falta de adaptación con ganas, ahora es una opción más para el ataque y lo cierto es que el equipo comenzó la remontada cuando él se hizo con el ‘9’. Pichi Lucas sabe que tiene en él a un comodín y que será una pieza básica para conseguir el ascenso a la LFP.



- Hola Jandro. Gracias por concederle esta entrevista a OVD Magazine.
- No hay de qué.

- ¿Cómo está el vestuario después de la derrota en Puertollano? Imagino que nadie se esperaba el resultado final al descanso, ni vosotros mismos.
- Está bien. La verdad que el viaje de vuelta de Puertollano fue un poco triste, pero no más que cualquier viaje después de una derrota. Sí es cierto que perdimos casi todas las opciones de coger al Alcorcón, pero tenemos que seguir hasta el final. Como bien dices, nadie se esperaba esa remontada, porque yo, sinceramente, viendo el partido desde arriba, vi al Puertollano muerto en la primera parte, dejándose dominar y con mucha ansiedad, discutiendo entre ellos en el campo, se veía un partido totalmente controlado por nosotros.

- El Domingo tuviste que ver el partido desde la grada aunque durante la semana no hubiese noticias de que estabas tocado. ¿Fue decisión técnica o aparecieron molestias de algún tipo? ¿Estás recuperado?
- Esta es la pregunta del millón(ya me la hicieron varias veces esta semana). No sé si los medios no se enteran o no se quieren enterar porque el miércoles me fui del entrenamiento tras volver a retorcerme el tobillo izquierdo, con el que llevo peleando desde que me lesioné en el partido de Toledo en Enero. A parte de esto, tengo un esguince en la rodilla izquierda debido a una patada que recibí en el último partido en casa contra el Cerro al final de la primera mitad. No volví a entrenar con el equipo en toda la semana y decidimos entre cuerpo médico, cuerpo técnico y yo, que lo mejor para mí era descansar un partido, pues llevo unas cuantas semanas aguantando el dolor del tobillo y temíamos por ambas cosas, por lo que lo mejor era parar.
Viajé a Puertollano porque siempre vamos diecisiete y el míster me pidió que fuera con el equipo.
Respecto a lo de si estoy recuperado, te tengo que decir que esto no se cura de un día para otro y requiere de muchas horas de tratamiento y dedicación. Sólo te puedo decir que estoy haciendo de todo para recuperarme y que esta semana probablemente entrene ya con normalidad, aunque con precaución.

- Tras la derrota en tierras manchegas, ¿hay que dejar ya de mirar lo que haga el Alcorcón y centrarse en amarrar la segunda plaza? Aunque tengamos que ir a tres eliminatorias en un probable playoff, tener el factor campo a favor sigue siendo muy importante.
- Siendo realista, creo que tenemos que olvidarnos del Alcorcón y disfrutar de estar arriba, que bastante trabajo nos costó llegar hasta aquí y realmente era ése el objetivo que nos marcamos todos a principio de temporada. Debemos preocuparnos de ganar nuestros partidos sin pensar en lo que hagan los demás. Sinceramente, no creo que el Alcorcón pierda cuatro partidos de ocho que quedan.

- En los últimos partidos el equipo domina con empate pero sufre cuando se adelanta en el marcador. Entrega la posesión e insiste en defender el gol de renta sin balón cuando este equipo necesita llevar la manija para estar cómodo. ¿A qué se debe? Parece que veamos dos Oviedos totalmente distintos en un mismo choque.
- Pues eso mismo me pregunto yo, porque lo más fácil del mundo es defender un resultado con posesiones largas de balón, pero incomprensiblemente se lo regalamos al rival y todos estaremos de acuerdo en que este equipo no está hecho para defender por el tipo de jugadores que tiene. Creo que si en lugar de dar un paso atrás, fuéramos a buscar el segundo, nos podrían sorprender, pero con el ritmo que le damos al juego, pienso que lo más fácil es que incrementásemos el resultado a nuestro favor. Pero está claro que no estamos manejando nada bien los partidos. Lo más difícil es adelantarse en el marcador y eso se nos da bien cada domingo, debemos mejorar otros aspectos.

- A pesar de los últimos trapiés a domicilio la dinámica del equipo es muy positiva y la inercia es mejor que la de nuestros perseguidores. ¿Qué crees que ha cambiado en el equipo respecto a la primera vuelta?
- Todo. Desde que nos empezamos a conocer mejor unos a otros, el equipo evolucionó muchísimo, ahora sabemos a lo que jugamos, vamos a por el partido desde el principio, intentamos jugar bien el balón y todo el mundo se atreve a hacer más cosas, tenemos más confianza, más chispa, más todo. Creo que el equipo de ahora no tiene comparación al de principios de liga.

- Esta temporada estás jugando más como delantero centro que como hombre de banda. Lo que en Colloto parecía una probatura más se ha convertido en costumbre. ¿Cómo te ves actuando de ‘9’? ¿Añoras el extremo diestro?
- Pues el otro día lo hablaba con Xavi, que para mí ha sido una gran prueba de superación personal, porque no es fácil jugar en un sitio en el que no habías jugado nunca. Estoy contento porque me estoy demostrando a mí mismo de lo que soy capaz. Los compañeros están contentos conmigo jugando arriba y el míster también, que para mí es lo más importante. Al principio estaba incómodo porque estás todo el tiempo de espaldas a portería, pero poco a poco, te vas acostumbrando y te das cuenta que no tienes por qué ser un delantero estático y puedes encontrar muchos espacios cayendo a las bandas.
Por otra parte, sí que añoro jugar de extremo derecho, porque últimamente estoy jugando en la izquierda y arriba, y me encuentro cómodo, pero echo muchísimo de menos los centros. Por lo demás, es parecido, porque sigo siendo atacante, pero a mí me encanta centrar en carrera, y eso hace tiempo que no lo hago.

- ¿Qué te pide el míster cuando juegas arriba? Lo que sí se ve cuando coincidís Manu, Xavi y tú es mucha movilidad e intercambio de posiciones, no hay una referencia fija.
- Como te decía antes, que dé muchas salidas al equipo, viniendo a recibir al centro del campo, cayendo a bandas, en definitiva, que no me fije con los centrales y los saque del sitio continuamente para que otros compañeros se beneficien de los huecos que creo; o si no me siguen, que pueda recibir el balón yo.

- Imagino que volver a casa después de tres años fuera fue muy especial. ¿Cuándo surgió realmente la posibilidad de volver al Real Oviedo? ¿Cuándo hubo el primer contacto? Porque la afición muy pronto hizo cábalas cuando supo que acababas contrato con la UD Mérida.
- Claro que fue especial, sobre todo porque en Mérida no pasé una situación muy fácil económicamente y tenía ganas de gozar de algo de estabilidad. El Oviedo ya contactaba conmigo durante la temporada pasada, pero yo no quería saber nada hasta que no acabara mi temporada. Después la cosa ya se fue hablando, tras el ascenso del Oviedo, y la decisión por mi parte estaba tomada: dí mi palabra de que en 2ªB sólo jugaría en el Oviedo, lo que pasa que se demoró un poco todo porque hubo contactos con dos equipos de 2ªA que estaban interesados, hasta que el club me dijo que tenía que decidir. Yo se lo transmití a estos equipos y les dije que si no se daban prisa firmaría en mi casa. No quería perder la oportunidad de jugar en una categoría superior, pero tampoco cerrar la puerta que me traía de vuelta casa, que es donde mejor estoy.

- ¿Han cambiado mucho las cosas respecto a tu anterior etapa? Algunos rostros conocidos sí que habrá por el Requexón en el día a día.
- Sí que sigue gente de mi época por el Requexón, pero creo que el club está mejor ahora: no hay problemas de cobro, las instalaciones están más cuidadas (no los campos, que meten miedo, sobre todo a mi tobillo). Veo que el club está empezando a resurgir y si este año hacemos las cosas bien todo volverá a la normalidad en poco tiempo.

- Tu amigo Kily nos contó en el anterior número de la revista muchas cosas de aquella temporada y sobre todo de esos primeros meses de la temporada 03/04. Ahora te preguntaré: ¿cuándo sentisteis que realmente erais ya jugadores del Real Oviedo?
- Siempre nos sentimos jugadores del Real Oviedo porque llevamos toda la vida en la casa, pero todo cambió cuando vimos tanta gente en el partido contra el Mosconia, ya que estábamos acostumbrados a jugar con cien personas en el Requexón. Poco a poco te ibas dando cuenta que tenías a mucha gente detrás, que en cierto modo dependía de lo que tú hacías y eso era una gran responsabilidad.

- ¿Y el momento que recuerdas con más cariño de tus primeras tres temporadas como jugador del primer equipo? Aparte de la eliminatoria contra el Ávila claro.
- Para mi no fue tan especial la eliminatoria contra el Ávila porque ese año ya fue diferente, se tenía que subir y se subió. Pero el año que nunca se me olvidará es el primero, por todo lo que tuvimos que superar para llegar a ganar la liga, llegar al último partido y al final quedar en la orilla. Ese año pienso que para todo el oviedismo fue único y no creo que se repita, todos éramos una familia, todos arrimábamos el hombro, y la unión de ese vestuario para superar todas las adversidades que fueron surgiendo creo que no se repetirá. Si tengo que recordar dos momentos, uno que resumió muy bien lo que fue aquella temporada, fue la salida al campo con el tifo que decía:"Algún día tus hijos o los hijos de tus hijos preguntarán por ellos", y el otro fue tras el partido, tras perder, estábamos destrozados y la gente saltó al campo para animarnos y nos sacaron a hombros.

- De la plantilla eres el único superviviente que queda de aquellos años. ¿Mantienes contacto con alguno de los miembros de aquel equipo?
- Por desgracia soy el único,pero son cosas del fútbol, la gente va de un equipo para otro sin parar y no queda otra que acostumbrarte a separarte de compañeros a los que tienes mucho aprecio. No me hablo con todos frecuentemente, pero sí con unos cuantos. Y sí que es verdad que te alegras un montón cuando coincides con algún compañero de aquella temporada porque fue especial.

- La magia del 2003 es irrepetible aunque al final no se consiguiese el ascenso tras aquella fatídica eliminatoria contra el Arteixo. ¿Alguno de tus actuales compañeros conoce la historia de lo que pasó en Oviedo esos dos años? Seguro que a más de uno le has hecho leer el libro de Espíritu 2003 para concienciarle (risas).
- Seguro que sí lo conocen todo al pie de la letra, con lo pesao que es Cerve ... (risas) seguro que están bien enterados. Además, creo que a muchos les regalaron el libro y me imagino que lo habrán leído.

- Ya para acabar: nos dice Kily que él te llama cariñosamente ‘Pit’, pero que el por qué lo tienes que explicar tú. ¿Se puede saber o es confidencial? Piensa que seguramente nos esté leyendo (risas).
- (Risas) Eso son cosas nuestras. Sólo puedo decir que Kily para mi es un compañero diferente (es negro, jajaja), porque mi relación con él no era como con los demás: llevábamos desde juveniles yendo juntos a entrenar, en coche, en moto, en cualquier cosa, y lo pasábamos en grande; en todos los viajes íbamos juntos en la habitación, y eso surgió en un viaje a Vigo en División de Honor diciendo "pijaes" de madrugada.

- Y por último, mándale un mensaje a todos los lectores y a toda la afición azul de cara al tramo final de Liga y el inminente playoff.
- Sólo les pido paciencia y sobre todo apoyo al máximo, porque este equipo está muy comprometido, nunca perdimos la fe en que podíamos llegar a los puestos altos y lo conseguimos, ahora vamos a por el ascenso y necesitamos de todo el mundo, sin malos rollos. No interesa para nada la gente que sólo está esperando que fallemos para meter la puñalada, sólo aquellos que estén apoyando de verdad porque quieren al Oviedo. Seguro que este año celebraremos algo grande, y si al final no puede ser, habremos hecho todo lo posible por conseguirlo, así que todos juntos hasta el final.
¡Ah! Y me gustaría que no pitaran a ningún jugador de mi equipo cuando salte al campo, es un gesto muy feo para una afición que quiere ser grande de verdad.Ese tipo de actitudes no ayudan al jugador ni al equipo.

- Muchas gracias por tu tiempo. Mucha suerte para lo que resta y mucho ánimo. Ha sido un placer.
- Muchas gracias a vosotros y espero que en junio podamos reunirnos todos donde el año pasado.