20/3/10

Puertollano y Cuenca, 'Super Sunday'

Jornada 30, las cartas sobre la mesa. Domingo clave, la llave del primer puesto podría decidirse en pocas horas. Dos equipos, mano a mano; el resto de aspirantes están un peldaño por debajo. Salidas complicadas para ambos, Puertollano para los azules y Conquense para los madrileños. Si el Real Oviedo consigue salir a tres puntos del Alcorcón tras esta jornada el primer puesto es suyo, la batalla psicológica hará el resto en lo que quede de Liga.

Puertollano y Conquense, dos conjuntos que no han dicho su última palabra a pesar de haber cedido terreno respecto al cuarto clasificado en las últimas semanas. Quieren mantener el sueño vivo, vencer a carbayones o alcorconero supondría para ellos un impulso brutal, nuevos aires y esperanzas renovadas. Saldrán a morder, si el rival no juega con la misma intensidad lo pagará caro.

Los manchegos ya demostraron que son un equipo muy rocoso, cierran bien los espacios y tapan las líneas de pase. Defender también es parte del fútbol, y aunque renunciaran al ataque en el partido de ida hicieron muy bien lo que tenían que hacer. Mañana será distinto; cederán la iniciativa a los carbayones como hacen todos pero necesitarán buscar la portería de Aulestia porque el empate les sabe a derrota si quieren seguir luchando por el playoff.

En la convocatoria de Pichi Lucas no hay lugar para las sorpresas, todos los disponibles convocados, incluido Gonzalo para hacer piña con el grupo y entrar en dinámica de equipo. Recuperar al Káiser para el tramo final de Liga es una victoria más, es un pilar imprescindible aunque tanto Dani Hedrera como Jorge Rodríguez estén cumpliendo a la perfección. El once titular ya se recita de memoria con la eterna duda de la banda izquierda, Iván Ania o Invernón. El Estadio Sánchez Menor es de dimensiones parecidas a nuestro Tartiere, con que el césped esté en condiciones normales los azules no necesitarán periodo de adaptación.

Jandro será el ‘9’, Miguel es revulsivo para Pichi Lucas, ya no le ve como titular. Será importante que el ovetense recupere sensaciones, que participe más en el juego. Con él como referencia, el intercambio de posiciones es continuo, Manu Busto, Xavi Moré y Jandro vuelven loca a cualquier defensa si hay entendimiento y si la pelota les llega en condiciones. Que sean los centrales los responsables de iniciar la jugada, que Curro no se vea obligado a bajar a recibir porque en zona de 3/4 sufriremos como de costumbre. El extremeño debe ser un enlace más.

El vestuario sabe que el partido de mañana es clave, salir victorioso de Puertollano significará mandarle un mensaje al líder sea cual sea su resultado: “no regalaremos nada”. La presión es para el Alcorcón, son ellos los que han sido líderes durante media Liga y los que pueden perder el trabajo de toda una temporada. Si reducimos distancia aparecerá el agarrotamiento, el miedo a la derrota. Ellos lo saben, como también saben que ganar en Cuenca es dar un paso de gigante hacia el liderato.

Mañana seremos verdes, la superstición manda. Para algunos tontería, para otros un detalle clave. El mero hecho de sentirse liberados por no jugar de amarillo es un punto a favor para los jugadores, la confianza sube y con ella las posibilidades de victoria. La plantilla se agarra a cualquier pormenor, las ansias de ganar son enormes.

Es el momento de dar el hachazo, puede ser la jornada del cambio de tendencia. El objetivo sigue siendo ir partido a partido, ganar uno es más fácil que ganar ocho seguidos, no tiene sentido pensar más allá del Domingo. Pero salir a tres puntos del liderato convertiría las últimas semanas en una batalla apasionante y serían un ejercicio de supervivencia para el posterior playoff.

Foto: Álvaro Campo