29/12/09

Días de gloria: Barça 0-1 Real Oviedo

La del 27 de Mayo de 2001 fue la última tarde gloriosa del Real Oviedo en Primera División hasta el momento; habrá más, muchas más, como esa, y mejores. Visitaban los azules el Camp Nou en situación crítica, solamente un punto por encima del descenso, con el Barça jugándose su presencia en la siguiente Champions League y con un paupérrimo bagaje como visitante: una victoria en diecisiete partidos.

Ganar era una obligación: en las dos últimas jornadas los carbayones se enfrentaban al ya campeón Madrid y al Mallorca, que se jugaba por entonces la segunda plaza con el Deportivo. Todo ello, unido a la coincidencia de los enfrentamientos entre Athletic, Real Sociedad y Osasuna en los últimos partidos obligaban al Real Oviedo a ganar y no esperar otros resultados porque todos ellos irían en contra de sus intereses, como más tarde se demostró.

La temporada fue de más a menos siguiendo la tónica habitual de campañas predecesoras. Una primera vuelta casi perfecta en el Nuevo Carlos Tartiere que nos hacía soñar con Europa a pesar de no hacer ni un gol a domicilio hasta la jornada 23 (derrota en La Romareda por 5-2). Después llegó el fichaje de Stan Collymore, aquél que vino por petición expresa de Radomir Antic para darnos el “salto de calidad que nos lleve a la UEFA”, una de las mejores inversiones del Club en su historia según el serbio. Todos sabemos cómo acabó, no hace falta decir nada más. El equipo pasaba de Dr.Jekill a Mr.Hyde en función de dónde jugase, y estaba claro que aguantar el ritmo que se llevaba en el Tartiere era misión casi imposible porque eran números de campeón. No se supo dar un paso adelante a domicilio así que el sufrimiento estaba garantizado.

El Oviedo tuvo semanas de muy buen juego, sobre todo en las primeras fechas, los rivales temían visitar el Tartiere y muchos salían escaldados como el Athletic (5-0). Pero el equipo no tenía termino medio: o maravillaba o sufría lagunas escandalosas. Los azules hacían aguas en defensa con gente como Keita, Danjou, Martinovic o Rabaribony … solamente Gaspar y en ocasiones Boris se salvaban de la quema general. De mediocampo hacia adelante había buenos pero escasos jugadores; Onopko, Iván Ania, Paunovic, Tomic o Jaime apenas tenían recambios, por no hablar de Oli en la delantera. En verano no se hicieron los deberes siguiendo la misma tónica de temporadas anteriores, se dejó ir a jugadores como Paulo Bento, Pompei o Dely Valdés para traer a otros de nivel notablemente inferior. Esas bajas, unidas al fallecimiento de Petr Dubovsky, fueron una losa para el Real Oviedo.



Como decía, se llegó a esa jornada 36 en el Camp Nou con el agua al cuello. Afortunadamente, la presión por la victoria era aún mayor para los blaugranas, que se jugaban su futuro en la Champions tras una temporada tormentosa. El ansia por ganar pudo con los de Charly Rexach desde el primer momento, ya que apenas llevaron peligro a la meta azul salvo en apariciones aisladas de Marc Overmars por banda izquierda que hicieron sufrir a Gaspar o con disparos desde fuera del área, todas ellas desbaratadas por un magnífico Esteban, que se encontraba en el mejor momento de su carrera. Nadie en los locales daba la cara salvo un joven Carles Puyol, el citado Overmars, el holandés Kluivert y el ex – esportinguista Luis Enrique, como siempre que se enfrentaba al equipo de Asturias. En nuestro bando, incomensurable el partido de Onopko y Jaime en el centro del campo, maniatando a un Rivaldo que ni aparició y a un Guardiola que incluso fue despedido con pitos cuando abandonó el terreno de juego. Hay que ver cómo son las cosas.

El Oviedo supo esperar su momento, dejar que pasasen los minutos para que el nerviosismo se instaurase en la parroquia culé y se prolongase hacia los jugadores. Una contra al poco de dar comienzo la segunda parte dio origen al gol del partido, obra de Jaime tras disparo cruzado. Fue entonces cuando los de Antic pudieron sentenciar: Veljko Paunovic y Oli tuvieron claras oportunidades para haber finiquitado el partido pero la mala puntería y Dutruel lo impidieron. El equipo no sufrió en exceso para amarrar la victoria en esta segunda parte, con un Barça incapaz de llevar peligro a la meta de Esteban y que encima se quedó con uno menos por expulsión de Luis Enrique al darle una patada sin balón a Viktor Onopko; frustración, impotencia y rabia de perder ante el eterno rival. Los minutos pasaban, la defensa se mostraba inexpugnable por arriba y por abajo como no lo había hecho en todo el año; desde el banquillo comenzó el carrusel de cambios para frenar el ritmo del choque; en el campo se hizo lo propio provocando tarjetas y perdiendo tiempo para restarle segundos al reloj.



Se había logrado la proeza, ganar en el Camp Nou cuando menos se esperaba y más se necesitaba. La salvación estaba a tiro, bastaba con vencer a un Madrid que no se jugaba nada en el Tartiere para continuar un año más en Primera División. Maldito sea Losantos Omar y el balón de Jaime que no quiso entrar en la portería de César.

Hay un superviviente en la actual plantilla que vivió aquella proeza en primera persona. Salió como titular al Estadi y tuvo una buena actuación. Él marcó nuestro último gol en Primera División hasta la fecha y él más que nadie debe sacar el orgullo para poder abandonar la Segunda B. Volveremos a ganar en el Camp Nou.

21/12/09

Real Oviedo 2-0 Lanzarote por Drakkarblue

Tras el decepcionante, por la manera de producirse, punto obtenido en Vecindario se presentaba en el Carlos Tartiere el colista Lanzarote en uno de los típicamente denominados partidos 'trampa', ya que el conjunto canario visitaba el coliseo azul con un paupérrimo bagaje a domicilio de siete derrotas y tan solo un empate, el obtenido en Tenerife hace casi dos meses, con la escalofriante cifra de 24 goles encajados y únicamente 3 anotados en los ocho partidos disputados hasta la fecha.

Los números del rival, que venía de lograr una importante (para sus intereses) victoria en casa ante el Villanovense, invitaban a cerrar el año 2009 con un triunfo que permitiera arrancar el 2010 con optimismo y plenamente enganchados al carro de equipos que finalmente pelearán por las plazas de play-off. Es lógico pensar, y así lo manifestó públicamente, que Pichi Lucas trabajaría a lo largo de la semana a sus hombres no sólo física y tácticamente, sino también mentalmente, recalcando la importancia de no caer en la relajación para afrontar un partido que, a priori, podría considerarse ‘fácil’. Además, el técnico leonés recuperaba para el encuentro a tres de los hombres llamados a marcar las diferencias en este Real Oviedo como son Manu Busto, Iván Anía y Miguel, contando con toda la plantilla a su disposición a excepción del sancionado/lesionado Jandro; no había excusas.

A las 18:30, y conociendo que una victoria nos colocaba a un solo punto del play-off, en un ambiente gélido climatológicamente hablando, no mucho más animado en la grada, 5.983 incondicionales, el Real Oviedo saltó al campo con Aulestia bajo palos, una línea de cuatro atrás con Rubén y Barral en los laterales, Jorge y Hedrera en el centro, Rubén García como primera opción en la distribución, Curro como apoyo para la salida ligeramente más adelantado, (en línea a la hora de defender), Moré a la derecha, Invernón a la izquierda, Busto en la llegada y Rayco como única punta de lanza, con lo que, presumiblemente, tocaba “rasear el cuero” a la mayor velocidad y con el menor número de toques posibles. Serrano, Mario Prieto, Pelayo, Miguel y Villanueva, esperaron su oportunidad en el banquillo. Reseñar la baja de última hora de Gonzalo debido a sus problemas en el dedo/uña del pie que ya le obligaron a abandonar el encuentro de Vecindario antes de la conclusión, la presencia nuevamente en el banquillo de dos hombres del mismo corte, Pelayo y Mario Prieto y la opción de Villanueva en detrimento de Iván Ania o Nacho Méndez.

El equipo no cayó en el error del pasado domingo, mantuvo la concentración durante los 90' y no dio opción a la sorpresa ante un conjunto bastante flojo y que demostró su condición de colista del grupo con tan sólo dos remates entre los tres palos, al comienzo y al final del segundo tiempo, que Aulestia solventó con seguridad.

Pichi Lucas planteó el encuentro de manera similar a los anteriores. En el primer acto el equipo trató de salir jugando la pelota desde atrás a través de los centrales bajando Rubén García a recibir a la corta siendo apoyado por Curro a la hora de distribuir el juego. Es innegable que Rubén García es un pilar básico en el equipo y sus números lo confirman ya que completó correctamente 55 de los 58 pases que intentó, amén de recuperar 15 balones por únicamente 3 pérdidas. Cuando Aulestia tocaba en corto hacia Hedrera o Jorge, tanto Barral como Rubén abrían el campo en toda su extensión apoyando las incursiones de Invernón, 11 desdoblamientos a los interiores y 6 balones al área entre ambos, asistencia de Rubén en el segundo gol incluida, y especialmente de un Moré sobresaliente que se 'merendó' a su par para meter hasta 7 centros de gol, dar 1 asistencia, forzar 3 cornes en 3 llegadas a línea de fondo y mandar 1 balón a la base del palo. Curro estuvo correcto, aunque participó menos en el juego que García, como suele ser habitual, completando 35 de los 42 pases que intentó y robando 6 balones por tan sólo 1 pérdida. De todos modos sus aperturas a banda cuando el juego está atascado son dignas de mención. Mientras tanto un renacido Manu Busto hacía un gran trabajo entre líneas aportando arriba la calidad necesaria para abrir la lata canaria en el 18' definiendo en una gran acción individual dentro del área rival tras la enésima incursión de Moré. Por su parte Rayco actuó como única punta clara con mucha movilidad en ataque buscándose sus espacios, peleando hasta la extenuación y no escondiéndose nunca aún cuando peor le salían las cosas ya que estuvo desafortunadísimo de cara a gol desaprovechando hasta 3 mano a mano frente al portero canario Miguel.



El Real Oviedo tuvo el control total del esférico durante estos primeros 45'. Un flojo Lanzarote que se plantó en el Tartiere con un nada agresivo 4-1-4-1 que en defensa variaba a un 5-4-1, con incluso marcas individuales a nuestras puntas en momentos puntuales del juego, contribuyó a ello al no ejercer presión alguna a nuestra salida de balón. En las pocas ocasiones en que se animó a ello obligando a Aulestia a jugar al patadón hacia Rayco, el equipo, desde los laterales y los interiores, rápidamente juntaba líneas y estrechaba el campo apoyado por la subida de los centrales y Curro a posiciones algo más adelantadas lo que nos daba toda la ventaja en la segunda jugada ya que el canario por su estatura lógicamente no podía con sus pares en el juego áereo, sin embargo todos los rechaces acababan en ‘pies azules’. De este modo, la posesión del balón fue completamente nuestra salvo una precipitación de Invernón en el saque de una falta favorable que propició una llegada canaria hasta línea de fondo que Aulestia primero y la defensa después solventaron sin mayor dificultad y un chut lejano que salió rozando la meta defendida por el vasco. De este modo el partido debió quedar sentenciado en cualquiera de las múltiples ocasiones de las que disfrutamos, siendo las más claras el remate al palo de Moré en el 27' o el mano a mano que un obcecado Rayco, tras recibir un excelente pase de Rubén García a la espalda de los centrales, enviaba excesivamente cruzado con Moré y Busto esperando el pase de la muerte.

Al inicio del segundo acto Miguel, Villanueva y Pelayo salieron a calentar. Nada más comenzar el Lanzarote, en la única acción en la que rompió claramente nuestra defensa por la parte derecha, tuvo su más clara ocasión de gol en un remate un tanto escorado que Aulestia sacó sin aparente dificultad. Fue un espejismo porque Rubén García, Moré y Busto seguían siendo los dueños del partido hasta que el tercero de ellos consigue finiquitarlo con un gran remate en el 55' tras una excelente combinación por la derecha y al primer toque entre Moré y Rubén. Dos minutos después Villanueva saltaba al campo en sustitución de Invernón, que parecía acusar algún tipo de problema físico, para colocarse como segunda punta con absoluta movilidad y libertad entre líneas, a mi entender, la posición en la que aún nos puede dar alguna alegría merced a su excelente visión de juego, ya que tardó escasamente un minuto en meterle un balón franco de cara a puerta a Rayco entre los centrales que nuevamente el canario desaprovechó frente al meta rival.



A continuación el técnico del Lanzarote efectua un doble cambio dando la sensación de querer presionar más arriba y estirarse un tanto en ataque; fue inútil, los canarios se mostraron excesivamente inocentes con el balón en los pies y nunca pudieron con la contundencia y seguridad de Hedrera o Jorge que llegaron a desbaratar 19 y 15 acciones del rival respectivamente. En el 74' reaparece Miguel por Rayco. La reacción de la grada es cuanto menos sorprendente despidiendo al canario en pie con una cerrada ovación y recibiendo al 'culebra' con división de opiniones, hecho éste para mí tan indefendible como lamentable e inexplicable. Aún así, me gustaría resaltar la actitud de los compañeros con Rayco, dándole ánimos y demostrando que ahora mismo la plantilla es una piña. Aunque creo que el chaval los necesita, con la vuelta de Miguel y viendo el rendimiento de Busto en su puesto natural, presumiblemente partirá como revulsivo desde el banquillo a no ser que Pichi decida acostarlo en banda. A estas alturas del choque, con Busto a la izquierda, el encuentro ya estaba muerto y Miguel poco pudo aportar más que ganar dos de los tres balones que peleó en el aire y forzar deliberadamente su quinta amarilla, algo que no entiendo ante la inminente visita al campo del líder. En el 81' Pelayo, esta vez sí, sustituyó a Curro, el cambio para mí más lógico por encima del decret(oc)ambio Mario/Rubén García (los números cantan), y con el único sobresalto de un chut visitante lejano en el 90' que Aulestia despejó a corner en una gran estirada, el encuentro expiró.

El Real Oviedo termina el año encadenando un 13 de 15, a un solo punto de los puestos de play-off, a seis puntos del líder al que visitará en el nuevo año, y en una clara línea ascendente de juego y resultados, con lo que, sin lanzar las campanas al vuelo ya que el rival de hoy no estuvo a la altura, las perspectivas son buenas, esperemos refrendarlo todo ello en Las Palmas ante el Universidad y dar un verdadero golpe de autoridad en el grupo. Aún así, como se comenta en la entrada anterior, apuntalar la plantilla en el mercado invernal correctamente debería dar el espaldarazo definitivo para pelear por el máximo y único objetivo que es el ascenso de categoría.

17/12/09

El Oviedo que viene

Victoria obligada la del Domingo tras el varapalo que supuso regalar dos puntos ante el Vecindario. Hablaba de que no podemos regalar, que una pérdida de concentración en una sóla jugada puede salir muy caro, como ocurrió la semana pasada en el Municipal gran canario. El duelo agonizaba, el Oviedo se traía tres puntos vitales a pesar de que los blanquinegros habían hecho méritos a lo largo de la última media hora para al menos rascar un empate; en la rula no preguntan, apuntan, y de nada servía el buen juego de los de Raúl Borrero visto el 0-2. Pero en el minuto 89 un despiste en la marca, ausencia de ayuda defensiva, supone el 1-2, cinco minutos de descuento y esperanza para los locales de lograr la hombrada. El final todos lo sabemos.

Contra el Lanzarote no puede ocurrir lo mismo. Los isleños son colistas, a domicilio únicamente han logrado un punto de veinticuatro posibles, por lo que terminar el 2009 con una victoria es un deber para el Real Oviedo. Los azules están a cuatro puntos del cuarto puesto, a seis del líder; distancia mínima cuando quedan veintiún partidos por disputarse. Comenzar 2010 pegado al grupo de los de arriba es importante, los cuatro primeros puestos siempre deben estar a tiro para mantenernos en la lucha.

Quizá para el primer partido del año próximo la plantilla haya sufrido modificaciones, no se sabe. La secretaría técnica está trabajando en ello con distintas opciones tanto para salir como para entrar. En el punto de mira para hacer las maletas están tres futbolistas: Sergio Villanueva, Ander Larrea y Nacho Méndez. Dependiendo de quién abandone el Real Oviedo el fichaje será uno u otro, pero antes de contratar alguien debe salir.

Chicho estaba descartado hace tres semanas, pero sus minutos ante Villanovense y Vecindario hacen pensar que quizá Pichi Lucas cuente con él para la segunda vuelta; también puede ser síntoma de que se está ‘mostrando’ el jugador al mercado de cara a un posible interés de otros clubes. Sea cual sea la situación, la única certeza es que la salida de Villanueva es la que abre un abanico más amplio de posibles incorporaciones.

El siguiente en la lista es Ander Larrea: el lateral vasco no ha disputado ni un minuto en la presente Liga y egoístamente él debe pensar en salir del RO si no le van a conceder ni siquiera la oportunidad de demostrar si vale o no. La opinión que tiene Ovieditis sobre el jugador es conocida; me gustaría que se quedase pero no a costa de que pierda un año de su carrera deportiva sin jugar. Su salida implicaría que el delantero a fichar fuese Sub-23, y además, que el central del Vetusta Artabe pasase a ser una alternativa más para la zaga del Real Oviedo.

El otro con opciones de abandonar la nave azul, en este caso como cedido, es Nacho Méndez. Jugador Sub-23, su baja y el nuevo fichaje serían un cambio de cromos, hombre por hombre. Empezó contando tanto para Raúl González como para Pichi Lucas, pero en las últimas semanas Sergio Villanueva le ha comido la tostada e incluso ni se vistió de corto en Vecindario a pesar de formar parte de la expedición. Me extrañaría su salida pero no la vería con malos ojos siempre y cuando suponga que el chaval tiene garantizados los minutos en Tercera División.



Haya o no haya incorporaciones, el equipo sufrirá cambios en 2010 con la recuperación de los lesionados. Miguel volverá al eje del ataque tras su problema renal, del cual ya ha recibido el alta. También lo harán Manu Busto e Iván Ania, y visto el buen rendimiento de Javi Barral e Invernón en banda izquierda, parece que el jugador cántabro abandonará definitivamente el costado para pelear por el puesto de acompañante del ‘9’ con Rayco, que no ha salido muy reforzado de los últimos partidos dada su negación de cara a puerta. En caso de que en el mercado de invierno llegase finalmente un jugador de ataque, la cosa estaría complicada para ambos.

Se readaptarán roles, Jandro volverá a disputarse el puesto con Xavi Moré en la diestra y Ernesto tendrá el camino ligeramente despejado para entrar en el lateral ya que Invernón se afianza como volante zurdo. Rara la situación del canterano, estaba en un gran momento cuando salió del equipo y nunca más volvió a entrar … algo debe haber tras esa falta de minutos porque explicación lógica para el ostracismo no existe.

2010 debe ser el año: se partirá en buena posición, se contará con la totalidad de la plantilla y una vuelta por delante para conseguir el primer objetivo. Pero antes hay que cerrar como se debe un buen 2009; si no, de nada habrá servido lo hecho en el último mes.

12/12/09

Vecindario, momento Rayco

El rumbo deportivo parece enderezado, el equipo va sacando los partidos adelante con cada vez más confianza; hace un mes no se hubiese ganado en Villanueva de la Serena tras el empate local. La portería sigue cerrada a los rivales, nueve goles encajados en dieciséis partidos es un dato para el optimismo y la esperanza. La sequía parece haber quedado atrás, cuatro tantos en los tres últimos choques no son nada del otro mundo, pero al menos acertar ante el meta contrario ya no parece misión imposible.

Jornada propicia para escalar posiciones. El Real Oviedo visita Vecindario, plaza que en otras condiciones no sería asequible pero donde mañana se encontrarán rachas encontradas: tres victorias consecutivas de los azules por una de los blanquinegros en los últimos dos meses. Los canarios tienen problemas económicos, hubo espantada general en verano y estuvieron muy muy cerca de tener que competir esta temporada en Tercera División, el buen inicio se salía de la norma. El objetivo es mantenerse, sanear en lo posible la economía y aprovechar al máximos los años dorados que está viviendo la entidad.

Digo lo de jornada propicia porque este fin de semana hay tres duelos directos entre equipos que aspiran a disputar el playoff de ascenso a partir del mes de Mayo: Guadalajara (1º) – Leganés (5º), Atleti B (6º) – Puertollano (7º), Universidad de Las Palmas (2º) – Gimnástica (3º). Si el Real Oviedo suma los tres puntos en su visita a Vecindario saldrá muy reforzado y más cerca del cuarto puesto sean cuales sean los resultados que se den en los otros partidos. Presentará Pichi Lucas un once con bajas, igual que la semana pasada, por lo que en el banquillo no habrá un gran revulsivo del que tirar si las cosas van mal dadas. La solución es clara: buscar la portería de Javi Ortega desde el pitido inicial, adelantarse en el marcador y llevar la manija del partido para evitar que un rival tocado se crezca.

No se puede regalar ni una acción al rival, conceder un gol en el descuento de la primera parte puede suponer perder uno o dos puntos. El nivel de concentración debe ser el máximo durante los 90 minutos, no está el Real Oviedo en condición de conceder concesión alguna. En Segunda B cada balón es importante, y más en la situación azul en la que los partidos son a pocos goles, cerrados; partidos como los del colegio en donde “quien marque gana”. Una laguna de concentración debe ser castigada, que el futbolista se dé cuenta de lo mucho que cuesta entrar en el once por una simple descomprensión mental de unos segundos.

La dirección deportiva sigue peinando el mercado, se está en negociaciones con un futbolista y se tiene a otro en la recámara pero de nada servirá si antes no sale alguien. Al Oviedo le falta gol, se está acusando demasiado la baja de un Miguel que tampoco es un killer. Rayco no ha tenido suerte desde que empezó la temporada, ya dije en su día que no era el delantero ideal según el ideario futbolístico por el que se confeccionó la plantilla, no se encuentra cómodo sin espacios y viviendo cerca de los centrales. Ve la portería muy pequeña, no tiene confianza en el 1vs1 y el miedo escénico puede con él cuando ve opción de marcar. Ante el Villanovense estrelló un balón en el travesaño, es imposible que la cosa vaya a peor porque está absolutamente gafado.



La temporada pasada se le dieron bien los equipos canarios. Conoce el clima y el horario, está más acostumbrado que sus compañeros al césped artificial, estará super motivado por jugar en casa y por la presencia de sus familiares que viven a pocos kilómetros de Vecindario. Sabe que es su momento, ahora o nunca, tiene que demostrar el por qué le ficharon. Si la sequía perdura, Pichi Lucas se olvidará de él cuando llegue el ansiado refuerzo.

Se está jugando lo que queda de temporada, debe dar un paso hacia adelante y hacerse valer. Un delantero vive del gol aunque deba aportar otras muchas cosas; si no ve portería ya, el entrenador no le tendrá en cuenta en la segunda vuelta, pasará a ser el tercer o cuarto punta, y Pichi Lucas ya ha demostrado que no le gusta cambiar el equipo si no es por obligación.

Es su hora, todas las miradas estarán puestas en él. El fichaje sigue siendo necesario, pero si hace goles antes del parón invernal quizá la dirección deportiva busque otras vías de refuerzo, un delantero Sub-23 por poner un ejemplo; un jugador que sume pero que no le cierre la puerta al punta canario. Si falla, la suerte estará echada: José Manuel apretará para dar una baja y cederá para fichar un jugador de primera línea, alguien que dé rendimiento inmediato. La planificación no existe, se dan bandazos según sople el viento y no es algo nuevo; por ello estamos donde estamos.

1/12/09

José Manuel se mueve, contacto Jito

Los partidos del Oviedo van a mínimos, anotar o encajar un gol es sinónimo de victoria o derrota según se dé el caso, ver partidos con alternativas en el marcador es una quimera. Equipo menos goleador del Grupo II y equipo menos goleado de toda la Segunda B, solamente Barça y Hércules tienen registros similares en superior categoría.

Durante la pretemporada Raúl insistió en poner la guinda a la plantilla con un ‘9’, se salió con la suya fichando a Xavi Moré pero no consiguió deshacerse de Sergio Villanueva para cerrar el plantel. Todo el entorno era un clamor, veíamos claramente que al equipo le faltaba otro delantero y así se reclamó. Ni Rayco, ni Manu Busto, ni Nacho Méndez son hombres de área, una ausencia de Miguel se notaría en exceso y vaya si se está notando. Sabino estaba deseando venir una vez se confirmase su salida de Mérida, finalmente Mata ganó la partida y Chicho ocupó una de las fichas en la plantilla que inició la Liga.

Ahora llegan las urgencias, recurrir al mercado de invierno es sinónimo de fracaso en la planificación y no es garantía de nada. En Oviedo tenemos malas experiencias con los fichajes en estas fechas: Darío Aliaga y Jorge Polanco son la excepción que confirma la regla. Salvo necesidad económica ningún club de Segunda B va a liberar a sus buenos futbolistas, la mayoría de las opciones son jugadores olvidados en Segunda por sus entrenadores sin ningún tipo de ritmo competivivo, ya vimos lo que nos pasó con Kiko en la 06/07.

José Manuel ya se está moviendo. Pichi Lucas confía en los suyos de puertas a fuera pero no se puede obviar una realidad, y él lo sabe. De momento han contactado con Jito, delantero de la Cultural. El punta catalán, criado en La Masía, es el hombre de moda en la categoría: ha anotado 14 de los 16 goles de su equipo en lo que va de temporada. La fuente de la información es fiable, me anunció con varios días de antelación los fichajes de Rubén García y de un Xavi Moré que no estaba en ninguna quiniela, confío en él.



Hace menos de un mes el jugador dijo en prensa que no se iba, que estaba a gusto en León y en la Cultural y que pensaba terminar el curso donde lo empezó. En el fondo sabe que está ante su oportunidad, está en línea mediática y ha despertado el interés de clubes como el Celta, el Salamanca o el propio Real Oviedo. En León hay problemas económicos, llevan años pagando los despilfarros de épocas anteriores cuando se fichaba a ex–Primeras a golpe de talonario, la recesión manda. Los atrasos en los cobros parecen estar a la orden del día y las promesas no pueden ser cumplidas, quizá eso lleve a Jito a rectificar y salir en el mercado invernal, aunque ignoro su destino.

No estamos en condiciones de pelear con un club de Segunda por un futbolista si estos tienen verdadero interés en él. Balaídos y Helmántico son buenas plazas, dudo que veamos a Jito de azul, como también dudo de que la Cultural deje salir a su estrella fácilmente por mucho que ésta insista.

Recomiendo a quienes leáis esto que os olvidéis del nombre, es lo de menos; yo no le doy importancia. Lo que se debe sacar de este artículo es que la dirección deportiva se está moviendo, tanto para fichar como para dar salida a algún jugador. Para abrir la puerta todos miramos hacia el mismo sitio pero que no os extrañe que el delantero que venga (si viene) tenga que ser menor de 23 años.