30/10/12

Entrevista a Xavi Moré

El fichaje de la temporada, el retorno ansiado por todo el oviedismo. Su lesión echó por tierra las esperanzas de ascenso el curso pasado, ese minuto fatídico en Toledo fue el principio del fin. Vive su cuarta temporada en Oviedo, ya es uno más en el club y en la ciudad, no se entiende una plantilla sin él. Querido y respetado por compañeros, prensa y afición, se lo ha ganado a pulso en el día a día. Futbolista determinante donde los haya, se 'debut' en Vallecas y sus actuaciones posteriores hacen volar la ilusión del oviedismo, y la suya propia...

- Hola Xavi. Muchas gracias por concederme la entrevista. Es un placer volver a 'tenerte' por el blog tanto tiempo después.
- Hola. El placer es mío después de tanto tiempo sin 'poder realizarlas' por motivos físicos.

- Imagino que el vestuario respirará tranquilo tras romper la mala racha en el Tartiere y haber vencido un partido por un marcador contundente.
- Mucho. Estábamos mentalizados de que, independientemente del resultado, la imagen había que cambiarla, el Tartiere es nuestro campo y la afición debía sentirlo. Así fue, y además se ganó con autoridad y con goles. Es el camino a seguir.

- Ante el Leganés vimos a un equipo más directo, más vertical, en ocasiones algo más agazapado que de costumbre. ¿Fue algo premeditado o surgió por los condicionantes del partido?
- No, teníamos claro que íbamos a apretarles desde arriba, y que una vez robásemos, los balones debían ir a las bandas. Que se viese un equipo con ganas y con ambición desde el primer minuto. Luego el rival juega y a lo mejor no consigues los objetivos tal y como los habías planteado, pero al menos la garra y la ambición por ganar tienen que estar siempre presentes. Conseguimos el objetivo en numerosas ocasiones y se creó mucho peligro, aunque nos faltó acierto en los metros finales, sobre todo en la primera parte.

- En el plano personal completaste por primera vez los 90 minutos desde que volviste de tu lesión. Tuviste espacios para correr y situaciones de 1vs1 en campo abierto ¿Cómo te encontraste?
- Sí, fue la primera vez que disputé 90 minutos desde hacía nueve meses. Me sentí bastante bien en líneas generales, aunque poco fino en el 1vs1. Me fui un poco enrabietado por no haber desbordado con más facilidad aunque tras el partido la gente me comentó que lo había hecho bastante bien. Físicamente me encontré bien, aunque soy consciente de que en la segunda parte, quizá por protegerme un poco, bajé el nivel y el número de carreras.

- Muchos meses de convalecencia desde aquél fatídico partido en Toledo. ¿Qué fue lo que peor llevaste durante la lesión?
- Lo que peor llevé fue la soledad en los entrenamientos. Es durísimo ir al gimnasio y sentirte solo, aunque en muchas ocasiones Barreto era mi sombra y nos hacíamos compañia mutuamente (risas). Pero en otras ocasiones debía hacer el trabajo en solitario y cuesta mucho, poco a poco te va consumiendo. Por suerte siempre hay alguien que está ahí para animarte o hacer que te vengas arriba.

- ¿Cómo era el día a día de Xavi Moré en su recuperación? Codo a codo con Barreto...
- Fue como enseñar a andar en bici a un hijo. Los tres primeros meses fueron de muchas sesiones: mañana y tarde todos los días para movilizar la rodilla, llegar a la extensión total para luego hacerlo en la flexión. Llegó la piscina, e íbamos los dos juntos a nadar en sesiones que transcurrían desde las nueve y pico de la mañana y que se alargaban hasta las tres de la tarde. Cuando llevaba ya tres meses y medio largos de lesión, comencé mis primeras carreras. Recuerdo que lo grabé y se lo envié a mis padres para que lo viesen, era como un niño con zapatos nuevos. Poco a poco cuando empiezas a correr todo se va haciendo más fácil y más llevadero. De vez en cuando llegaba el bajón y Barre siempre lo solventaba con unas buenas cervezas que hacían que me cambiase la cara; se portó muy bien conmigo y nos aguantamos bien mutuamente (risas). Al igual que el Doctor Maestro, que además de ser un médico excepcional y que realizó una intervención perfecta, es una persona que te gana de inmediato, atentísima y que se interesó continuamente por mi recuperación. Le doy las gracias desde aquí a ambos.

- Se cumplen tres semanas desde que reapareciste en Vallecas. ¿Sigues algún plan preventivo para fortalecer la rodilla? ¿Te veremos en Mieres y Zamora o se aconseja descansar y no jugar dos partidos en cuatro días?
- Sí, esto va rápido y ya soy uno más del grupo, sin distinciones. Tengo un plan específico para seguir potenciando los isquiotibiales y cuádriceps durante la semana para no dejar de lado la rodilla una vez recuperado. No sé que opciones barajará el míster para estos dos partidos tan seguidos. A priori no tengo dudas de que puedo jugarlos, luego el míster decidirá cómo quiere gestionarlos.

- Equipo y afición te aguardaban con los brazos abiertos. Desde finales de Agosto tenías el alta médica, pero por la deportiva hubo que esperar casi mes y medio. ¿Se hizo larga esa espera mientras entrenabas día a día con el resto de compañeros pero sin entrar en convocatorias?
- Sí, ya lo comenté yo cuando me dieron el alta, que habría que esperar unas cuantas semanas para poder verme vestido de corto en un partido. Es muy difícil encontrarte bien bien, pero de verdad para competir, y no tenía ninguna duda de que cuando reapareciese lo haría con las garantías del 'Xavi Moré' de antaño; no quería aparecer y que no fuese ni la sombra de lo que era. Así que, hablado con los fisios y con el mister, no nos pusimos ninguna fecha concreta. Barajábamos Salamanca para volver, pero al final fue en Vallecas dos semanas después. El primer mes lo llevé bien, te acostumbras a todo. Las últimas semanas ya me veía con opciones de ir convocado y me dolía no estar en la lista, pero debía seguir ganándomelo en los entrenamientos y así me lo hacía sentir Félix, que también era partidario de que cuando debutase lo hiciese con todas las de la ley.

- El del Jueves es un partido con condicionantes especiales: marcador en contra y 45 minutos por delante para la remontada. ¿Cómo se prepara mentalmente un duelo como el del Caudal? No habrá ni un segundo que perder...
- Lo estamos preparando como una reválida en la que debemos hacer notar quién es el equipo que va a ir a por el partido desde el minuto 46 hasta el 90, tenemos que arrollarles. Tenemos una asignatura pendiente con ese partido y por suerte obtuvimos una segunda oportunidad.

- De no darle la vuelta al marcador se perdería la estela del Tenerife por el primer puesto. ¿Es inevitable mirar a la clasificación por más que estemos entrando en Noviembre?
- No pienso en que no saquemos nada positivo de este partido. Está claro que el Tenerife no pierde el ritmo, pero no me preocupa mucho el primer puesto ahora. Eso sí, no hay que alejarse mucho. Hay que estar en playoof al final de temporada, y si es primeros mucho mejor.

- Y por último, buscando la exclusiva: ¿tienes ya decidida la celebración de tu primer gol tras el retorno?
No. Aún no lo he pensado mucho, aunque tengo una en mente (risas).

- Muchas gracias por tu disponibilidad y por tu tiempo, de verdad. Tan crack dentro como fuera del campo. Un abrazo Xavi.
- Gracias a ti, ha sido un placer. Un saludo.

Fotos: Irma Collín y Álvaro Campo.

29/10/12

Oviedo veloz, con prisa y sin pausa

1. Señé en escena, la gripe de Manu Busto le abrió las puertas de la titularidad al catalán la misma semana en la que Sarriugarte se pronunciaba sobre su ausencia. Imagen de la victoria, el chico ya es uno más para la causa azul, una baza a añadir al repertorio de la plantilla. No debe haber enfrentamiento, técnico y futbolista van en el mismo barco. Cuando esta afición elimine el pequeño gen autodestructivo que siempre aparece, será imparable.

2. Las bandas más reclamadas, Xavi Moré y Javi Casares pegados a la cal. Objetivo claro, estirar la lona por fuera para crear espacios por dentro. Dos estacas clavadas en los extremos para abrir la defensa del Leganés y hacer difíciles las ayudas de los de Pablo Alfaro en fase defensiva. La idea de los primeros minutos, ganar línea de fondo y pase al punto de penalty; si no se abrió antes la cuenta fue por la falta de acierto a la hora de entrar al remate.

3. Apareció la ansiada formación tortuga, equipo replegado en campo propio y esperando al Leganés; falta saber si por elección propia o por mérito de los madrileños. Tras robo, lanzamiento al espacio; Xavi Moré buscando la espalda de Dani Gómez para seguir reencontrando el fútbol que lleva dentro, la definición irá a más con el paso de los partidos. Javi Casares la pedía al pie, más pausa para parar el correcalles en momentos de ida y vuelta.

4. Valiente Leganés, atrevido Pablo Alfaro. Línea adelantada, sabían de las dudas oviedistas y que el Tartiere puede llegar a pesar si aparecen el ansia y la precipitación en los azules. Consigna clara, volcar el juego a banda derecha para buscar la debilidad de Javi Cantero en fase defensiva. Castigaron al lateral zurdo, todas las llegadas visitantes al área de Dani Barrio surgieron de ese costado y es que el chaval no pasa por un buen momento. Problema más anímico que futbolístico, la capacidad está fuera de duda pero hay un antes y un después de Salamanca.

5. Lo apuntábamos en la previa, que el rival vea la debilidad oviedista es un arma de doble filo. Creer en ellos mismos, verse capaces de sacar algo positivo de Oviedo les lleva a descuidar la retaguardia, las dimensiones del Tartiere son un paraíso para contragolpear y atacar los espacios a la espalda. Por primera vez hemos visto un equipo dispuesto a no llevar la batuta, con Aitor Sanz y Cerrajería más oscuros que de costumbre pero sin tanta responsabilidad en la creación.

6. Partido sin dueño. Leganés estirado y ambicioso, pero insuficiente para asustar a Dani Barrio. Extraños los de Sarriugarte sin balón: veían la vía de agua pero la posesión madrileña aumentaba las dudas, la falta de definición en el último pase no hacía sino que acrecentar los nervios de los azules por la posibilidad de un 0-1 devastador. Intenso, alocado, impreciso, así transcurría el duelo en busca de un tanto que hiciese explotar todo por los aires.

7. Ahí apareció Josep Señé. Descarado, atrevido, vertical, lanzador de toda la ofensiva azul. Encontró su sitio a la espalda de Nogueira, batió líneas conduciendo para atraer rivales y soltar con apertura a banda. Notó el calor del Tartiere desde el primer día, por eso peleó cada balón como si fuese el último. Buscó el último pase con Cervero, le brindó el segundo a Diego tras el descanso para tranquilidad de todos y a la espera ya de cerrar con el tercero. Intenso con balón y sin él, aprovechó su oportunidad y ahora le toca competir en el día a día con Manu Busto.

8. Con el 2-0 se acabó el partido, nunca pudieron los de Pablo Alfaro sobreponerse a la expulsión de Carmona. Dos mazazos en cinco minutos tras la salida de vestuarios hunden a cualquiera, todo el plan trazado en la caseta se va por el desagüe. Bajaron los brazos, la trayectoria a domicilio también pesaba y es que el Leganés tan solo ha sumado un punto lejos de Butarque. Quedaba el paso de los minutos, esperar con paciencia la última transición para cerrar el marcador y vivir unos minutos plácidos en el Tartiere.

9. La culminación no llegó antes porque a pesar del 3-0, no fue el día de los azules en la toma de decisiones. Nuevo contexto, verticalidad y transición fiera y veloz, exigencia de rápidez de piernas pero también de cabeza. Cambiar el chip nunca es fácil, no confundir con precipitación será el paso pendiente para ser competitivos cada fin de semana. De todos los colores, por dentro, en derecha y en izquierda, se perdonó para prolongar la agonía de un Leganés que sólo intentaba aguantar los 90' de pie.

y 10. Fueron Pascual y Óscar Martínez, los dos refrescos para poner la guinda a un marcador que ha de servir de estímulo para darle la vuelta al del Hermanos Antuña dentro de cuatro días. Segunda mitad vital la de Mieres, partido contrarreloj. Sarriugarte tendrá más posibilidades que nunca, tres cambios en 45', todas las opciones del mundo para sorprender al Caudal.

Foto: Irma Collín

24/10/12

Real Oviedo, formación tortuga

Real Oviedo en lo bueno y en lo malo, el peso del escudo y de la historia son inmensos para los futbolistas, no todos pueden sacar lo que llevan dentro porque el escenario no tiene parangón con los del resto de la categoría. Pero la camiseta no es una carga solo para los recién llegados, también lo es para los rivales impresionados por la magnitud del equipo al que se enfrentan. El Real Oviedo ha sobrevivido en momentos delicados por la falta de ambición y confianza de sus combatientes.

Equipos plantados en su propio campo, el Carlos Tartiere es la primera baza azul desde el calentamiento. El objetivo del visitante es salir vivo de Oviedo, arañar un punto es la proeza para ser recibidos en sus casas como héroes. Escenario en el que sufrieron Rivaldo y su Balón de Oro, el mejor Valencia de la historia o el Super Depor que un año después rozaría una final de Champions. La grandeza del pasado oviedista les atenaza, les tira para atrás, mengua su ambición. Muchas veces todos nosotros hemos salido del Tartiere diciendo aquello de "si estos vienen a por el partido nos lo levantan".

Repliegan líneas, ceden la iniciativa, pierden tiempo desde el inicio para desespero de la grada aunque en muchas ocasiones terminen probando de su propia medicina por el gol in-extremis de los azules. La insistencia no siempre tiene premio, la categoría es un hándicap y es que en Segunda B siempre será infinitamente más fácil destruir que crear. El rival no presiona al futbolista con balón sino al receptor, se atrinchera en su área para evitar metros a la espalda, sin espacios jugar se hace imposible. La magia aparece en cuentagotas, futbolistas como Manu Busto son capaces de desmontar cualquier tela de araña pero la intermitencia es su hándicap; sin ella no estarían donde están.

Pacheta lo sabía, fue consciente del problema en un equipo hundido y lo aplicó también una vez reflotado. Proponer y arriesgar lo mínimo, llegar al área sin importar lo ventajosa o no de la situación creada; la calidad individual es la que después puede inclinar la balanza. Funcionó mientras hubo fuelle y estiletes, sin Xavi Moré el equipo quedó cojo y Nano se desfondó, la historia la conocemos todos. Fue una manera, la suya, para acabar con los atascos y el juego horizontal que tanto condiciona desde el ascenso de categoría.

Problema identificado en el equipo de Sarriugarte, manija para Aitor Sanz y Cerrajería, ninguno de ellos destaca por ser un constructor al uso. Propuesta atractiva y loable, también incapacidad para llevarla a cabo hasta el momento. La frustración precipita, Cervero termina siendo una isla en ataque para ser receptor de balones aéreos. La idea es plasmar la propuesta del técnico, después el tiempo apremia y cada uno termina la guerra por su cuenta porque un empate nunca será bien visto en el Real Oviedo. Estilo a la deriva e identidad desconocida, los resultados no acompañan.

Para saber a qué jugar necesitas saber lo que tienes: si tu idea es un doble pivote con Aitor Sanz y Cerrajería has de crear un contexto en el que estén cómodos y aproveches sus cualidades. Decía Juanma Lillo aquello de "dime qué mediocentro tienes y te diré qué clase de equipo eres". Ambos disfrutarán en campo abierto, con metros para correr y conducir. Tendrás que sacar al rival de la cueva, entregarle el balón y ceder iniciativa para obligarle a proponer, entonces volverá el fútbol fácil. La llamada formación tortuga, esconderse para luego saltar a la debilidad contraria. Dos medioscentros para abarcar zonas de presión, dos extremos letales en el 1vs1 como pocos en la categoría, Manu Busto diferencial para hacer daño entre líneas y un finalizador como Diego Cervero; ingredientes perfectos para activar el plan.

Sarriugarte debe partir de cero, simplificar la tarea para navegar a partir de ahí en pos de un Real Oviedo mejor y más brillante. Proteger a Dani Barrio, volver a la portería a cero, cerrar su área para buscar el zarpazo en ataque; con metros por delante y calidad individual el peligro está garantizado, pocos podrán hacer más daño que este equipo. Reasignar algunos roles y replantearse el papel de algún futbolista es necesario para que todos sumen donde pueden hacerlo. Dar un paso atrás para dar después dos hacia adelante.

Foto: Jonás Sánchez

20/10/12

Lado diestro, lado fuerte

Dificultades en la creación, Aitor Sanz y Cerrajería al mando de la nave. Futbolistas de recorrido, pulmones incansables, trabajadores que permiten al equipo lanzar la línea arriba y robar en campo contrario. Sufren ante defensas cerradas, son jugadores de conducción ideales para batir líneas en espacios abiertos pero que no están siendo capaces de dar fluidez en la circulación ni mover de un lado a otro. El equipo de Sarriugarte es incapaz de jugar rápido y generar superioridades de Javi Casares o Íker Alegre ante sus marcas; el atasco comienza ahí.

Pascual podría ser la carta oculta, le gusta ofrecerse a los centrales para iniciar todo, tiene una facilidad innata para el desplazamiento en largo y la diagonal. Fue sorpresa agradable en la pretemporada, indiscutible hasta la llegada de Cerrajería, importante en la victoria en Avilés pero penalizado por una expulsión injusta. Para Sarriugarte la pareja de Galder y Aitor es indisoluble, Pascual sólo entraría en un 4-3-3 que ya naufragó ante el Salamanca más por demérito en el planteamiento que por elección del sistema.

Intrascendente Cerrajería sin metros ni campo que abarcar, déficit Manu Busto si el cántabro es recluido a la banda izquierda. Dar entrada a Pascual no es sencillo por la especialidad del mismo, nadie le ve en otra posición que no sea el mediocentro, ya lo comprobamos el curso pasado. Surge la opción de Iván Rubio, futbolista de buen trato de balón, facilidad en la asociación y capacidad para jugar a uno-dos toques. Díficil de encasillar, el propio futbolista se define como mediocentro pero fue en banda derecha donde Unai Emery le hizo debutar con el primer equipo del Valencia.

Infrautilizado hasta el momento, fue la carta de Sarriugarte para cerrar el partido ante el Fuenlabrada en Copa del Rey. Iván Rubio asegura posesión, fluidez en la circulación, libertad para que Cerrajería se descuelgue más en zona de tres cuartos. El valenciano es la baza del tercer mediocentro, un nuevo lanzador que por otra parte no hace ascos a abrir el campo. Javi Casares en la izquierda a pierna cambiada, Iván Rubio en la diestra, un lateral largo sería su mejor aliado para jugar en el centro del campo.

La vuelta de Xavi Moré es un bálsamo, el futbolista diferencial, regalo de Navidad anticipado. Dos extremos pegados a la cal, letales en 1vs1, generar peligro por fuera para liberar por dentro a Manu Busto y Galder Cerrajería, el equipo será más vertical aunque los medioscentros sean los mismos. Sarriugarte abre la puerta de la titularidad para Xavi en Mieres, pero no se olvida de Iván Rubio. Sintético del Hermanos Antuña, más dificultad para el control y hacer tuya la pelota, sumar futbolistas con buen manejo para asegurar el balón y evitar pérdidas en la transición será el primer paso para la victoria.

David Fernández no encuentra su sitio como lateral diestro, a Owona todos le conocemos y llega entre algodones, la opción de Iván Rubio en el costado gana enteros. Ya fue probado por Sarriugarte en línea defensiva, banda fuerte-banda débil débil parece la idea. Iván Rubio ayudando en la salida de balón, serán él, Aitor y Xavi Moré atrayendo en el inicio de la jugada para después finalizar en la izquierda con Cantero, Casares y Busto. Ganar en Mieres y no otra cosa, la falta de autoridad en el Tartiere obliga a sumar de tres en tres a domicilio para no perder la estela del Tenerife.

Foto: Jonás Sánchez.

9/10/12

Caso Señé

Fue el mejor en pretemporada, destacó por encima del resto y el oviedismo se congratulaba de que por fin aparecía una competencia real para Manu Busto. Juventud, descaro, aire fresco, un chaval con ganas de reivindicarse para hacerse un sitio en el Castilla después o dar el salto a otra categoría desde Valdebebas, quizá llegar con el propio Real Oviedo a la Liga Adelante, por qué no.

Llegó sin hacer ruido, su cesión fue una sorpresa por más que se sospechase que el amistoso del Real Madrid en el Tartiere iba a ser aprovechado para pedir algún futbolista en unos días, por entonces, llenos de incertidumbre en cuanto a la confección de la plantilla. Así llegó Josep Señé, sin sitio en el Castilla pero con más aspiraciones que las de mantener la categoría en el segundo filial blanco. Desconocido y con pocos partidos la temporada anterior, haber entrenado repetidas ocasiones con el primer equipo era su mejor aval porque no es fácil para los chavales llegar a las órdenes de José Mourinho.

Mediapunta al uso, en ocasiones acostado a la banda pero nunca como mediocentro, su papel no era ése y los planes de Sarriugarte siempre fueron otros. Tuvo todo el protagonismo del mundo en la pretemporada, los problemas musculares de Manu Busto le abrieron las puertas del once y es que ya sabemos que al cántabro le cuesta arrancar. Titularidad correspondida con buenas actuaciones, fútbol y asistencias para ser el mejor socio de Diego Cervero en los amistosos y llamar la atención de todos antes del comienzo de Liga.

Apuntaba a importante, fue una sorpresa verle fuera de la lista de dieciséis para Avilés aunque al haber Copa entre semana muchos pensamos en las rotaciones como explicación a su ausencia. Tampoco apareció frente al Fuenlabrada, Aquino entró en escena en la segunda jornada liguera y Señé quedó como el único retratado por el técnico. Sarriugarte esquivaba a la prensa, decía que su momento estaba por llegar y que tendría oportunidades; regates ante los micrófonos propios de su época de futbolista.

Los goles de Manu Busto quitaron hierro a su desaparición, con el cántabro en estado de gracia no había sitio para el catalán aunque el no entrar en ninguna convocatoria semana tras semana alimentaba la especulación. Sarriugarte obra mal, el que calla otorga y no salir al paso de los rumores a lo único que conlleva es a acrecentarlos. No se trata de incumplir códigos de vestuario; lo que pasa en la caseta se queda dentro pero es necesario zanjar el tema. Si se trata de un castigo, reconocerlo sin dar más explicaciones; si es una decisión técnica, argumentarla.

El futbolista no se pronuncia, ni una palabra pública más allá de los agradecimientos por los ánimos de la afición, cualquier otra cosa jugaría en su contra. Se habla de salidas nocturnas, de una mala respuesta a la primera suplencia. Simples rumores, la credibilidad dependerá de quien los escuche y lo que quiera creer. Medida disciplinar severa, Sarriugarte deberá ser igual de duro con todos porque de no hacerlo habrá perdido la guerra por gobernar el vestuario, sería el principio del fin. Dar ejemplo con los jóvenes es fácil, hacerlo con todos por igual será más difícil. Ocho semanas son muchas, el caso Señé ha de ser cortado de inmediato, cerrarlo cuanto antes. Aunque lo mejor hubiese sido no alimentarlo.

Foto: Jonás Sánchez.