29/8/11

Real Oviedo 0-3 Toledo

Desilusión, rabia, impotencia y frustración, las caras de los 5095 fieles que asistieron al estreno en casa reflejaban el sentir azul. Derrota sin paliativos ante un rival inferior sobre el papel, pero que en los primeros cuarenta y cinco minutos bailó a los de Pacheta sobre el maltrecho césped del Tartiere. Máxima efectividad del Toledo, tres goles en tres disparos a puerta dejando latente que algo no funciona en la defensa cuando se encajan seis tantos en dos partidos.

Sorprendió la ausencia de Rubiato en la convocatoria, quizá el técnico le reservase pensando en Lugo. Salió el Oviedo con Óscar Martínez y Manu Busto juntos, sin ‘9’ puro pero con la idea de que el cántabro ayudase a los dos medioscentros en la creación. No está Manu, al menos no está físicamente apto para competir los noventa minutos y Pacheta debe darse cuenta porque si no marca las diferencias en los últimos veinte metros no merece la pena tenerle sobre el césped. Sin referencia aérea sobre el que descargar, los azules intentaron salir por abajo pero Pascual y Aitor Sanz siempre jugaron en inferioridad, hasta tres rivales rodeaban al madrileño para no dar un respiro ni un segundo para pensar.

Los errores se pagan caros, el despropósito en el 0-1 es de escándalo, tanto en el nivel de concentración de cara a la estrategia como en la expeditividad para dominar el área pequeña. Juanpa sufrió de lo lindo con Javi Fernández y quedó retratado en el 0-2, fue el mayor exponente de la laguna defensiva. Tiene mucho trabajo Pacheta, jugar con la zaga en el centro del campo entraña demasiados riesgos, los cuatro que formaron ayer rondan o superan los treinta años y alejarlos tanto del área resulta excesivo. Salvo la acción que acabó en penalty de Negredo, ninguno de los otros goles pilló a la espalda de la defensa pero la sensación de inseguridad en cada jugada es lo realmente alarmante.

En el Toledo David Sanz dio toda una lección de lo que debe ser un ‘9’ con Pacheta ganando las disputas, descargando siempre el fútbol de sus compañeros, jugando siempre de cara, no necesito girarse ni una vez para llevar peligro y ni siquiera buscar el gol con insistencia para dominar el partido. Un futbolista que ya marcó diferencias en el Alcorcón y que ha llegado al recién ascendido Toledo cuando es el prototipo de delantero para el Real Oviedo. Una sorpresa más.

Sin balón el Oviedo fue peor aún. La presión inexistente, cada uno por su cuenta, sin cabeza, sin sentido. Aitor Sanz volvió a hacer sus kilómetros y los de siete compañeros más, pero no por correr más presionas mejor, a fútbol se juega con el cerebro no con corazón. Nunca fueron todos a una, nunca se buscó un 2vs1 ni se generó una superioridad en la zona ancha. El Toledo tocó a placer, hubo momentos de rondo impropios para este equipo y para lo que nos tiene acostumbrados desde la llegada de Pacheta. El baile empezaba a ser humillante aunque en un par de arreones se hubiese podido recortar distancias.

Los azules se quedaron sin fútbol, único recurso del pase largo a Nano para la prolongación y la disputa de Óscar Martínez; digno de mención el trabajo del ex del Alavés, que dio la cara en todo momento y fue el único capaz de despertar del letargo y llevar peligro a la portería de Saavedra. Jandrín apareció, tuvo chispa pero le falta mejorar en la toma de decisiones, elegir mejor a la hora de definir, parece que las piernas le fueran más rápidas que la cabeza.

Tras el descanso el Toledo replegó líneas, nos entregó el balón y casi cava su propia tumba porque donde no llega el fútbol llega el empuje. Negredo avisó en la primera parte del poderío en la estrategia ofensiva con un cabezazo que sacó Saavedra, después el balón se paseó sobre la línea de gol toledana en dos ocasiones tras saque de esquina pero nunca quisó entrar, ayer no tocaba. Óscar repitió envío al palo, Manu Busto se permitió el lujo de fallar un penalty, la desesperación iba in crescendo y el partido agonizaba.

El resultado demasiado duro, tres goles fueron demasiado premio para el Toledo pero lo peor llega al mirar hoy la clasificación y ver a Lugo, Castilla, Tenerife y Albacete a seis puntos de distancia. Parece nuestro sino, sea cual sea el entrenador, sea cual sea la plantilla, los comienzos siempre son horrorosos. Es la hora de estar a muerte con Pacheta, él nos rescató en Febrero y ahora nosotros debemos hacer lo mismo con él. En 2003 también empezamos la Liga con -6 puntos, tenemos una Liga de 36 jornadas por delante.

Foto: Magazine Oviedista y RealOviedo.es

26/8/11

Lucien Owona, la incógnita

Llegó sin referencias en un mes de Enero convulso para el oviedismo. Procedente del filial del Paris Saint Germain, los precedentes nunca invitan al optimismo en el Real Oviedo porque antes de él llegaron los brasileños André y Fabinho, el venezolano Franco Fasciana o el también africano Keita Mammadou, todos ellos con resultado nefasto para la entidad a nivel deportivo y económico, aunque no para representantes e intermediarios que rodean al Club.

Problemas con los papeles, todo oscuro alrededor de Lucien Owona; el chaval no podía más que entrenarse con el Vetusta aunque con la llegada de Pacheta al banquillo azul el camerunés comenzó a asomarse en las sesiones del primer equipo siendo un completo desconocido y sin ni siquiera hacerse entender con sus compañeros por culpa de la barrera del idioma. El central fue reclamado por Camerún para disputar los Juegos Africanos de este verano; esa llamada fue el primer indicativo futbolístico que tuvo la afición sobre Owona.

Algo vio en él el entrenador burgalés cuando decidió que Lucien formase parte a todos los efectos de la primera plantilla para el nuevo curso aun sin saber cuál es su rendimiento en competición y sin haberle visto más que en entrenamientos y pachangas ante el filial. Ya entonces llamó la atención su brusquedad, algunos como Jorge Perona incluso recurrieron a las espinilleras entre semana para salvaguardarse de los choques y patadas del camerunés. Rodeado de incógnitas, la pretemporada era una prueba de fuego para el central.

Juanpa empezó tocado, Chapi acumuló minutos pero Pacheta aprovechó para probar a Owona como lateral diestro en el triangular ante Berrón y Condal. No convenció del todo, evidenció lagunas técnicas para el puesto y volvió al eje de la zaga. Titularidad ante Lugo en el Emma Cuervo y Deportivo, respondió sin alardes mostrando cualidades básicas para hacer de él un buen central: juego por alto, planta y zancada. Más rápido que Jorge Rodríguez y Negredo, esa velocidad es en la que confía el entrenador burgalés pues la idea del nuevo Real Oviedo es la de presionar mucho arriba y dejar muchos metros a la espalda de los defensas.

Juanma partía con ventaja para ser titular en Butarque por su mayor conocimiento táctico pero los problemas musculares le dieron la alternativa a Owona. Todos los ojos puestos en Lucien, debut liguero lejos del Tartiere y ante uno de los rivales directos del grupo, prueba de fuego que el camerunés no aprovechó. Demasiado impetuoso a la hora de ir al choque y a la disputa, cometió un penalty innecesario y el riojano Alaña le perdonó la segunda amarilla por lo que Pacheta se vio obligado a sustituirle al descanso dando entrada a Negredo, indiscutible durante todo el curso para el mister y también para Pichi Lucas en el primer tramo de Liga.

El Domingo llega el Toledo, el Miércoles visitamos Lugo en Copa del Rey para después viajar a Vigo en la tercera jornada. Semana para no fallar, el traspié de Butarque y la Copa Federación obligan a ganarlo todo. Toda la plantilla participará estos siete días, Pacheta así lo ha dicho a los medios, para eso pidió una plantilla corta. No parece que Owona vaya a estar ante el Toledo; la presión del Tartiere es conocida por todos;, el chaval está en boca de todos con lo que al primer error las miradas del anillo azul se dirigirán a él. En Copa del Rey es un todo o nada, quizá su nueva oportunidad llegue ante el filial del Celta.

Pacheta está seguro de su apuesta, confía en Lucien Owona pero también sabe que arriesga mucho con él. La plantilla es corta, solamente dos centrales puros más el reciclaje de Juanma y la incógnita del camerunés. A todos nos interesa que salga bien. Quién sabe, quizá por una vez la suerte nos sonría.

24/8/11

Inicio liguero, costumbres intactas

Se siguió con la tradición, no recuerdo un comienzo de Liga victorioso del Real Oviedo que no fuese en Tercera División, habría que echar la vista atrás hasta la década de los 90, no tengo el dato exacto. El equipo plantó cara en Butarque, no salió intenso y en cuatro minutos el partido se puso imposible con el doblete de Víctor, pero aún así los de Pacheta no se vinieron abajo, acorralaron en su área al Leganés y llegaron a poner las tablas en el marcador, aunque la alegría durase bien poco. Los errores defensivos y el riesgo se pagan caros si enfrente tienes a un jugador diferencial como Víctor.

La sensación general que dejaron los azules en Madrid no fue mala, pero a fin de cuentas lo que importa es el resultado, no se pudo dar el golpe encima de la mesa en la casa de un rival directo y ahora vencer al Toledo en el Tartiere es obligado si no se quiere empezar la Liga con el déficit y las dudas de anteriores campeonatos. Ganar y convencer, dejar buena imagen siendo el equipo fuerte y convincente que se fue a finales de la pasada campaña y el que se vio en pretemporada, y por qué no decirlo, durante muchos minutos del partido ante el Leganés.

Víctor marcó las diferencias, jugador de superior categoría, ha hecho goles allí donde ha estado sin importar división o edad. Tenerife, Valladolid, Villarreal, Cartagena, todos han disfrutado de sus tantos y de su implicación. Regresó a Leganés para colgar las botas donde empezó todo; por desgracia tuvo que despejar las dudas sobre su fútbol ante nosotros, no podía ser otro. Dice Rubén García hoy en LNE que Manu Busto y Abásolo son posiblemente los dos mejores futbolistas de Segunda B, pero no deberíamos olvidarnos de este menudo goleador que con sus goles tendrá al Leganés peleando por los puestos altos.

Ganas de ver al equipo el Domingo, ganas de comprobar cómo afronta Pacheta el duelo sabiendo que los tres puntos son obligados pero que también lo es vencer el miércoles al Lugo en 1ª Ronda de Copa del Rey para evitar caer en la Copa Federación, y por qué no, seguir con el sueño de la competición del KO, siempre esquiva para el Real Oviedo. Son cuatro partidos en dos semanas, los esfuerzos están más repartidos que el año pasado pero quien no rote ante Toledo y Lugo deberá hacerlo ante el Celta B. Pacheta tiene que demostrar que pedía una plantilla corta por algo y que sabe mantener a todo el grupo enchufado.


Por último, deciros que un blog amigo, Categoria Inferior, se ha acordado de nuestro Real Oviedo y de nuestro delicado momento dedicándonos un artículo que incluye una mini entrevista que he tenido el placer de contestar. No estaría de más que os pasaráis por allí para agradecer el detalle y desear suerte a él, a su equipo y a uno de los nuestros como es Oinatz Aulestia, para esta temporada.

Foto:Lne.es

18/8/11

Ascenso 3.0: ahora o nunca

Comienza lo bueno, en apenas dos días rodará el balón en Butarque; empieza el camino de 38 jornadas que debe llevar al Real Oviedo a luchar por el ascenso en el mes de Mayo. Atrás quedan las cinco semanas de pretemporada, las cargas de entrenamiento, los amistosos y las pruebas, ahora llega lo serio ante otro candidato a las posiciones altas como es el Leganés.

El comienzo es exigente pero positivo, la competición no comienza con tres partidos en una semana lo cual es beneficioso para los equipos a estas alturas de curso. Leganés en Liga y Lugo a diez días vista, ambos a domicilio para empezar a calibrar las posibilidades del conjunto de Pacheta. El objetivo vuelve a ser ir partido a partido, “el ascenso se consigue en Mayo o Junio, ahora sólo toca ganar partidos” dice el técnico burgalés. Mismo discurso que hace seis meses cuando fue presentado como técnico del Real Oviedo: entonces era ganar al Eibar, ahora toca ganar al Leganés.

La pretemporada ha sido buena, con una disposición lógica de entrenos y partidos de cara a repartir cargas de trabajo, gestionar descansos y supercompensaciones, y preparar el inicio de Liga. Amistosos para la primera plantilla en fin de semana con la salvedad de la presentación ante el Deportivo de la Coruña en el Tartiere, equitatividad en la dosificación de los minutos entre los miembros de la plantilla, pruebas varias sin perder competitividad y mezcla sobre el césped entre todos los futbolistas. Más allá de las victorias ante el resto de equipos de la categoría o las derrotas ante Condal y Avilés, que sirva como baremo que las lesiones han respetado a la plantilla y casi todos los jugadores han tenido continuidad en los entrenos durante estas semanas de preparación.

Pacheta sabe lo que quiere, quiso tener cerrada la plantilla con mucha antelación y desde el primer día supo qué hombres tendrá a su disposición el resto del curso. 19 futbolistas más el refuerzo del Vetusta, Jandrín, Espina y alguno más serán importantes, ya han tirado la puerta, lo han demostrado en la pretemporada. El técnico mantiene gran parte del bloque del curso pasado y ha podido trabajar con los nuevos cinco semanas, el equipo llega preparado para competir desde el inicio para que no pase lo mismo que en las dos temporadas anteriores donde ni Raúl ni Pichi Lucas pudieron conjugar el esfuerzo de la Copa del Rey con la Liga.

Escasez de efectivos en defensa, nadie dobla a Juanpa ni Candela una vez confirmado el rol de Juanma como central zurdo, aunque es de esperar que el canario sea la alternativa al lateral izquierdo si el ex de la Ponferradina no está a disposición del técnico. Owona no ha despejado las dudas sobre su fútbol, mejor como central que como lateral, será titular en Leganés y pasará su primera prueba de fuego en partido oficial. Cuando Negredo alcance su nivel, formará la dupla con Jorge como ya hicieron la temporada pasada.

La base titular está asentada, hay jugadores indiscutibles en la columna vertebral como Jorge, Aitor Sanz, Xavi Moré o los laterales, pero Pacheta no cierra el once para generar competencia interna y evitar acomodamientos, sobre todo a principio de curso. Abasolo y Nano tendrán una lucha continua, Pascual tendrá la presión de Pelayo y Negredo ya sabe que no vivirá de rentas. La delantera es caso aparte porque cuenta con cuatro titulares, cuatro futbolistas distintos y complementarios con los que el técnico deberá hilar fino para sacarles el máximo jugo posible.

Rubiato es el ‘9’ puro y el juego aéreo, Martins la potencia y la velocidad al espacio, Óscar Martínez el trabajo entre líneas y la llegada, Manu Busto la calidad personificada. Todos pueden jugar con todos, sólo hay sitio para dos así que deberán ganarse el puesto cada entrenamiento y ser responsables consigo mismos si quieren jugar con Pacheta. Saben que una sanción o una lesión pueden sacarles del once para siempre, que le pregunten a Jorge Perona. Rubiato y Óscar apuntan a Butarque, ambos han visto puerta en pretemporada y la suerte le ha sido esquiva a Martins; Manu llega en desventaja por acumular menos minutos pero los amistosos ante Marino y Avilés le sirvieron para coger ritmo de partidos.

Seguir la estela dejada antes del verano, solidez defensiva y fútbol vertical, buscar el espacio para ser rápidos y agresivos. El objetivo de Pacheta es continuar con la inercia que acabó la temporada pasada, las sensaciones son las mismas hasta ahora pero sólo importará lo que se consiga en Butarque. El vestuario está mentalizado, la experiencia del año pasado les sirve a todos así que el comienzo debe ser fulgurante. Quién sabe si estamos ante la última oportunidad.

Fotos: MagazineOviedista