1/9/13

Como nunca, como siempre

1. Para un nuevo asalto, un nuevo Real Oviedo. Mismas aspiraciones, camino distinto, por más que el sinsabor del primer tropiezo no sea desconocido. El gol de Grego fue un jarro de agua fría para un Tartiere ilusionado tras el debut en Burgos, y que esperaba que los suyos metieran la velocidad de crucero desde el primer día. Dos puntos que vuelan del Tartiere, pero cura de humildad necesaria para aquellos que ya pensaban en un liderato sin bajar del autobús.

2. La apuesta de Granero es clara. Prioridad para el balón, obligación de jugar por abajo del primero al último. Orlando saca en corto buscando a uno de los centrales, ahí empieza todo. Héctor Simón como centro gravitacional del fútbol oviedista, se sabe y se siente importante, por fin está en su hábitat. A fin de cuentas, los que hacen bueno o malo a un estilo son los futbolistas, que no el entrenador. Granero probó la receta la temporada pasada ante el Zamora, y los azules se fueron 0-2 al descanso. Ahora, los medios a su alcance son otros.