11/3/10

Miguel e Iván Ania: es el momento

Dijo Pichi Lucas el día de su presentación que necesitaba de toda la plantilla, de los 22 futbolistas, para poder alcanzar el objetivo marcado; que a un ascenso no se llegaba sólo con un once titular. Es la hora de que el técnico cumpla su palabra, llega la recta final y todos los jugadores deben sentirse importantes en la plantilla porque en cualquier momento puede llegar su hora. Tener a los 22 enchufados es utópico, pero lograrlo con 16 ó 17 es factible.

Los rivales empiezan a conocernos, la receta para detener al Real Oviedo empieza a ser conocida: marca individual sobre la pareja de medioscentros y 2vs1 en banda cuando Xavi Moré recibe la pelota. El cuerpo técnico debe manejar variantes y tenerlas preparadas por si el plan A falla. En partidos de 180 minutos a vida o muerte reaccionar rápido desde el banquillo será el camino para volver a Segunda División.

Miguel está condenado a vivir en el ojo del huracán, todos sus pasos se miran con lupa desde el primer momento en que vistió esta camiseta. Pasó de imprescindible a la grada, la lesión le obligó a empezar de cero en el plano físico y para cuando volvió al equipo Perona ya había tomado la delantera. Tuvo el avilesino diez buenos minutos ante el Sporting B y fue quien desatascó al Oviedo frente al filial del Tenerife en el último partido de Liga, un cuarto de hora que supo a bien poco.

Contar con Miguel siempre ha de ser una ventaja y nunca un hándicap. Es diferencial en la Segunda B porque casi ningún equipo, por no decir ninguno, cuenta con un delantero de su categoría y de su experiencia. Saber cuándo y cómo contar con él es la clave. Cuando no se encuentre el camino, cuando salir jugando desde atrás sea una quimera, será entonces cuando deba aparecer el recurso del ‘9’. Hombre boya, seguro de vida en el juego aéreo, referencia por arriba, será el momento en que la segunda línea, con Perona y Busto al frente, den un paso adelante.

También sería una solución defensiva al mayor dolor de cabeza de este equipo, que son las jugadas a balón parado. Hombre libre en el primer palo, imitando la función que hacía Ruud Van Nistelrooy en el Madrid o la de Thierry Henry en el Barça; anulas una opción de saque del rival, las maneras de que el contrario sorprendan en la estrategia se reducen. En fase ofensiva sobra decir que sería una baza más, contar con un hombre de su altura siempre centrará la atención del rival en él, dobles marcajes que liberará otras zonas del área.

El otro que debe dar un golpe encima de la mesa y recuperar los galones es Iván Ania. El Príncipe volvió a ser titular en Tenerife tras no serlo desde la derrota en Alcorcón, parece que Pichi Lucas sólo apuesta por él en los partidos trampa. Fue el ‘19’ quien tiró del carro azul tras el descanso, abandonó el corsé de la banda izquierda para moverse por toda la zona ancha, fue una salida más para los hombres de centro del campo y ayudó a que la posesión fuese cada vez más oviedista, a que el campo se inclinase hacia un lado. Debe llegar su momento en el Carlos Tartiere, en un contexto que le favorezca para que podamos ver cómo responde. Grandes dimensiones, campo ancho, espacios para tocar y compañeros que buscan la portería contraria, ahí veremos si Iván puede ser importante en esta recta final de temporada. Muchos confiamos en él, la calidad nunca se pierde y él tiene más en su pierna izquierda que la amplísima mayoría de jugadores de la categoría.

Para lograr el ascenso necesitaremos de la aportación de todos, la suya es muy importante. Conseguir que Miguel e Iván se sientan importantes será dar un paso de gigante, supondrá contar con alternativas para cambiar el rumbo de un partido según nos interese. Ante el Cerro Reyes ambos pueden ser de la partida. Es ahora o nunca.

Fotos: Álvaro Campo.