16/5/11

Real Oviedo 2-0 Real Unión, fin de curso

Última victoria de la temporada ante el Real Unión, tercer equipo de playoff que cae en el Tartiere desde que Pacheta asumió el mando. 32 puntos de 39 posibles para el burgalés, un promedio de más de 90 puntos si nos vamos a las 38 jornadas; números de campeón dictatorial. A pesar del mando de José Manuel en los seis primeros partidos de la segunda vuelta, el Real Oviedo ha conseguido ser el segundo mejor equipo en ese tiempo a un solo punto del Mirandés.

No hay nada que celebrar, el conjunto azul acaba el curso octavo y sin acceso a la Copa del Rey. La Copa Federación será un castigo para la historia y la institución pero una buena dosis de partidos en pretemporada y un buen banco de pruebas para suplentes y chavales del Vetusta si se van pasando rondas según avance la competición. Nadie perderá ritmo competitivo, todos tendrán minutos y los lesionados podrán ir entrando sin necesidad de arriesgar en competición liguera. Pacheta quiere plantilla corta y la Copa Federación le vendrá como anillo al dedo para mantener la competencia interna.

Al final el oviedismo suspiraba para que no se acabase la Liga regular, un mes más de competición y el equipo lucharía por el ascenso. Pacheta consiguió el objetivo de terminar con inercia ganadora, la misma que debe imperiar desde el primer día el próximo curso; se ha puesto la primera piedra de la temporada 2011/12. Cinco jornadas consecutivas ganando y sin encajar tantos, curioso que tras el desastroso año colectivo Aulestia termine quinto en la clasificación Zamora del Grupo II.

Había plantilla para más, lo dije desde el principio, faltaba un capitán de barco. Algunos ven falta de implicación en los futbolistas, dicen que solo corrieron cuando le vieron las orejas al lobo. Tenemos mala suerte los oviedistas, todos los jugadores que quieren tomarse un año sabático terminan en nuestro Club. Obviamente no es cierto, el juicio ha de ir mucho más allá de la actitud, cualquier futbolista quiere celebrar un ascenso ante 30.000 incondicionales pero esta categoría no es fácil. Desde Pacheta se demostró que había grupo para pelear por ascender, hay que darle continuidad.

Le gustan al técnico burgalés las plantillas cortas, no tener que dejar fuera de la convocatoria a muchos futbolistas para evitar malos rollos y tensiones en el vestuario: mejor pocos y metidos en dinámica que muchos sin ritmo. Si hay necesidad se tirará del Vetusta, el filial estará en el año de confirmación en Tercera tras el de asentamiento. Chavales como Jandrín, Pablo Espina, Yosu, Jhony, Joaquín Peña, Moi, David González o incluso Nico, todos de la generación del 90-91 están ante el momento de dar el salto de calidad, de ser diferenciales en Tercera para complementar al primer equipo.

Pronto empezará el baile de nombres, primero con renovaciones y bajas. Seis con contrato: Aulestia, Artabe, Juanma, Falcón, Pelayo y Nano. La situación del central es pecaminosa, no parece preparado para el primer equipo pero empieza a ser veterano para el Vetusta. Del resto, Juanma y Falcón bajo la lupa: contratos altos no acorde a su rendimiento, si quieren quedarse el Club deberá tragar pero Pacheta tendrá la palabra. Si no cuenta con ellos deberían ser justos con el Real Oviedo y con ellos mismos. El canario no estuvo a la altura, el mediocentro estuvo marcado por las lesiones y la duda no está en su nivel si no en su capacidad para volver a él.

Primero de todo Ovieditis repasará la temporada del equipo uno a uno, línea por línea. Después será el momento de analizar renovaciones, bajas y perfiles a fichar. El verano será muy largo, casi 50 días de vacaciones según lo dicho por el mister en rueda de prensa. Paciencia amigos…

Foto: Lne.es