7/2/10

Racing 'B' 0-1 Real Oviedo: volvemos a playoff

Objetivo mínimo alcanzado por el momento, el cuarto puesto ya es nuestro teniendo aún pendiente de cerrar el duelo de Toledo, 45 minutos para hacer bueno el 0-1. Demasiado tiempo ha pasado sin vernos donde estamos, 99 jornadas en Segunda B para lograr lo básico. Está bien que se dispare la ilusión pero no la euforia; aún no hemos hecho nada.

Inicio trepidante, intensidad máxima y Xavi Moré a punto de inaugurar el marcador a los dos minutos. Dimos el primer susto pero no supimos hacernos con el partido, bajar revoluciones, controlar la posesión y hacer al Racing ‘B’ correr tras nosotros. Es lo que sabemos hacer, tenemos jugadores para ello; si normalmente es una prioridad, ante un filial debe ser obligación. Rival joven pero descarado, con mucha calidad técnica y ganas de hacerlo bien en un ambiente nunca visto para ellos; si se les da alas te pueden crear un problema.

San Miguel puso a Espólita y Eneko sobre Curro y Rubén, marca al hombre para cortar la fluidez azul. Campo largo y estrecho, los cántabros adelantaron líneas y presionaron arriba, salir desde atrás jugando parecía misión imposible. El objetivo era claro: robar en zona de 3/4, transición rápida y aprovecharse de la lentitud de nuestros centrales. Casi lo consiguen un par de veces pero Aulestia estuvo ahí como siempre. El atrevimiento conlleva riesgos, Perona cayó en fuera de juego pero a punto estuvo de plantarse dos veces en situación de 1vs1 ante el guardameta Marc Martínez.

No conseguíamos salir, sus ayudas llegaban rápido y el balón no duraba en nuestros pies. Sólo nos sentíamos cómodos en zona de 3/4, damos la sensación de peligro que no dábamos antes. Xavi Moré estuvo incisivo, siempre busco el desborde ante su par, aportó la profundidad que no aportó Invernón en el otro costado. Banda fuerte y banda débil, Pichi Lucas imita a Schuster aunque con los laterales cambiados. Manu Busto comenzó a dejarse ver entre líneas, el cántabro se iba sintiendo cómodo y se entiende a la perfección con su compañero Perona. Buen partido del valenciano, participativo y genial en el desmarque sin balón, sólo le faltó que le llegase ese último pase.

El peligro llegaba a balón parado, dos faltas de Curro en las que los más de 1500 oviedistas desplazados a La Maruca cantaron el gol. Casi perfecta la primera, balón al corazón del área, trayectoria para ponerla entre el área pequeña y el punto de penalty, de las que el portero duda si salir o no; diez centímetros más baja y cualquier toque la hubiese metido dentro. La segunda en lanzamiento directo: perfil para un zurdo, ante la ausencia de Iván Ania Curro asume responsabilidad. Balón por fuera de la barrera, rozando el poste izquierdo de la portería cántabra.

Fiel reflejo de lo que estaba siendo el choque es la acción del 0-1. Balón en los pies de Dani Hedrera, el jerezano se queja ante la falta de movimientos de sus compañeros, nadie baja a buscar y nadie la pide, el atasco es un hecho. Balón largo desde atrás, mal despeje y Manu Busto al espacio. Definición de crack, control y golpeo sin dejarla botar, balón cruzado al palo largo, imparable. Chispazo, uno más del cántabro, para decidir el partido. Tuvo más en la segunda parte, partido de ‘10’ de un Manu que crece a pasos agigantados. Atrás quedan las dudas de algunos, aquellos que le calificaban jugador “de mentira”.

Segunda parte con dudas, ir a por el segundo o guardar la ropa. La tuvieron Perona y Busto tras una gran acción combinativa pero el cántabro se topó con el suplente Pablo López. A partir de ahí, iniciativa local. Los de Pichi Lucas renunciaron a la pelota y el filial se estiró, achuchó pero apenas inquietó salvo en dos acciones a balón parado: una falta botada por Luisma que atajó muy bien Aulestia y una acción ensayada, la ‘de Juande Ramos’ en la que el mismo Luisma no acertó a rematar desde el punto de penalty con todo a favor. Se necesitaba un revulsivo desde el banquillo, el cansancio hacía mella y la dinámica no era buena aunque la inquietud llegase más por lo corto del marcador que por el acoso racinguista.



Entraron Pelayo y Jandro por unos cansados Curro y Xavi Moré, se juntaron las dos líneas de cuatro y se ganó en solidez. Arriba los de siempre para buscar la contra, la sentencia casi llega en carrera de Manu Busto pero el chut salió rozando el palo derecho. Fue la última intervención del cántabro, en ese momento le sustituyó Miguel. Los tres sustitutos estuvieron bien pero volveré a destacar a Jandro: volvió al banquillo a pesar de ser de los mejores en el último mes debido al ‘efecto Perona’. Se sacrificó en las ayudas a Rubén González, provocó la expulsión de Osmar y casi cierra el choque con una cabalgada para enmarcar por banda derecha con un centro al que no llegó Perona por poco. Debe contar más el ‘7’, quizá ante el Conquense vuelva al once titular ante la baja por sanción de Dani Hedrera: Barral central zurdo e Invernón lateral, Ernesto en la recámara.

Duelo vital el próximo, el Conquense lleva 21 puntos de los últimos 30 y parece el quinto aspirante a día de hoy ante el bajón de Leganés y Atlético ‘B’. Llevar 10.000 al Tartiere debe ser un hecho, enganchar a los rezagados y crear ambiente de ascenso de aquí al final. Si el Estadio empuja todo es posible, lo comprobamos ante el equipo de Rivas. Una semana para sumar 9 puntos: Conquense, Toledo y Cacereño. Si se sale airoso ni el primer puesto sera utópico, de momento el segundo también está a tiro. Es el momento.¡Ahora, ahora, ahora Oviedo ahora!