26/8/12

Debut soñado, fuera maldición

Dominio, iniciativa, mando y pegada en la primera parte; solidez defensiva y picardía en la segunda para cerrar el partido. Buen comienzo azul en el Suárez Puerta, primer debut liguero con victoria en el reciente transitar oviedista por la Segunda B. Misión cumplida, tres puntos para empezar en la zona alta y no nadar contracorriente como de costumbre, importante enganchar al oviedista perdido estos años. Momentos de brillantez en los primeros 45' para ilusionar a todos.

Sorpresas en la convocatoria, no se vistieron ni Aquino ni Señé, sí lo hicieron Óscar Martínez y Jairo Cárcaba para tener dos '9' en el banquillo. El Jueves y el Domingo habrá duelos frente al Fuenlabrada; ha de haber minutos para todos, Sarriugarte debe introducir en dinámica a los máximos posibles. Jandro volvió al extremo diestro de inicio, Javi Casares fue el desequilibrante en banda izquierda para amargar a Héctor en el 1vs1. Manu Busto recordó al de los mejores tiempos en la primera mitad, tenerle siempre aporta un plus.

Había que salir a mandar, no dejar crecer al Avilés ante los suyos, entrar en un intercambio de golpes era peligroso porque son un equipo veterano pero con calidad. Cortar la conexión Juan-Abraham era el objetivo, gran trabajo de la segunda línea azul para evitar que los locales trenzasen más allá de mediocampo. El primer tanto ayudó al plan, el equipo retrocedió unos metros para ganarlos en ataque a la espalda de Boris y Tornavaca. Allí lanzó Pascual a Jandro, peligroso yendo al espacio pero inberbe en el 1vs1. En la izquierda Javi Casares la quería al pie, hizo estragos por dentro y por fuera, ganó línea de fondo y miró a portería. Gran partido, su gasolina no duró los 90' pero supo trabajar como el resto para que el partido no se le hiciese largo a Sarriugarte.

Acostumbrados a ver a Manu Busto volcado a la izquierda, ayer dejó todo ese perfil a Javi Casares para hacer daño por la diestra, la diagonal a la espalda de Boris fue un puñal a la aspiración del Avilés. Perfecto Cervero como hombre boya, partido para sus compañeros que no para él, el gol 100 se queda para el Tartiere. Ellos cuatro se bastaron, no hubo profundidad de los laterales como en pretemporada, tampoco Aitor Sanz y Pascual pisaron el borde del área. Había que minimizar riesgos, acumular hombres para facilitar transición defensiva y evitar la contra local con Abraham y Geni.

Sufrirá el Avilés en el inicio, la veteranía penalizará tras la pretemporada, siempre tardarán un poco más que el resto en alcanzar el tono para competir. Tienen calidad individual, recursos y variantes, no deberían ser un equipo que luche por la salvación. Juan es su futbolista, báremo y calidad diferencial, Dani Barrio puede dar fe de su golpeo. Gran actuación del meta gijonés, acabar con las dudas en la portería es un paso vital para el equipo, acallar el run run de la grada para que el chico siga creciendo en confianza.

La segunda mitad fue otra, Chiqui de Paz movió pieza con la entrada de Miguel y Naya. Sabemos de lo complejo de defender al primero, por arriba puedes molestarle pero pocas veces ganar el salto, siempre va a provocar balones sueltos en su zona de influencia. Allí estaban Naya para cazar y Geni para la diagonal hacia dentro, Abraham estirando la lona para buscar a Owona. Tocaba ponerse el mono de trabajo, saber sufrir para no pasar apuros. Buen partido de la retaguardia: Baquero fue el sosiego, Mantovani estuvo en todas para confirmar lo que ya decían en las Baleares.

Faltó pausa para ajusticiar a la contra, Manu Busto se perdió cuando quiso jugar a un toque; cuando no lo hizo abusó de la conducción. No había banquillo para matar a un Avilés volcado, entraron Óscar Martínez para sumar minutos y ayudar en el balón parado, Iván Rubio para ganar un hombre en la zona ancha que luego se perdió con la injusta expulsión de Pascual. Jairo Cárcaba no tuvo tiempo, de salir en el 80' la cosa hubiese sido distinta; más que anecdótico su cambio es una declaración de intenciones de Sarriugarte: el chico va a tener partidos.

Buen primer paso, jugar entre semana es perfecto si vas sumando victorias. Ahora Félix ha de enganchar a todos, plantear dos partidos distintos ante el Fuenlabrada para evitar fatiga física y mental, nunca es fácil enfrentarse al mismo rival en tres días. Los que no estuvieron ayer han de sentirse importantes y tener su oportunidad para ganarse el puesto, la competencia interna tiene un ganador mayúsculo: el equipo.

Foto: Irma Collín