1/12/12

Reválida en el Heliodoro

Nerviosismo en las filas azules, los silbidos del Domingo ante el Guijuelo hacen mella en un Sarriugarte que no se esperaba ser discutido a estas alturas del curso. Las estadísticas no son una carta blanca, la exigencia siempre es máxima y lo es aún más con una plantilla de garantías y en un grupo de lo más flojo en la categoría. Declaraciones fuera de tono en el Requexón, defensa de su trabajo más que de los suyos; reivindicarse a través de los errores de otro es ilícito y de mal compañero, innecesario. Ceñirse a los números, a partir de ahí se le podría debatir o no pero esos no engañan a nadie, ése debía ser el discurso.

La batalla del Heliodoro, segunda visita del Real Oviedo a Tenerife en pocos meses. Hoy, como en Mayo, necesidad azul de dar un golpe sobre la mesa para reivindicar trabajo y trayectoria. Partido en la cumbre, seis puntos de diferencia entre unos y otros, ambos llamados a ser la referencia del Grupo I y a pelear por un liderato que facilita el camino hacia la LFP de manera ostensible. Mayor urgencia para los de Sarriugarte, verse a tres partidos de distancia con tanta Liga por delante sería un golpe en la línea de flotación de una afición con nuevas esperanzas tras la ampliación de capital.

Los tinerfeños son líderes sólidos desde el comienzo, en Mareo llegó la primera derrota de una trayectoria hasta entonces inmaculada. Números prácticamente perfectos, sobre todo en el Heliodoro, aunque el fallo de Naya desde los once metros privase al Avilés de sacar un valioso botín de la isla. Mantiene el bloque de la temporada pasada, Aridane y Luismi Loro como referencias goleadoras, Suso en banda diestra como elemento desequilibrante, Sergio Aragoneses y Tarantino como emblemas de la retaguardia. Plantilla para aspirar a todo, Álvaro Cervera en el banquillo para resarcirse de su descenso a Segunda con el Racing y tras su buen papel en Huelva durante la mayoría del curso.

Sarriugarte tiene un quebradero con la sanción de Owona, una baja que obliga a más de un cambio. Javi Cantero será el elegido para el lateral zurdo, allí se las verá con Suso. Le toca bailar con la más fea, tras el partido en el Helmántico quedaron al descubierto las carencias de Javi en fase defensiva, el Leganés supo buscarle en el Tartiere. El derecho es el lado fuerte del Tenerife, Javi Moyano es un lateral con recorrido, proyección ofensiva y que gusta de buscar el 2vs1 en banda. Ahí buscará hacer daño el Tenerife. Imprescindible Íker Alegre como volante zurdo, ayudas constantes, desgaste defensivo y obligación de perseguir a su par para tapar la vía de agua.

Incertidumbre por el estado de Manu Busto, las ausencias de Señé y Aquino en la lista dan a entender que el cántabro está en condiciones pero el de mañana puede ser partido para juntar a Aitor Sanz, Cerrajería y Pascual. Galder tirado a la izquierda, pendiente de las ayudas a Javi Cantero para cortar la autopista canaria; Aitor Sanz en la marca a Luismi Loro, goleador y faro tinerfeño, calidad y carácter, Álvaro Cervera le da libertad para moverse por todo el frente del ataque, futbolista que marca la diferencia. Pascual como vértice para recibir entre centrales y desplazar en largo, ayudar en el mal endémico de la salida de balón. También responsabilidad defensiva en el marcaje a Aridane, Pascual será el encargado de que el '9' chicharrero no encuentre a Luismi Loro.

Lado fuerte y lado débil, factor común de ambos equipos. Raúl Llorente es el eslabón débil de la retaguardia canaria, futbolista que pierde la espalda con relativa facilidad y que sufrirá si se le aprieta. Del estado físico de Javi Casares dependerá el once inicial, si está al 100% ha de ser la partida para no dar tregua alguna en el comienzo. Álvaro Cuello en el lateral diestro, solidez defensiva, salida de balón desde atrás y único lateral que ha ganado línea de fondo durante lo que llevamos de temporada. Ahora mismo, el indiscutible. Batallas encontradas, Tenerife y Real Oviedo volcarán a sus equipos a la derecha, quien incline el Heliodoro a su terreno será quien se lleve el gato al agua.

Ésa es la apuesta Ovieditis, para conocer la de Sarriugarte habrá que esperar a mañana. Es momento de proponer y opinar, no de juzgar. El resultado y el juego marcarán lo acertado de la apuesta del míster, sin conocer el plan de Félix no tiene sentido condenar nada por más que la valoración hacia los que se quedan fuera sea muy buena. La victoria será de todos.

Foto: diariodeavisos.com