16/1/13

Mercato, sobre altas y bajas

Jornada frenética en las oficinas del Real Oviedo, mercado en ebullición, reuniones y llamadas constantes, muchos frentes abiertos. Dos semanas por delante antes del cierre del mercado, pero la dirección deportiva quiere dejar todo atado cuanto antes para ganar tiempo de adaptación y acoplamiento de los nuevos. Vistas al partido en Fuenlabrada, duelo cumbre, por eso el Martes se vivió como si no hubiese mañana.

A primera hora ya eran cuatro los nombres propios: Pepe Díaz, Jürgen Damm, Fran Sol y Héctor Simón. El primero ya está en la capital, hoy toca reconocimiento medico y primer entrenamiento con sus nuevos compañeros. El segundo tramitando visados, pasaportes y demás documentación, ya no entrena con los Tecos a la espera de cerrar su pase. Las conversaciones con Real Madrid y Lugo continuan para cerrar la cesión de Fran Sol, vendrá para ocupar el rol de Óscar Martínez, 32 goles en Tercera el curso pasado le avalan como alternativa a Cervero.

Pero el eco que provocaron los posibles fichajes no fue nada comparado con el boom que provocan las salidas. Rompecabezas, apuestas, croquis para intentar descifrar quiénes serían los que harían hueco a los nuevos. Dudas con las fichas Sub-23, siempre hubo dos disponibles ya que Jandro juega con ficha del Vetusta. Necesarias dos bajas senior para hacer sitio a Pepe Díaz y Hector Simón; ahí es donde sobraban piezas del puzzle, pues más allá de la previsible salida de Óscar Martínez, el resto era una incógnita para el oviedismo.

Pascual señalado por Sarriugarte, comunicado del Club donde se anuncia que el entrenador no cuenta con él y que será cedido hasta final de temporada. Curiosa afirmación cuando él y no Iván Rubio ha sido la alternativa a Aitor Sanz y Cerrajería en el mediocentro. Tuvo minutos el Domingo ante el Avilés, los de la despedida del Tartiere. Quizá su baja era la única salida posible por contrato y cantidades, pero la explicación no convence como tampoco lo hace una renovación que hipoteca ficha y sueldo de la temporada que viene con un futbolista que ya no cuenta ahora. Falta elegancia en las formas, el Real Oviedo no puede poner entre la espada y la pared a uno de los suyos. Y es que Pascual no estuvo al corriente de nada hasta ayer tarde.

La otra baja es la de Dani Aquino, baja voluntaria por iniciativa del propio futbolista. Su ostracismo es el gran lunar de Sarriugarte como entrenador del Real Oviedo. Futbolista diferencial por potencial y aptitudes, jugador para años vista por juventud y posibilidades, sólo faltaba sacarle brillo de nuevo. El fútbol no es una ONG, el colectivo prima sobre lo individual, ése es el argumento. Pero cuando uno tiene un futbolista así ha de intentar recuperarle antes de apartarlo, crear un contexto en el que se potencien virtudes y minimicen defectos del jugador para llegar a alcanzar su mejor versión.

Se va Dani Aquino del Real Oviedo sin haber disputado un solo minuto en su hábitat natural. Sarriugarte optó por un segundo punta móvil, de caída a banda y desmarques de ruptura, Javi Casares como origen de todo. Rol de Manu Busto a un segundo plano, ya no digamos Josep Señé. La alternativa al jerezano estaba en casa, nueva idea para el ataque azul que venía perfecta para mostrarle un rayo de esperanza al murciano. No hubo oportunidad desde el banquillo, de la grada al banquillo con minutos testimoniales muy de vez en cuando. Todos nos quedaremos con las ganas de comprobar si Dani Aquino hubiese podido dar algo más vestido de azul.

Carta abierta al oviedismo, escrita desde el corazón para nosotros. Son palabras sinceras, delatan a un chaval que sufre por ver pasar otra oportunidad, que no puede ser feliz si no lo es con un balón. Menciones especiales para Cervero y Mantovani, el argentino cuidó de él como un hermano mayor en los momentos duros. Recuerdo para la plantilla, cuerpo técnico y demás staff, Sarriugarte fue el único para el que no tuvo una palabra de agradecimiento. El orgullo, valor y la garra le quedan grabados para siempre, le acompañarán allá donde vaya en esta nueva etapa. Si algo tiene este Club es que nunca deja de sumar oviedistas para la causa azul.

Foto: elcomercio.es