2/6/11

Primeros movimientos

Tercera semana sin fútbol en el Real Oviedo, las decisiones están tomadas pero los movimientos son con pies de plomo. Las tensiones de tesorería ya son un terremoto en las arcas, por primera vez desde 2003 el Club no cumplirá sus obligaciones con la plantilla el 30-J y Alberto González les ha ofrecido los ya familiares pagarés como garantía. Garantizar el futuro es la prioridad, hay algo que no cuadra: si los retrasos se recuperarán con el dinero de los abonos para la nueva temporada, ¿con qué se pagarán los nuevos sueldos? Señor González, tenga dignidad y váyase, no negocie con sus acciones, deje el camino libre y permítanos seguir viviendo.

Pascual fue la primera renovación, Negredo, Aitor Sanz, Xavi Moré y Manu Busto serán los siguientes para asegurar la columna vertebral del bloque. Llegan los contratos por objetivos, una parte fija y otra variable en función de la consecución de objetivos individuales y colectivos. Medida reclamada desde hace años, algunos la consideran utópica pero está a la orden del día en el mundo del fútbol y es la única manera de resguardarse ante un descalabro como el de este curso.

El sueldo base suele suponer un 60-70% del total, los contratos que tenían de la temporada pasada son un buen punto de partida. Obviamente el futbolista no se va arriesgar a una reducción drástica, muchos de los objetivos individuales son de fácil cumplimiento para conseguir llegar a un 75-80% del total: partidos jugados, presencia en convocatorias. En los colectivos hay escalas, no se trata de un todo o nada en función del ascenso. Si el Club juega Copa del Rey o playoffs tiene unos ingresos, el futbolista también. Y sí, con el ascenso el futbolista recibe un plus que hace que sus emolumentos asciendan respecto al curso anterior; rentable para jugador y entidad.

La crisis no escapa al fútbol, el equipo raro es el que lleva los pagos al día. El futbolista prefiere asegurarse que no firmar algo que no se le pueda garantizar. Suspeditarlo a los éxitos deportivos es la manera de asegurarse el beneficio para el futbolista. La medida es acertada pero no nos engañemos, es una imposición y no una convicción. Alberto González no tiene dinero, los pagarés a la plantilla y las deudas con Hacienda y Seguridad Social son las primeras consecuencias. No hay proyecto ni viabilidad económica, suspedita la supervivencia al fallo judicial en el litigio con el Principado de Asturias. Cada día que pasa con este señor al frente, el Real Oviedo pierde vida.

La dirección deportiva va acometiendo fichajes a pesar de no estar cerradas las renovaciones. Dani Barrio el primero, el guardameta viene a ponerle las cosas difíciles a Aulestia. Iván Candela será el segundo; el lateral zurdo era una vieja aspiración azul, llega procedente de la Ponferradina. José Manuel ha enumerado las prioridades; faltarán un lateral diestro, un volante zurdo y un delantero centro que será la inversión potente. Lucien Owona será el otro central de la primera plantilla a espera de solucionar los permisos necesarios para su inscripción.