16/1/11

Gimnástica esperando a Pegaso

Vuelve el fútbol al Tartiere un mes después, de puntillas y sin hacer ruido, casi nadie habla del partido ante la Gimnástica pero la realidad dice que estamos ante tres puntos vitales si no se quiere sufrir la agonía del descenso desde dentro. Antes de Navidad victoria en Irún, demostración del bloque, esperanza; después de Reyes derrota en Logroño, más de lo mismo visto durante toda la temporada. Es de preveer que el equipo que venció al Real Unión no aparezca, todo hace indicar que aquello fue una flor en el desierto.

Todos atentos a lo extradeportivo, la afición lleva un mes pendiente de la venta de las acciones al Grupo Pegaso, la semana ha sido frenética. Existe el acuerdo pero falta oficializar, Alberto González vuelve a demostrar su incapacidad al obviar en las negociaciones el hecho de que el Banco Pastor tiene pignoradas acciones del ‘magnate’ por valor de un millón de euros. Una más de tantas que ha hecho en su paso por el Real Oviedo, es imposible hacerlo todo mal a propósito, y las negociaciones con los mexicanos no han hecho más que dejar en evidencia su nulidad como gestor.

Se cerrará la venta sobre la campana, el mercado de fichajes de invierno finaliza el 31 de Enero. Ricardo Rodríguez se hará cargo del primer equipo, ya formó parte del cuerpo técnico azul, experiencia como primer entrenador en el Girona con un ascenso a sus espaldas, después fue director deportivo del Málaga. Conoció a José Antonio García en su estancia en México como responsable del Real Madrid en Centroamérica. Será el hombre fuerte, manager total con plenos poderes en lo deportivo. Richard estuvo viendo el partido en Irún, conoce a la plantilla y sabe de las carencias y necesidades de la misma, llevan tiempo trabajando para cambiar las cosas desde el primer día.

Objetivo dos refuerzos, lateral izquierdo y mediocentro. Llegarán en cuanto se hagan con el control, gracias a Alberto González no habrá tiempo de margen para los nuevos ni tampoco para cerrar refuerzos menos prioritarios. Las bajas también están decididas pero el reloj corre en contra del Real Oviedo. Nadie puede hablar con los jugadores oficialmente y cuando Pegaso y Richard tengan poder de decisión será tarde para negociar rescisión de contrato. Los futbolistas no se irán sin tener garantizado su futuro, sin posibilidad de irse a otro club no firmarán la baja con el Oviedo. Los resultados no acompañan, pocos equipos firmarán a jugadores con un rendimiento tan paupérrimo en lo que va de temporada. Además hay futbolistas con contrato de dos años en nómina, caso de Juanma. Una vez más al descubierto el brillante trabajo de José Manuel como DT.

Hoy todo debe quedar de lado, lo importante es la Gimnástica. Muchas bajas en los azules, Víctor Díaz, Gonzalo y López Ramos en defensa, habrá que improvisar una línea de cuatro. José Manuel no confía en el Vetusta, de lo contrario Artabe sería una posibilidad para el lateral derecho pero durante la semana el técnico ha probado con Jandro en el carril diestro. Él o Gonzalo son las opciones, con Jorge y Negredo como pareja de centrales y Richi en el lateral izquierdo con Ernesto como alternativa.

Puede que veamos a Miguel y Perona juntos en ataque, centro del campo con Pelayo y Aitor como ejes con Xavi Moré en la derecha y Manu Busto en la izquierda. Incomprensible la obstinación de pegar al cántabro a la izquierda: si no tiene sitio no le metas con calzador, y si quieres que rinda ponle a él y después encaja al resto. En Logroño hubo más de lo mismo, incorporación del lateral diestro, Manu Busto pasota en defensa, situación de 2vs1 ante Richi y centro al segundo palo tras arrastre de Cervero al primero, una y otra y otra vez. Iñaki las tuvo de todos los colores desde la izquierda para que los riojanos hubiesen machacado a los de José Manuel. La Gimnástica también se sabrá la receta.

Hay que estar con el equipo, tiempo tendremos a acordarnos de los culpables cuando el árbitro pite el final, será el momento de despedirles como se merecen y esperemos que sea la última vez que en el Tartiere se escuchen sus nombres. Podemos estar de enhorabuena pero nada es seguro hasta el final y aún no hay firma oficial. El fantasma del descenso sigue acechando, oviedistas, queda mucho por hacer y mucho por trabajar; pero nadie dijo que fuese a ser fácil.