21/1/10

Uno de los nuestros, Yeray

Yeray es uno de esos futbolistas que calaron hondo en la afición azul; pero la afición azul también caló en él. Una muestra más de la grandeza del Real Oviedo es la manera en la que engancha a futbolistas de fuera, como el bueno de Yeray, tan oviedista y tan sufridor como el que más a día de hoy. Estoy completamente seguro que fue él quien más lamentó la forma en la que los de Pichi Lucas perdieron dos puntos en Vecindario, el destino fue cruel con el canario ese día.
A continuación la entrevista con un verdadero símbolo del oviedismo, alguien que representa como pocos el orgullo, el valor y la garra, también la pasión y el sentimiento azul. Grande viejito.


- Bueno Yera, ya han pasado unas semanas desde que te enfrentaste al Real Oviedo en Vecindario. ¿Cómo fue la experiencia?
- “Sinceramente, fue una putada (risas). Aunque suene mal así fue, recuerdo que en los primeros minutos lo pasé mal, un poco desconcertado. Luego vi que mi equipo ‘el Vecindario’ (risas) se estaba matando y no era justo que yo no hiciese lo mismo. Durante el partido no hubo jugadas duras pero sí recuerdo haber hablado con algún jugador del Real Oviedo y comentar que contra otro rival me hubiese comportado de una manera distinta en algunas acciones. Después llegó la jugada final, me hacen penalti y el encargado de tirarlos soy yo, por lo que no me parecía bien dejarle el marrón a otro de tirar un penalti en el minuto 94. Lo tiré y creo que me insulté a mí mismo al meterlo (risas). Al acabar el partido fui con los Symmachiarii (con los que estuve el dia anterior) y se me saltaron las lágrimas; pero ellos me dieron ánimos y me dijeron que no me preocupase, que lanzar ese penalty era mi obligación. Más tarde los llevé al aeropuerto y cuando los dejé me fui a mi casa a pedir perdón por el facebook (risas).”



- ¿Piensas a menudo en el partido de vuelta? El recibimiento después de lo de la ida puede ser genial … sólo espero que no nos quites dos puntos al final (risas).
- “La verdad es que sí que he pensado bastante en ese momento, y a día de hoy te comento que pienso disfrutar del partido más que en Vecindario, no quiero sufrir otra vez. Voy a mi casa, a jugar en mi campo y con mi gente, intentaré disfrutar y ojalá que pase lo que pase no influya en que el equipo esté en la liguilla de ascenso, que es lo que todos queremos. Luego me quedare un par de días en casa de Vili (risas). Esto aún no se lo he dicho, pero es que Covadonga, su mujer, cocina como nadie, y además los quiero mucho; en Oviedo eran como los padrinos de mi hija Ainara.”

- Tienes que contarnos qué os da la afición azul para que jugadores de fuera como tú, como Luismi, como Aldeondo y tantos otros sintáis al Real Oviedo tan dentro.
- “La ilusión que tiene la gente, el sentirse orgulloso de ser del Real Oviedo y decirlo bien alto aun estando en Tercera. Eso es muy grande. La lucha por no desaparecer, cuando otros se hubiesen dado por vencidos mucho antes. Esta gente siguió luchando por un sentimiento.”

- Eres un oviedista más en el exilio, como tantos otros. ¿Sigues la actualidad del equipo a diario? ¿Ves algún partido via Internet?
- “Veo la pagina oficial y la de Oviedin casi a diario, y he visto la mayoría de los partidos que han puesto en Internet.”

- Tenías cartel en Segunda cuando aceptaste la oferta azul para jugar en Tercera División. ¿Por qué el Real Oviedo? ¿Alguien te aconsejó fichar?
- “Hubo dos cosas que me hicieron decantarme por el Real Oviedo y no por otro equipo. La primera fue que hablé con Aldeondo y con Fradejas antes de fichar; habían sido compañeros míos y me dijeron que todo lo que rodeaba al equipo era impresionante y que se estaba construyendo una plantilla para subir sí o sí. Y la segunda, la imagen que vi 20 días antes en TV donde después de no haber conseguido el ascenso en el último partido ante el Arteixo, la afición saltó al campo y se llevó a los jugadores a hombros agradeciéndoles todo lo que habían hecho aun sabiendo que el año siguiente volvían a los barrizales.”

- Nos decía Aitor que cuando llegó en 2003 no había ni agua caliente en las duchas. A ti por suerte no te tocó vivir esas penurias, así que cuéntanos un poco cómo era entrenar en el Requexón.
- “Te comento que lo mejor del Requexón era sin duda alguna el grupo que formábamos todos, y cuando digo todos me refiero a los jugadores, cuerpo técnico, trabajadores del club … todos éramos una familia. No recuerdo ni un roce en todo el año, todo era sumar: Waldo, Marcelino, el Chispa, Chan, etc … todos estábamos en el mismo barco. En las buenas estábamos juntos y en las malas mas nos ayudábamos.”

- Cuando llegaste la guerra con el ACF ya estaba prácticamente ganada y la tensión ya no era la misma que en 2003. Pero ¿cómo vivía el vestuario la semana previa a un partido ante ellos? Hicimos historia viendo un partido de nuestro equipo fuera de casa en nuestro propio campo.
- “El partido de casa fue especial, había ganas y tensión por ganarlo, pero fue más normal de que que yo pensaba. Ahora, el que jugamos en el PARQUITO del parking del Tartiere, ése sí que tenía tensión. La gente en el Tartiere, el tifo de Symmachiarii con Astérix y el romano, los cuatro gatos que eran ellos diciéndonos de lo último, todo era distinto. Jugué ese partido con toda la intensidad del mundo, disfruté mucho: los dos goles de vaselina de Darío, el de cabeza de Cerve, todo fue grande. La grada de Symmachiarii estaba llena una hora después del partido para darnos una ovación … ¡joder que recuerdos! La verdad es que sois la hostia.”

- La de aquella temporada era una super plantilla pero había cierta irregularidad en la Liga y la afición no las tenía todas consigo después de lo que había pasado con el Arteixo en el playoff anterior. ¿Os pesaba la excesiva presión por el ascenso?
- “La verdad es que lo llevamos muy bien todo el año, nunca nos pusimos nerviosos, se llevó con responsabilidad y tensión, pero con toda la naturalidad que nos daba el estar apoyados por tanta gente. Todo fue muy bien, pero en la liguilla el partido de Coruxo nos dejó tocados, ellos eran duros, muy defensivos y no pudimos hacer gol, nos vinimos muy jodidos para Oviedo. Fue una semana extraña, aún recuerdo la chharla de Rivas el jueves en el Tartiere, fue el momento más duro de la temporada, pero aun con dudas lo sacamos adelante y a partir de ahí, todo fue sobre ruedas.”

- Y después llegó el partido de Ávila. Cuando todos estábamos preparados para sufrir hacéis el partidazo del año y nos regaláis un 1-5 para celebrar el ascenso con siete días de antelación. Yo nunca sentí tal alegría como aquella, y menos en un campo de fútbol. ¿Cómo preparastéis el partido? Recuerdo que la alineación de Rivas fue bastante sorprendente ¿Qué os dijo el míster en el vestuario?
- “Ese fue el día más feliz de mi vida en un campo de futbol, un desahogo, una locura, qué felicidad. Todo salió bien, y eso que empezamos fallando bastantes oportunidades de gol. Pero llegó el gol de MICHU ( qué grande eres cabrón ) y todo lo demás vino rodado: golazo de JON en jugada de JUANCHI, falta de LUISMI, un golito mío y el último de ALDEONDO, que se fue en moto desde el centro del campo. Una locura, FRADEJAS con la cámara, LAFUENTE en el césped llorando, y mucho más. La verdad es que fue una pasada, indescriptible con palabras.”

- Y a la semana siguiente la fiesta mayor. ¿Qué recuerdas con más cariño de esa noche?
- “Lo que recuerdo con más cariño fue cuando después de un día desaparecido encontré a mi hermano, que había salido con los Symmachiarii y no supe de él hasta las 4 de la tarde (risas). Todo fue impresionante: la gente en la calle desde por la mañana con las camisetas del equipo, el campo lleno dos horas antes, el tifo del fénix, el de “bienvenidos al infierno”, los goles de NACHO, el camión, la gente en la Plaza America, el llenazo en la Escandalera, las canciones en el balcón del Ayuntamiento, Cervero rompiendo con la cabeza el techo de la Dolce Gabannna (risas). Chiquita locura viejo.”

- ¿Sigues manteniendo contacto con algún compañero de aquella etapa?
- “Con muchos: Jon, Rubén, Ballester, Michu, Benjamin, Cervero, Darío, y muchos más. Ya te dije que había muy buen rollo entre todos.”

- Te quedaste una temporada más y después unos ‘lumbreras’ desmantelaron la plantilla. Estuviste en varios equipos de las Islas (Villa de Santa Brígida, Lanzarote, ahora Vecindario), pero llama la atención tu aventura en Austria en el Josko Ried. Cuéntanos cómo surgió eso, porque según me dijo un ex – compañero tuyo, tomaste la decisión en una tarde (risas).
- “(Risas) Es verdad, lo decidí en una tarde. Me lo ofrecieron a las tres de la tarde hora canaria (risas) y a las 9 estaba en el avión; mi mujer me dio el visto bueno y a correr, me apetecía hacer una locura como esa. Y salió impresionante, lo jugué todo, los estadios eran los de la Eurocopa, las aficiones eran una locura, me adapte muy bien a un ritmo mucho más alto de competición, la verdad es que me volvi a sentir futbolista y eso estuvo muy bien. Fíjate como nos caló a todos el Oviedo, que en el ultimo partido en Austria nos jugábamos la U.E.F.A. contra el Sturm Graz ( coincidía en horario con el partido en Mallorca ) y yo hasta media hora antes del partido estaba hablando con Vili, que estaba en la isla. Tiene cojones, estaba más nervioso por lo que pasaba en Mallorca que por lo que me jugaba en Austria.”

- Allí coincidiste de nuevo con Nacho Rodríguez. Menudo peligro llevabáis los dos, y no sólo en el terreno de juego (risas).
- “(Risas) La verdad es que lo pasamos muy bien los dos. Para ellos los españoles después de la Eurocopa somos la hostia y todo el mundo nos trataba genial. Fue una experiencia única.”


- ¿Cómo es el nivel del fútbol austriaco? El ambiente, las gradas llenas en los campos, la pasión de la afición, la pasión … te recordaría un poco a Oviedo.
- “El nivel es bastante alto, por ejemplo el Red Bull Salzburgo ( al que le meti un gol (risas)), ha quedado 1º en el grupo de la Europe League del Villarreal ganando los seis partidos jugados. Y como te dije antes me volvi a sentir un futbolista de verdad, por todo, instalaciones, estadio, afición, trato de la gente, muy parecido a lo que vivi en Oviedo pero en alemán (risas).”

- Y ahora, tres temporadas después de partir, te vuelves a cruzar en nuestro camino. ¿Cómo ves al Real Oviedo? ¿Crees que tiene serias opciones de ascender aun con la dificultad que entraña conseguirlo en caso de no ser primero de grupo?
- “Creo que el Real Oviedo tiene un equipazo, uno de los mejores de la categoría. Pero no es fácil juntar tantos jugadores nuevos y hacerlos funcionar en poco tiempo, es ahora cuando se están viendo los frutos, es ahora cuando el equipo funciona como tal. No será fácil, pero creo que se meterán en liguilla seguro ( por favor, que sea antes de que el Vecindario juegue en el Tartiere (risas)). Luego subir es muy complicado, recuerdo que la Cultural Leonesa estuvo nueve años seguidos jugándola con unos equipazos increíbles y no consiguió subir. Esto demuestra que es muy difícil, pero si estamos juntos afición y equipo seguro que será mas fácil.”

- Imagino que ya estarás haciéndote a la idea de tener que volver al Carlos Tartiere vestido de blanquinegro. ¿Te imaginas volver a pisar ese césped vestido de azul, o es una etapa ya cerrada?
- “No la veo cerrada porque esto da muchas vueltas y por mí no seria, eso seguro. Ojalá se diese; es más, me ofrecí a volver cuando el equipo bajó a Tercera porque eran momentos duros y me hubiese gustado poder ayudar, pero no lo creyeron oportuno, cosas de fútbol. Recuerdo que ese año casi rompo la pantalla del ordenador cuando el árbitro nos puteó con la tarjeta a Curro después del golazo, pero afortunadamente al año siguente se volvió a subir.”

- Para terminar la entrevista, mándale un mensaje a la afición.
- “MUCHAS GRACIAS POR CÓMO SOIS CONMIGO. EN EL TIFO DEL PRIMER AÑO EN LA LIGUILLA DE TERCERA SE PODIA LEER “UN DIA TUS HIJOS, Y LOS HIJOS DE TUS HIJOS PREGUNTARAN POR ELLOS” REFIRIENDOSE A LOS JUGADORES. YO PIENSO LO MISMO PERO AL REVÉS: “UN DIA MIS HIJOS, Y LOS HIJOS DE MIS HIJOS ME PREGUNTARAN POR USTEDES” Y PODRE CONTARLES QUE YO VIVI LO GRANDE QUE SOIS Y LO GRANDE QUE ES EL REAL OVIEDO. UN ABRAZO GIGANTE, QUE NUNCA MUERA EL ESPIRITU DEL 2003.
MAS AZUL QUE LOS PITUFOS, YERAY ORTEGA.”

- Ha sido un placer Yera. Con oviedistas como tú da gusto formar parte de la familia azul.